Burro y rico, dos veces burro



La ignorancia no degrada al hombre más que cuando va acompañada de la riqueza. En el miserioso, agobiado por su pobreza, el trabajo reemplaza al saber y ocupa todos los pensamientos de su vida. Por el contrario, los ricos que son ignorantes viven únicamente para sus placeres y se asemejan a las bestias, de lo cual vemos ejemplos todos los días. Además, hay que reprocharles que no empleen su riqueza y su bienestar en lo que da a éstos mayor valor.

Parerga und Paralipomena, Tomo II, pág. 586
Arthur Schopenhauer
Traducido por Edmundo González-Blanco

Los costes del Consejo Asesor para la Transición Nacional


Los consejeros asesores posan junto al aconsejado y asesorado y unos amigos.

Existen treinta y cinco consejos asesores de la Generalidad de Cataluña. Algunos podrían ser útiles, pero algunos son como el Consejo Asesor del Consejero en Proyectos Transversales, del Departamento de Interior, que tiene miga el nombre.

Estos días se habla mucho del Consejo Asesor para la Transición Nacional. Éste ya tiene acrónimo, CATN, pero no dispone (todavía) de sitio web propio. La única información oficial disponible sobre este organismo en el sitio web de la Generalidad de Cataluña está en catalán. Será:

Pueden ver que dice bien poca cosa. Los consejeros asesores son nombrados directamente por el Presidente de la Generalidad de Cataluña, que no sabemos si ha sido asesorado para escoger asesores para que le asesoren o si obra guiado según le da ese día.

En público, se dice que los consejeros asesores aconsejan y asesoran gratuitamente y por no cobrar, no cobrarán ni dietas. Se quitan el vientre de penas después, cuando los invitan a participar en tertulias o escribir artículos de opinión para el Grupo Godó, pongamos por caso, que hay que devolver el favor de tanta subvención. Porque ir por la vida diciendo, chist, cuidado conmigo, que soy consejero asesor para la transición nacional, mola y la gente se emboba con nada.

Aunque a mí me molaría más decir, eh, eh, que no sabes con quién te metes, que soy consejero asesor sobre la utilización terapéutica de la eritropoyetina humana recombinada (existe tal consejo asesor, les doy mi palabra de honor). A la que uno aprende a decir seguido utilización terapéutica de la eritropoyetina humana recombinada tiene todas las puertas abiertas, seguro, y anda por ahí provocando pasmo y consternación entre la legión de iletrados que pueblan el mundo.

El presidente del CATN parece que atiende a la pregunta del periodista en la rueda de prensa, pero el inefable señor Homs tiene toda la pinta de aburrirse cosa fina en disquisiciones tan sutiles.

Pero ¿quién dijo que el CATN no nos iba a costar dinero? El inefable portavoz del gobierno, el señor Homs, dejó ir en rueda de prensa que alguna compensación tendrá que haber (sic) para los consejeros asesores. Se le escapó, lo dijo sin querer, pero no le falta razón, porque si cada vez que se reúnen tienen que discutir con doña Pilar Rahola de por medio... En fin, pobre gente.

 

Otro punto por el que se pasó de puntillas es que los consejeros asesores para la transición nacional pueden encargar informes o estudios a terceros. Éstos se pagan, naturalmente. Corta y pega a precio de oro, que la mayoría ya están escritos. Si yo les contara lo que he visto con mis propios ojos... Pero ¿quién los cortará, pegará y cobrará? Pues ¡quién va a ser! Algún amigo de un amigo, como suele ser la norma.

Con la que está cayendo, con la economía yéndose por el desagüe, el abismo que se abre entre ricos y pobres, la sanidad pública desmenuzada a conciencia y la igualdad de oportunidades a tomar viento, y lo dejo aquí por no aburrir, me parece a mí que esos memos tienen cosas mucho más interesantes de las que hablar y consejos más sabios que dar. Pero, no, prefieren hablar de algo que no ha existido nunca, que no existe hoy y que será difícil que exista mañana. Pero así pasamos el rato la mar de bien, mire usted, y quien no quiera caldo, dos tazas.

El triunfo del alcohol



Dicen que don Bjørn Halvard Knappskog, noruego, es el actual campeón mundial de Monopoly. Ah, muy bien, me dirán. Pero ¿a quién le importa? Pues a mí me importa lo mismo que el F.C. Barcelona gane el Campeonato de la Liga Española de Fútbol Profesional o pase a segunda regional, pero resulta que en este país vivir ajeno al fútbol resulta del todo imposible. Es un suplicio.

Un suplicio subvencionado. Fíjense. El recorte que ha hecho la Generalidad de Cataluña en los presupuestos de las universidades catalanas el año pasado equivale al dinero que sigue pagando y no ha dejado de pagar a los equipos de fútbol de primera y segunda división ya sea directamente o ya sea mediante contratos de imagen, derechos de emisión, etc., que paga la radiotelevisión pública catalana.

¿No les parece un escándalo? A mí me parece que un escándalo mayúsculo. Me parece obsceno, qué quieren que les diga.

Pues, como decía, el equipo de primera división del F.C. Barcelona ganó el Campeonato de la Liga Española de Fútbol Profesional y las autoridades se apresuraron a organizar el colapso de la ciudad para que los futbolistas pudieran celebrar un triunfo. Cortaron calles y avenidas y las televisiones públicas retransmitieron el acontecimiento con todo lujo de detalles.

Es posible que la sociedad necesite héroes, quizá santos. Gentes que llegan muy lejos gracias a su perseverancia, inteligencia, trabajo y sacrificio, que procuran un bien para la sociedad, etcétera, etcétera. Llegados a este punto, pudo contemplarse en vivo y en directo el ejemplo de nuestros héroes futboleros, su edificante comportamiento, su evidente savoir faire.

Un bello espectáculo.

Borrachos como cubas, chispas unos, piripis todos, exhibían a los cuatro vientos su memez alcohólica y hacían gala de andar con un pedo como una catedral. Sólo les faltó andar con la chorra al aire, o quizá esa parte la censuraron en televisión, porque sabemos que Piqué lanzó sus calzoncillos al público, y lo que no sabemos.

A tal punto llegó el espectáculo que el subdirector general de Drogodependencias de la Agencia de Salud Pública de la Generalidad de Cataluña, don Joan Colom, le ha pedido al Barça que haga una reflexión, porque la rúa (nombre que se le da al triunfo etílico) le pareció un espectáculo de baja calidad. Bonito eufemismo para describir la mierda que llevaban encima.

Un fabricante de bebidas alcohólicas patrocina el F.C. Barcelona y éste responde emborrachándose en público.

El alto funcionario tuvo que andar con mucho cuidado para no mentar la marca Estrella Damm, que patrocinó el desfile de pedorros. Estrella Damm es, por si no lo sabían, una marca de cerveza, lo que añade leña al fuego. Lástima, porque podría haber dicho las cosas por su nombre y decir que es un contrasentido prohibir fumar y beber en el estadio de fútbol y luego mostrar a todos los jugadores con una curda como un piano promocionando una marca de cervezas delante de mujeres y niños.

Política y obesidad


El Parlamento de Cataluña ¿engorda?

Cuentan el diario El País, el Ara, el ABC y otros muchos, haciéndose eco de una nota de prensa del sitio web del Parlamento de Cataluña, que la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) sigue de cerca las barrigas de los señores diputados catalanes. El doctor Formiguera, presidente de esta asociación y endocrinólogo de oficio, ha conseguido iniciar un estudio sobre el volumen y la disposición de la grasa corporal de estos personajes.

Sin embargo, el doctor Formiguera se enfrenta a poderosos obstáculos. Pretende seguir de cerca la evolución de las tripas de los señores diputados durante cuatro años, por ver si es cierto que el ejercicio de la política engorda. Pero, ay, doctor, la última legislatura no duró ni dos años y temo que, en el momento menos pensado, ésta se nos acaba.

Otro problema, que no es pequeño: la muestra. Se medirán las barrigas de 66 de los 135 diputados catalanes. Sin más, es una muestra muy significativa. Pero ésta es también una muestra sesgada, y verán por qué.

El doctor Formiguera tomándole las medidas al diputado Corbacho.

El doctor Formiguera no ha podido escoger diputados al azar, sino que han sido los grupos parlamentarios los que han enviado a la báscula a los diputados que han creído idóneos. De hecho, se ha iniciado una especie de desafío entre grupos parlamentarios por ver quién la tiene más grande. La tripa, se entiende. El que la tiene más grande, pierde.

Los señores periodistas han descubierto esta competición encubierta, porque los señores diputados en mejor forma no saben mantener la boca cerrada en las redes sociales. Luego han comprobado que las barrigas más prominentes del Parlamento de Cataluña no participan en la pugna, porque echarían por tierra la delgadez del grupo parlamentario al que pertenecen. La prensa, informada de estas cuestiones, se divierte contemplando la vanidad de unos y otros por ver quién está en mejor forma o es más guapo. Perdón, por ver quién se cree en mejor forma o se cree más guapo, que no es lo mismo.

Está el país como está y los señores diputados no tienen nada más en la cabeza. Me cuentan fuentes dignas de toda confianza que no se habla de otra cosa en los pasillos. Ellas, las señoras diputadas, presumen de labios hinchados artificialmente. En el Gobierno de los Mejores, cuento tres conselleres con el morrito salchicha. Entre las señoras diputadas, más. Entre ellos, los señores diputados, se distinguen dos grupos. Los más narcisistas y hasta cierto punto estúpidos presumen de pasar mucho tiempo en el gimnasio en vez de pasarlo con un libro o trabajando por el bien de la nación. Otros, en cambio, no se someten a las pruebas del doctor Formiguera y hablan entre sí de cuántas estrellas de la guía Michelin se han zampado el último fin de semana.

Las señoras diputadas encogen la tripa, pero engordan los labios.

En honor de la verdad, el doctor Formiguera no se inquieta demasiado por que la validez científica de su estudio quede en entredicho. Él tiene otra misión entre manos: pretende que los poderes públicos sean conscientes de los problemas que presenta la obesidad y no se le ha ocurrido mejor forma de hacerlo que medir la tripa de los señores diputados y ponerlos a todos en un brete. ¡Qué gran idea! Ojalá tenga éxito.

Sigamos con esta elogiable empresa médica. Pese a tantas precauciones de los grupos parlamentarios por no aparentar sobrepeso, después de las primeras mediciones, hay para echarse a temblar. Los primeros resultados son escalofriantes.

Se aprecia una diferencia entre sexos. Las señoras diputadas se conservan bastante bien y los señores diputados gastan tripa. Veámoslo con detalle.

A decir del doctor Formiguera, un 3,2% de las señoras diputadas tienen michelines y pistoleras notables y una de cada cuatro suficiente grasa en el cuerpo como para representar un peligro cardiovascular. En cambio, tener una prominente barriga es habitual entre los señores diputados, pues se da el caso en uno de cada cinco. El exceso de grasa de los señores diputados es más preocupante: tres de cada cuatro tienen tanta grasa acumulada en el cuerpo que cualquier día de estos se llevan un disgusto en forma de patatús y se nos van al otro barrio.

En todo caso, los señores diputados, de cualquier sexo, son un 40% más gordos que la media de la población catalana. Esto ¿no les llama la atención?

¿Es verdad que ser diputado engorda? El doctor Formiguera cree que sí, pero no lo dice. Los resultados no son definitivos, asegura, para escurrir el bulto. Ya veremos, cuando acabe la legislatura, añade.

La obesidad provoca exclusión social. También entre los señores diputados.

Los periodistas, en cambio, aseguran que la mayoría de diputados ha engordado en este año. Han investigado un poco y con la ayuda de prestigiosos dietistas han visto que los menús que ofrece el restaurante del Parlamento de Cataluña son saludables, pero se comprueba que la mayoría de diputados prefieren alimentarse más golosamente a cargo del partido o del erario público en cualquier otra parte, lo que explicaría ese engrosamiento tan notable. Citaríamos algunos restaurantes de Barcelona que hacen su agosto a costa de las dietas del Parlamento de Cataluña, y algunas terrazas en las que los señores diputados celebran el fin de sus ágapes con café, copa y puro, pero no es éste ni el momento ni el lugar de hacer publicidad encubierta de locales de pretendido postín.

La misión del doctor Formiguera le da suficiente autoridad moral como para advertir a sus señorías. Sostiene que los señores diputados tienen que adelgazar, no sólo para preservar su salud, sino también para dar ejemplo al resto de los ciudadanos. La clase política es la que debe adoptar conductas ejemplares, dice. No le falta razón, ¿verdad?

Pero, ay, las conductas ejemplares de los señores diputados son ejemplares por el mal ejemplo. ¿Qué pensará el doctor Formiguera cuando repase la lista de diputados catalanes sometidos a control de barriga? Fíjense: suma tres diputados imputados por diversos delitos y amistades peligrosas. Tres. ¿Serán suficientes para poder confirmar que la imputación de un diputado engorda? La imputación ¿provoca encogimiento de estómago? ¿O quizá no afecte para nada? ¿Qué será? Sería bueno saberlo. Quizá tanto morro como gastan muchos añada sobrepeso, no sabría decir.

Otro punto mencionado por el doctor Formiguera duele. Son ellos los que predican austeridad, denuncia en voz alta, señalando sus prominentes estómagos.

Medio siglo de «Lambo»


El Miura, según el sitio web de Lamborghini.

Lamborghini no se pronuncia ni Lamborchini ni Lamborllini, tampoco Lamborgini, sino Lamborguini, pero da igual, porque diga lo que diga o cómo lo diga, todo el mundo sabrá qué quiero decir. El Lambo, que así se le conoce entre amigos, es un automóvil deportivo de gran potencia y prestancia, que se ha hecho un nombre fuera de los circuitos, en la calle, gracias a un diseño siempre en el límite entre lo atrevido y lo hortera y una mecánica tremenda, de ésas que parece que quiere comerse el mundo.

Hace poco más de cincuenta años, Ferruccio Lamborghini, un acaudalado fabricante de tractores, se las tuvo con Enzo Ferrari, que fabricaba automóviles de carreras y vendía coches deportivos para seguir fabricándolos. Se presentó en Maranello, quejándose del último deportivo que había comprado, un 250 GTB. Que no corre lo suficiente, dijo. Ferrari, vaya uno, le respondió que corría de sobras. El primero se enfadó y le dijo a Ferrari que no sabía construir automóviles deportivos y Ferrari respondió que qué iba a saber de coches de carreras un fabricante de tractores. No llegaron a las manos porque los dos eran caballeros de buena crianza, pero en mayo de 1963 (hace cincuenta años) se constituía la Automobili Ferruccio Lamborghini, fábrica de automóviles.

Otra versión de la leyenda cuenta que Lamborghini fue a quejarse del embrague del 250 GTB, que se le averiaba cada dos por tres, y Ferrari le dijo que él fabricaba coches, no tractores, y que el problema no era otro que Lamborghini no sabía conducir. No sé si será verdad, pero cuentan que Lamborghini, en plena trifulca, había exclamado que los Ferrari eran una mierda y Ferrari, entonces, lo mandó a tomar por el culo. Así, con estas palabras los dos. Lo mismo de antes, que uno y otro no llegaron a las manos de puro milagro y en mayo de 1963 Ferruccio Lamborghini inauguraba su fábrica de automóviles a pocos kilómetros de Maranello, donde Ferrari tenía la propia.

A partir de ese día, Italia entera y el resto del mundo contemplaron boquiabiertos el desafío del tractorista. Fue la persona justa en el momento justo. Lamborghini apostó muy pronto por el motor trasero central, algo a lo que se resistía Ferrari, que sostenía que los bueyes siempre tiran de la carreta. En Sant'Agata Bolognese, Lamborghini construyó una fábrica modernísima y racional, lejos del pequeño caos que era entonces la Azienda Ferrari. Pocos, superlativos y selectos, los Lamborghini comenzaron a perfilarse como una constante amenaza a la supremacía de Ferrari.

El pique entre el tractorista y el viejo piloto de carreras llegó a ser leyenda. Porque ¿creen ustedes que dos personas de tanto carácter iban a dar su brazo a torcer? Cuentan de carreras informales entre los pilotos de prueba de Ferrari y los de Lamborghini en las autopistas italianas, ambos con licencia para saltarse cualquier límite de velocidad, que acababan reventando motores y dejando coches carísimos para el arrastre. Si uno lo hacía bien, el otro lo hacía mejor y vuelta a empezar.

En 1965, la leyenda. El Lamborghini Miura, revolucionario en todos los sentidos, se presenta en octubre en el Salón del Automóvil de Turín. Uno de los mejores y más bellos automóviles deportivos del siglo XX, que deslumbró y sigue deslumbrando a todo el mundo.

Hoy, Lamborghini pertenece al grupo Volkswagen. Decir esto y sentir dolor de tripas es uno, pero se acabaron los romanticismos en la aventura del automóvil. De hecho, la empresa había caído en bancarrota en 1977 y después de unos años intervenida por el Estado Italiano pasó a manos de unos financieros, de otros, del grupo Chrysler, de más financieros, hasta que, en 1998, buscando motores para el piccolo Lambo, entabla negociaciones con Audi y Audi la compra, después de evaluar la empresa y considerarla rentable. Así ha sido, pues Lamborghini goza de muy buena salud. Por el camino había muerto don Ferruccio, en 1993.

Menos mal que los alemanes conservan algunas tradiciones. Ferruccio Lamborghini era aficionadísimo a los toros. El escudo de Lamborghini es un toro bravo y la mayoría de sus automóviles tienen nombres taurinos. El Miura, sin ir más lejos, pero también el Urraco, el Islero, el Diablo, el Murciélago, el Espada, el Gallardo... aunque llamarle Reventón a un automóvil... En fin, son cosas del lenguaje.

¡Olé, Lamborghini! ¡Va por ustedes! Y muchas felicidades.


Apuntes gráficos de la corresponsalía de "El cuaderno de Luis" en Montmeló


Uno se las apaña como puede y logra introducir a un agente en la trastienda de la Fórmula 1, eso que llaman el paddock, que no sé si he escrito bien, pero ¡qué más da!

El resultado ha sido una colección de fotografías entre las que he seleccionado algunas, para ilustrar a mis queridos lectores sobre la tramoya y la parafernalia de uno de estos acontecimientos.

Ahí va.


Vigilantes del aparcamiento de la zona VIP (lean los letreros del fondo).

Morros de los bólidos de Force India. En Montmeló, la aerodinámica es crítica.

El coche de Massa, antes de los entrenamientos del sábado.

Aquí guardan las ruedas, con calefactores y todo.

Esto es todo lo que ve un piloto de Ferrari cuando le cambian las ruedas en tres segundos.

Arthur More lo pasa mal en Montmeló y otras cosas más divertidas


La que se lía por una tontería.

Antonio Lobato retransmite para Antena 3 TV el Gran Premio de España de Fórmula 1 desde el Circuito de Cataluña-Barcelona (en abril le cambiaron el nombre). En el podio, aparece don Artur Mas, presidente de la Generalidad de Cataluña, que da la mano a quien se le pone por delante, reparte premios e intenta que se le vea un poco, aunque no parece que nadie le haga mucho caso. Viste una chaqueta que le sienta fatal y no sabe muy bien dónde meter las manos.

El caso es que Antonio Lobato, en un momento de despiste, lo llama Arthur (en inglés) y no Artur (Arthur Mas le entrega el trofeo a Stefano Domenicalli...).

Pero lo mejor ha sido antes, justo cuando está sonando el himno español. Estaba pensando yo qué papelón del presidente de la Generalitat, Artur Mas, con todo el lío que tienen ahora montado, escuchando el himno de España aquí en el circuito de Cataluña, ¿eh? Ha tenido que pasarlo mal, dice.

Luego, cuando suena el himno italiano, añade: Se le va más relajado ahora a Artur Mas con el himno de Italia.

Eso que llaman las redes sociales están que echan humo. Unos se cachondean del evidente mal rato que pasa el presidente Arthur More (el nombre en inglés del ínclito Artur Mas); otros, en cambio, se cachondean de Antonio Lobato, que no sabe decir Artur, sin o al final.

Para que puedan opinar a destajo, les adjunto el enlace con Antena 3 TV, donde se dicen tales cosas. Es el siguiente:

Si les aburre el tema, que es para aburrir a más de uno, pasen un buen rato con este otro vídeo, que no está nada mal y es mucho más interesante.

 

¡Olé! (Gran Premio de España 2013)



Bravo! Bravo! Bravissimo!


Porque, que se entienda, Alonso ha ganado el Gran Premio de España y Massa ha quedado tercero. Tutte e due Ferrari nel podio! Bravo!


En segunda posición, un Lotus, el de Raikkonen, que a poco que siga así se nos lleva el Campeonato del Mundo de Pilotos. Mercedes, que dio la sorpresa al marcar la pole position, se ha quedado muy atrás y Red Bull no ha podido ni con Ferrari ni con Raikkonen y se han tenido que conformar con la cuarta y quinta posición.


¡Olé!

P.S.: Las fotografías que acompañan a este apunte se han publicado en la versión electrónica de El País, El Mundo y La Vanguardia.

Alfredo Landa (1933-2013)



Como todos hablan de él, no diré nada nuevo. Son más de ciento veinte películas, un montón de obras de teatro y muchas horas de televisión. En el cine, pusieron su nombre al landismo, ese cine cutre de los años setenta, pero ¡qué grande! Cuando le daban un papel a la altura de su genio, deslumbraba a todos. Yo recuerdo el Sancho Panza que hizo para televisión, que era cosa digna de verse, y uno se preguntaba entonces si ése era el mismo que se iba para Alemania o perseguía a las mozas con minifalda. Pues, sí, era ese mismo, un grandísimo actor.


La lengua aragonesa propia del área oriental (lapao)



¿Qué quieren que les diga? Las cosas por su nombre: eso del lapao es una gilipollez. Emplear un acrónimo para no tener que decir catalán es de gilipollas. Tanto acrónimo suena a rebuzno. No sé qué más decir.


¡No protestan contra mí!


Una hermosa historia de amor entre dos partidos que privatizan lo mismo.

Esta mañana, doña Irene Rigau i Oliver, consellera de Enseñanza de la Generalidad de Cataluña y poseedora de un morro que se lo pisa (no sólo por el bótox) ha dicho que el seguimiento de la huelga en los colegios, escuelas, institutos y universidades ha sido de apenas un 19%, mientras que los sindicatos hablaban de más del 55%. Pero se ha apresurado a añadir, por si acaso, que esas protestas se dirigen contra la política del Estado español (ya que no sabe pronunciar España), no contra ella. Textualmente, que la he oído yo.

En ningún caso protestan contra la Generalidad de Cataluña, ¿verdad? No, no, nunca, qué ocurrencia. No protestarán contra la gestión del gobierno catalán, no, por favor. Sólo contra Madrid, como tiene que ser.

Aunque cabe señalar que desde que la señora Rigau ejerce de consellera, la inversión de la Generalidad de Cataluña por alumno ha disminuido un 20%, 1.200 euros menos por alumno y curso. Aunque ha crecido el número de alumnos, ha despedido a 3.000 profesores. En las universidades catalanas, más o menos lo mismo. Ha reducido su presupuesto en un 19%, ha despedido a 1.300 profesores y el precio de la matrícula universitaria ha subido hasta un 67% después de reducir el número y la cuantía de las becas.

Para que se hagan una idea de lo que estamos hablando, lo que ha recortado la Generalidad de Cataluña a las universidades catalanas equivale al dinero público que sigue dando al F.C. Barcelona y a la prensa escrita en catalán en forma de subvenciones, derechos de televisión, etc.

Pero, tranquilos, que no cunda el pánico, que todo esto es culpa de Madrid y de nadie más que Madrid, faltaría más, hombre.

Para que se entienda



Se discute mucho sin saber de qué se discute. Sobran pruebas de ello. Ilustremos, pues, al personal y señalemos con el dedo la estulticia de la que hacen gala los líderes patrios, los opinadores mercenarios profesionales y los de café.

¿Qué es la soberanía? Sin complicarnos la vida con filosofías, diremos que el soberano es el que ejerce la soberanía. En otras palabras, es el que tiene la última palabra en política. Esa última palabra es la soberanía.

En una democracia, la soberanía reside en la nación (a veces se dice en el pueblo), el conjunto de los ciudadanos, considerados uno a uno.

Será ciudadano quien pueda ser elegido para administrar los bienes públicos y comunes (la república). Un ciudadano puede ser elegido para ello por los demás o puede elegir él mismo a otro para administrar lo público y común.

España es una democracia y además un Estado Social y de Derecho. Social quiere decir que la política tiene que encaminarse a buscar el máximo beneficio para el mayor número de personas posible mediante sistemas de redistribución de la riqueza. Por ejemplo, la Seguridad Social.

Que sea un Estado de Derecho quiere decir que todos los ciudadanos son iguales ante la Ley. Es decir, gozan de las mismas libertades, pueden ejercer los mismos derechos y están sometidos a los mismos deberes y nadie, ni siquiera una mayoría excepcional, puede privarlos de esas libertades y derechos o librarlos de esos deberes. Por eso, la nación, que es el conjunto de los ciudadanos, es única e indivisible, porque la Ley no distingue entre uno u otro.

Si esa nación no fuera única o se pudiera dividir, unos ciudadanos tendrían o podrían tener más o menos derechos, libertades o deberes que otros ciudadanos. Eso quebrantaría el fundamento del Estado de Derecho y pondría en entredicho el compromiso social del Estado.

Al grano. Este concepto de igualdad ante la Ley es el que se menciona en repetidas sentencias del Tribunal Constitucional cuando se menciona la unidad e indivisibilidad de la nación española, no otra cosa. Pero no falta quien, con muy mala idea, sostenga que el Tribunal Constitucional defiende todavía el lema Una, Grande y Libre del general Franco, que nació en mal día y ahí se pudra.

No es verdad. Quien diga tal cosa es idiota, miente o pretende engañarnos, o quizá todo a la vez.

Anexo. Dos estadísticas.

En números absolutos, votos a favor, en contra y abstención en Cataluña.

 
Tanto por ciento de ciudadanos catalanes que votaron a favor de leyes fundamentales.

El amigo de la muy amiga de un amigo del primo de Zumosol, reelegido


Hace unos días, la entrada más leída del mes en El cuaderno de Luis fue El caso de la muy amiga del amigo del primo de Zumosol y el cónsul honorario de Albania, que ampliaba otros apuntes anteriores. En especial, El caso ITV y el curso sobre corrupción, tal para cual, que también tuvo mucho éxito.

Quisiera volver al caso del señor don Josep Maria Calmet, alias el Becario, que sigue trabajando en el Institut Català d'Energia (www.icaen.net), sigue cobrando un gran sueldo público por ese trabajo y no pega sello. No ficha ni a la entrada ni a la salida, por ejemplo, y raro es el día que se le ve antes de las diez de la mañana o después de las doce del mediodía. Eso puede confirmarse fácilmente llamando por teléfono y preguntando por él. Háganlo y verán.

Me remito a los apuntes de El cuaderno de Luis que he mencionado antes, pero no nos cabe duda que el contrato del señor Calmet con el Institut Català d'Energia forma parte de los intereses políticos y personales de doña Maite Masià y compañía y no responde al interés público. Me sorprendería mucho que fuera de otra manera.

En todo caso, sea como fuere, don Josep Maria Calmet es ahora un empleado público y tiene que responder de su trabajo, como todos los demás. Pues fíjense que, desde que hablé de él, he sorprendido varias veces al señor Calmet en actos públicos de los que dan noticia TV3 o TD8 en sus telediarios. La presentación de un informe económico, la inauguración de unas jornadas empresariales, hasta una rueda de prensa, contaban con su augusta presencia en la mesa de invitados. ¡Es que un cónsul honorario de Albania da mucho lustre a cualquier reunión, caray!

Pero, atención. Esos actos públicos se celebran en horario de oficina. Es decir, el señor Calmet tendría que estar en su despacho, no ahí con sus amigos. Digo esto porque el señor Calmet asiste a estos actos sin representar, repito, sin representar en ellos al Institut Català d'Energia. En estos actos institucionales, el señor Calmet no representa a nadie más que a sí mismo, o quizá a los albaneses (esto último, me permito dudarlo).

En pocas palabras, el señor Calmet falta en repetidas ocasiones a su trabajo, injustificadamente, sin pedir permiso ni requerirlo de nadie, sin que se descuenten esas horas de su salario o sus vacaciones. Todo eso le importa un comino y ahora entra, ahora sale de la oficina con desparpajo, sabiéndose intocable.

Mientras tanto, un lector me ha enviado este recorte de La Vanguardia.


Les traduciré:

Cuerpo Consular
Josep Maria Calmet, reelegido
Josep Maria Calmet ha sido reelegido secretario general del cuerpo consular de Barcelona. El empresario, expresidente de Mútua Intercomarcal y cónsul honorario de Albania, tendrá como objetivo promocionar el polo logístico de Barcelona, en colaboración con Barcelona Centre Logístic. /Redacción.

Ya ven: Empresario, que no empleado público. Se avergüenza de su trabajo, aunque el Institut Català d'Energia le sirve de oficina en horas bajas y le permite un salario para ir tirando. ¿Por qué esconderse? ¡Es una bicoca! Nadie le pide que rinda cuentas de su trabajo, mucho menos doña Maite Masià, que, para contratarlo, ha puesto de patitas en la calle a tres empleados públicos.

Pero ¿creen que le importa a alguien? ¿Creen que alguien se preocupará de denunciar este caso? La verdad es que no, es una causa menor. La corrupción es cotidiana, perversa y perseverante, y así nos va.

Ray Harryhausen (1920-2013)


He leído como noticia de última hora que Ray Harryhausen ha muerto. Me apena perder a un tipo como Harryhausen, especialmente por lo que hizo.

Ganó un Oscar en 1949, por los efectos especiales de Mighty Joe Young (El gorila gigante), que compartió con Willis H. O'Brien, su maestro. Cuidado con O'Brien, el padre de King Kong, que reconoció en seguida el genio de su discípulo.

Harryhausen es hoy visto como un artesano que suplió con imaginación y mucho trabajo lo que hoy hacen ordenadores. Fue un pionero en su género y ayudó a romper muchos moldes. Aunque no me crean, el cine habría sido otro sin él.

 


La bebida del diablo


La moka, un invento diabólico.

La historia del café en Europa es una historia accidentada. El inicio de su apogeo se inicia en el Sitio de Viena, en 1683. Ya expliqué en otra parte que Marco d'Aviano, padre capuchino, aprovechó el café que abandonaron los turcos en su retirada, hizo con él una infusión y la mezcló con nata, hecho tan meritorio y notable que le valió ser santo y un puesto de honor entre los grandes de la historia de Occidente.

Pero el café no era un desconocido en Europa. Ya se conocía y se bebía en Italia, y luego en España, y de ahí pasó a Francia. Se bebía como una infusión, a la turca o más ligero. Hay que ser muy cafetero para beberlo así, pues exige un paladar muy predispuesto. De ahí la importancia del invento de Marco d'Aviano, que en gloria esté, ese mezclarlo con leche que lo hace tan bueno y civilizado.

El café se empleaba como medicina y como afrodisíaco. Pero estos efectos de la cafeína eran mal vistos por algunos, especialmente por algunos miembros de la Santa Madre Iglesia. En Roma, quién iba a decirnos que precisamente en Roma, se inició un movimiento para declarar el café como una bebida del diablo (o diabólica) y prohibirlo. No sólo tenía efectos sobre el deseo sexual, sino que era una bebida popularísima entre los musulmanes. Ambos eran argumentos más que suficientes para garantizar la prohibición.

Clemente VIII, papa cafetero.

En éstas, sube un papa al Trono de San Pedro, Clemente VIII. El papa Clemente es un papa polémico todavía hoy en día. Por un lado, era avaricioso y tacaño y no perdía la ocasión de hacerse con la fortuna de los demás. Por el otro, gastó mucho dinero en el mecenazgo de pintores y artistas. Era devoto, devotísimo. Eso dicen. Mandó renovar el Índice (Index Librorum Prohibitorum), condenó a la hoguera a Giordano Bruno por hereje, creó la Inspección (que examinaba las obras de arte expuestas en la calle o las iglesias, por ver si iban contra el decoro y las buenas costumbres), etc.

Le fueron con el cuento de la bebida diabólica. Sus consejeros querían prohibir el café de una vez por todas. Pero el papa Clemente VIII declaró, taza de café en mano: Questa bevanda del diavolo è così buona... che dovremmo cercare di ingannarlo e battezzarlo. Traducción libre: Esta bebida del diablo es tan buena... que deberíamos ver cómo engañarlo y bautizarlo. No hay ni que decirlo: no se prohibió el café, que comenzó a ser consumido con cierta afición por los romanos.

¿Es una historia verdadera? Chi lo sa! Se non è vera, è ben trovata! Es decir, que quizá no, pero no importa.

Si nos ceñimos a la historia, podremos descubrir que el papa Clemente padecía algún tipo de depresión, quizá recurrente (en forma de transtorno bipolar) o más posiblemente aguda o crónica, debido a la ansiedad. Se desprende de su comportamiento en el juicio de los Cenci, por ejemplo, pero también de verlo llorar con frecuencia durante las eucaristías, poseído por una pía emoción, que decían entonces. Esos ataques de nervios durante las misas del papa moverían a su médico personal, Andrea Cesalpino, a recetarle café. Este médico fue también botánico y fue el primero en Europa en describir concienzudamente la planta del café y hacer un elogio de sus cualidades y propiedades medicinales. Conocía los efectos de la cafeína y no se le escaparía que el papa necesitaba un estimulante.

Café para dos. Si no es pecado, ¡poco le falta!

Conste que la idea del café como medicina para el papa Clemente es una hipótesis que me ha venido a la cabeza ligando una cosa con otra. Bien pudiera ser que sí, bien pudiera ser que no. Pero no es una idea descabellada y queda bien contar esta historia en una charla de café.