El tren del miedo de Barcelona


Fotografía publicada por El País.

En cualquier parque de atracciones que se precie existe el tren del miedo. Pasea a sus pasajeros por unos paisajes de cartón piedra en los que asoman autómatas disfrazados de fantasmas, monstruos o qué sé yo, que dicen Uuuh, Aaah y cosas parecidas. En su versión cutre pueblerina, don Ceferino se disfraza de bruja y se lía a escobazos con los pasajeros del tren.

En Barcelona no hemos llegado a tanto, pero todo se andará. Ya que hacemos de Barcelona un parque de atracciones (que ahora llaman temático), pongamos un tren del miedo. Ése será el que pasa por la estación de Plaza Catalunya de los Ferrocarriles de la Generalidad de Cataluña (FGC). 

El 19 y 23 de julio, el 1 de agosto y ahora el 5 de septiembre, exactamente en el mismo sitio cada vez, han descarrilado convoyes de pasajeros. ¡Qué susto!

Nadie sabe por qué se descarrilan los trenes en ese cambio de agujas, justo cuando el tren entra en la estación. ¡Que ya van cuatro veces este verano! 

A Dios gracias, el tren va despacito en ese tramo y los pasajeros no se han hecho daño (por ahora). Eso sí, han tenido que abandonar el tren, caminar por las vías hasta el andén y preguntarse por dónde anda don Ceferino, disfrazado de bruja.

Los Magnomenes en Australia



Los lectores de El cuaderno de Luis ya habrán oído hablar de Los Magnomenes en peligro. Pues sepan ahora que la cinta ha sido seleccionada para competir en el Sydney International Festival of Films by Children, ahí es nada. Como Sydney International Festival of Films by Children es un nombre bastante largo, los aussies lo han bautizado KidzFlicks.

Los Magnomenes en peligro, pues, parte para Australia, donde será proyectada en los cinematógrafos y subtitulada en inglés el año que viene, en 2014. ¡Bravo!

Ya saben, si pasan por Australia...

Más información sobre la película en:

Nos ha vuelto guapa de vacaciones


Pequeña, pero de armas tomar, dicen.

Doña María Soraya Sáenz de Santamaría Antón, que así se llama, es la vicepresidenta, ministra de la Presidencia y portavoz del Gobierno de España, que preside don Mariano Rajoy. Es decir, que nos guste o no, es un peso pesado en la política española. Por eso mismo, merece la atención de los medios de comunicación. 

Sucede lo que tiene que suceder y lo que es bueno que suceda. Su proceder en ese cargo público está expuesto a las críticas. Los partidos de la oposición se esfuerzan en pillarla en falta y la prensa, según le va. Unos periodistas la dejaran por los suelos y otros, por las nubes. Pero a veces no sé qué es peor, porque algunos amigos hacen las veces de enemigos.

En este artículo del diario ABC, que tiene apenas un día, se da la bienvenida a doña Soraya al inicio del nuevo curso político. ¿Cómo? Como podrán leer:

Soraya Sáenz de Santamaría vuelve coqueta de las vacaciones, dice el titular. La entradilla añade: La vicepresidenta del Gobierno empezó el curso político muy favorecida con un nuevo look. ¡Caramba! Look sin cursiva. 

El artículo no aparece en la sección España, que es la de Política en el ABC. Aparece en la sección Gente, donde se leen las aventuras de famosos y famosillos. Pero da lo mismo. Empieza por ahí y sigue en la misma línea.

Según parece, la vicepresidenta había tomado el sol durante sus vacaciones y regresó morena(za), y el periodista dijo que el lúcido bronceado (sic) la favorecía mucho. El audaz reportero prosigue criticando la ropa que lleva siempre la vicepresidenta (chaquetas y blusas holgadas) y alabando la que escogió para la ocasión. Cito: Un top sin mangas en color negro, que estiliza su figura, al que cruzaba una raya vertical mostaza, uno de los colores de la temporada. Impresionante.

Luego habla de los complementos y menciona (citamos de nuevo) un maxianillo negro, muy de tendencia [sic], y un reloj de correa metálica marrón con esfera y cierre dorados, también muy en boga este verano. Esta vez apareció con las uñas pintadas con esmalte granate. Etcétera.

El nuevo look superchachi y megachulo, en una foto de ABC.

Sea dicho: no tengo el gusto ni el placer de conocer a doña Soraya en persona y no comparto la mayor parte de las cosas que defiende. Cuando aparece en televisión, me da la impresión de ver una niña asustada ante una sala llena de periodistas, y digo esto sabiendo que me engaña la vista, porque un cargo como el de doña Soraya no se obtiene así como así. Pero nunca, nunca, se me habría ocurrido describirla como han hecho en el ABC. Menos, en un periódico que presume de serio.

El cachondeo y el pitorreo en eso que llaman redes sociales es de órdago. Imagino las risas en los bancos de la oposición y en los pasillos del Congreso de los Diputados. No pocos populares se sumarán a la fiesta. Hasta puedo llegar a imaginar a dos diputadas diciendo que no hay para tanto, que el top que llevaba Soraya era hortera, por ejemplo.

El casposo artículo, que parece provenir de un ¡Hola! de los años del racionamiento, ha puesto en un brete a doña Soraya, y no por haber hecho o dicho nada conveniente o inconveniente, sino porque un periodista de un periódico afín ha querido dorarle la píldora. ¡En mal día! Es el periodismo sacarina, que de tan dulce deja mal sabor de boca y además carece de sustancia.

Una de espías



El asunto de Método 3 hace ya un tiempo que me sobrepasa y he dejado de seguirlo con atención. La de mierda que corre por este caso... La dimisión del señor Zaragoza, del PSC, ha sido el último acto de un vodevil que tiene más de autopsia de cuerpo corrupto y agusanado (el de nuestra clase política) que de espectáculo cómico, o tragicómico. 

Que el señor Zaragoza, que no ha dimitido ni perdiendo elecciones como las ha perdido, ni teniendo el partido como lo tiene, tenga que dimitir por éstas, en un país donde no dimite ni Oriol Pujol (que sólo delega el cargo), un tipo que ha sido pillado en un caso de mamoneo de primera especial, que dimita, insisto, es mucho decir sobre la gravedad del caso. 

También dice mucho de la catadura moral de estos y otros personajes que del escaño no dimite nadie, ni Pujol, ni Zaragoza ni su abuela.

No se salva nadie, ¡nadie! Caen sospechas sobre el PP, que si sabía, que si no sabía; sobre el PSC, que ordenó o no ordenó espiar a éste, ése o aquél; sobre CiU, que se espiaba a sí misma... ¡Todos compraban los informes sobre todos los demás! ¡Y sobre uno mismo! Todos.

Hasta el Barça, que es como decir la misma esencia esencial del espíritu nacional o de la querencia colectiva, hasta el Barça, decía, espiaba por encargo de terceros y el señor Guardiola, ilustre sacerdote y santo varón de esta religión futbolera, ordenó espiar a las estrellas del balompié a su cargo, no se echaran novia o andaran por ahí de juerga. Lo dicho, que no se libra ni el apuntador.

Queda preguntarse si no sería conveniente reunir a todos los dirigentes patrios en un salón muy grande y de ahí enviarlos al exilio, lejos, bien lejos, y pedir a un país lejano y desconocido, como Nueva Zelanda, que nos enviase un recambio de dirigentes, por ver si es problema del motor o si, definitivamente, esto ya no tiene remedio.

¿Es esto lo suficientemente lejos?

El peaje de la Vía Catalana


La Vía Catalana no es una carretera, sino un acto lúdico-reivindicativo que cortará cinco horas seguidas, de la una a las siete de la tarde, algunas de las principales carreteras de la costa catalana en un día festivo de finales del verano. Es decir, o te diviertes con nosotros o te olvidas de divertirte en la playa con la familia.

Asombra que, a) dejen hacer tal cosa y b) que Abertis, concesionaria de las autopistas catalanas, tenga que asumir el coste de perdonar los peajes tantas horas seguidas. 

Les aseguro que, si ese acto fuera para protestar contra los recortes en materia de sanidad o educación, no se toleraría que cortase carreteras y Abertis cobraría los peajes de la primera a la última peseta. Pondría la mano en el fuego.

Según la prensa, las negociaciones entre el Gobierno de los Mejores y Abertis duraron lo que dos reuniones, que sumadas no llegaron a una hora, contando besos, abrazos y qué tal por Cadaqués, qué tal tu señora y qué es de tu vida. Abertis ha decidido no liarla y no pedirle a los organizadores una compensación porque a) tiene miedo (de provocar incidentes, de cosechar una mala imagen, de ganarse la enemistad del gobierno) y b) ya se cobrará los peajes con disimulo cualquier otro día, que alguna prórroga caerá, como tantas han caído ya. 

Sirva el favor como descuento de comisiones, que diría un amigo mío.


Pienso, existo



Una de las frases más famosas de la filosofía es la primera del Discurso del Método de Descartes. También es una de las frases más famosas en latín. Es Cogito, ergo sum. Les suena, ¿verdad? Pienso, luego (en consecuencia, por lo tanto, entonces) existo.

Sin embargo, lo correcto sería escribir Cogito [ergo] sum. Lo más correcto, Cogito, sum. Porque Descartes no escribió ergo, sino que eso lo escribió alguien después. 

Sutil, si quieren, pero interesante. Cogito, sum, es una proposición afirmativa o enunciativa. Pienso, existo. En cambio, Cogito, ergo sum, es una deducción, que no es lo mismo. Cierto que si no pensara no sabría de mi existencia, pero existiría igualmente. O quizá no, pero eso ya depende de la escuela filosófica de cada uno. 

Cabe preguntarse por ese ergo. Si es correcto, si no lo es, y por qué. Luego, hay que preguntarse si falta o sobra. Wittgenstein, que es mucho más moderno y además, vienés, dijo que lo que no podía enunciarse tenía que mostrarse. Pienso, existo, ¿es un mostrarse? Con el ergo en medio, es un enunciado, que ya no se muestra, sino que se (de)muestra.

Esta observación que dejo aquí anotada ni es mía ni es nueva, pero da que pensar. La dejo a merced de los estudiantes de filosofía enfrentados al comentario de texto del Discurso del Método. No sé si les servirá.

El discurso padano


El señor Maroni, que es el secretario general de la Lega Nord (Liga Norte) y presidente de la Región de Lombardía, expuso a finales del año pasado la línea estratégica de la nueva Liga. Textualmente, dijo: La Liga Norte ha de ser la Convergència i Unió de Italia. Bueno, lo tienen fácil y ahora verán por qué.

Se quejan de pagar lo que se gasta en otras partes de Italia (o España).

Roma ladrona como Madrid nos roba.
También puede traducirse como dèficit fiscal.
Fíjense en la señora romana, que parece de Murcia.

El texto dice: No pudieron regular la inmigración y ¡ahora viven en reservas!
Me recuerda una canción de La Trinca, con letra de Duran i Lleida.

El texto dice: Contra el déficit fiscal, el derecho a decidir.

CiU es la Lega Nord española y se comporta igual.
El texto dice: Roma ladrona, il conto lo paga il Nord. 

No es la Assemblea Nacional Catalana, sino la Lega Nord hace siete años.
Ni son banderas catalanas ni es Montjuic. Son banderas venecianas y es San Marco.

Arenga tragicómica


 

Igual que un avió que vol enlairar-se, ara estem en un punt de no retorn. No enlairar-se seria estavellar-se. Per tant, ens enlairarem. 

(Trad.: Igual que un avión que quiere despegar, ahora estamos en un punto de no retorno. No despegar sería estrellarse. Por lo tanto, despegaremos.

Don Artur Mas, Presidente de la Generalidad de Cataluña
2 de septiembre de 2013, Barcelona

Treinta millones dan para mucho



La licenciada Ortega, que ejerce de vicepresidenta del Gobierno de los Mejores, ha anunciado una medida de país. Perdonen el de país, pero esta gente habla así de mal. En suma, esa medida de país (perdón) nos sacará a todos del apuro. Los líderes patrios de ERC, aliados de los Mejores, también creen que es una medida correcta, por acorde con su política de país (perdón, de nuevo).


¿Qué medida será ésa? Fíjense qué cosa: se reservarán alrededor de treinta millones de euros del presupuesto de la Generalidad de Cataluña de 2014 para comprar urnas, sillas, mesas y los demás utensilios necesarios para montar una consulta.

No es la consulta de urgencias de un hospital, ni la consulta de un centro de atención primaria, sino la llamada consulta soberanista (también llamada de país, perdón), a la que va uno cuando le duele la nación.

Mire, doctor, que me duele la nación y no me encuentro bien. Pues, pase a la consulta y verá. Verá a un elefante parir a una pulga, con muchos dolores, pero ésa es otra historia. Como saben, la hipocondría nacional dispone de placebos muy extraños. Placebos de país.

Pero lo que es cierto es que 30 millones de euros al año dan para:

a) Mantener 100 camas de un hospital de primera categoría (coste máximo por cama en un hospital público),

b) Costear 7.300 ingresos hospitalarios (coste medio),

c) Cubrir la medicación de 25.000 enfermos crónicos (coste medio).

c) Cubrir los costes salariales de 1.000 empleados públicos con licenciatura, ingenieros o arquitectos (mejor pagados que ahora).

d) Pagar 6.000 rentas mínimas de inserción, o más.

e) Otorgar más de 20.000 becas-comedor.

f) Subvencionar completamente los libros y el material escolar de 100.000 niños.

g) Cubrir las comisiones que se llevaron CDC, Millet et altri a través del Palau de la Música.

f) Etc.

Una observación. Si la dicha consulta fuera legal, es decir, legítima, el Estado proporcionaría los medios para llevarla a cabo y la Generalidad de Cataluña se ahorraría pagar esos 30 millones de euros.


Tal como está el patio y atendiendo al punto g), propongo que sean los interesados y no la hacienda pública los que paguen la dicha consulta de su bolsillo y corran con todos los gastos, por lo mucho que nos han robado y lo que piensan seguir robándonos con el cuento, porque, puestos a gastar dinero público en Cataluña, mejor será destinarlo a aliviar a los enfermos y los necesitados.

Vuelvan a acusarme de demagogia. Les dejo, pero yo pienso así. Sinceramente.
 

Confusión



Cuál es mi ideología

Una vez, al ser interrogado sobre mi ideología, respondí que yo no tengo ideología porque tengo biblioteca.

Arturo Pérez-Reverte
Patente de corso del 2 de septiembre de 2013.

Falacia del síndrome post-vacacional



Se dice que el regreso a la normalidad después de las vacaciones provoca un síndrome que aúna depresión, ansiedad, una terrible sensación de desamparo y morriña. No estoy de acuerdo. Lo que provoca todos estos síntomas es sufrir de nuevo los embates de la oficina, el fútbol y la política, sin los que vivíamos tan bien y tan contentos una deliciosa normalidad.

Las agujitas no curan la osteoartritis

Aunque la primera guía del National Institute for Health and Care Excellence (NICE) del Reino Unido sobre la osteoartritis se publicó en 2008, ha sido actualizada en febrero de este año. Pueden encontrar la guía completa en este enlace:


Es, digámoslo así, un resumen de todo lo que ahora mismo sabemos sobre el diagnóstico y el tratamiento de la osteoartritis, avalado por la práctica hospitalaria.

Sólo me interesa un punto de esta guía, brevísimo. Los pacientes con osteoartritis no deberán ser tratados con acupuntura, recomienda NICE. Añade, en la nota que acompaña al texto, lo siguiente (en inglés): There is not enough consistent evidence of clinical or cost effectiveness to allow a firm recommendation on the use of acupuncture for the treatment of osteoarthritis.

Me parece que queda claro. Básicamente, dice que si quiere usted pinchar al paciente, allá usted y allá él, pero que todo el tiempo que invierta en ello no será suficiente para notar una mejora significativa en los síntomas o en el desarrollo de la enfermedad.

Eso sí, si es usted el que pincha, se llevará una pasta por nada, que nunca viene mal.  

Propuesta olímpica


Bombona de reglamento.

Como ya saben, Madrid intenta (otra vez) ser sede olímpica. Ojalá tenga suerte. Pero, mientras tanto, venga una propuesta para mejorar los Juegos Olímpicos: incluir el Brutalthón.

Los miembros de la peña Los Zagales, vecinos de Los Molinos, una localidad que cae cerca de Guadarrama, en Madrid, han organizado una competición deportiva que han bautizado como Brutalthón, la que quisiéramos olímpica. Podríamos arreglar el nombre y buscar otro, pero la competición ¡ni tocarla! Es perfecta.

El primer torneo de Brutalthón conocido ha contado con veinte participantes (dos de ellos, miembros de la Guardia Urbana de la población). Casi todos, de la peña Los Zagales. Como dice su lema: Los Zagales, bárbaros y animales. Pues, gracias a estos ciudadanos ingeniosos y fortachones, los habitantes del lugar han disfrutado del torneo épico-deportivo más interesante de lo que llevamos de año.

Los participantes del Brutalthón han tenido que superar cinco pruebas, que son:

1) Lanzamiento de bombona de butano (previamente vaciada de gas por el fontanero del pueblo). Gana el que la envíe más lejos de sí.

2) Tiramiento de toconas. El tocón es la madera sobre la que se parten leños a hachazos. Gana el que la envíe más lejos de sí.

3) Lanzamiento de bovedilla. Es una prueba de ingenio. Porque no es una bovedilla de verdad, sino el aislante que se pone en la bovedilla, que es ligero como una pluma y se lo lleva el viento.

4) Arrastre de traviesa (del ferrocarril). Se realiza con arnés. Gana quien arrastra más lejos y más deprisa la traviesa en cuestión.

5) Volteamiento de rueda de tractor (la grande). Es una prueba de alzamiento y lanzamiento de la rueda tractora de este vehículo.

Lo dicho: ¡arriba el Brutalthón! Supera al fútbol, con creces.

Los catalanes somos más pequeños que los euscaldunes, pues


Don Sabino, con boina, pues.

Corre un bulo nacional(ista) que insinúa que los mediterráneos somos poquita cosa en comparación con los pueblos que echan su pis al océano Atlántico. Algún imbécil insinúa que esa debilidad se debe a que en el Mediterráneo nos mezclamos con semitas (judíos y moros). Uno de los principales impulsores y defensores de esta teoría fue don Sabino Arana, fundador del Partido Nacionalista Vasco, que sentía una particular inquina por los catalanes.

Por lo general, suelo despreciar estas teorías, por considerarlas básicamente estúpidas. Pero...

En el País Vasco, los filonacionalistas que en Cataluña formarían la Assemblea Nacional Catalana promueven una campaña llamada Gure Esku Dago, que es algo así como Dame la mano en vascuence. ¡En efecto! Gure Esku Dago organiza una cadena humana a favor del derecho a decidir que (cito sus propias palabras) no es un derecho político, sino anterior a la misma política, y lo dicen así, con un par.

La cadena humana euscaldún se basta y se sobra con un vasco cada 2,6 metros.

Esta organización quiere reunir, el próximo 8 de junio, a 50.000 personas. Con éstas, unirán Durango e Iruñea (que es Pamplona, en vascuence) formando una cadena humana. En total, su cadena tendrá una longitud de 130 km y unirá las tres provincias vascas y Navarra. Según las cifras de la Gure Esku Dago, pues, un euscaldún ocupa 2,6 metros de cadena humana (si es de Bilbao, seguramente más).

Los encadenados catalanes dan poco más de un metro de sí.

Hoy, la Assemblea Nacional Catalana pide la ayuda de 300.000 a 350.000 catalanes para poder cubrir 400 km de cadena humana. Eso quiere decir que un catalán ocupa entre 1,1 y 1,3 metros de cadena, ¡la mitad de lo que ocupa un euscaldún! ¿Tenía razón don Sabino? ¡Espero que no! Pero las cifras cantan.

En noviembre del año pasado, ya publiqué un apunte en El cuaderno de Luis que señalaba un problema biométrico similar. Pueden leerlo en:


Que sea leve.