Jordi Pujol desprecia la sanidad pública


El expresidente de Banca Catalana y de la Generalidad de Cataluña, don Jordi Pujol.

Lo dice la prensa, pero no en voz alta.

Por el solo hecho de haber sido presidente de la Generalidad de Cataluña, don Jordi Pujol y Soley recibe catorce pagas anuales de 6.173 euros brutos.

Con sus demás ingresos y rentas declaradas a Hacienda, más lo que no sabemos, es uno de los 7.000 españoles mayores de 65 años que disfrutan de una renta anual superior a los cien mil euros. Bastante superior, añado, de ser cierto lo que dicen.

Por esa misma razón, según la ley vigente, don Jordi Pujol tendría que pagar 1.864 euros al año para poder seguir disfrutando de la tarjeta sanitaria. La emisión del documento (la tarjeta sanitaria) y las gestiones las realiza la Comunidad Autónoma representando al Estado. En este caso, la Generalidad de Cataluña es la encargada de cobrar ese dinero y extender la tarjeta sanitaria. Pero se la ha retirado.

Porque don Jordi Pujol ha preferido ahorrarse los 1.864 euros al año y prescindir de los servicios que le ofrece la Seguridad Social. Ha dicho que no paga y ha decidido que no quiere depender de la sanidad pública. En consecuencia, le han retirado la tarjeta sanitaria.

Eso nos dice dos cosas, o más.

Una, que va sobrado de dineros y encima es un tacaño.

Dos, que ni confía en la sanidad pública ni le merece confianza lo que están haciendo con ella y por lo tanto, obra en consecuencia y se ahorra pagarla, porque él puede hacerlo (y nosotros, no), gracias a su nivel de renta.

Tres, que es una mezcla de uno y dos, que es de los que cree que por ser rico no tiene uno por qué pagar los hospitales de los pobres. Pues ¿qué se habrán creído?

Los hechos dicen más que las palabras, señor expresidente.

Los cañones de la Cruz Victoria


La primera Victoria Cross (1856). El diseño se mantiene inalterado.

Qué raros que son los ingleses, que es tanto como decir que tienen unas tradiciones muy curiosas. Especialmente, las militares.

La más alta condecoración que se le da a un súbdito del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte o, ya puestos, de la Commonwealth, por su valor frente al enemigo es la Victoria Cross (Cruz Victoria). Desde 1859, se ha otorgado 1.357 veces a 1.354 personas que han destacado por su coraje, valentía y demás, de las que hoy sólo quedan con vida ocho.

Sello de correos con la VC. Estas cosas chiflan a los ingleses.

Si el premiado vive para contarla (no le será fácil), será el rey en persona quien le cuelgue la medalla y podrá añadir las iniciales VC a su nombre y apellido. En los años sesenta del siglo XX, Canadá primero (1967) y luego Australia y Nueva Zelanda establecieron un sistema propio de condecoraciones, pero mantuvieron el nombre y el mérito especialísimo de la Victoria Cros (VC).

Lean, lean, para que vean lo que cuesta ganar una VC.

Son muy pocas y muy raras, las VC, y los coleccionistas pagan por una de ellas el gusto y las ganas. La última que se subastó llegó al medio millón de euros. La colección Ashcroft, cedida al Imperial War Museum, suma una décima parte de todas las que se han concedido nunca y se exhibe como una gran cosa.

Venga ahora la tradición inglesa. Cuentan que todas las VC se forjan con el bronce de dos cañones capturados a los rusos durante el sitio de Sebastopol, en la Guerra de Crimea. Poco a poco, han ido comiéndose el metal del botín de bronce, a base de guerras y héroes. Esos dos cañones (lo que queda de ellos, mejor dicho) se conservan en el Royal Artillery Museum de Londres y se calcula que han servido para forjar al menos 800 VC.

Los cañones de la Cruz Victoria en el Royal Artillery Museum de Londres.

Una reciente investigación ha puesto en duda que los cañones sean rusos y vengan de Sebastopol, qué contrariedad. Después de examinar el bronce de varias medallas y el bronce mismo de los cañones, se ha llegado a la conclusión de que los cañones no fueron rusos, sino ¡chinos!

¿Chinos? Una hipótesis sugiere que fueron capturados por los rusos en 1855 y empleados luego en Sebastopol. Esta hipótesis es factible, pero poco probable. Los expertos prefieren aventurar que fueron dos cañones capturados a los chinos en la Segunda Guerra Anglo-China de 1860, cruel y ferocísima contienda por ver quién se quedaba con el mercado internacional del opio.

Vengan de donde vengan, estos cañones han proporcionado el metal para que Hancock London Jewellers (http://www.hancocks-london.com/default.html) fabricara estas medallas. Lo lleva haciendo desde el primer día, desde que, en enero de 1856, la reina Victoria decidió crear la más alta condecoración al valor.

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El misterio de «La muerte de la Virgen»



No es mi intención hablar largo y tendido sobre esta anécdota, sólo apuntarla. Luego, que cada uno investigue por su cuenta, que la bibliografía es muy amplia y va más allá de internet. Porque ¿han oído hablar de los libros? Los recomiendo.

Me centraré en una leyenda alrededor de un cuadro de Michelangelo Merisi de Caravaggio, La morte della Vergine (La muerte de la Virgen).

Es un cuadro de gran formato, pues mide 369 cm de alto y 245 de ancho. Fue un encargo de la familia Lelmi, que quería decorar la capilla Cherubini en la iglesia de Santa Maria della Scala, en el Trastevere, en Roma. Entonces, una iglesia a medio construir. Lo más seguro es que fuera pintada entre 1604 y 1605.

Dejo que hable Baglione por mí, en su Vite de' Pittori, Scultori, et Architetti (impresa en 1642). La traducción no es mía, sino de la obra de Friedlaender (Caravaggio Studies) en español (Alianza Ed., 1995). Dice:

Para la Madonna della Scala en el Trastevere pintó el tránsito de Nuestra Señora, mas porque faltando al decoro había hecho a la Virgen hinchada y con las piernas descubiertas fue retirada; y la compró el duque de Mantua, y la puso en Mantua en su nobilísima galería.

Luego hablaremos del decoro, pero resumiremos la historia del lienzo. El cuadro fue rechazado, ya se ve, pero Rubens (en persona) lo vio y se admiró tanto de él que convenció a Vincenzo Gonzaga, duque de Mantua, para que lo comprara. Antes de llevárselo de Roma, fue expuesto durante dos semanas en la Academia de las Bellas Artes de San Lucas, causando gran admiración entre el público más selecto de Roma (y entre el común, que hacía colas para verlo y admirarlo). Caravaggio no pudo ver su triunfo, porque había huído de Roma muy poco antes, malherido, por haber matado a un hombre en una riña.

De Mantua, a Londres; de Londres, a París. Allá sigue, en el Louvre, en la Gran Galería. Sobrevivió a varias guerras y revoluciones y sigue causando pasmo y admiración.

La cuestión del decoro es la que motivó la retirada del cuadro de la iglesia y es la que está detrás del misterio de La muerte de la Virgen.

Es dogma de la fe católica que la Virgen María ascendió al Cielo en cuerpo y alma, pero no queda muy claro si murió antes o si ascendió al Cielo en vez de morirse. No me miren con esa cara, porque así es, y no crean que es cosa que viene de muy lejos, porque este fenómeno se declaró dogma de fe en 1950, sin aclarar ese extremo del finiquito.

No existe ninguna cita en el Evangelio que describa nada parecido, ni en ninguna otra parte de la Biblia. El origen de la Ascensión de María es medieval y se instaló poco a poco, firmemente, en el ideario católico. Con todo, algunos se resistieron a incorporarlo a la fe, por eso que he dicho, porque no había evidencia de su Ascensión en ninguna parte. Algunos otros, a medio camino entre los ascensionistas puros y los terrenos, hablan de una muerte del cuerpo de la Virgen, que luego sería ascendido. Algunos, durante un tiempo, negaron la Ascensión, pero fueron perseguidos o despreciados.

Para más INRI, que conste que yo mismo, con éstos mis ojos, he visto relicarios en Roma y Florencia con huesos de la Virgen María (en uno de ellos, un antebrazo completo).

Caravaggio pintó a la Virgen María muerta y bien muerta. Pálida, hinchada. Además, pobre, porque era seguidor del pauperismo de Borromeo y Neri, porque no pintó santos y apóstoles al uso, sino gente sencilla y humilde (de ahí su mucho éxito entre el común). Pintar una muerte de la Virgen con una Virgen tan muerta fue insoportable para los Lelmi y para los carmelitas descalzos (de Santa Maria della Scala). Además, la Madonna enseñaba los pies y se le veían las piernas. ¡Qué falta de decoro! Lo peor es que Caravaggio escogió a una puta para hacer de Virgen María, y eso sí que no, de ninguna de las maneras.

La leyenda nace justo aquí. Aquellos días apareció flotando en el Tíber una prostituta que se decía que mantenía relaciones carnales con un poderoso cardenal. Nada del otro jueves en esa época, pero un asunto feo, a fin de cuentas. Pero esa mujer ¿se había suicidado? ¿La habían asesinado? Es una historia que nace con fuerza, tan interesante y apasionante, pero de la que no puede decirse mucho más, porque todo serán especulaciones y tenemos pocos datos fiables o documentados sobre ese crimen, si fue tal.

¿Pintó Caravaggio a esa prostituta desgraciada? Al menos ¿la vió y se inspiró en ella? Este cuadro ¿fue una denuncia contra las poderosas familias de Roma? Se dispara la imaginación. Podría ser que sí, nada lo impide. Pero también podría ser que no.

¿Es cierta la leyenda? Podría ser cierta una parte, la que dice que Caravaggio pudo ver el cuerpo recuperado del río y su memoria retuvo lo que vio, para pintarlo después. Es muy posible: la tez pálida, el vientre y las piernas hinchadas... Pero añado, acto seguido, que muchos (yo, también) sostienen que la Virgen María de este lienzo es Maddalena Antognetti, Lena. Lena era o había sido o seguía siendo, en efecto, prostituta, pero en esa época era la pareja de Caravaggio y se había convertido en mujer de un solo hombre. Tenía un hijo y hay quien osa afirmar (sin pruebas) que era hijo del de Caravaggio. Lena es la Virgen María en La Virgen de los Palafreneros y aparece en otras obras del pintor.

Haciendo las veces de María Magdalena, la que llora en el rincón, aparece otra vieja conocida, Annuccia, o Anna Bianchini, también prostituta, que repite personaje (véanla en su Magdalena penitente) y que había hecho de Virgen María (Descanso durante la huída de Egipto). También tenía un hijo, al menos. ¿También de Caravaggio? ¡Caramba! ¡Qué ideas que tienen ustedes! ¡Qué prole tan numerosa!

Los demás personajes podrían ser apóstoles y santos. Se menciona a San Pedro, a San Juan, incluso a San Pablo (que no sé qué haría ahí, si siempre estaba predicando en cualquier otra parte). Pero es más interesante descubrir en esos rostros tristes y barbudos a viejos conocidos. Por ejemplo, a Matteo, el viejo mozo de las cuadras del palacio Madama y borracho célebre en el barrio de Sant'Eustachio, que ya había sido San Mateo en la iglesia de San Luis de los Franceses, Santo Tomás para un cuadro encargado por el marqués de Bassano, etcétera.

Lo dejo aquí. Es sólo un apunte. Podría haberme extendido mucho más, pero ya me he extendido demasiado. Si se han vuelto curiosos, investiguen y lean. Verán qué bien.

Pero no resolverán el misterio. La prostituta que apareció ahogada en el Tíber forma parte del dogma de fe caravaggesco y es el núcleo del intríngulis del misterio de La muerte de la Virgen.

Héroes de rechupete



La revista Forbes, hace una semana, publicó la lista de los deportistas mejor pagados del mundo. En la décima posición aparece Lionel (Leo) Messi, un jugador de balompié del F.C. Barcelona. El chaval, a punto de cumplir 26 años sin haber leído un libro, ha ganado 41.3 millones de dólares (casi 31 millones de euros) en los últimos doce meses.

Hace años que don Lionel Messi aparece en la lista de Forbes, siempre muy arriba, con un nivel de ingresos semejante.

Es, además, un ídolo de los niños, un ejemplo para adolescentes y un héroe de rechupete para todos los seguidores de la religión balompédica. Allá lo tienen, en los altares.

Pero según doña Raquel Amado, fiscal de Delitos Económicos de Barcelona, don Lionel Messi, con la inestimable ayuda de su padre, don Jorge Horacio, hacía ver que cedía sus derechos de imagen a sociedades instrumentales (ficticias, para entendernos) domiciliadas en paraísos fiscales (menciona Belice y Uruguay).

Mientras tanto, firmaba contratos de licencia, agencia o prestación de servicio (por ejemplo, su aparición en una campaña publicitaria) con otras sociedades domiciliadas en eso que llaman jurisdicciones de conveniencia (alguas islas británicas del Canal de la Mancha o Suiza, por ejemplo). Se le pagaba por ello, pero el dinero iba directo de un paraíso fiscal a otro sin pagar impuestos y, como dice la señora fiscal, con total opacidad.

Así burlaba a la Hacienda Pública española hasta que doña Raquel Amado ha presentado hoy mismo una querella en el juzgado de instrucción de guardia en funciones de Gavà (tocando a Barcelona), donde vive Lionel Messi en su chalé. Falta que admitan la querella, pero parece sólida.

Lionel Messi y su papá, don Jorge Horacio, han sido acusados de tres delitos contra la hacienda pública, por haber defraudado más de 4 millones de euros en sus declaraciones de la renta (IRPF) de 2007, 2008 y 2009. Añadan, si les apetece, presuntamente, que es un eufemismo, pues les acusan de eso precisamente, no de eso presuntamente.

En cualquier país civilizado, tendrían que pitar a don Lionel por chorizo sólo pisar el césped y hacer de él ejemplo y escarnio público. Que la gente sepa que no se libran del largo brazo de la justicia ni los héroes balompédicos. Con la que está cayendo, la crisis que nos martiriza, el horror del paro y la destrucción de la sanidad pública, la desaparición de las ayudas sociales, el finiquito de la educación, etcétera, un tipo que nos roba a todos cuatro millones de euros no puede, no debe, no tiene que ser un héroe, sino un malvado.

Pero ¡vana ilusión! Ya he leído que la culpa es de Madrid (sic) y que, pobre Messi, porque es un joven honesto y si se ha equivocado, ha sido sin querer (sic). ¡Coño! ¡Que se ha equivocado de cuatro millones! ¡Cuatro!

Don Lionel desmiente el crimen cometido en su feisbuc (pronúnciese Facebook). Yo no he sido, asegura el mensaje. Si acaso, mis asesores fiscales, insinúa. Todo son mensajes de ánimo como respuesta. No está mal por tener a quien escriba por ti.

Ay, qué pena de país, qué pena...

De nada sirve recordar que con el dinero que nos ha estafado a todos este pájaro iletrado se pueden pagar mil operaciones quirúrgicas importantes en un hospital público, incluyendo las pruebas diagnósticas previas y la estancia hospitalaria posterior. Lo digo así para que se comprenda la magnitud del robo y la estupidez que supone excusarlo.

De la nada a las goteras


No se lo van a creer. De verdad que no se lo van a creer. Me aburre mucho hablar de política. De esta política, quiero decir. Y el verbo, aburrir, es el correcto.

A mí me gusta la filosofía política, la historia, la ética... incluso lo cotidiano, lo próximo, lo necesario, la política de verdad, pero no esto. Esto es lamentable. Además, me duele ¡y me afecta! Así que me enfado, me irrito y hago lo único que puedo hacer: echar mano de la palabra (y del voto, cuando toca). Pero ¡para el caso que me hacen...!

Don Artur Mas, a punto de decir nada.

Un amigo me ha pedido que comente la anunciada y esperada aparición ante la prensa (que no en el Parlamento de Cataluña) de don Artur Mas, líder patrio y mesías de pacotilla, que se cometió ayer, con premeditación y alevosía y sin mediar razones.

¿Esperada? La esperarías tú, le he soltado.
Pero tienes que hablar de ella en tu blog, ha insistido.
No quiero hablar de eso, le he dicho. Me aburre.

Él, erre que erre y yo, que no.

Al final, asqueado, le he preguntado si don Artur Mas había dicho algo nuevo, algo que no hubiera dicho ya, algo concreto y verificable, con un presupuesto y una previsión de plazos, algo así como qué recortes hará y qué cosas no recortará jamás... Le he preguntado, en fin, si ha dicho algo interesante.
Nada.
¿Nada? Pues yo tampoco diré nada de lo que ha dicho, he respondido.

Así ha quedado la cosa. Él me ha dejado por tonto y yo, fastidiado, he vuelto a lo mío.

La broma que nos ha costado 55 millones de euros.

Pensando en este asunto (qué remedio) he descubierto que las comparecencias ante la prensa de don Artur Mas son cosas que conviene evitar, porque producen un tedio absoluto y aburren al más dispuesto, pero, en cambio, existen otros asuntos mucho más interesantes y cercanos.

Por ejemplo, las goteras de los Encantes (Encants). Un tema apasionante.

Desde hacía tiempo, se venía solicitando un lugar para que los mercaderes de los Encantes (el equivalente al Rastro madrileño o al Marché aux Puces de París) pudieran disfrutar de un lugar decente para llevar a cabo sus actividades. El Ayuntamiento de Barcelona, pues, decidió levantar un edificio estupendo. Es decir, un edificio icónico, algo digno de verse. Algo chachi.

Que se entienda, un edificio de 55 millones de euros.

Resulta difícil catalogarlo como edificio, porque no tiene ni plantas en superficie ni cerramientos. Una cubierta enorme (un sombrajo) cubre un gran espacio (llamado espacio de subasta) enlosado como si fuera la calle, sobre un terreno con una pendiente del 6% de media. La idea de Fermín Vázquez, arquitecto y alma del estudio de arquitectura B720, es la de hacer de esta edificio una plaza cubierta. Con plantas subterráneas, añado, que son aparcamientos y almacenes para los comerciantes.

El edificio es una cubierta y la cubierta es espectacular. Si alza usted la cabeza, verá a 28 metros por encima del público láminas de acero inoxidable dorado y reflectante. Chachis. La cubierta por encima tendrá un acabado de aluminio recubierto de zinc, de color rojizo. Chachi, también.

El problema de la cubierta es que, si llueve, se moja, como los demás. Agáchate y vuélvete a agachar, que diría la canción, porque a falta de diez días para inaugurar la carísima infraestructura urbana, zas, pum, va y llueve. Nada, un chaparrón: 20 litros de agua en media hora. Eso, en países mediterráneos, es lo más normal del mundo. Pues ¡la que se organizó! El chaparrón se llevó por delante las cañerías de desagüe, reventó los codos, inundó todo lo que podía ser inundado y montó un cirio que no les cuento.

En consecuencia, 55 millones de euros más tarde, la inauguración del edificio ha sido aplazada sine die. Los mercaderes de los Encantes se han negado a ocupar el nuevo edificio hasta que no les aseguren que no se les caerá encima. Tienen sus razones.

Luego va el arquitecto y dice que él no ha sido, que el edificio no estaba acabado. Pregunta: faltando diez días para la inauguración, ¿no estaba acabado el sistema de desagüe? Todo parece indicar que el diámetro de los tubos de desagüe instalados era inferior al necesario. Tan inferior como que era la mitad. ¿Se había calculado mal o alguien se ha metido la diferencia de diámetros en el bolsillo? El arquitecto insiste: Que no me vengan con tuberías, que yo no he sido.

Será, pues, el contratista, el constructor, no sé, ése que después de subcontratar a uno que subcontrató a uno que subcontrató a uno, etc., se hace el sueco, porque él tampoco ha sido.

El Ayuntamiento de Barcelona ¡tampoco ha sido! De la desviación presupuestaria del proyecto nadie dice nada, pero me gustaría saber cuánto más de lo presupuestado se habrán gastado al final y quién, cómo y cuándo supervisaba la calidad de la obra.

Porque el quid del asunto es ¿quién pagará las reparaciones? Pues ¿quién va a ser? ¡Nosotros! Eso tendría que permitirnos pedir responsabilidades, ¿no?

Pues, no. Ocurre lo de siempre. La culpa, de los demás, y bien repartida entre todos, para que toque poca a cada uno. ¿Responsables? ¿Qué significa responsables? ¡No existen responsables en política! Menos, en casa, en España o Cataluña, tanto da una patria u otra, que las dos parecen irresponsables.

Por 55 millones de euros, incluye piscina cubierta en el aparcamiento.

Fíjense. Tenemos un problema y lo resolvemos de la manera más cara, retorcida y costosa posible. Naturalmente, al final revienta y hace aguas. Nos hemos dejado los ahorros por el camino y ahora tenemos dos problemas, el antiguo, que persiste, y el nuevo, que no hay quien lo solvente. Como lo que hace don Artur Mas. Lo mismo. Igualito. Él también levanta edificios muy chachis, que nos van a salir carísimos y que luego hacen agua por todas partes y no sirven para nada.

En resumidas cuentas, dije que no diría nada de don Artur Mas y mentí como un bellaco.

Órdenes de magnitud



Don Baudilio, a. Bío Ruiz, amenaza con un concurso de acreedores (una suspensión de pagos) al Hospital de Sant Pau porque arrastra una deuda de 50 a 60 millones de euros. Como los trabajadores del centro han llevado a los tribunales a los responsables de esa deuda (por muchos y muy variados delitos de corrupción y apropiación indebida), don Baudilio ha seguido amenazándoles y ha insinuado que podría cerrar el hospital si prosiguen con esa actitud y judicializando el problema.

La deuda de la CCMA (Corporación Catalana de Medios Audiovisuales) supera los 1.200 millones de euros y a nadie se le pasa por la cabeza cerrar un canal de televisión, de tantos como tenemos.


Algunos restos del Blitz


Imagen en tres dimensiones del barrido del sónar en Godwin Sands. ¡Sorpresa!

En 2008, un barrido de sónar de las autoridades portuarias de Londres descubrió los restos de un avión en la costa de Kent, Inglaterra, en un lugar llamado Godwin Sands, en pleno Canal de la Mancha. Había pasado desapercibido hasta entonces porque las arenas lo habían cubierto durante muchos años. Una tempestad lo destapó.

Pronto intervino la RAF, porque cualquier aparato de guerra derribado en el Reino Unido cae bajo la jurisdicción de la Fuerza Aérea y el aparato que yacía a cincuenta pies bajo el agua era un bombardero alemán de la Segunda Guerra Mundial, un Do 17. Aunque maltrecho y panza arriba bajo quince metros de agua salada, era el único Do 17 que había sobrevivido a la Segunda Guerra Mundial y a los chatarreros que vinieron después. Porque los Do 17, atención, eran de aluminio. Acabada la guerra, no quedó ni uno y todos fueron convertidos en cacerolas y cafeteras. El último D0 17 conocido se desguazó en Finlandia, en los años cincuenta.

Una formación de Dornier Do 17 Z2, cargados de bombas y malas ideas.

Dos motores Bramo 323P refrigerados por aire, radiales de nueve cilindros, de 1.000 caballos de potencia, empujaban al Dornier Do 17 Z2. Llevaba a bordo cuatro tripulantes y podía llevar hasta siete ametralladoras MG 15 (7,92 mm) y alrededor de 900 kg de bombas. Le llamaban el lápiz volador, porque el fuselaje era muy estrecho y se apretaban todos los tripulantes en una cabina acristalada en la proa.

En fin, ¡un Do 17! Se movilizaron arqueólogos e historiadores y la RAF puso manos a la obra para intentar recuperar los restos del aeroplano. Se abrió una suscripción popular que pronto recaudó 500.000 euros, los que han permitido sacar de las aguas al bombardero alemán con una grúa flotante. Ahora lo llevarán a restaurar y esperan que en 2018, cuando la RAF cumpla 100 años, sea una de las mejores piezas en exposición en su museo. Que no se me olvide: prosigue la recaudación de fondos para el proyecto de recuperación del bombardero.

La restauración les llevará un buen rato, por lo que se ve.

Una investigación detallada de los historiadores de la Air Historical Branch del RAF Museum asegura que se trata del Do 17 Z2 con el número de serie 1160 del 7/III/KG3 (5K + AR), derribado el lunes 26 de agosto de 1940, a las dos menos veinte de la tarde (hora local), en lo más álgido de la Batalla de Inglaterra.

Eh... Lo siento. El 7/III/KG3 (5K + AR) quiere decir que era el aeroplano con la matrícula 5K + AR del 7 Staffel, III Gruppe, Kampfgeschwader 3, que, en cristiano, será el 7.º Escuadrón, Grupo III de la 3.ª Ala de Bombarderos.

El relato de lo sucedido el 26 de agosto de 1940 es una historia bélica y por lo tanto, desgraciada y trágica.

El 5K + AR era uno de siete bombarderos que despegaron ese día de Sint Truident (Holanda) con 16 bombas de 50 kg en la panza. Su objetivo, bombardear los aeródromos de los cazas ingleses en la zona de Medway. Volando entre las nubes, el 5K + AR perdió a sus compañeros de vista y se desorientó, en mal día y mal momento.

En esa zona patrullaban media docena de Boulton Paul Defiant del 264.º Escuadrón, que habían despegado en Hornchurch, Essex.

Los Defiant pillaron al 5K + AR y lo acribillaron con sus ametralladoras. La mayoría de las balas agujerearon las barquillas de los motores y la cabina. Todos los tripulantes resultaron heridos. Uno de los motores se rompió y se paró.

El piloto, el sargento de vuelo Willi Effmert, contaba entonces 24 años, varias heridas en el cuerpo y un aparato que no se sostenía en el aire. Pese a todo, consiguió amarar en Godwin Sands, frente a la costa, lo que no deja de ser una hazaña. Flotó el tiempo justo para que todos abandonaran el aparato y luego se hundió (y se volvió panza arriba antes de reposar en el fondo).

Una lancha rápida británica acudió a rescatar a los aviadores. Sólo pudo salvar a Willi Effmert y a Herman Ritzel, el observador, un sargento de 24 años. Los dos fueron hechos prisioneros. Días después, aparecieron en la playa, muertos, el sargento Helmut Reinhardt, de 27 años, operador de radio, y el cabo Heinz Huhn, bombardero, de 21 años. El primero está enterrado en Holanda y el segundo, en un pueblecito inglés.

La tripulación y un mecánico. Al fondo, el 5K + AR.

¿Quién derribó al 5K + AR? No se sabe a ciencia cierta, porque los Defiants del 264.º Escuadrón no corrieron mejor suerte. Tropezaron con los cazas del Jagdgeschwader 3 (la 3.ª Ala de Cazas) de la Luftwaffe. Los Defiants, más lentos, pesados y peor armados que los Bf 109 alemanes, cayeron como moscas. La lista de bajas obligó a retirar a los Defiants de la primera línea de combate ese mismo día.

Los Boulton Paul Defiant del 264.º Escuadrón fotografiados el 26 de agosto de 1940.

El lunes 26 de agosto de 1940 lucieron nubes y claros y la actividad enemiga fue incesante. Se bombardearon varios aeródromos de la RAF en la zona de Kent. Se perdieron más de 26 cazas de la RAF por 41 aviones alemanes. Los cazas ingleses despegaron 787 veces durante el día. Murieron docena y media de civiles a causa de las bombas. Se estaba librando una guerra.

Algunos detalles más en:

¿Nos merecemos esto?


Don Baudilio, responsable de mucho sufrimiento, pasándoselo en grande.

Es desesperante. Dicen que tenemos los políticos que nos merecemos y ahora me pregunto si tan malos somos que merecemos esto que nos ha caído encima o si, como dijo el gran Gregorio Morán, hay que ser muy hijo de puta para decir que merecemos esto.

Valga para ilustrar esta desesperada situación el asunto de la sanidad pública catalana, que está muy mal y va manifiestamente a peor.

Por eso mismo, porque hay que hacer algo con urgencia, se pone en marcha el PNS, Plan Nacional de Salud, en 2013. ¡El PNS! Un gran gesto, un plan de país. El PNS se anuncia a bombo y platillo, con mucho aparato de propaganda. El PNS por aquí, el PNS por allá... La boca llena de PNS. El PNS, qué cosa más chachi.

¡Vamos a por el PNS!

Primera reunión de la mesa del PNS: el conseller de Salud, don Baudilio... no se presenta.

Repito: no se presenta.

Ésta y no otra es la política en Cataluña, hoy.
 

Pío pío

Hace ya tiempo que me pedían que diera el paso, pero me resistía a darlo.

Tienes que abrir una cuenta en Twitter, me decían. ¿Para qué c... quiero yo una cuenta de tuiter?, respondía, un tanto mosca. No se dice tuiter, sino Twitter, me corregían. Bah, se diga como se diga, el tuiter es una gilipollez, sentenciaba, para zanjar la cuestión.

Sigo pensando que Twitter es a la inteligencia lo que el PowerPoint a la oratoria, un estupefaciente que arruina la capacidad de pensar. Pero da igual lo que yo piense, porque sucede que todo el mundo quiere que yo tenga una cuenta en Twitter: mis amigos y conocidos, las empresas que ofrecen trabajo, mi agente editorial y muchos otros. Por lo que dicen, si uno no anda tuiteando por esos mundos del buen Dios, no es nadie. Twitteando, perdón. Aunque en catalán dicen piulant (piando), lo que me gusta más.

He cedido y me he rendido. ¡Qué amarga es la derrota! ¡Qué triste! Ahora tengo una cuenta en Twitter, porque a la gente le da pereza leer, meditar y criticar. Si quieres que te vean, tuitea. Y yo respondo pío pío, por si alguno me ve.

Cómo luce la casa Planells



El patrimonio arquitectónico de Barcelona es notable. De hecho, es una de las razones que han convertido a Barcelona en un reclamo turístico. Así, las personas que buscan lo que todos, alcohol, sexo y playa, pueden argumentar, de vuelta a casa, que han visto la gran obra de Gaudí y el museo del Barça y pasar por gente culta y leída.

Sí, tenemos un patrimonio arquitectónico de miedo. Pero no hay que dejarse deslumbrar por los grandes fastos de la hortera y desmesurada Sagrada Familia, que hay mucho de bueno y mejor en la ciudad. Sin ir más lejos, la humildísima escuela para los trabajadores de la Sagrada Familia, construida por Gaudí y hoy restaurada y dentro de la zona de pago del Templo Expiatorio, supera con mucho y con creces al templo que tiene detrás.

Uno de los edificios más notables de la Ciudad Condal es, sin duda, la casa Planells, restaurada hace poco, pero sin llegar al fondo de la restauración. Con todo, su aspecto ha mejorado muchísimo. A dos calles de la plaza de la Sagrada Familia, vale la pena echarle un vistazo y disfrutar de algo tan inteligente y bello.

Gran Premio del Canadá 2013


Ay, Ferrari... Aunque el público ferrarista aplaudió y se lo pasó muy bien, aunque Alonso quedó segundo después de varios adelantamientos muy notables y Massa, octavo (partía de muy atrás), la ventaja de Red Bull es todavía insalvable. Por una razón, porque el sábado no corren, sino vuelan. Esa ventaja se aprovecha el domingo, cuando sufren un poco más, cuando los Ferrari corren mejor. En Canadá, un tapón durante la salida y tener delante cinco grandes pilotos con cinco coches muy competitivos puso las cosas difíciles para Ferrari y fáciles para Red Bull. Las primeras vueltas fueron la clave que dio la victoria a Red Bull. Con Ferrari más adelante, otro gallo cantaría.

Aprovecho, pues, para felicitarme por una buena carrera, pero también para dar rienda suelta a mi pesimismo, que es endémico y patológico; es decir, es realista. Con todo, queda mucho por delante y ya veremos.

Lo peor fue, con mucha diferencia, la muerte de un comisario de carrera, atropellado por la grúa que retiraba un coche de la pista. El último accidente mortal de un comisario en pista fue en Australia, en 2001.

Eficacia probada


Soldados sijs con el pagri y un cañón automático Breda, capturado a los italianos.

La 4.ª División India se mantuvo en el frente durante casi todo el tiempo que duró la guerra en el Norte de África, durante la Segunda Guerra Mundial. Se formó en 1939, luchó en la campaña del África Oriental en 1940, en Siria en 1941, a las órdenes de Wavell contra los italianos, luego contra los alemanes, en El Alamein y luego, reformada, en Túnez, en 1943. Todos los historiadores afirman que fue una de las mejores formaciones del ejército británico en el Mediterráneo.

La división la formaban dos brigadas indias (con batallones procedentes de la 5.ª, 7.ª y 11.ª Brigadas Indias) y una brigada británica. Luchaban musulmanes, hindúes y sijs juntos, pero no revueltos, pues se procuraba que existiera uniformidad religiosa y étnica en cada batallón. De ahí algunos problemas logísticos, especialmente con la comida.

Entre tantas unidades tan diversas destacaba el batallón sij. No sólo por su extrema valentía, sino por su manía de no llevar casco. Los sijs siguen un precepto religioso que no les permite cortarse el pelo. Lo recogen bajo un turbante llamado pagri, muy característico. Eso les impedía llevar casco, porque no les cabía, literalmente. El ejército británico, muy oportunamente, diseñó un pagri de color caqui y los sijs lucharon (y siguen luchando hoy en día) con el turbante puesto.

Corrían rumores sobre la eficacia del pagri y en seguida se afirmó que un turbante sij (lleno de pelo) podía parar una bala. ¿Una leyenda?

Sir Reginald Savory, teniente general, que había tenido a los sijs bajo sus órdenes, explicó: El turbante es en sí mismo un almohadón muy efectivo. Sé de algunos sijs que han extraído balas de su turbante durante o después de la batalla, y afirmo que el turbante absorbe el impacto de un disparo probablemente mejor que un casco de hojalata.

¿Exageraba Sir Reginald? No se descarta, pero las estadísticas médicas del ejército demuestran que los traumatismos y heridas en la cabeza de los sijs no eran ni más ni menos numerosos o importantes que los traumatismos y heridas en la cabeza de los soldados de otras unidades que empleaban casco.

Lo que aprende uno.

La alcachofa (en verdad, la piña)


Una alcachofa (un piña, perdón) en la Gran Vía, tocando al Paseo de Gràcia.

Muchas esculturas clásicas, y muchas más inspiradas en ellas, muestran una figura recostadas que sostiene lo que parece una alcachofa. He de añadir inmediatamente que no es una alcachofa, es una piña.

La piña es símbolo de muchas cosas en la antigüedad y los romanos apreciaban mucho los piñones. Sabían que los pinos entregaban sus piñas en invierno, alrededor del solsticio. En esa época, celebraban el nacimiento de un nuevo año (el día volvía a alargarse), un nuevo ciclo, una resurrección, y de ahí viene la Navidad y el asociar la piña al renacer. Porque de la piña, que parece un trozo de madera más muerto que vivo, salen los piñones, semillas de un nuevo árbol.

Así que la piña se convirtió bien pronto en símbolo de prosperidad y eternidad, en un símbolo del renacimiento y la resurrección. Las iglesias se adornaban con piñas, pero antes ya las llevaba en su báculo (el tirso) el dios Baco, que dicen que lo heredó de Osiris. La cuestión es que la piña de Baco se interpreta algunas veces como un símbolo fálico. Llegados a este punto, cuando todos los intérpretes de la simbología se han lanzado a ver quién la dice más gorda, surgen piñas por doquier que se interpretan como símbolos esotéricos y ocultistas, porque la piña sería algo así como el símbolo de un poder superior, una ligazón con otra dimensión, qué sé yo, que a la gente le encanta hablar por hablar y buscarle tres pies al gato.

La cuestión es, por si se lo han preguntado alguna vez, que esa señora tumbada con una alcachofa en la mano (perdón, una piña) es seguramente Proserpina (diosa de la fertilidad, de vida y muerte). Si es una escultura clásica, lo más seguro es que sea funeraria; si es más moderna, una copia de esa estatuaria.

Ofertas de trabajo curiosas

El dominio de las ingles, básico para encontrar trabajo.

Me llega un buen puñado de ofertas de trabajo, entre las que destaco algunas muy curiosas:

Técnico/a de recursos humanos con discapacidad. La primera en la frente: ¿qué es un técnico/a? Será un técnico (genérico), digo yo. Ahora bien, ¿será técnico de recursos humanos discapacitados o técnico discapacitado de recursos humanos?

Recepcionista con ingles alto. No, no, con ingles altas. Curiosa malformación.

Montador de maquinaria envasado. ¿Envasan montadores?

Dependienta con ingles. Dale con las ingles. Quizá una tilde cambie completamente el significado de la demanda y sea dependienta con inglés, pero no sé yo.

Administrativo con francés alto e ingles. Una variante del caso anterior, pero más curiosa, si cabe.

Me da, después de examinar tantas demandas, que el asunto de las ingles es muy importante. Se deduce que el dominio del bajo vientre será determinante para encontrar trabajo.

Dos momentos felices



Ante la visita de sus nietos, los abuelos viven dos momentos felices. A saber, cuando llegan los nietos y cuando finalmente se vuelven a su casa. Las fuentes consultadas añaden que lo mismo sucede con los padrinos y sus ahijados.

Pero he de manifestar en estas líneas que tal cuento es rotundamente falso. En lo que a mí respecta, al menos, cuando se van dejan un vacío muy grande. Es así y no hay más que decir.