Las aventuras de Anacleto, agente secreto (o cómo nuestros políticos se espían los unos a los otros)


M.V.A.M., fotografiada por Método 3 (según El Mundo).

Al principio, los periódicos la bautizaron M.V.A.M. o María Victoria A.M., pero alguien se fue de la lengua y dijo que se llama María Victoria Álvarez Martín, para fastidiarla, por chivarse del hijo del jefe.

Esta mujer presentó, hace ya unos años, una denuncia por agresión en una comisaría de los Mossos d'Esquadra, la policía catalana. Su pareja sentimental (odio esta expresión, habiendo novio o amante) le había dado un bofetón de padre y señor mío, o más de uno. ¿Por qué? Porque de viaje hacia Andorra, la mujer había visto a su pareja sentimental cargando bolsas de basura en el coche, bolsas llenas de billetes de 500 euros. La mujer se puso de los nervios. Mira que si nos pillan... ¡Yo no quiero cargármela! El tipo le dijo que se metiera en sus asuntos y se lió. La mujer acabó abofeteada, sin viaje a Andorra y soltera sin compromiso.

Llama la atención que los mossos no abrieran ninguna diligencia, investigación o inquisición. El tipo que cargaba bolsas llenas de billetes de banco para llevárselas a Andorra era Jordi Pujol Ferrusola, el hijo del presidente de Banca Catalana que fue después presidente de la Generalidad de Cataluña. Al oír el nombre del acusado, la policía se desentendió de este asunto, que ya sabemos cómo va esto, y si te he visto, no me acuerdo.

Parte del equipaje de Jordi Pujol Ferrusola, según M.V.A.M.

Sufrir la injusticia y además un desengaño amoroso, que acaba a hostias, es acicate más que suficiente para intentar vengarse. Es lo que pide el cuerpo y también, el alma. M.V.A.M. se preguntó qué es lo que haría más daño a su antiguo novio. No la censuro por ello, quizá yo hiciera lo mismo.

Quién sabe cómo ni por qué, M.V.A.M. acabó reuniéndose con la presidenta del Partido Popular de Cataluña, doña Alicia Sánchez-Camacho. La reunión tuvo lugar en el restaurante La Camarga de Barcelona, el 7 de julio de 2010. A decir de unos, M.V.A.M. lo confesó todo (sic) y a decir de doña Alicia Sánchez-Camacho, sólo dijo vaguedades.

Según dice doña Alicia (supongamos que es cierto), la diputada le recomendó denunciar el caso a la policia, y la gracia que le haría a M.V.A.M. que le dijeran que presentara denuncia, si ya lo había hecho y ya ven qué caso le había hecho nadie o de qué le había servido. Suponemos que M.V.A.M. saldría cabreada de la reunión.

En julio de 2010, qué tiempos aquéllos, CiU y PP formaban una pareja feliz e iban de la manita a todas partes. El romance duró todavía hasta el verano de 2012. Como en todos los desengaños amorosos, ahora niegan haberse querido nunca.

Años después, el caso de M.V.A.M. y Jordi Pujol Ferrusola, hijo de banquero y sinvergüenza, se ha leído en los periódicos. M.V.A.M. había denunciado el caso a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía. De manera extraña y rocambolesca, los borradores de algunos informes de la UDEF acabaron publicándose en los periódicos. El juez Ruz, de la Audiencia Nacional, se ha visto forzado a interrogar a M.V.A.M., para que quede constancia de su denuncia y de los sucesos que ha narrado tantas veces delante de tantos policias, de doña Alicia Sánchez-Camacho y de tantas personas que parece que conocían el caso.

Si todo acabara aquí... Porque hoy los periódicos publican la noticia del encuentro entre M.V.A.M. y la señora Sánchez-Camacho. Dan muchos detalles. El Periódico por un lado y El Mundo por el otro dan a entender que saben qué se dijo en el restaurante. Al parecer, algunos periodistas han tenido acceso a las cintas magnetofónicas que grabaron la conversación, porque, ¡ahí está lo mejor del caso!, alguien grabó la conversación.

Se ocultó bajo el mantel un micrófono como éste.

Fue una agencia de detectives, Método 3. Puso un micrófono bajo la mesa. Luego, escribió un informe sobre lo que se dijo en la reunión. Ese informe corre por ahí. Los periodistas lo han leído. M.V.A.M. ha dicho que también ha podido saber de su existencia, porque alguien se ha chivado. ¿Quién no lo ha leído?

Método 3 no dice nada. Cuando le preguntan, dice que no puede revelar el nombre de su cliente, de quien o quienes le mandaron espiar la conversación. Según El Mundo, Método 3 espió la entrevista cumpliendo órdenes del PSC-PSOE. Según el PSC-PSOE, ellos no fueron, qué iban a ser, pero ¿qué van a decir, si no? ¿Podemos creer lo que dicen? Un periódico no afirma algo tan gordo sin tener un indicio firme a mano.

Fuera quien fuera quien contrató a Método 3, ¿a quién (per)seguía? ¿A la jefa del PP o a la antigua novia de un miembro del clan Pujol? En cualquiera de los dos casos, es un asunto feo, turbio y bastante sucio.

M.V.A.M. sostiene que ha encontrado micrófonos en su casa y teléfonos intervenidos, y que no eran de la policía. Eso dice El Periódico. Al parecer, la mujer cree que le van detrás y este asunto de la conversación parece darle la razón. En tal caso, ¿quién sigue a M.V.A.M.?

¿Quién se dedica a espiar a quién?

¿Su antiguo novio? Tiene millones de razones y de euros para temer una investigación; él, su papá, su mamá y la familia entera, que deben mover cielo y tierra para desprestigiar a M.V.A.M. como sea, al precio que sea.

¿Algún partido político? ¿CiU? ¡Razones no le faltan! ¿El PP? ¿Por qué no? ¿El PSC-PSOE? O cualquier otro, para disponer de material sensible con el que atacar a CiU, incluso al PP, a los dos. Todos tienen mierda de sobras para dar y repartir.

Zapatófono. Sirve para saber qué pasos hay que seguir.

Lo que parece cierto es que vivimos en un país de pandereta y bastante podrido. El PP lo sabía y calló, porque entonces se llevaba bien con CiU, qué bonito; el PSC-PSOE lo sabía y mejor no saber cómo lo supo, y también calló, quizá esperando una buena ocasión para un cambio de cromos; no nos podemos ni imaginar lo que sabe CiU y no sabemos todavía... Y los mossos no sabían nada, nada, nada, pero nada de nada, y esto último me parece gravísimo, porque todo comenzó hace años, cuando M.V.A.M. denunció a Jordi Pujol Ferrusola por agresión y la policía enterró el caso, no fuera a cabrearse el jefe.

Anacleto, agente secreto, lo habría hecho mucho mejor.

Comida caducada


De sobras y algo más.

Se calcula que la humanidad produce dos veces y media la cantidad de alimentos que necesita para ir sobradamente alimentada. En el mundo, por primera vez desde hace siglos, muere más gente por enfermedades directamente relacionadas con la obesidad que a causa del hambre. Además, otra novedad: el hambre crece más en los países desarrollados o en vías de desarrollo que en los países subdesarrollados.

En pocas palabras, muchos alimentos no se venden y acaban en la basura. Eso ya sucedía antes, pero ahora sucede con mucha más frecuencia en los países que antes consumían ingentes cantidades de alimentos elaborados. Se dice que la causa final es la crisis económica, que obliga a gastar menos al gran público y provoca pérdidas en el sector de la alimentación. Se abandonan los alimentos más caros y más sofisticados. En vez de una crema de yogur semidesnatado, pero enriquecido con vitaminas y minerales a discreción y adornada con pedacitos de fresitas cortadas al biés, se compra un yogur y punto.

El precio pasa a ser decisivo como argumento de venta. El auge de las marcas blancas se explica por esta tendencia, que también explica el declive de la calidad de los alimentos o de su preparación. Porque una cosa es ahorrar en el coste de la marca y la distribución, pero otra es ahorrar con los ingredientes, y en ésas estamos ahora mismo, luchando ciegamente por reducir al precio a cualquier coste, valga la redundancia.

Lasagna de auténtica carne de vacuno equino.

Eso explica por qué una multinacional hace lasagna con carne de caballo rumano de deshecho y no con carne de vacuno de mediana calidad; por qué las hamburguesas que venden las principales cadenas españolas de supermercados contengan todas carnes de pésima calidad; por qué, en suma, crece el fraude alimentario.

También explica por qué el ministro del ramo dice que él se come los yogures caducados y no le pasa nada y por qué las principales marcas de productos alimenticios presionan para suprimir la fecha de caducidad o consumo preferente de las etiquetas de sus productos. Hay quien sugiere que los supermercados podrían vender productos sin caducar a un precio y caducados, a un precio más bajo: comida para ricos de buena calidad y comida para pobres caducada. No es broma, el tema se discute en Europa, muy seriamente.

Una fecha de caducidad.

El argumento del lobby contrario a las fechas de caducidad es el derroche de los alimentos. Tiramos toneladas y toneladas de alimentos en buen estado sólo porque tienen una fecha de caducidad y no otra.

El argumento es falaz. Tiramos toneladas y toneladas de alimentos porque no los compra nadie, y como no los compra nadie, pasa el tiempo y al final, caducan. Pero no se tiran porque caduquen, sino porque no se han vendido cuando estaba previsto venderlos. La gente no compra estos alimentos porque la oferta es muy superior a la demanda y porque, atención, ya no tiene tanto dinero como antes.

El dilema del yogur.

Vayan a por un yogur y verán: entero, semidesnatado, desnatado, light, azucarado, azucarado y desnatado (palabra de honor), crema de yogur, helado de yogur y mousse de yogur en sus versiones enteras, light o descremadas, yogur enriquecido con calcio y vitaminas de la a a la zeta, yogur griego, yogur de antes, yogur de la abuela, yogur para niños, yogur con bionosequé, que sirve para cagar cuando hay aprietos, yogur con nosecuántos, para empezar el día con salud y tal, yogur líquido, con leche, yogur sin leche (de soja), mil y un yogures. Salta a la vista que sobran yogures.

Las grandes multinacionales quieren suprimir la fecha de caducidad (o de consumo preferente) de sus alimentos porque esos almacenes llenos de comida son costes de producción que no se han visto recompensados con ventas. Son pérdidas económicas. Por eso sostienen que los alimentos caducados pueden ser perfectamente sanos y comestibles. Si estuvieran en mal estado, se vería, añaden.

Congelado ¿una vez o varias?

Falso. Un alimento puede estar contaminado sin que se aprecie a simple vista ni se huela nada malo. La peligrosidad dependerá de muchísimos factores: cómo se ha manipulado, en qué condiciones se ha transportado y almacenado, con qué ingredientes está hecho, cómo se ha envasado... Dos envases de un mismo producto con una misma fecha de envasado pueden ser tales que uno sea sanísimo y el otro, un veneno, porque el segundo se ha descongelado por el camino, por ejemplo, y el primero, no. La razón de una fecha de caducidad es ésta y no otra. A partir de aquí no podemos garantizar que el producto sea bueno, aunque lo sea.

Este movimiento que reclama la supresión de las garantías sanitarias de los alimentos es tremendamente peligroso. Supone un retroceso de los derechos del ciudadano y del consumidor que nos devolvería medio siglo atrás, y un retroceso en la salud pública igualmente notable.

¿Seis millones? No me lo creo



El jefe de la patronal española, el señor Rosell, se ha ido de la lengua y ha dicho (permítanme un resumen): uno, que no hay seis millones de parados, sino muchos menos; dos, que lo mejor para acabar con el paro es fomentar el trabajo-basura; tres, que habría que suprimir los ministerios, porque sólo hacen que leyes complicadas; cuatro, que habría que pagar a los funcionarios para que no fueran a trabajar y poner a cuatrocientos mil de ellos de patitas en la calle; cinco, que él hacía una reforma laboral en una semana y verías tú que bien iría todo a partir de entonces.

Seamos amables y no digamos lo que pensamos; podrían estar leyendo niños.

Delenda est corruptio?


Alfonso Capone, corruptor y evasor de impuestos.

En 1929, Herbert Hoover, presidente de los EE.UU., dijo que hasta aquí habíamos llegado. Llamó a Andrew Mellow, Secretario del Tesoro, y le dijo que había que acabar con Al Capone costara lo que costara. Chicago estaba toda ella corrupta de arriba abajo y los crímenes se sucedían con impunidad.

Como todavía no existía el FBI, la única manera que tenía el Gobierno de los EE.UU. de acabar con los delitos de Al Capone (considerando que Illinois estaba toda corrupta) era con agentes federales del Tesoro (una mezcla entre inspectores de Hacienda y agentes de aduanas con permiso de armas). El señor Mellow optó por atacar a Al Capone en dos frentes.

Una unidad del IRS (Bureau of Internal Revenue Service, lo que sería nuestra Agencia Tributaria), a las órdenes del agente Frank J. Wilson y supervisada por Elmer Irey, examinaría al detalle las cuentas de Al Capone, por ver si podían acusarlo de evadir impuestos.

Luego acudió al Bureau of Prohibition (una especie de Oficina Antidrogas antialcohólica) para que se echaran encima de destilerías, cervecerías, locales de venta y dispensación de licores, almacenes... y fastidiarle todo el negocio posible a Al Capone. Un grupo pequeño, selecto, nueve agentes federales (luego once) a las órdenes de Eliot Ness que pronto se conocerían como Los Intocables (The Untouchables).

Los Intocables, posando para la cámara después de una redada.

En seis meses, los Intocables habían hecho perder a Al Capone un millón de dólares de la época sólo en abrevaderos (locales de venta y consumo de alcohol). Eran tipos duros (varios habían sido boxeadores o jugadores de fútbol americano), inteligentes y especialmente conscientes de su trabajo. Incorruptibles.

Eliot Ness.

Los Intocables eran, aparte de Ness, Lyle Chapman, Barney Cloonan, Martin J. Lahart, Tom Friel, Bill Gardner, Mike King, Joe Leeson, Paul W. Robsky y Samuel M. Seager, a los que sumar Jim Seeley y Al Wolff. Un duodécimo miembro del grupo, Frank Basile, muerto en una de las redadas, era el chófer personal de Ness y tenía antecedentes penales. Pudo contratarlo porque Ness, como Wilson, del IRS, tenían carta blanca y libertad de acción.

Fue Wilson quien acabó realmente con Al Capone, denunciándolo por evasión de impuestos, mientras su imperio del crimen se deshacía acosado por los Intocables, que habían limitado muchísimo su libertad de acción y coacción.



El principio del fin de Al Capone: lo pillaron por no pagar a Hacienda.

Fue una cuestión de voluntad política. Se quiso acabar con Al Capone, se acabó con él. Se quiso limpiar Chicago, se limpió. No hicieron falta nuevas leyes, sólo actuar con firmeza y decisión. No se acabó con el crimen organizado, cierto, pero Chicago volvió a ser una ciudad normal para la gente normal.

Hoy vemos la fotografía de la Cumbre contra la Corrupción de Artur Mas, que da grima. Se pretende que luchen contra la corrupción política. Algunos han ido a la reunión a contrapelo, como los jueces y fiscales, que no pueden decirle que no al Presidente de la Generalidad de Cataluña.

Los invitados a la Cumbre contra la Corrupción de Artur Mas.

La gran medida que se le ha ocurrido al presidente es resucitar un pacto entre caballeros que firmaron los partidos políticos catalanes en 2001. Ese pacto decía que se iban a portar bien a partir de ese día. ¡Vamos, hombre...! Viendo el resultado de entonces, ¿qué hace pensar que ahora será diferente?

Sobre garantizar más medios para la justicia y los tribunales, o proponer una mayor independencia de éstos, silencio. Un silencio aterrador.

El convocante de la reunión, ése que quiere pasar por Kevin Costner, tiene entre las filas del partido que preside al menos dos diputados que han estado en contacto íntimo con la mafia rusa (Fernández Teixidor y Crespo); la sede del partido está embargada por los tribunales (caso Palau), su secretario general (Oriol Pujol) ha sido pillado in fraganti con el chanchullo de las ITV, donde también aparecen el conseller de Justicia (nada más y nada menos que de Justicia), Germà Gordó, y su secretario general, Colet Petit; el fundador de su partido y su familia... en fin, mejor no hablar de esa tropa; Pallerols, Pretòria, etcétera, etcétera, etcétera.

Pasado y presente de CiU. De izquierda a derecha.
Artur Mas, hijo de un evasor de impuestos con cuentas millonarias en paraísos fiscales. Presidente.
Josep Ma. Cullell, hoy asesor económico del Vaticano, que dimitió en 1994 porque se supo que había favorecido desde Política Territorial y Obras Públicas un negocio inmobiliario de su cuñado. Miembro del Consejo Nacional.
Jordi Pujol, protagonista del descalabro de Banca Catalana que, a valor de hoy, supera el de Bankia. Presidente de Honor.
Oriol Pujol, hijo de éste y protagonista del caso ITV. Secretario General.
Etc.

Naturalmente, son todos Intocables. Es decir, que a la mayoría de éstos, ni tocarlos. Tal es así que, a las preguntas de la prensa, el presidente es todo excusas. El no pediría la dimisión de un secretario general de su partido imputado por querer enriquecerse él y sus amigos con las tasas que pagamos los catalanes (existen sobrados indicios de que así ha sido), dice. Es un Intocable. ¡Ni que esté imputado!

Tengo que echarle una mano al presidente. Yo tampoco le pediría al fulano que dimitiera: yo lo cesaría inmediatamente. La dimisión es honorable y éste no es el caso, no puede serlo. Si el canalla no dimite, ¡que lo cesen! ¡Ya mismo! ¡Fuera!

¡Abajo las dimisiones! ¡Que cesen a alguien de una vez!

Los ciudadanos de a pie no vemos que quiera acabarse con nada. Se emplean palabras y fórmulas vacías de contenido: reforma estructural, pacto de Estado, regeneración democrática y refundación de las instituciones. Una mierda. No niego que una reforma legal pueda servir de ayuda, pero ¿saben qué hace falta, en serio? Aquí faltan un par de c... encima de la mesa para poner orden. Punto.

Material anticorrupción.

Verían ustedes qué daño provocaría un equipo de inspectores de Hacienda como el del IRS, con medios a su disposición y carta blanca, bien motivados y preparados. Verían ustedes qué daño provocaría una unidad especial de policía judicial, bien entrenada y seleccionada con cuidado, con medios y carta blanca.

No queremos nada más que eso.

Anem per feina (III)



Como ya he dicho, la jornada de afirmación unitaria de los empresarios catalanes se ha convertido en motivo de disputa y querellas entre asociaciones empresariales catalanas. Se ha montado una tangana tal que el lema Anem per feina (¡Manos a la obra!) ya suena ridículo y uno se pregunta: ¿Es esto lo mejor que saben hacer? ¡Vamos apañados!

Ahora diré lo que me cuentan, que no sé yo si es verdad o no lo es. Parece ser que al Gobierno de los Mejores (CiU) le sentó como una patada en los mismísimos que se celebrara una jornada de afirmación unitaria de los empresarios catalanes. Por dos razones, básicamente.

La primera (la más importante), que no les habían invitado a la fiesta. Los jefazos de CiU se ofendieron. ¿Así nos agradecen...? ¡Qué se han creído!, exclamaban.

CiU presume de ser business friendly (i.e., amiga de hacer negocios).

¿Qué le parece que Fomento del Trabajo celebre una jornada de afirmación unitaria de los empresarios catalanes y no invite al gobierno a la juerga? le preguntaban al honorable señor Homs, conseller de Presidencia y portavoz del Gobierno de los Mejores. Visiblemente irritado, incómodo y molesto (sólo había que verlo), Homs respondía, encogiéndose de hombros, que ésa era una cuestión entre empresarios, que ellos se lo guisan y ellos se lo comen y que el gobierno no pinta nada en esas cosas. Recordaba las explicaciones de un niño que no ha sido invitado a una fiesta de cumpleaños, cuando dice Bah, para ira a una birria de fiesta como ésa..., mientras la rabia le carcome por dentro. Les juro que me dio esa impresión.

Molesto, porque no le han invitado.

La segunda, porque los empresarios no están por la labor de eso que llaman proceso soberanista. Cuanto mayor es la empresa, menos simpatías produce tal política. Además, los empresarios recelan lo indecible de los socios que ha escogido CiU para echar p'alante sus planes y ya no ocultan su disgusto. Consideran, algunos de ellos, que CiU los ha traicionado. Así, con estas palabras. CiU también se considera traicionada, porque le hubiera gustado una afirmación unitaria de los empresarios catalanes a favor de su política, no una manifestación pública de su disgusto. ¡Tan amigos que eran todos...!

Cuentan, no sé yo, que las presiones políticas sobre las diversas organizaciones empresariales catalanas han sido y son muchas y muy diversas. Además de las rivalidades y enemistades de toda la vida entre las diversas patronales catalanas, sólo faltaba que el Gobierno de los Mejores metiera cizaña. Cuidadito con la subvención, vigila que te echaré del concurso, mira qué haces, que te quedas sin patente de corso...

Se censura la politización del acto, que significa que un grupo de personas (con razón o sin ella) podría manifestarse contrario a la política del gobierno; pero no se hubiera censurado si ese grupo de personas (con razón o sin ella) se hubiera manifestado favorable a esa política, pues entonces el acto no habría sido politizado, sino que habría sido una manifestación libre y razonable de la sociedad civil.

La Guardia Civil no es lo mismo que la sociedad civil, aunque a veces lo parezca.

En fin, un follón y un lamentable espectáculo de miserias humanas, envidias y chanchullos.

Pero ¿saben qué les digo? Que me da lo mismo. El vodevil de la jornada de afirmación unitaria de los empresarios catalanes ha merecido mi atención por ridículo y sintomático. Ridículo, porque la afirmación unitaria acaba en todos contra todos y el sancta santórum de la sociedad civil catalana (la que antes iba al Liceo y ahora ocupa el palco del Barça) resulta ser un nido de víboras. Sintomático, porque a través de esta tragicomedia se descubre como va el país. ¿Y cómo va? Pues ¿cómo va a ir? Mal.

Anem per feina (II)



Bajo el lema Anem per feina (¡Manos a la obra!), los empresarios catalanes habían organizado una jornada de afirmación unitaria de los empresarios catalanes.

La convocatoria tenía de afirmarse lo que se entiende en esgrima: ir derecho hacia el cuello del contrario con la fuerza de la unidad empresarial. Quería ser una jornada reivindicativa, querían pedir cosas. Los empresarios querían que la sociedad agradeciera su esfuerzo y lo hiciera mediante subvenciones, ayudas, créditos a bajo interés y obras públicas a destajo.

Ahora bien, uno quiere una cosa y también la contraria, y los empresarios catalanes exigen ayudas del Estado con una mano abierta mientras cierran la otra y dan de puñadas al Estado, acusándole de abusos sin cuento, echando pestes del empleado público, vago y maleante, abominando el chancro del derecho laboralista, clamando contra el horror de los impuestos, solicitando la imposición del voto censitario, denunciando la espeluznante aberración (dónde se ha visto) del salario mínimo y escandalizándose ante cualquier cosa que huela a una pérdida de privilegios largamente sostenida mediante sobornos e intrigas.

Fomento del Trabajo había escogido un día de octubre para su jornada unitaria de afirmación. Contaba con el concurso de PIMEC, los pequeños y medianos empresarios catalanes (botiguers, en catalán), con la Cámara de Comercio de Barcelona (subvencionada hasta la médula), el Instituto de la Empresa Familiar de Cataluña (la cofradía de hereus del país) y el beneplácito del Cercle d'Economia (Círculo de Economía), un grupo de gente adinerada que publica de vez en cuando un documento en el que le dice al gobierno lo que tiene o tendría que hacer.

Pero en éstas, sin pedirles permiso, el Gobierno de los Mejores había patrocinado una manifestación que se les fue de las manos. Ciento y pico mil personas simulando ser un millón fueron el acicate para que don Artur Mas, después de los dos peores años de la historia de la Generalidad de Cataluña que se recuerdan desde 1939, convocase elecciones para conseguir una mayoría excepcional y con esa mayoría aplastante y demoledora (unitaria) conseguir una cosa dicha con muchos eufemismos. En medio de esta vorágine, el acto de afirmación unitaria de los empresarios catalanes se dejó para más adelante, no fuera malinterpretado.

La habilísima maniobra política de don Artur consiguió que CiU sólo perdiera doce diputados de los sesenta y dos que tenía, que se fragmentara todavía más el mapa político catalán y que la segunda parte de su Gobierno de los Mejores prometiera ser peor que la primera, en todos los sentidos.

Mientras tanto, algunos empresarios comenzaron a espantarse con las aventuras de su socio corrupto de toda la vida, CiU. Alguno expresó en voz alta lo que pensaban muchos, que el negocio saldría perjudicado con todo este follón. ¿Qué esperaban, si no? Al Gobierno de los Mejores le escoció y le dolió que no todos los empresarios se sumaran a la histeria colectiva que se había desencadenado.

Los empresarios que fomentan la jornada de afirmación unitaria.

La jornada del 18 de octubre se dejó para el 14 de febrero. Al dejar pasar el tiempo, la jornada de afirmación unitaria de los empresarios catalanes se hace pedazos. Como novios a cara de perro por una tontería, Fomento del Trabajo tira para aquí y PIMEC para allá, y se echan las culpas del divorcio el uno al otro. Que los de Fomento son de una soberbia que tira de espaldas (cierto), que los de PIMEC son una tropa de botiguers carcas y subvencionados (a veces, cierto), que patatín que patatán. A cara de perro, ya les digo.

Los representantes de la patronal PIMEC, a cara de perro con los de Fomento.

Los del Cercle d'Economía, tan selectos ellos, no quieren mezclarse ahora con jornadas de afirmación unitarias de los empresarios catalanes, porque presumen de ser ecuánimes, neutrales y tal y antes de meterse en líos prefieren escribir ellos por su cuenta otro documento que le diga al gobierno (una vez más) lo que tiene o tendría que hacer, sin contentar a nadie y argumentando a favor de todos.

El Cercle d'Economia, presentando el enésimo documento que dice qué tiene o tendría que hacerse.

La Cámara de Comercio de Barcelona también se ha echado para atrás, aunque da igual que se echen para atrás, para delante o a un lado, porque no pintan demasiado en este asunto. La cofradía de hereus (el Instituto de la Empresa Familiar de Cataluña), mientras tanto, discute quién se queda con la herencia.

Doy fe: será un acto unitario, unitario de verdad, porque sólo irá uno.

Anem per feina (I)


Anem per feina es una expresión típicamente catalana. Es lo que se dice cuando una reunión se desmanda y llega la hora de preguntar qué hay que hacer. Es un comodín que podría traducirse Pongamos manos a la obra, pero mejor ¡Manos a la obra! La traducción literal sería Vamos (a) por trabajo.

No se les ocurrió a los empresarios catalanes otro lema para convocar, cito, un acto unitario y de afirmación empresarial. ¡Cáspita! Un acto de afirmación... ¿Qué es un acto de afirmación?

Gracias al Diccionario de la RAE, sabemos que la afirmación es el acto o efecto de afirmar o afirmarse, y que afirmar es un verbo muy interesante. Puede significar poner firme o dar firmeza (a algo), asegurar o dar por cierto (algo)... y me gusta mucho el significado de afirmarse en la esgrima: irse firme hacia el contrario, presentándole la punta de la espada.

Dos tiradores; el de la izquierda, afirmándose.

Digo lo de la esgrima porque siempre que oigo hablar de un acto unitario me vienen a la cabeza Los Tres Mosqueteros, que gritan ¡Uno para todos y todos para uno! También aquello de ¡Fuenteovejuna! ¡Todos a una! A veces, con mala idea, lo reconozco, me vienen a la cabeza lemas tan unitarios como desgraciados: ¡Una, grande y libre! ¡Un pueblo, un imperio, un caudillo! ¡Una hostia te voy a dar, desgraciado! Etcétera.

Una afirmación unitaria.

Que todo el mundo esté de acuerdo en algo me da grima, porque el estado natural de las cosas es el de la diversidad de pareceres. Huelo el peligro, no sé cómo decirles, porque la perversión de la democracia, la peor de todas, es precisamente que todos vayan a una y se lleven por delante minorías, disidentes, críticos o despistados, porque la democracia nunca es justa si no va de la mano de la ley, que está no para defender a los fuertes, sino a los débiles. Al menos, en teoría.

Una jornada unitaria de afirmación de los fuertes, pues, me da en las narices que no será para bien. ¿Para qué necesita afirmarse la empresa catalana? Si fuera una empresa innovadora, productiva, eficiente, moderna, socialmente justa, que respetase los derechos de trabajadores y consumidores, pagase sus impuestos, hiciera lo posible por contaminar menos y se negara a participar en la corrupción de los cargos públicos... no haría falta que se afirmara, digo yo.

Ya que los empresarios tienen ganas de fiesta, podrían celebrar el día de su santo patrón, San José, empresario ebanista, todos juntos (unitariamente) y alegres. Pero, ay, Sancho, con la Iglesia hemos topado, porque el santo patrón de los empresarios es el santo patrón de los trabajadores (y de los sindicatos), San José, obrero.

San José, en plena actividad empresarial.

Así que Fomento del Trabajo, la gran patronal catalana, decidió organizar un acto unitario de afirmación empresarial laico, que prescindiera del auxilio de las fuerzas celestiales, y en mal día se le ocurrió prescindir de tales aliados, porque se el acto de afirmación unitaria de marras ha quedado maldito desde el primer día y se ha convertido en un guirigay que echa para atrás.

Ricardo III


Retrato de Ricardo III. El artista no pintó la chepa del rey.

El 22 de agosto de 1485, en Bosworth, moría un malvado rey, dicen las crónicas, Ricardo III. Era un malo malísimo ideal, cínico y deforme, pues siempre se han asociado fealdad y maldad en las baladas populares. Quizá no fuera tan malo. En todo caso, no fue peor que tantos otros reyes ingleses, tan aficionados a encerrar a sus enemigos en la Torre de Londres para decapitarlos después.

Ricardo III se enfrentaba a Henry Tudor, que luego sería Enrique VII. Como ganó la batalla, Enrique quedó como virtuoso, guapo y valiente en las baladas populares, aunque siguió empleando las instalaciones de la Torre de Londres a destajo.

Ricardo III se defendió de las tropas rebeldes con ocho mil hombres. Esperaba, además, el auxilio de Lord Stanley, que llevaba consigo tres mil hombres más. Enrique contaba con cinco mil hombres (entre los cuáles, mil quinientos franceses) y Fortuna entre sus filas. Cuando se encontraron en Bosworth, se libró una crudelísima batalla. En medio de la matanza, justo cuando había fracasado un ataque de la caballería de Ricardo, se presentó Lord Stanley y el que pasaba por amigo de Ricardo resultó serlo de Enrique. El malentendido le costó a Ricardo el trono y la vida.

Una visión romántica de la matanza de Bosworth.

Traduzco la escena de su muerte, tal como la escribió John Rous de Warwick en 1490, testigo presencial del suceso.

Sea, pues, y venga la verdad para no privar de crédito a quien lo merece, que, pese a ser canijo y debilucho de piernas, [Ricardo III] se comportó como un galante caballero y actuó con la distinción del mejor de sus campeones hasta su último aliento, que clamó: ¡Traición! ¡Traición! ¡Traición!

Rodeado de amigos muertos y enemigos vivos, herido varias veces, viéndose perdido y traicionado, empuñando una arma con desesperación y coraje, se defendió como pudo hasta que un mercenario le atravesó de lado a lado con una alabarda y lo dejó seco de una vez y para siempre.

¡Qué escena! El drama da mucho juego. ¿Han leído Ricardo III de Shakespeare? ¡Léanla!

El deforme y malvado Ricardo shakesperiano es uno de los mejores personajes literarios que se hayan visto nunca.

Sir Laurence Olivier interpretando Ricardo III.

Por tanto, ya que no resulto como galán para entretener estos finos y redichos días, he decidido actuar como villano y odiar los vacíos placeres de estos tiempos, dice, sólo empezar la obra. Más exactamente:

And therefore, since I cannot prove a lover
To entertain these fair well-spoken days,
I am determined to prove a villain,
And hate the idle pleasures of these days.

Cuando le acusan de matar a Eduardo, responde: Que me agradezca, pues, que le ayudara a subir [al Cielo], encajaba más en ese lugar que en la tierra. Acto tras acto, felonía tras felonía, el deforme rey Ricardo se come la escena. ¡Qué magnífico personaje! Morirá gritando: ¡Un caballo! ¡Un caballo! ¡Mi reino por un caballo! Seguro que habrán oído la frase.

Ahora resulta que han descubierto los restos de ese personaje de leyenda. Ha sido en Leicester, Inglaterra, en una prospección arqueológica al lado de un aparcamiento. De la tragedia a la comedia en un pispás.

El cadáver mostraba una escoliosis de la columna vertebral y varias lesiones traumáticas. Tenía una punta de flecha en la chepa y una lesión mortal en la base del cráneo. Por lo demás, la calavera estaba tan bien conservada que ha podido proporcionar muchísima información sobre su propietario. El ADN de los restos coincide con el ADN de los descendientes de la casa de York. ¡Es el rey Ricardo!

En Leicester han echado las campanas al vuelo y el señor alcalde ya ha dicho que los huesos de Ricardo III no abandonarán la ciudad si no es por encima de su cadáver. De hecho, ya está en marcha un museo para recordar la figura del malo shakesperiano en el que ya se ha invertido un millón de euros.

Según las crónicas de la época, los restos de Ricardo III fueron enterrados en los terrenos de la iglesia de Grey Friars, ésa que está justo al lado del aparcamiento. Antes, fueron expuestos a la vista del común durante veintidós días. En el fondo, tal fue una felonía más. Ahora, siglos después, el pobre y deforme Ricardo será la estrella de un museo de una ciudad de provincias. ¡Triste y fatal destino!

Muda, pero hablada en catalán


Blancanieves, el príncipe, los enanitos, los pajaritos, los conejitos...

Tiene miga. Pablo Berger, director de cine de Bilbao, ha conseguido hacer realidad un proyecto asombroso: filmar la historia de Blancanieves. Si todo fuera eso... La película es muda, fotografiada en blanco y negro y su argumento no es exactamente el mismo que uno recordaba de cuando niño.

La Blancanieves de Berger: gótica, torera y muda.

En la película de Berger, Blancanieves no se llama Blancanieves, sino Carmen, y la madrastra, Encarna. En vez de espejito mágico, sirve una revista del corazón y la manzana será un tarro de pastillas. Los siete enanos son seis, y uno travestido, y no son mineros, sino un grupo de Enanos Toreros, porque Blancanieves-Carmen no vive en una idílica Edad Media, sino en la España de los años veinte y el asunto es taurino y folclórico, pues el príncipe será torero y tal.

Los seis, que no siete, Enanos Toreros.

La misma fruta prohibida que condenó a Eva.

El riesgo lo asumió la productora Arcadia Motion Pictures, afincada en Barcelona, responsable de algunas cintas dignas de elogio. Esta Blancanieves es cine mudo, repito, y la crítica la deja muy bien, aunque yo no la he visto y no puedo decir más. Recibió 18 nominaciones de los premios Goya y un Premio Especial del Jurado del Festival de Cine de San Sebastián, aparte de la Concha de Plata a la Mejor Actriz, y muchos otros premios.

Hablando de premios, el cachondeo está servido, porque ayer mismo Blancanieves ha ganado el Gaudí que otorga la Acadèmia de Cinema Català a la mejor película hablada en catalán. ¿Quieren que les repita? Es una película muda.

Mudito.

La Vespa guerrera


Las motocicletas han intervenido en muchas guerras. Son rápidas, ligeras, vehículos ideales para tareas de enlace o reconocimiento.

Motociclistas alemanes en Rusia, en 1941.

Una de las imágenes recurrentes de la Segunda Guerra Mundial es una motocicleta alemana con sidecar, una Zündapp o una BMW, levantando nubes de polvo en Rusia o en el desierto. El tipo del sidecar empuña una ametralladora, que rara vez se empleaba con la motocicleta en marcha, porque no acertaría tres en un burro. Pocos saben que estas motos de 750 cc. con sidecar estaban diseñadas para llevar tres personas a cuestas y arrastrar un remolque que podía ser, si la necesidad apremiaba, un cañoncito contracarro. Estas motocicletas dejaron de fabricarse en 1943. Su empleo había quedado relegado a tareas de segunda fila mucho antes.

Motocicleta soviética con sidecar-mortero M82.

Los rusos también echaron mano de los sidecares y no dejaron de fabricarlos durante toda la guerra. En algunas unidades motorizadas, se instalaba un mortero de 60 u 82 mm en un sidecar especial. La motocicleta se detenía, se levantaba el mortero, se echaban dos o tres granadas sobre el enemigo y se largaba uno pitando, a todo gas, no fueran los otros a tomarlo a mal.

La Guzzi italiana: una gran motocicleta, una mala idea.

Los más rocambolescos, los italianos. Montaron una ametralladora Breda en el manillar de una moto Guzzi. ¡Qué mala idea! La Breda era una porquería de ametralladora y era evidente que alguien que no fuera equilibrista no podía dispararla con la moto en marcha. Con la moto parada, la ametralladora en el manillar no hacía más que estorbar. Así que, como en tantas otras ocasiones, mucho trabajo para nada. Pero la Guzzi era una motocicleta de primera.

La Harley-Davidson WLA, de la policía militar de los EE.UU., en plan chulesco.

Las demás potencias guerreras emplearon la motocicleta para lo que ya he dicho, enviar a motoristas de aquí para allá con órdenes o recados, como vehículo para la policía militar y para echar un vistazo rápido a las líneas enemigas. Aunar una boca de fuego a una motocicleta demostró ser, en la mayoría de los casos, algo más aparatoso que útil, una molestia más que otra cosa, y dejó de hacerse.

Aunque quizá haya dicho que dejó de hacerse con demasiada prisa. Porque recién acabada la Segunda Guerra Mundial, los franceses se metieron en el fregado de Indochina. Viéndose en apuros, los militares pidieron un vehículo ligero capaz de una gran potencia de fuego y ¿en quién pensaron? En la Vespa. Repito, en la Vespa, y no es broma.

La Vespa TAP en una feria de muestras, en 1956.

Así nació la Vespa TAP (de Troupes AéroPortées). Era un escúter al que se le había juntado, atención, un cañón sin retroceso de 75 mm (el M20 americano). La Vespa procedía de ACMA (Ateliers de Construction de Motocycles et Automobiles), que tenía la licencia de Piaggio, y el cañón M20, de los estocs militares. Pesaba 115 kg y decían que llegaba a los 60 km/h. El motorista se sentaba en una funda que colocaba encima del cañón, porque éste sólo cabía en la motoneta si se prescindía del sillín.

El M20 tiraba un proyectil de alto explosivo contracarro (HEAT) y otro de alto explosivo normal (HE). Para evitar el retroceso, echaba un chorro de gases por la culata, a gran velocidad. Así, salía el proyectil por un lado y se organizaba una polvareda de padre y señor mío por la otra, y que no pillara a nadie en medio. El arma podía dispararse desde un trípode de ametralladora o incluso desde el hombro de un soldado. ¿Por qué no desde una Vespa?

Sin embargo, la leyenda es falsa. La Vespa TAP venía con trípode. Se recomendaba encarecidamente montar el cañón encima del trípode y no disparar desde la Vespa, no fuera nadie a hacerse daño. La Vespa TAP era sólo el medio de transporte.

Uso táctico de la Vespa TAP: asalto paracaidista motorizado.

Su uso fue más teórico que práctico. Se decía que los escúters formaban de dos en dos. Uno llevaba el cañón y el otro, munición. Podían arrojarse en paracaídas. Al pisar tierra, los motoristas montaban la Vespa TAP (venía en una especie de contenedor), la cargaban con el cañón, la munición, etcétera, y salían corriendo hacia donde les llamaba el deber, heroicamente sentados en las Vespas guerreras. Si pintaban bastos, detenían los escúteres, separaban el cañón de la Vespa, lo montaban encima de un trípode, apuntaban hacia donde fuera y abrían fuego con la munición que llevaban encima, con permiso del enemigo.

En la práctica, rara vez se arrojaron en paracaídas, lo de montar y desmontar el cañón era una murga y como vehículos todo terreno eran deficientes. Pero eran baratas. Una Vespa costaba, al cambio, 500 dólares americanos, mucho menos que un jeep, y el ejército francés tenía cañones M20 de sobras (excedentes de guerra). Alguien sumó una cosa y la otra y nació la TAP.

Se construyeron 800 Vespa TAP entre 1956 y 1959. No se emplearon en Indochina, pero se llevaron a Argelia, donde se había iniciado una bronca y sucia guerra de guerrillas. Allá se perdió el rastro de la Vespa TAP y que yo sepa, puedo equivocarme, nadie más ha copiado la idea de sentarse encima de un cañón-motoneta.

Hoy, las pocas que quedan son pieza de museo. La imagen de la Vespa TAP es lo más próximo al ridículo que uno puede echarse a la cara pensando en un escúter y quizá por ello es tan celebrada por los coleccionistas militares y civiles.


Ahora bien, puestos a hacer el ridículo, los chinos se llevan la palma.

El nuevo Ferrari, a tomar viento


Presentación oficial del F138 en el sitio web de Ferrari.

Se acaba de presentar el nuevo Ferrari para el Campeonato Mundial de Fórmula 1, el F138 (del año 2013 y 8 cilindros). Llama la atención cómo le ha cambiado el morro. Hay quien dice que el anterior tenía morro de pato y hay quien dice que éste no tiene morro. Digamos que en el F138 la nariz no sobresale más allá de los bigotes.

Ferrari se lo juega todo con la aerodinámica. De mecánica tiene de sobras, y bastante buena. Pero el túnel de viento de Maranello ha dado muchos problemas. Podía estudiar vientos de 150 km/h en vehículos a escala 1:1 o de 250 km/h a vehículos escala 1:2. Cuentan que los primeros problemas aparecieron con la aplicación de un nuevo sistema (complicadísimo) de cálculo, en el que se olvidaron introducir la escala del modelo (¿?). Una vez resuelto el despiste, no pudieron discernir la verdadera influencia de las paredes del túnel sobre la aerodinámica del modelo, por culpa de no sé qué otro sistema de simulación, que no daba más de sí.

La Galleria del Vento, origen de tantos disgustos.

En resumen, el edificio de Renzo Piano, la Galleria del Vento, que nació como una insignia de la nueva Gestione Sportiva, ha provocado más dolores de cabeza que otra cosa los dos últimos años y los italianos han cortado por lo sano. Sigue cerrado a cal y canto, mientras lo ponen todo patas arriba y prometen algo vanguardista y revolucionario. Pero se inaugurará en agosto y mientras tanto, qué remedio, Ferrari empleará el túnel de viento que tiene Toyota en Colonia, Alemania (uno de los mejores del mundo en su género) y así será toda esta temporada. Mejor un solo túnel de principio a fin que no ahora uno y luego otro.

La Gestione Sportiva está como el túnel, toda patas arriba. Se aprovecha la mudanza a un nuevo edificio para cambiar la gestión y la estructura del equipo de ingenieros y mecánicos. Habrá un responsable para el bólido de 2013, que será un coche de transición (con la aerodinámica a prueba en Colonia), y otro para el de 2014, que se desarrollará mientras tanto (con la aerodinámica a prueba, Dios lo quiera, en Maranello). En otras palabras, en 2013 se hará lo que se pueda.

Primicia de El cuaderno de Luis. Primeras pruebas del Ferrari F1 2014.

La apuesta es muy arriesgada, pero se hace así o no se hace.

¡Ojo al dato!



El follón de los sobres de la cúpula del Partido Popular se relaciona con el sistema de financiación de los partidos políticos. Más concretamente, con las donaciones anónimas que éstos recibían... ¿a cambio de hacer favores? Es lo que hay que descubrir.

Hace nueve meses, el Tribunal de Cuentas publicó un resumen de las aportaciones anónimas a los partidos políticos españoles entre 1987 y 2007. Durante estos veinte años, los donantes anónimos proporcionaron más de 100 millones de euros a los siguientes partidos:

A CiU, 41,6 millones de euros.
Al PNV, 27,6 millones de euros.
Al PP, 25,1 millones de euros.
Al PSOE, 5,3 millones de euros.
Etc.

A tanto por afiliado, la cifra es mucho más interesante.

UDC (la U de CiU), 1.170.000 euros por afiliado.
CDC (la C de CDC), 509.000 euros por afiliado.
CiU (conjuntamente), 682.000 euros por afiliado.
PNV, 550.000 euros por afiliado.
PP, 31.400 euros por afiliado.
PSOE, 24.400 euros por afiliado.

En el período estudiado, el PP tenía trece veces más afiliados que CiU y recaudó un 39,7% menos. Recaudó veintitantas veces menos por afiliado y aún así repartía sobres. ¡Qué no harían en la sede de CiU con tanto más dinero y tanta menos gente! Quizá, nada, pero da que pensar, ¿verdad?


Va de sobres


El país está sobrecogido porque acaba de rasgarse el velo: nuestros políticos estaban sobrevalorados. Decían que necesitaban un sobresueldo para sobrevivir y resulta que iban sobrados. Miel sobre hojuelas, que ensobradas las comisiones había de sobras para sobreponerse a las adversidades del porvenir, que siempre viene cargado de sobresaltos.

Así ha sido, que la crisis sobrevenida no daba para sobrajas como ésa. Por poner un ejemplo, en la patria de la sobrasada, el duque consorte había sobreactuado y ahora sobran las palabras para condenarlo. Si se empalma una cosa con la otra, sobresalen los nombres y títulos sobresalientes de personas hoy sobreimpresos en las noticias más escandalosas. Sobre este caso, otro, y otro, y la montaña de expedientes sobrepasa la capacidad de la justicia, que acude al sobreseimiento por no existir pruebas suficientes para acusar al sobretercero de la sobrepujanza ilícita de sobrestadías.

Sobreexcitados, los tertulianos de siempre ahora sobrecargan el verbo todo el día, del alba a la sobretarde, sin cejar por la noche, pero sobran las palabras, que ésos que ahora van leyendo la sobrecédula y juntando el sobrecejo no son tales, que esa sobrefaz no es más que un sobretodo. Porque ésos que ahora gritan sobreagudos fueron, y siguen siendo, sobranceros a sueldo de sobrecargos del poder, y la sobrecerrada censura de hoy no es más que disimulo de los favores de ayer, y el sobrevestido que gastan es prenda para sobreseer responsabilidades, que donde dije digo digo Diego, se sobreentiende.

Mientras todo esto sucede, la gente del común se enfrenta a las penurias sobremano y sin auxilio mientras otros sobrellenan sus depósitos bancarios con sobrada soberbia. Sobrio por necesidad, que no por gusto, el pueblo siente el desabrido resentimiento del sobreviento de una desgracia más, pues no eran pocos los males que ahora nos vienen con éstas. Hay que joderse.