Crímenes bestiales



En Los crímenes de la calle Morgue, Auguste Dupin se enfrenta al brutal asesinato de dos mujeres, madre e hija. Poe teje el primer relato policial moderno con un criminal imprevisto, un orangután. Aunque es una obra notable, el lector contemporáneo dirá de ella que es absurda. ¿Cómo es posible que un mico...? ¿Absurda? No del todo.

Dicen que el único animal que mata a otros animales de su propia especie es el hombre. Eso es falso, dígase alto y claro: hay muchas especies que se matan entre sí. Pero ¿quién nos iba a decir que una de esas especies era la de los chimpancés? 

Tres chimpancés machos zampándose a un mico que acaban de cazar. La hembra, a la derecha, pide que le echen un poquito, cosa que finalmente harán (a cambio de sexo). Como la vida misma.

Yo había oído hablar de la afición por la sangre de los chimpancés. Sabía que cazaban, muy de vez en cuando, para comer carne. Estas cacerías provocaron pasmo y estupor entre los primatólogos, porque hasta el momento los grandes primates eran todos hervíboros y básicamente pacíficos. Así, los gorilas y los orangutanes (diga lo que diga Poe) son, en el peor de los casos, huraños, no más. Pero un chimpancé, atención, tiene muy mala idea. Leí hace ya tiempo que se habían registrado casos de chimpancés muertos por chimpancés, pero no leí más y me olvidé del caso.


Hasta ayer, que leí un artículo de Javier Salas en la revista Materia sobre los crímenes de los chimpancés. El artículo se titula El cruel asesinato que desató la primera guerra entre primates no humanos de la historia. Porque, ay, parece ser que sí, que se documentó una campaña de violencia, crímenes y asesinatos entre dos grupos de chimpancés que duró años (repito, años), hasta que uno de los dos grupos se quedó con todo el territorio y pudo violar a destajo a las hembras supervivientes del grupo contrario. Enternecedor.

Lo que me ha sorprendido leer es la brutal, bestial, comisión del crimen. Un grupo de siete chimpancés ataca por sorpresa y pilla al primer chimpancé que se les pone a tiro. Lo derriban, le aplastan la cara contra el suelo y le dan una soberana paliza que dura diez minutos. Cuando se cansan de pegarle, uno de los chimpancés atacantes aparece con una gran piedra entre las manos y se la echa encima, para rematarlo. Fin. 

El jefe, por la fuerza.

A decir de los primatólogos que contemplaron con pasmo este crimen (el primero documentado, el 7 de enero de 1974), la víctima agonizó durante horas. A partir de ese asesinato, se han documentado otros, horribilísimos. Los criminales se bebían la sangre de sus víctimas, las despellejaban vivas, se comían a sus hijos (sic), las golpeaban con piedras para romper sus huesos, los sometían a torturas, violaban a las hembras... Hoy, ningún primatólogo duda del instinto asesino de los chimpancés, que se debe (cito) a una estrategia a largo plazo para lograr el dominio sobre los grupos vecinos.

No se dejen engañar. Parece bueno, pero está maquinando maldades.

La leyenda del buen salvaje ha vuelto a caer hecha añicos. Hace ya tiempo que sabemos que los pueblos indígenas son tan jodidos y malvados como nosotros, aunque no dispongan de los medios de Occidente para matar en masse y se conformen con matar artesanalmente. Pero nos quedaban nuestros primos primates y los chimpancés, los más inteligentes de todos ellos, nos parecían tan simpáticos... Pues, ya ven. Simpáticos y cabrones. 

Si fuera Messi...



Hasta hoy, poca gente conocía al doctor Izpisúa. Era el director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona (CMRB). Este centro se había construido alrededor de los trabajos de investigación del señor doctor, relacionados con las células madre. La revista Science consideró su trabajo para conseguir microrriñones a partir de células madre como uno de los grandes avances científicos de 2013. 

Por si tienen reparos sobre el uso de embriones en estas investigaciones, el doctor Izpisúa es pionero en la reprogramación de células adultas, un proceso capaz de convertirlas de nuevo en células madre iPS (pluripotenciales inducidas, en argot).

Todo esto, ¿para qué sirve? ¿Qué es? Gracias a los trabajos del doctor Izpisúa, podría aprovechar tejidos de mi propio cuerpo para crear células especializadas en laboratorio. Por ejemplo, (parte de) un riñón. Como la célula transplantada tiene mi mismo código genético y reproducirá el organismo que necesito donde lo necesito, desaparecerá el peligro de rechazo y seré capaz de regenerar un tejido enfermo. Todo el mundo coincide en la importancia y el impacto de estos estudios. 

Todo el mundo menos la Generalidad de Cataluña y el Gobierno de España. Fíjense. Ambos entes aportaban cada uno un millón y medio de euros al CMRB. Casi todo el dinero servía para pagar el alquiler del edificio de oficinas y laboratorios... ¡que pertenecía a la Generalidad de Cataluña! ¡Un negocio redondo! Lo que daban con una mano lo recibían con la otra, y lo que pagaba el Estado, también. Ponían un millón y medio y recibían tres. ¡Así también ayudo yo a la ciencia!

Fíjense qué diferencia si la Generalidad de Cataluña hubiera cedido gratuitamente el edificio y hubiera destinado ese millón y medio a investigación pura y dura. Si el mejor investigador del mundo en células madre (o uno de los cinco mejores, qué más da) contara con tres millones de euros para organizar sus proyectos de laboratorio, sin pasar apuros. Imagínenselo. 

Háganse a la idea de que los trabajos del doctor Izpisúa se incluyen entre los más importantes de la ciencia médica contemporánea. Se sufraga(ba)n con 1,8 millones de euros que recibía el CMRB de diversas organizaciones internacionales, que no directamente de ningún gobierno español (o catalán o barcelonés, como gusten). Este dinero era asignado a uno u otro proyecto determinado y así iban tirando. Si el doctor hubiera contado con tres millones fijos del Estado y la Generalidad en vez de tener que ir a buscar por todo el mundo quién podría pagar 1,8 millones para trabajos de investigación ¿qué podría haber hecho el CMRB? ¡Maravillas!


Pero vino el gobierno de Mas, el de Rajoy y las (tristemente famosas) retallades. En cualquier caso, han surgido diferencias entre dos ministerios y dos consejerías. El País recoge la opinión de varios científicos, que coinciden todos ellos en acusar a la falta de acuerdo entre consejeros y ministros (cada uno a lo suyo), a una decepcionante mediocridad política y a los recortes.

Acusar ¿de qué? De esto: el doctor Izpisúa se va con la música a otra parte. Abandona el centro. En la práctica, su dimisión ha herido de muerte al CMRB. El doctor está harto de tanta mediocridad y falta de visión de nuestros líderes patrios, de tanta mentira, de tantas promesas incumplidas. Ahí os quedáis, ha dicho.

Según los periódicos, acudió al presidente Mas hace año y medio. Ya entonces denunció los problemas que le planteaba la Generalidad de Cataluña y los ministerios. El señor Mas le dijo que tranquilo, que él iba a arreglarlo todo, que pondría todos los medios que fueran necesarios para que el CMRB siguiera adelante. Palabrita del niño Jesús, que esto lo arreglo yo en un pispás, le dijo.

Prueba de ello, de sus arreglos, es que el doctor Izpisúa ha enviado a la mierda a la Generalidad de Cataluña, al Gobierno de España y a la madre que los parió a todos. Se va. Se larga. Se lleva 18 de los 21 proyectos del centro y casi todos los millones que ingresaba el centro para investigar. Pronto aparecerá en una universidad americana y Cataluña (España) retrocederá lustros en investigación científica y perderá una cantidad obscena de millones y millones de euros en beneficios derivados de la investigación biomédica y la mejora de la sanidad pública. Otra gran oportunidad echada a perder. 

¿Responsables? ¿Quién da la cara por lo sucedido? ¡Nadie! ¡Que estamos en España, por Dios! En Cataluña, si prefieren, que tanto da la parte como el todo.

Según El País, después de la visita del doctor Izpisúa al señor Mas, la Generalidad de Cataluña propuso cambiar la función del centro, que abandonaría la investigación básica y abrazaría la investigación clínica con la ayuda (de los amigos) del sector privado. Como el doctor Izpisúa no hace investigación clínica, sino básica, la Generalidad de Cataluña propuso prescindir de él. El presidente cumplía así su promesa. Así también las cumplo yo.

Desgracia sobre desgracia. Los ministerios del Gobierno de España presentes en el patronato del CMRB no se opusieron a los planes de la Generalidad de Cataluña. Si hoy van y preguntan por la dimisión de Izpisúa, despistan. Su postura oficial es el silencio y si aprietan ustedes, dicen que el CMRB es cosa [sic] de la Generalidad de Cataluña y se sacan la murga de encima. Qué valientes cabrones.

Volviendo a la Generalidad de Cataluña, es un escándalo ver cómo aparece la noticia en TV3, por ejemplo. En vez de callar, como en Madrid, largan con gusto, pero emplean palabras sobradas de cinismo y mentira.

Ahora vemos una fase diferente, más enfocada en la transnacionalidad, dice don Carles Constante, director general de Planificación e Investigación en Salud de la Generalidad de Cataluña, esbirro de don Baudilio (a. Bío) Ruiz. En investigación, los cambios son habituales, añade, quitándole hierro al asunto, como si lo de Izpisúa fuera, bah, algo sin importancia. Para más inri, se le ocurre decir que ha habido un acuerdo entre las partes (ministerios y consejerías) y que aquí no ha pasado nada. Ahora apostamos por un enfoque diferente, concluye. Porque quieren privatizar la investigación del CMRB, ni más ni menos. Quieren, en la práctica, alquilar los laboratorios a empresas amigas, para que éstas puedan reducir costes y trabajar con becarios a bajo coste, en vez de echar mano de plantillas especializadas (y caras). 

El País denuncia que el año pasado una empresa farmacéutica intentó comprar el CMRB (y todos los proyectos de investigación en manos del doctor Izpisúa). El Gobierno de España se enteró, se opuso y la venta no se produjo. Se desconoce cuál fue la postura de la Generalidad de Cataluña, pero esos desacuerdos de los que se habla puede que vinieran por aquí. Es un suponer, ya les digo, pero no me extrañaría que intentaran dársela con queso al docto Izpisúa y quedarse con una comisión por el camino, que la sanidad en Cataluña es terreno de corrupción y chanchulleo.

¿Por qué exactamente nos ha dado plantón el doctor Izpisúa? No sabría decirles. Ahora mismo, no. Pero ya lo sabremos, tranquilos, que todo se sabe al fin. Lo que sí podemos afirmar es que el CMRB se ha ido al traste, el doctor Izpisúa se va y nos deja a todos con un palmo de narices. El daño que ha provocado la mediocridad, la bajeza y la cortedad de miras de nuestros líderes patrios es tremendo. En mi país, los burros tiran de la carreta y el resto va detrás, aplaudiendo.

Ahora imagínense que en vez del doctor Izpisúa hubiera sido Messi el que nos diera plantón. Imagínenselo diciendo que querían echarlo a traición, que le han engañado y mentido repetidas veces sobre su contrato y que, harto, se va a jugar con otro equipo, bien lejos del Barça. ¿Qué creen que sucedería entonces? ¿No se lo imaginan?

Evasor de impuestos, analfabeto y héroe nacional.
Sus goles no salvarán ninguna vida, pero ¿qué más da?

Con una décima parte de los millones de euros que Messi ha reconocido haber defraudado a Hacienda, pagamos un año de las investigaciones del doctor Izpisúa. Con lo que nos ha birlado en verdad, ni les cuento. El muy sinvergüenza... Pero es el doctor el que nos deja y nosotros perdemos el culo por un analfabeto que nos ha robado lo que ha querido y cuyo único mérito es correr detrás de un balón. 

O tempora o mores, que dijo Cicerón. Traducido sería: ¡Qué mierda de país me ha tocado en suerte!

Olor a podrido


La escena de marras, bellamente ilustrada.

Hamlet, primer acto, cuarta escena. En los muros del castillo de Elsinor, Hamlet se reúne con Marcelo y Horacio. Quiere ver el que parece ser fantasma de su padre, se muestra escéptico. Contrasta la frialdad y soledad de la guardia con la jarana, el baile y las risas de los habitantes del castillo. El ahora rey, hermano del difunto rey y recién esposado con la viuda, celebra la boda con jolgorio y aparato (a cada copa de Rhin que bebe, los timbales y clarines anuncian con estrépito su victorioso brindis, dirá Hamlet). 

Ya sabrán qué sigue. Aparece el fantasma y Hamlet lo invoca. Se le va el escepticismo por los ojos. Como el fantasma le hace señas al príncipe para confesarse a solas, Marcelo y Horacio intentan quitar esa idea de las mientes de Hamlet, no vaya a hacerse daño, volverse loco, precipitarse al abismo... Pero el príncipe se pone farruco y corre tras el fantasma, más excitado que de costumbre. De ahí que, desanimado, Horacio se pregunte qué resultará de este suceso y Marcelo responda:

Something is rotten in the state of Denmark.

Que suele traducirse como Algo huele a podrido en Dinamarca (mi traducción favorita, aunque no sea exacta), Algo está podrido en la nación (o en el estado) de Dinamarca, o simplemente Algo está podrido en Dinamarca. Podrido, corrupto. Algo hiede en Dinamarca

Marcelo alude a los sucesos recientes. La rebelión de Fortimbrás, la muerte del rey Hamlet (padre), el matrimonio de la viuda con su cuñado, que no respeta ni el luto (qué prisas para casarse, pardiez), y la sensación de desgobierno, de corrupción política y moral de Dinamarca. La mayor parte de los críticos de Shakespeare coinciden en el desánimo y el desconcierto de Marcelo y Horacio ante semejante panorama. Que el príncipe corra detrás de un fantasma es lo último que les faltaba por ver y cuando Horacio suspira y desea que el Cielo guíe sus pasos (los de Hamlet) en el fondo ruega por el futuro de Dinamarca.

Me ha venido a la memoria la frase de Marcelo leyendo los periódicos esta mañana. Me lo imagino exclamando que algo huele a podrido mientras la fanfarria que suena de fondo intenta disimular alguna nueva estupidez de nuestros líderes patrios, como ahora ésta, ésta o esta otra, por poner apenas tres ejemplos y dejar muchísimos más en el tintero. 

El robo más mezquino es aquél que ni siquiera tiene la excusa de la pobreza, que dijo el poeta. Veo mucha mezquindad, pues, y lamento que Shakespeare siga vigente. 


Pero ¿qué he dicho? Gracias a Dios, ¡gracias!, que sigue vigente. ¿Qué haríamos sin Shakespeare? Una vez que se disipan las nubes, dejan pasar los más bellos rayos, dijo, y quizá tenga razón.

Diez horas de vuelo


Churchill dijo de la Batalla de Inglaterra que no fue el principio del fin, sino el fin del principio. En los cielos del Canal de la Mancha se enfrentaron los cazas y bombarderos de británicos y alemanes. 

Publicidad del motor Rolls-Royce Merlin, en 1941.

Los cazas británicos (y muchísimos otros aeroplanos) contaban con el que fuera posiblemente el mejor motor de aviación de la Segunda Guerra Mundial, el Rolls-Royce Merlin, un motor V-12 de 27 litros de cilindrada y más de mil caballos de potencia que continuó fabricándose hasta los años cincuenta. 

Publicidad del motor DB 601, también en 1941.

Los motores alemanes eran los Daimler-Benz (DB) de la familia DB 600. Los cazas Messerschmitt Bf 109 empleaban el DB 601, un motor bonísimo que también daba más de mil caballos de potencia.

Fotografía de catálogo del DB 601. Se aprecia la estructura en V invertida.

El DB 601 fue una mejoría del DB 600, al que se añadió la inyección directa de combustible en la cámara de combustión (toda una novedad). Las prestaciones del DB 601 eran muy parecidas a las del motor Merlin británico, aunque era (entonces) ligeramente más potente. Tenía una estructura V-12 a 60º, pero con la uve invertida, y 33,9 litros de cilindrada. Se fabricaron 19.000 motores entre 1937 y 1943 y fue sustituido por otros DB de la serie 600. También se fabricó bajo licencia en Japón (el Atsuta de Aichi o el Ha-40 de Kawasaki eran copias del DB 601 A) y en Italia. 

Dice la leyenda (repito, la leyenda) que los ingenieros alemanes descubrieron que un piloto de caza rara vez sobrevivía a más de diez horas de vuelo. Las estadísticas decían que a las diez horas solía tener un accidente al aterrizar, si no lo habían derribado o averiado en vuelo. Así que diseñaron un motor que durase diez horas. Pasadas diez horas, si todavía volaba, mejor llevarlo al taller para hacerle un repaso y volver a empezar con diez horas más de vida. Esa estrategia basada en el tiempo medio de vuelo entre mantenimiento y mantenimiento del aeroplano abarató el DB 601, es cierto, pero también provocó pesadillas entre los mecánicos de aviación.

Un Bf 109 G-2 finlandés con el motor DB 605, para que se vea.

En 1942, en agradecimiento por los favores y negocios que hizo el franquismo con el hitlerismo, Messerschmitt permitió la fabricación (bajo licencia) del caza Bf 109 G-2 en España, pero el motor, el DB 605 A (una evolución del DB 601) tendrían que comprarlo a Alemania. Pero Alemania nunca vendió esos motores a España, porque no producía sufientes motores para sus propias necesidades. 

La versión hispana del Bf 109 G-2 voló... con motores Rolls-Royce Merlin.

Los ingenieros españoles tuvieron que ingeniárselas con un motor Hispano-Suiza (muy bueno), pero de éstos había pocos. Al final, en 1954, el HA-1112-M1L Buchón (la versión hispana del Bf 109 G-2) voló por primera vez con el motor Rolls-Royce Merlin. Esos motores procedían de excedentes de guerra, así que fue posible conseguirlos a buen precio y en buen estado. ¡Quién iba a decir que los cazas alemanes volarían con los motores británicos! Los enemigos unidos por el ingenio de una España falta de recursos.  

Los aviones españoles disfrazados de aviones alemanes para la película Battle of Britain.

Dice mucho del motor británico y del caza alemán que los Buchones permanecieran en servicio hasta finales de 1965 y que muchos vuelen todavía. Estos cazas han pasado por alemanes en películas como Battle of Britain (La batalla de Inglaterra), Memphis Belle o Pearl Harbour

Sólo un friqui sabrá distinguir un Bf 109 con motor DB 605 de un Bf 109 (en verdad, un Buchón) con motor Rolls-Royce Merlin, pero les prometo que se aprecia la diferencia a simple vista.

El de la izquierda, con el morro amarillo, es un Buchón con motor Rolls-Royce Merlin.
El de la derecha, con el morro más estilizado, es un Bf 109 G-2 con el motor DB 605.
¿No aprecian la diferencia?

Quemaduras televisivas



Estos días, una ola de frío polar ha puesto patas arriba a Canadá y los Estados Unidos. En medio del fregado, unos reporteros de una televisión americana decidieron demostrar que hacía un frío tal que los pingüinos iban con bufanda. 

No se les ocurrió nada mejor que poner a hervir un cazo de agua, lanzarlo al aire y recibir a cambio una lluvia de copos de nieve. Fíjense si hace frío que se congela el agua hirviendo, dijeron.

El problema es que hay truco, pero docenas de norteamericanos no supieron pillarlo y ávidos de nuevas emociones, pusieron agua a hervir, salieron con el cazo al jardín sin comprobar si estaban a barlovento o sotavento y acabaron en el servicio de urgencias más cercano con quemaduras por agua hirviendo en la cara y el cuerpo. 

También corría por YouTube un experimento sobre la congelación del pis, pero de éste no se conoce el número de víctimas.

Siguen la privatización y los recortes en sanidad


A modo de ejemplo, la llamada ley de acompañamiento de los presupuestos de la Generalidad de Cataluña para 2014 propone reducir en 30 millones de euros la aportación al Hospital Clínic de Barcelona, mientras se incrementa en 1,6 millones la aportación a Barnaclínic, la mútua privada que trabaja en el hospital.

Estamos hablando de suprimir más de 70 plazas hospitalarias (posiblemente, más) y reducir la plantilla del hospital, otra vez. Se vería directamente afectada la atención sanitaria de casi 600.000 barceloneses. Mientras tanto, se derivarán pacientes a clínicas privadas y el personal del Clínic tendrá que trabajar algunas horas para satisfacer los intereses privados de estas empresas.

Estas medidas parten de la iniciativa de don Artur Mas y don Baudilio (a. Bío) Ruiz, consejero de Salud. Don Artur Mas cuenta con el asesoramiento directo del Consejo Asesor para la Sostenibilidad y el Progreso Sanitario, del que sigue formando parte don Josep Prat, al que conocerán tan pronto se informen sobre el caso Innova. En el Parlamento de Cataluña, esta medida cuenta con el apoyo y el voto de CiU y ERC. 

Se deduce que no hay que juzgar a los partidos por lo que dicen, sino por lo que hacen. 

El discurso del verbo ser


Hoy conmemoramos nuestra voluntad de ser. La historia nos convoca. Éramos, somos y seremos.

Discurso oficial de la inauguración de los fastos de 2014.

La esencia histórica y natural del Espíritu del Pueblo determina la escencia del hombre. Es entonces cuando surge la Nación, y la nación reclama inmediatamente un Estado. Con el Estado, el pueblo mismo conseguirá tanto su unidad como la seguridad de su pervivencia.

Heidegger, tal punto lo nombraron Rector de Friburgo, en 1933.

Las palabras que preceden a éstas han de ser leídas melondramáticamente (sic). Si el orador (un histrión con apariencia venerable, varón o mujer) habla con emoción contenida y lentamente y lee estas palabras rodeado de jóvenes (en la universidad) o niños (en el altar de una iglesia), muchas banderas y gente uniformada, mejor. Con el líder patrio presente, ni les cuento qué efecto, qué emoción, cuántas mariposas en la barriga. Si luego van y se entonan canciones folclóricas y populares para poner fin a la fiesta, no se podrá pedir más.

Ambientador para lectores



Las librerías han aprendido de las farmacias y hoy, para sobrevivir, venden cualquier cosa. Pero algunas de las cosas que venden son realmente originales.

La Libreria Internazionale Luxemburg de Turín (Via Cesare Battisti, 7) se inauguró en 1872 y es la más antigua de la ciudad. Es una gran librería, con secciones de libros en inglés, francés, alemán o español más que notables. Durante muchos años era mencionada por su sección de enología, que completaba con la venta de vinos del Piamonte, algo que era entonces excepcional y que hoy puede que no lo sea tanto.

Se sabe que están a punto de sacar a la venta, si no se vende ya, un perfume ambientador con olor a biblioteca. Se venderá con una cajita y una botellita que recuerdan al perfume N.º 5 de Chanel. En la cajita pondrá, simplemente, Luxemburg.

Me pregunto a qué huele una biblioteca, cómo y quién habrá ideado ese perfume, si habrán diferentes esencias librescas (una clásica, con pergamino; una exótica, de Alejandría; una revolucionaria, con esencia de Guttenberg...), si habrá tamaño grande, supergrande y enorme... Me puede la curiosidad.

1714 (pesetas)


¡Hay que reconocerles ingenio! Casi casi aplaudo, de tanta admiración. ¡Bravo! ¡Bravo!

Fíjense. El Ayuntamiento de Barcelona, con el beneplácito de todo quisque, ha subido los precios del transporte público bastante más de lo que han subido la inflación y los salarios. De hecho, la ratio entre el precio de un billete de metro o autobús y el salario mínimo de Barcelona es el más alto del que se da en las grandes ciudades europeas. Vayan y hagan números, si no me creen.

¿A qué responde semejante aumento? Desde luego, no responde a facilitar las cosas a los ciudadanos. Parece que vayan a por nosotros, la verdad.

Examinemos una teoría conspirativa de la que he tenido noticia, que podría darle una explicación... ¿más divertida? Mi confidente no cree en la casualidad y cree que ha sido así. Yo sólo les cuento lo que me han contado.

El billete más empleado por los barceloneses es la tarjeta T-10. Su precio se incrementó un 5,8% durante la Nochevieja. Ahora vale 10,30 euros.

Si un euro vale 166,386 pesetas, y la peseta es una moneda de origen catalán (la peceta o piececita), los 10,30 euros de la T-10 valdrán 1.713,78 pesetas.

Como la peseta no admite céntimos, los 78 céntimos serán un euro. 

Así que la tarjeta T-10 valdrá 1.714 pesetas.

La T-10 se convierte así en un patriótico billete de autobús. Por eso de 1714, no sé si lo pillan.

De ahí la subida de precios, para conmemorar que si antaño nos jodieron los franceses, ahora nos jodemos nosotros solos, sin ayuda de nadie. ¡Lo que se aprende en trescientos años!

Las claves del éxito: morirse o ser cutre


Tuvo que ser Hegel. Invento el término Zeitgeist, que sería el Espíritu del Tiempo, del tiempo que nos ha tocado vivir, del que vivimos tantos años ha. Como Hegel buscaba el espíritu  y la esencia de todo, creyó que esa esencia asomaba examinando en conjunto lo que sucedía en un tiempo y un lugar determinado. Ya se había dicho que cada cosa pide su tiempo y que hay un tiempo para cada cosa, pero Hegel se inventó el palabro y se llevó la fama.


Google, el omnipresente Google, tendrá algún lector de Hegel en plantilla, porque ha inventado el Google Zeitgeist. Es, ni más ni menos, un informe de lo más buscado en Google. Como todos los usuarios de internet, tarde o temprano, caen en las garras de este buscador, el informe es muy significativo e interesante. La muestra tiene un sesgo importante (pesa más uno que busque mucho en Google que otro que no), pero ¿por qué no echarle un vistazo?


Las palabras más buscadas en 2013 en España fueron: Outlook, Paul Walker, Gran Hermano 14, Raquel Sánchez-Silva, Álvaro Bultó, Eurovisión 2013, Gandía Shore, Line, Zalando y Apalabrados. Nada como morirse o ser cutre para tener éxito en la red. 

No era éste el Gran Hermano que despertó el interés en Google el año pasado.

Muchos van a Google y preguntan ¿Qué es...? He aquí las cosas que querían saber qué eran en 2013: Airdrop, Wajam, escrache, Line, Yontoo, Hangouts, reiki, Linkedin, jesuita o ciclogénesis.

También preguntan ¿Cómo...? En 2013, quiso saberse cómo pagar Whatsapp, cómo hacer fofuchas, cómo funciona Line, cómo ahorrar luz, cómo instalar Vshare, cómo ganar a apalabrados, cómo murió Houdini, cómo tener labia, cómo coser camisetas o cómo hacer trapillo. Tengo que reconocer que algunos cómos me han hecho reír.

Los sucesos y acontecimientos que más atención han merecido a los usuarios de Google han sido: el accidente de tren de Santiago, la Semana Santa 2013, Madrid 2020, Carnaval 2013, San Fermín 2013, el escrache, la Lotería del Niño 2013, el atentado de Boston, Halloween 2013 y la Fiesta del Cine.

Un examen a las tendencias de los últimos treinta días nos descubre que también ensalzan el interés del público por los recién difuntos y lo cutre en general. ¡He ahí el secreto del éxito!

El acontecimiento político del año, la oratoria de la señora Botella de Aznar.

Más de uno se llevará una desilusión. Así, por ejemplo, la Lotería del Niño o la Fiesta del Cine despertó mucho más interés que la Via Catalana en Google; la metedura de pata de Madrid 2020 y la relaxing cup de café con leche han sido un gran éxito internáutico, lo que pondrá en apuros a la señora Botella de Aznar; etcétera. Sólo la palabra escrache se cuela entre los grandes éxitos de Google, para mostrarnos que algo no funciona, que hay ruido de fondo.

La carta del señor Barroso al señor Mas


La carta aquí, la carta allá, la carta esto, la carta lo otro, y nadie ha leído la carta, vaya por Dios. Venga, pues, la carta, que es breve y concisa. Aquí la tienen. Sírvanse a discreción.



Cafè Barcelona



He tenido el placer de leer Cafè Barcelona, de Joan Carreras, bellamente editada por Proa. Algunos críticos la han metido entre las diez mejores obras escritas en catalán y publicadas en 2013. En mi sincera opinión, qué quieren que les diga, no merece estar entre las diez primeras. Si acaso, entre las cinco mejores. 

Cafè Barcelona es una gran novela. No grande al uso, pero sí grande en cuanto a méritos. Está construida con mucho cuidado, está bien escrita, dice lo que quiere decir como tiene que decirlo. Si quieren, buscando buscando, me quejo de que flojea justo antes del final, que no en el final (muy bueno), pero esa flojedad es tan poca cosa que no la vamos a tener en cuenta. 

La historia transcurre inexorable, sin que nosdemos cuenta de ello, revelando poquito a poco las razones de sus protagonistas. Éstos se comportan de tal manera que parece que no pasa nada, ya digo, pero va pasando y el intríngulis se las trae. El aire de la novela es tristón y melancólico, con algún toque no diré de humor, pero sí de consuelo. Ya le está bien así.

Cafè Barcelona es el título y el escenario, un café (una tasca) en Amsterdam, regentada por Greetje. Su hijo, Arjen, se enrola en el ejército y acaba en Srebrenica, con la boina azul de las fuerzas de la ONU. Allá ocurre lo que ocurre y a raíz de este suceso desgraciado, la vida de Greetje, Arjen, su madrastra Roos y su hermanastra Annabel cambiarán de una vez y para siempre, y no diré más. (La contraportada dice más, lástima.)

Puedo asegurar que Cafè Barcelona es un alivio y una esperanza en la mesa de novedades de los libros en catalán. Destaca muy por encima de la mediocridad expuesta y podría competir dignamente con los mejores libros publicados en Barcelona (en cualquier idioma), que son muchos. 

Un cambio de rasante en positivo


Godofredo Guillermo Leibniz, inventor del optimismo.

Antes de Leibniz no existían los optimistas. Pero Leibniz aseguraba que nuestro mundo es el mejor de los mundos posibles (porque lo creó Dios) e inventó la palabra optimista, del latinajo optimum (el mejor), hacia 1710. La palabra tuvo éxito y se extendió por todas las lenguas europeas. 

Voltaire, el guasón incapaz de ver nada en positivo, pero sí reírse de ello.

En Francia, medio siglo más tarde, Voltaire ya se reía de los optimistas. Escribió una obra de teatro, Cándido, de donde saldrá cándido (simple, poco advertido, sin malicia), y suele ser cándido y bobalicón el llamado pánfilo, un optimista de pe a pa. 

Pero los optimistas son incansables, como la carcoma, y corroen todo lo que tocan. Ahora les da por ver las cosas en positivo, quieren que hagamos la digestión de las desgracias en positivo, que vivamos en positivo... y lo dicen tan contentos, sin que nadie se lleve las manos a la cabeza.

Les daré un disgusto: en positivo es incorrecto en español y también en catalán. Existe de positivo (de positiu en catalán), que quiere decir del cierto, seguro. El positivismo no es ver el mundo como algo chachi y guay, sino examinarlo con el único aparato del método científico, todo lo contrario de lo que predica el panfilismo imperante. No hay nada en positivo, ni un cambio de tendencia ni la posibilidad de tomarte las cosas en positivo. Te las puedes tomar bien o mal, mejor o peor, pero en positivo, no. Lo que vale para el español, vale para el catalán, exactamente lo mismo.

Con todo, en positivo es una expresión que tiene mucho éxito. Demasiado. La emplea todo quisque. Hasta don Artur Mas nos salió ayer en una rueda de prensa (eufemismo de monólogo ante un público formado por periodistas) diciendo que (atención) la situación actual es un cambio de rasante en positivo. Pero ¿qué demonios es un cambio de rasante en positivo?

Vayamos por partes. Un cambio de rasante es un cambio de pendiente. Que sea en positivo, no sé qué significa. Quien dice en positivo, dice en negativo. ¿Qué es un cambio de pendiente en negativo? ¡No tiene sentido!

Cambio de rasante convexo sin señalizar, en una curva.
Hay que extremar las precauciones.

Un cambio de pendiente puede ser convexo o cóncavo. Convexo cuando la cuesta arriba se convierte en cuesta abajo, por ejemplo, o la cuesta abajo se acentúa más; cóncavo, si la cuesta abajo se suaviza, o se convierte en cuesta arriba. Lo digo así para que se entienda. 

Por el contexto y la gesticulación, don Artur Mas sostuvo ayer que Cataluña se enfrenta a un cambio de rasante convexo, pues hasta ahora iba cuesta arriba por una zona de mala visibilidad (mencionó la niebla) y ahora será todo cuesta abajo. Se entiende tal que así porque desde lo alto de ese cambio de rasante, dijo, podía contemplarse el horizonte de país (¡otra! ¡de país!) desde las alturas. Poético y mal escrito.

La tierra prometida vista desde el monte Nebo.
Después de contemplarla, Moisés murió sin llegar a pisarla.
El monte Nebo ¿es un cambio de rasante en positivo del pueblo de Israel?

Las metáforas mesiánicas de nuestro líder patrio exigían subir a lo alto de un monte para ver nuestro futuro iluminado por el sol naciente, tal que sea bonito y de colorines. Moisés contempló la tierra prometida desde el monte Nebo. Que Moisés muriera justo después, que nunca llegara a pisar la tierra prometida y que toda su generación muriera en el desierto castigada por sus muchos pecados no parecen detalles dignos de recibo. Que tardara cuarenta años en llegar a la tierra prometida, tampoco. Su imitador se conforma con un cambio de rasante en una carretera leridana en vez de subir al monte Nebo y esos detallitos del desierto (¿de los Monegros?) los pasa por alto sin hacer ruido. Es lo que hay.

El Gran Timonel en su Audi A8 con chófer, justo poco antes de sufrir una iluminación.
En efecto, poco después contempló el horizonte de país desde un cambio de rasante en positivo.

Imagínense la escena. El Audi A8 (Cataluña) avanza rodeado de nieblas con el líder patrio en su interior (aunque conduzca el chófer). En éstas, llegan a un cambio de rasante y ¡oh, maravilla! Queda la niebla atrás y regresa la dolça Catalunya, pàtria del meu cor (estrofa de L'emigrant, de Verdaguer). En este preciso momento, el rostro de nuestro caudillo se ilumina y exclama: ¡Un cambio de rasante en positivo! Fantástico.

La que nos espera


Pasadas las fiestas de Navidad, que se inician en la Nochebuena y culminan apoteósicamente el Día de Reyes, con todos los regalos y los niños hiperexcitados, que diría una amiga mía, pasadas las fiestas, decía, regresa la realidad, que es de un gris tedioso y abrumador.

Demasiado cargo para tan poco presidente.

Así, por ejemplo, mientras se inician (oficialmente) las rebajas, don Artur Mas ha convocado una rueda de prensa para hacer el balance del año pasado y enunciar sus propósitos para el año que viene. El balance del año pasado (una ley, apenas) no tendría que durarle más de cinco minutos, incluyendo el saludo y las presentaciones y los golpecitos en el micrófono (probando, probando, uno, dos). Lo que tiene previsto lo sabemos todos, puesto que va por ahí predicándolo en inglés de traductor automático.

La difícilmente superable pachorra de don Mariano anonada al personal.

Dudo que don Artur supere la pachorra de don Mariano cuando hizo lo mismo antes de fiestas. Queda para la historia su asombrosa respuesta (la de don Mariano) sobre la reforma fiscal: Eso pregúnteselo al ministro, que es quien sabe de esas cosas, y a otra cosa, mariposa. Pero me juego dineros a que don Artur dará sobradas muestras de estulticia y ensoberbecimiento, como viene siendo habitual, y que el cuento del emperador desnudo proseguirá con el fulano todavía en pelotas ante un corro de aduladores. En eso supera a don Mariano por puntos y goleada. 


En cualquier caso, las rebajas de El Corte Inglés serán un tema muchísimo más interesante que el curso político de este mes, ya les digo. Sin entrar en detalles, nos espera un annus horribilis en política, gilipollesco, mortalmente tedioso y cargado de populismos y fanatismos, de lugares comunes y fétidos. Feo. Muy feo.

Predicción económica. No fallará más que otras, visto lo visto.

En lo demás, dicen los expertos que se inicia una recuperación económica. No sé si es un eufemismo o una broma, pero no pinta bien. Será otro año de resistencia, o quizá desesperado. Ojalá que tengan razón, los expertos, pero un reciente estudio ha descubierto que han fallado más del 98% de las predicciones económicas que se dejaron por escrito en las principales revistas y periódicos económicos de los últimos diez años. Con este precedente, qué podemos esperar, díganme. Qué. 

Tengo un refugio a mano. Agradezco a los Reyes Magos que me hayan dejado Los hermanos Karámazov, de Dostoievski, y una recopilación de todos los cuentos de Dashiell Hammett, además de reparar mi queridísima pluma estilográfica. El auxilio de las letras será imprescindible en este ejercicio que nos espera, a poco que uno quiera permanecer cuerdo.

Se buscan



Ha llegado a nuestras manos una nota del Departamento de Interior que señala la existencia de una peligrosa banda de facinerosos y criminales. Al parecer, se trata de una organización internacional que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad. A decir del subsecretario general, los delincuentes penetran en las casas de ímprobos ciudadanos y las llenan de felicidad

La situación es alarmante, ha declarado el subsecretario una vez se han apagado los micrófonos. Otra racha de tráfico irregular de felicidad y este gobierno ya puede ir haciendo las maletas, ha confesado, aunque luego ha negado lo dicho, una vez han vuelto luces y taquígrafos. 

Fuentes de la policía que no quieren ser identificadas añaden un hecho muy preocupante. Al parecer, los asaltantes podrían estar acosando y coaccionando a los responsables de la banca, el gobierno y las tertulias radiotelevisivas, pues han dejado como recuerdo a su paso por los domicilios de tales personajes abundantes cantidades de caca de camello y carbonilla de baja calidad. Un líder patrio en particular ha recibido un manual de ortografía inglesa, pero tal extremo no puede confirmarse. Sí que se da por cierto la presencia de un manual de urbanidad y buenos modales en casa de una conocida tertuliana, que el Grupo de Desactivación de Amenazas Racionales ha podido neutralizar no sin grandes esfuerzos.

Se sospecha de una facción terrorista con sede en Oriente. Fuentes del Pentágono señalan el Oasis de Kimera como sede de sus desmanes, pero han decidido no tomar cartas en el asunto, que bastante dolores de cabeza les procura un tal Klaus, que dejó el país lleno de alegrías la pasada Navidad, cuando tocan apreturas y economías. El tal Klaus se ha refugiado en algún lugar del Polo Norte por determinar y todavía lo buscan. 

El famoso investigador y soplagaitas Magnesio Disparate ha acusado a Melcior, Kaspar und Balthasar GmbH de estar detrás de estos repartos clandestinos de felicidad. MK&B GmbH ha declinado hacer comentario alguno sobre tal acusación, pero su abogado, Evaristo Pérez-Litelmaus, declaró a EFE que a ése [don Magnesio] le va a caer un paquete que te cagas. Por su parte, doña Angela Merkel niega cualquier relación con MK&B GmbH y abomina de conjuras para llevar la felicidad al sur de Europa. Eso sería impensable y completamente contrario a nuestro propósito, añadió. 

Se sabe que el gobierno se está apresurando a tomar medidas para neutralizar esta felicidad sobrevenida y poner un poco de orden, no se desmande la cosa.