Privatización hortera y cursi



Ha llegado a mis manos esta fotografía de una estación de los FGC, que son los Ferrocarriles de la Generalidad de Cataluña. Esta red ferroviaria hace las veces de metro y tren de cercanías. Es una de las redes ferroviarias más eficientes y puntuales de Europa (no sé si me creerán, pero así es), aunque amenaza catástrofe en manos del actual Gobierno de la Generalidad de Cataluña. 

De entrada, ha empezado a vender (ergo, privatizar) el nombre de las estaciones de FGC. Así, pongamos por caso, la de Avenida Tibidabo será La Caixa Avenida Tibidabo, o El Corte Inglés Avenida Tibidabo o Qatar Airlines Avenida Tibidabo, que tenemos mucha afición a vendernos a las dictaduras árabes. Es un plan ambicioso, dice el consejero de turno, que se inspira en lo que ha ocurrido en otras líneas ferroviarias. En Madrid, sin ir más lejos, ya han empezado y el Barça quiere que su nuevo estadio de fútbol lleve el nombre de una marca comercial. Eso no es excusa, añado. Lo único que indica es que el gilipollismo abunda.

Para amagar que venden los nombres de dominio público al que ponga más pasta sobre la mesa, inician su proyecto en la estación de Provença (por la calle, que enlaza con la estación de Diagonal del metro) y ahora Provença será La Pedrera, porque Gaudí levantó la Pedrera a tocar de la estación.

Son astutos y han buscado un primer cambio que no parezca tener nada que ver con los planes de venta de los toponímicos de dominio público a los intereses publicitarios de una empresa. Nadie sospechará nada si comienzo suavecito y diciendo que así atraeré a los turistas. Pero el neoliberalismo es a la estética lo mismo que a la ética y he aquí el horror, el rastro hortera y cursi que el cambio de nombre ha ocasionado en la estación de Provença

Es posible que no estén de acuerdo conmigo, qué le vamos a hacer. Pero me da que éste es un síntoma más, evidentísimo, de la decadencia de la sociedad en que me ha tocado vivir.

Cuida su tránsito


Tras lavarse los dientes, Shakira cuida su tránsito.

Estoy patidifuso y un tanto confundido. Leo una de esas noticias que no son en verdad noticias, sino anuncios encubiertos (y seguramente, bien pagados). Dice el titular, agárrense: Tras lavarse los dientes, Shakira cuida su tránsito.

Perdón, pero ¿puede repetírmelo?

El tránsito es la acción de transitar, de ir de un sitio al otro. Por eso, a los pasillos o lugares de paso se les llama tránsitos; también a los cambios de un estado a otro, de una a otra circunstancia. De ahí que el tránsito sea también la muerte. Consulten el diccionario y lo comprobarán, como acabo de hacerlo. 

De ahí mi sorpresa, porque la noticia dice: Tras lavarse los dientes, Shakira cuida (de) su muerte. ¡Caramba! ¿No les da repelús? ¿Qué hace? ¿Se confiesa de sus muchos pecados para salvar su alma? ¿Acaso escribe sus últimas voluntades? ¿Paga el seguro de su entierro? ¿Acude a un terapeuta para que la sangre (económicamente hablando) y la prepare para cuando llegue su hora? Pues, no, nada de eso. Shakira, después de lavarse los dientes (que no antes, qué raro), se come un yogur.

Propaganda británica del yogur que provoca caca.

Porque la noticia-anuncio es que Shakira se convierte en el icono de los yogures Activia, de Danone. Ya lo era de una pasta de dientes (Oral B) y ahora lo será de unos yogures que le ayudan a cagar. Perdón por el decir, pero ésa es la virtud que se le supone a Activia. Cuentan que si usted va estrecho de culo, se le pasa comiendo yogures Activia. La propaganda de esta marca de yogures es puro eufemismo y se las ingenia para no decir ni culo ni caca. Dice que los yogures Activia regulan el tránsito intestinal... ¡Ajá! ¡De aquí el titular!

Si en vez de llamarle tránsito intestinal dijeran que ayudan a cagar (o combaten el estreñimiento), no se producirían estas confusiones tan rocambolescas. Tras lavarse los dientes, Shakira vacía el bajo vientre es un mensaje más propio y verdadero... aunque no sé si ayudaría a vender yogures. Pero eso es lo que (dice que) hace.

Ya que se lava los dientes, aprovecha.


La peor percepción de la sanidad pública


Don Baudilio en el Parlamento. Asegura, micrófono en mano, que los pobres e iletrados se creen más enfermos que los ricos e ilustrados, y que ése es el problema sanitario que ha provocado la crisis económica. Manda cojones.

La última de don Baudilio, a. Bío Ruiz, consejero de Salud (sic) de la Generalidad de Cataluña no tiene perdón de Dios. Es de un cinismo monumental y descorazonador. Porque cuenta con mayoría parlamentaria, la que le procura la (extrema) derecha nacionalista de CiU y ERC.

Se debate en el Parlamento de Cataluña la pobreza de centenares de miles (sic) de catalanes. No se concluye nada que sirva para algo. Al contrario, es evidente que el actual gobierno de CiU y sus socios de ERC tienen otras prioridades en la cabeza y que la última de ellas es preocuparse por los catalanes menos favorecidos. 

Como siempre, la culpa es de Madrid, de la herencia del Tripartito (un punto que matiza ERC, echándole más culpas a Madrid), pero no, nunca, jamás, nuestra, dijo el señor Mas. Eso de los pobres se cura con la independencia, sostuvo en la tribuna, que es tanto como decir que se acabarán tus penas cuando mueras y vayas al Cielo. Pero, mientras tanto, ¿no hay nada que pueda hacerse? ¿No hay nada más?

Sí, y mucho. Porque en tanto por ciento del presupuesto, en euros por habitante, en porcentaje del esfuerzo fiscal, en tanto por ciento de generación de riqueza o en tanto por ciento de inversión pública, como prefieran, el gasto en servicios sociales de la Generalidad de Cataluña está entre las tres últimas Comunidades Autónomas españolas. Han leído ustedes bien, entre las tres últimas. Como también está por debajo de la media en la inversión en salud pública o educación, vayan sumando. 

Es decir, que otro reparto de los gastos y las inversiones públicas de la Generalidad de Cataluña más justo y necesario es perfectamente factible con los actuales recursos. Quizá no sean suficientes por culpa de la crisis económica, quizá no sean suficientes porque Madrid nos roba (vamos a suponer), pero ¡pueden ser mucho más importantes de lo que son ahora mismo! Eso es tan cierto como que respiro.

¿Quién se queja de cómo va la sanidad pública? ¡Los pobres! Los ricos ya tienen mutuas.

En suma y en definitiva, miente, miente como un bellaco, quien asegure que tal y como están las cosas no hay nada que pueda hacerse. Repito, miente. Pero ésa es la tesis oficial del Gobierno de CiU, que cuenta con el respaldo de ERC. ¡No podemos hacer nada! ¡Tenemos las manos atadas! Manda cojones (perdón) que éstos sigan sosteniendo que son de izquierdas y que la gente los crea y les vote. Manda cojones. Ésta sí que es una sociedad enferma.

La Marea Blanca de Madrid. La presión de los ciudadanos contra la privatización de la sanidad pública madrileña consiguió interrumpirla. En Cataluña, que está mucho peor, hasta los sindicatos de clase aplauden con las orejas al gobierno. ¿Tenemos lo que nos merecemos? ¡Quiero creer que nadie merece algo así!

En éstas, don Baudilio va y habla sobre la relación entre la pobreza y la salud pública. Sostiene, citaré textualmente, que las personas con pocos recursos económicos y con un nivel bajo de estudios tienen peor percepción de su salud, lo que no significa que realmente sea así. Es decir, que como son pobres e incultos se creen más enfermos que los demás, que tienen recursos e instrucción. En consecuencia (vuelvo a citar) las clases más débiles son las que más frecuentan el sistema sanitario.

La conclusión es muy clara. La sanidad va mal porque los pobres e iletrados colapsan el sistema. 

Ay, Señor... Es bien sabido que la esperanza de vida de un vecino de Nou Barris (un barrio pobre de Barcelona) es diez años inferior a la esperanza de vida de un vecino de Sant Gervasi (un barrio rico). No es que los pobres e iletrados tengan una peor percepción de su salud, es que su salud es peor, caramba. Padecen más enfermedades cardiovasculares, más problemas de malnutrición y desnutrición, más infecciones, más accidentes laborales y un largo etcétera de problemas sanitarios ocasionados por la falta de recursos y un entorno más hostil. Los ricos viven mejor (y diez años más) que los pobres, es tal que así. A ver quién lo niega.

Don Baudilio ha seguido por ahí durante toda su intervención. No ha querido entrar a tratar el tema de la malnutrición infantil a causa de la pobreza, pues ha negado en público el problema varias veces. Ha dicho perogrulladas, como que la pobreza incrementa los problemas de salud mental, la tuberculosis, el sida, etcétera, básicamente por la falta de recursos, pero no ha apuntado ninguna actuación para intentar evitarlo. De hecho, no ha descartado el copago (que piensa incrementarse en los servicios sociales). 

Estudios de toda clase y condición sostienen que la salud pública está directamente relacionada con un buen sistema sanitario público y universal. Cuando éste empeora, empeora la salud pública. En Cataluña, descartadas las epidemias y el ruido estadístico, la mortalidad se ha incrementado casi un 6% desde que CiU, con la aquiescencia del PP primero y de ERC después, han recortado el presupuesto de la salud pública y han iniciado su privatización. Es así. Piensen lo que quieran, pero es así.

Ojo al líder


La amenaza... digo, la invitación a la conferencia.

El antiguo presidente de Banca Catalana y de la Generalidad de Cataluña largó hace un par de días una conferencia titulada De Herder y Renan. Y el derecho a decidir, que prometía ser soporífera y pedante. Además, reaccionaria. Especialmente reaccionaria. ¿No me creen? ¡Muy reaccionaria!

Herder, uno de los primeros filósofos del lenguaje e inventor del nefasto Volkgeist.

Como todo el mundo sabe, Johann Gottfried von Herder (1744-1803) se sacó el Volksgeist de la manga, el Espíritu del Pueblo o Espíritu Nacional. Según Herder, este Volkgeist es diferente para cada nación, cada nación tiene el Volkgeist que le es propio, y es algo así como una energía o fuerza creativa (sic) que habita de manera inconsciente en cada pueblo, en especial en su lengua, y provoca que un pueblo sea diferente al vecino, porque tiene una cultura propia que le procura la felicidad que no le provoca otra cultura que no conoce y prefiere no conocer. Nadie ha visto nunca un Volkgeist, un ente con el mismo grado de verosimilitud que la existencia de las hadas del bosque.

Herder es contrario a mezclar culturas y al progreso entendido como la búsqueda de la verdad, porque sería ir contra la felicidad que procura el Volkgeist, ya ven. Del mismo modo, un ciudadano con sentimientos ajenos a este Volkgeist sería como una chinche, molesto. Esto es absolutamente contrario al espíritu de la Ilustración, que defiende la igualdad y la fraternidad de los hombres, y su libertad, además del progreso y el bienestar social.

Renan, un filósofo que guarda un sorprendente parecido con el señor Nadal.

Joseph Ernest Renan (1823-1892) sostenía que los estudios históricos son contrarios a los sentimientos nacionales, porque una nación también se define por las cosas que prefiere olvidar o esconder, y los historiadores no hacen más que recordar cosas que son contrarias al interés nacional (que no al interés de la sociedad, que no es lo mismo). Fíjense en la manipulación de la historia que hacen unos y otros sobre lo que sucedió en 1714, en 1808, en 1936... y recuerden la tesis de Renan. ¿Verdad que ahora se explican muchas cosas?

Para Renan, el nacionalismo era lo mismo que una religión, una creencia, que se forma para distinguir a un pueblo del otro ¡y no se cuestiona! Porque religión sólo hay una de verdadera (la mía). Eso de la nación sería una voluntad de ser... un Volkgeist con otras palabras. Es decir, que la nación de Renan no es algo natural, sino una creación artificial de los hombres y articulada por el Estado nacional... pero que ha de ser sentida por todos y excluye al que no sienta como los demás, ojo. El tipo también es contrario a la idea de la igualdad y la fraternidad ilustradas, porque su racionalismo nacional (oxímoron) no busca el entendimiento con otros pueblos, sino la cerrazón del propio. También se recuerda su opinión sobre los judíos, de los que decía que tenían una mente limitada por el dogmatismo. ¡Éste es el pensador que más ha influido en mi pensamiento, sostiene el señor Pujol! Ahora nos explicamos muchas cosas.

Con esta base intelectual, don Jordi Pujol montó un banco, educó a sus hijos y guió a la nación catalana, y así han ido el banco, los hijos y el país. Ahora, felizmente jubilado (aunque demasiado tarde), intenta seguir haciéndonos daño con su palabra y consejo. A Dios gracias, hoy sólo sirve de reclamo y adorno, aunque ofenda a la vista y al oído.

Porque fue líder y añora serlo. Líder en un sentido herderiano y renaniano. Por eso va y suelta en su discurso lo que sigue, copio:

Es importante que un gran reto colectivo tenga un buen liderazgo y todo lo que merme la fuerza del liderazgo merma el movimiento.

¿O quizá era el Movimiento? Un líder, ¿no es un Caudillo? Renan, modelo ideológico de Jordi Pujol, defendía la Formación del Espíritu Nacional, es decir, el adoctrinamiento nacional de toda la población, para conseguir una unánime y acrítica aquiescencia con la tesis del Estado (nacional). Tal era su tésis. ¿No les suena la expresión, lo de Formación del Espíritu Nacional? ¿Van pillando el intríngulis? No acuso a nadie de nada, pero el lenguaje de Renan (ergo, de Pujol) se aproxima peligrosamente al lenguaje de otros personajes de detestable memoria. 

Los nacionalismos tienen una tendencia natural a ensalzar la figura del líder de su movimiento. 

En cuanto a apoyar a nuestro líder ciega y unánimamente, sin reservas y con total entrega, si ese líder va y resulta ser el señor Mas... Qué quieren que les diga. Si tal líder fuera un gran hombre de mucho mérito, podría dudar, que no, pero siendo éste, que le apoye Rita, la cantaora. Un tipo que hace lo que hace con la sanidad, los servicios sociales o la enseñanza públicas no merece ningún apoyo; acaso una reprobación unánime y muy chusca. Y si es usted de los que cree que mejor nos irá separándonos de España y la Unión Europea, vaya mierda de líder que le ha tocado en suerte, le compadezco. ¿No tenían ustedes nada mejor a mano?

En cualquier caso, a ver si lo he entendido, la tesis pujoliana considera imprescindible un pueblo, una república (o una nación o un movimiento o un proceso...) y un líder. Lo mismo que decían los alemanes: Ein Volk, Ein Reich, Ein Fürher, o como se escriba, ya me entienden. Dicho esto a voz de grito, tocaba desfilar con antorchas y quemar libros, de los que no pensaban como ellos. Con el tiempo, también quemarían a los autores. Prefiero Liberté, Egalité, Fraternité, qué quieren que les diga. Que quizá tener presidentes mujeriegos y la Carla Bruni de primera dama no sea lo ideal, pero es mucho mejor que esto.

Solares de colorines



El David de ArmaLite


Armalite fabrica armas de fuego desde 1954. Diseñó el AR-15 y lo vendió a Colt. El actual fusil de asalto del ejército de los EE.UU. es una evolución del AR-15, uno de los mejores diseños de armas automáticas del siglo XX. Otros fusiles de Armalite están en el origen de los mecanismos del SA80 británico o del G36 alemán. Pero, por una cosa o por otra, la empresa cesó sus actividades en los años setenta. 

En 1996, volvió a renacer. Ahora se llama ArmaLite, Inc., y tiene su sede en Geneseo, Illinois, EE.UU. Resucitó gracias a los rifles para francotiradores basados en un diseño del Eugene Stoner, su ingeniero jefe. Cuando se pusieron de moda los fusiles de gran calibre para francotiradores gracias a la Guerra del Golfo, ArmaLite se forró vendiendo su AR-50 a los norteamericanos que querían un cañón en casa, o poco menos.

He dicho un cañón y lo sostengo. El cacharro pesa más de 15 kg, mide más de metro y medio de largo y tira una bala del calibre .50, que es de 12,7 mm. ArmaLite sostiene que podría hacer blanco (contra alguien, y despachurrarlo) a casi dos kilómetros y medio de distancia. Una burrada.

No sé si saben que ArmaLite ha provocado hace muy poco una seria crisis diplomática. No se le ocurre nada mejor a ArmaLite que presentar este años su AR-50A1 como Una obra de arte. En fin, es una opinión. Pero de la manera siguiente:

No es broma, se anuncia así.

Los italianos se lo han tomado muy mal. Su ministro de Cultura (tienen uno, como nosotros) ha saltado diciendo que este anuncio es inmoral e ilegal (sic) y los italianos de a pie, y más los florentinos, han añadido palabrotas de difícil traducción a lo dicho por el ministro. 

La verdad, el anuncio tiene mucho de obsceno. Es una aberración que quita el hipo. Porque se puede jugar con el sentido del humor, si uno quiere, y el David ha sido y será blanco de muchas bromas. Pero resulta que el AR-50A1 no mueve a risa, que es un fusil de francotirador pensado para volarle (literalmente) la cabeza a dos kilómetros de distancia. Es perverso anunciarse así. Llamativo, también. Quizá el anunciante buscaba la polémica, no se descarta.

Ahora quiero que presten atención al detalle. Busquen la pilila del David en el anuncio de ArmaLite. ¡Caramba! No se ve. Anda detrás de una hoja de parra. Será el equipo de camuflaje del francotirador, se supone, pero nos da que no van por ahí los tiros (y nunca mejor dicho). 

El anunciante sabía que el David en pelota picada resulta indigesto para sus clientes, que no dudan en meterle a usted un balazo por menos que nada, pero que no soportan la visión de un pito, ni que venga esculpido por el genial Michelangelo. El cliente de ArmaLite considera que andar por ahí enseñando la verga es motivo suficiente para dispararle a uno. Es así. Venga, pues, la hoja de parra. Dos mutilaciones en un mismo anuncio: la honda por el fusil, la chorra por la parra.

Éste es el de verdad, en pelota picada.
Un cliente de ArmaLite puede comprar una arma para matarle a usted, tan tranquilamente, pero no soportaría esta visión sin escandalizarse. 

Si Freud viviera y contemplara el anuncio de ArmaLite, con ese hermoso muchachote tan fornido y viril sosteniendo un pedazo de fusil que parece un cañón,  de grande, potente y poderoso, pero con las vergüenzas disimuladas por una hoja de parra, no vayan a verse, nos escribía ahora mismo un libro y parte del otro sobre el complejo de David. Es que da para pensar, y mucho, y nada bueno, si me permiten opinar.

Un panfleto



La Fundació Jaume Bofill (http://www.fbofill.cat/) ha presentado en sociedad un informe demoledor. Se titula L'agenda de la política educativa a Catalunya: una anàlisi de les opcions de govern (2011-2013). Traduzco: La agenda de la política educativa en Cataluña: una análisis de las opciones de gobierno (2011-2013). Como ven, la traducción era fácil.

Fue el pasado viernes. Copiaré y traduciré las principales conclusiones del informe, para que vean. Intentaré ser lo más fiel posible al texto original, no me culpen de la redacción.


Los condicionante externos no explican la magnitud ni la tendencia de la reducción de recursos en educación. Si bien es cierto que la crisis económica global y las medidas políticas de austeridad estatales han condicionado la reducción de recursos en educación, éstos no son factores suficientes para entender el alcance y las características de los recortes en educación. 

Las escuelas en peores condiciones sociales son las que más han sufrido las consecuencias de la contención económica. Si se analizan tanto los recortes que llamamos "selectivos" como los "no selectivos", la reducción presupuestaria no ha sido suficientemente sensible a aquellos sectores en peores condiciones sociales y económicas.

La política educativa de la Generalidad ha realizado un despliege de la Ley de Educación de Cataluña claramente selectivo: Se han dado pasos en aspectos previstos por la LEC como el refuerzo de la autonomía de los centros escolares, o la financiación pública de la educación postobligatoria concertada, pero no se han desplegado aspectos como el despliegue de las Zonas Educativas como unidades de descentralización o mecanismos para fijar el número máximo de alumnos con necesidades educativas especiales por zonas. 

El Plan de actuación Ofensiva de país a favor del éxito escolar [sic] se ha centrado en el aula, pero ha ignorado el entorno social de los alumnos como espacio de intervención, determinante para conseguir mejoras.

Cataluña se sitúa en el conjunto de los países adelantados [sic] por lo que hace a la magnitud de la reducción presupuestaria, con reducciones en el presupuesto por encima de la caída general. 

Por primera vez, la caída de demanda de Educación Infantil es inferior a la oferta total de plazas públicas, sin que se pueda atribuir a causas demográficas: Esto pasa en un momento en que el acceso a la educación 0-3 [sic] se reconoce cada vez más decisivo para el desarrollo del niño y para la igualdad de oportunidades de los alumnos más desfavorecidos.

Alertas relacionadas con las medidas de política educativa que pueden perjudicar significativamente los niveles de segregación escolar: Los puntos por linaje, la política de ratios o el aumento de las áreas de influencia. 

Cataluña se sitúa sensiblemente por debajo de la media estatal en todos los indicadores de becas, tanto de cobertura como de intensidad, con reducciones presupuestarias paradójicas en un entorno de incremento de las necesidades sociales. 

Ahí es nada. Sólo es un resumen, que aparecía en la nota de prensa que repartió la fundación. El informe de veras no tiene desperdicio. Viene a decir que la reducción del presupuesto por alumno ha sido superior al 20% en las escuelas públicas, pero no así en las concertadas o privadas, lo que incrementa la desigualdad social. Porque los alumnos de barrios con posibles sufren la mitad (sic) de recortes que los alumnos de barrios pobres. ¡La mitad!

Más todavía, la reducción del presupuesto en educación responde a un plan ideológico (sic), que recela de la escuela pública y opta por la privada-concertada. En otras palabras, la Generalidad de Cataluña no ha dado prioridad a la educación pública, todo lo contrario. Ha recortado más en educación de lo que ha recortado en el total de su presupuesto. En cristiano, lejos de intentar mantener la educación pública, ha aprovechado la oportunidad para recortarla, con el apoyo parlamentario de CiU y ERC. Etcétera.


La reacción del Gobierno de la Generalidad de Cataluña no se ha hecho esperar. La señora Rigau, responsable del desaguisado, apoyada en su consejería por el señor Mas y en el Parlamento por los votos de CiU y ERC, ha dicho, sulfurada, que el informe carece de rigor científico (sic) y luego ha añadido, palabra de honor, que es un panfleto

Un panfleto, así, tal cual, con dos bemoles. No era un panfleto cuando la fundación se opuso a parte de la reforma educativa del ministro Wert, pero ahora que saca las vergüenzas de la consejería de doña Rigau, ahora sí. Será casualidad, quién sabe, pero me da que no, que las verdades ofenden.


Esto, en educación. Quizá otro día hablemos de los servicios sociales, donde los recortes han sido igualmente escandalosos. La Mesa de Entidades del Tercer Sector Social de Cataluña ha querido hacerse oír estos días y ha dicho que la situación de la pobreza en el país es, cito, escalofriante

Sobre el retroceso social del país, la presidenta de esta organización ha declarado: El juego de tronos que hacen los políticos con la soberanía está muy bien, pero lo que urge es un jaque mate contra la pobreza. La frase no ha sentado muy bien en las filas de CiU y ERC, que no piensan renunciar a sus juegos por ayudar a la gente que lo necesita. Lo dicen ellos, no yo, y si no me creen, examinen los hechos con distancia y frialdad y concluyan lo que crean conveniente.

Pájaros de mucho cuidado en la Oficina Antifraude de Cataluña


El señor Alavedra, esposado.

Supongo que recordarán el caso Pretoria. Todavía se está instruyendo y hay veinte personas imputadas, una más o menos. Instruye el caso el juez Ruz, después de haberlo instruído el juez Garzón. 

Conviene recordar cómo se inició el caso. El juez Garzón investigaba el blanqueo de dinero procedente del tráfico de drogas y la trata de blancas y puso las manos encima de las actividades del BBVA en la isla de Jersey. Fue estirando de algunos hilos y ahí lo pillamos, en octubre de 2009, iniciando públicamente el caso Pretoria. El 27 de octubre de 2009 comenzaron los arrestos y los registros, buscando pruebas por los delitos de soborno, corrupción urbanística y blanqueo de dinero. 

Detuvo entonces a nueve personas, entre las que se contaban el alcalde de Santa Coloma de Gramanet, don Bartomeu Muñoz (PSC), el concejal de Urbanismo, don Manuel Dobarco (PSC), el antiguo consejero de Finanzas de la Generalidad de Cataluña, Macià Alavedra (CiU), el antiguo secretario general de la Presidencia y protagonistas del caso Casinos, Lluís Prenafeta (CiU), y un antiguo diputado del PSC, don Luis Andrés García Sáez, Luigi para los amigos. 

La Unidad de Delitos Económicos de la Guardia Civil, la Fiscalía Anticorrupción y la Agencia Tributaria se aplicaron a fondo, después de dos años de investigaciones y pesquisas. La Guardia Civil realizó registros en varios ayuntamientos catalanes, empezando por el de Santa Coloma de Gramanet, en los despachos y viviendas de los implicados, etcétera. Hubo un problema con la legalidad de algunas escuchas telefónicas aprobadas por los jueces Garzón y Ruz, pero la Audiencia Nacional dio la razón a los jueces. Dejó aquí el asunto, porque no se ha ido todavía a juicio, y eso que ha pasado tanto tiempo.

Gramepark gestiona, entre otras cosas, los aparcamientos públicos.

En medio de este asunto, que tiene su intríngulis, el juez ordenó que alguien se hiciera cargo de Gramepark. Ésta es una empresa pública del Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramanet, que, resumiendo mucho, muchísimo, comenzó con la gestión de los aparcamientos y la grúa y acabó gestionando parte del urbanismo de la ciudad. Es de suponer que en un caso de corrupción urbanística en Santa Coloma de Gramanet apareciera aquí o allá Gramepark. Por eso mismo, el juez ordenó la supervisión de la empresa y la encargó a la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC) a finales de 2009. 

Entonces era gerente de Gramepark el señor don Manuel Sierra, y lo llevaba siendo desde 1997. Era natural sospechar de él, dada su responsabilidad, y se le investigó. Los administradores judiciales nombrados por la OAC no tardaron en acusarle de cosas muy feas. Aseguraban que se había subido el sueldo a sí mismo, porque sí, y sostenían que había hecho de mediador en la adjudicación o contratación de obras públicas. Dijeron que, gracias a la gestión del señor Sierra, la situación financiera y patrimonial de Gramepark era delicada (eufemismo que significa que no había por dónde cogerla) y un suma y sigue de acusaciones por el estilo. Acusaban al señor Sierra de falta de colaboración, gestión deficiente y conductas de grave deslealtad a la administración pública. ¡Chúpate ésa!

Así anunció El Periódico la destitución de los responsables de Gramepark.

En febrero de 2010, a instancias de estos administradores judiciales, el señor Sierra dejó de ser gerente de Gramepark. Ha pasado el tiempo y ha proseguido la investigación judicial. La destitución del gerente de Gramepark hizo mucho ruido entonces, pero han pasado los años y no ha habido imputación alguna contra el señor Sierra. Al parecer, pese a todo lo dicho por esos administradores judiciales de la OAC, no podía acusársele de ninguna falta o delito. No está imputado en el caso Pretoria, no han podido imputarlo, y eso nos lleva a lo que ha pasado hace unos días.

El señor Sierra ha vuelto a los periódicos al presentar una querella en el juzgado de instrucción número 36 de Madrid. Se querella contra los tres administradores judiciales nombrados por la Oficina Antifraude de Catalunya (OAC) en 2009 y los acusa, ahí es nada, de falso testimonio y denuncia falsa. El Código Penal obsequia a cada uno de estos delitos con penas que van de los seis meses a los dos años de prisión. La querella sigue adelante, ha sido admitida a trámite y los acusados no se van a librar del juicio, según las últimas noticias.

El escrito del señor Sierra no tiene desperdicio. Acusa a los administradores judiciales de la OAC de redactar informes llenos de (cito) mentiras, falsedades y acusaciones infundadas. En otro punto dice que manipulan hechos, recogen falsedades e imputan delitos sin fundamento, que es lo mismo. En pocas palabras, a saber por qué, los administradores judiciales mintieron como bellacos para cargárselo.

El señor Sierra aporta pruebas, naturalmente. Por ejemplo, explica que su cargo como gerente no le permitía subirse el sueldo, que era otro el que decidía cuánto cobraba a finales de mes. También aporta pruebas contables que demuestran, a juicio del señor Sierra, que la empresa Gramepark no estaba tan mal como habían asegurado los acusados (aunque hoy esté realmente mal y haya despedido a uno de cada tres empleados). También presenta pruebas documentales contra las acusaciones de tráfico de influencias. Recuerda que ningún juez le ha imputado por ningún delito en el caso, pese a tantas acusaciones de la OAC, porque carecían de fundamento. Acaba calificando de cuestionable tanto la ética como la profesionalidad de los administradores judiciales, que no es poco, y nos recuerda que esos personajes mentirosos y falaces están vinculados muy estrechamente con el PSC, CiU y ERC.

Esos tres personajes acusados por el señor Sierra son Maite Masià, Manuel Torrent y Josep Maria Sangenís.

Josep Maria Sangenís fue jefe del Área de Sector Privado, Gestión Ética y Responsabilidad Social de la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC), a instancias del PSC. En 2011, poco después de su intervención en Gramepark, se publicó en los periódicos que iba a ser expedientado porque entre 2009 y 2010 había sido consejero de Aeropuertos Públicos de Cataluña (de la Generalidad de Cataluña) y de Promoción Industrial Vilanova S.A. Municipal (del Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú), algo explícitamente prohibido por la Ley de Incompatibilidades. En 2005 ya había sido expedientado por excederse en el cobro de dietas como interventor de la Generalidad de Cataluña. Percibo el sarcasmo de quien lo nombró jefe de Gestión Ética y dejo a discreción del lector el juicio que le merece como administrador judicial en un caso que puede perjudicar gravemente a su partido político.

Manuel o Manel Torrent Segura es otro de los acusados por el señor Sierra. Como Manuel, ha sido consejero de empresas municipales de Vilafranca del Penedès (Societat Vilafranquina d'Aparcaments, SL, y Societat Municipal de l'Habitatge de Vilafranca del Penedès, SL) y sabemos, después de echar un vistazo a internet, que también consta en varios registros públicos como empresario y ha firmado el manifiesto Sobirania i Progrés. Sin embargo, en su papel de militante de ERC figura como Manel y es o ha sido responsable de la Secretaría de Formación y Promoción de ERC de Vilafranca del Penedès, por ejemplo. Examinando su currículum, nos parece que no da para poder administrar judicialmente una empresa como Gramepark. Pero ésta es una opinión personal que el lector puede tomar como buena o mala, pues le recomiendo que busque su historial en internet y juzgue por sí mismo.

La tercera persona en discordia es una vieja amiga de El cuaderno de Luis, doña Maite Masià Ayala. No me extenderé demasiado en su caso. Baste decir que redactó las conclusiones de la comisión parlamentaria que investigó (es un decir) el caso Palau, donde afirmó que nadie podía acusar a CiU de nada ilegal o inmoral, por ejemplo. Hay que tener bemoles para afirmar algo así. Luego apareció implicada en el caso ITV, pues quería privatizar la certificación energética de edificios (todavía quiere hacerlo, nos consta) y entregarla a los amigos de don Oriol Pujol, con quienes tiene una buena relación. Por ahora, no está imputada en el caso. Una pájara de cuidado. 

Si quieren saber más de ella:

La Guardia Civil en Santa Coloma de Gramanet.

Les diré lo que pienso. Será una opinión personal, naturalmente, y podrán estar o no estar de acuerdo conmigo, pero a la luz de lo visto y conocido creo que la elección de esos tres administradores judiciales pone en evidencia la (poca, poquísima) confianza que despierta la Oficina Antifraude de Cataluña por su dependencia de los intereses de los grandes partidos y una evidente falta de profesionalidad. Porque, en mi modesta opinión, no creo que esas tres personas fueran capaces de gestionar Gramepark, ni juntas ni por separado, y tengo razones para pensar que respondieron mucho antes a los intereses de las direcciones de sus partidos políticos que a los intereses de la comunidad. Una pésima elección. ¿Están de acuerdo conmigo?

No sé si el señor Sierra tiene razón o no la tiene. Los jueces dirán. Pero que no hay trigo limpio, lo doy por seguro. 

La noticia se publicó hace unos días en los periódicos. Pueden leerla aquí o aquí.

Yo les metía en la cárcel


Aspirantes a vender aspiradoras, esperando la clase.

El mercado laboral está hecho un asco, qué novedad. Pero leyendo la noticia que ha publicado El Mundo este 4 de marzo, descubro que está peor de lo que me pensaba. Les relataré el suceso, que narra Germán González en el periódico.

En octubre de 2012, Clío Almansa entró en un proceso de selección de vendedores de la empresa Ecoline 2010, de Mataró, provincia de Barcelona. Se trataba de vender aspiradoras y esas máquinas de ósmosis que le quitan el gusto al agua. Clío tenía entonces veintidós años.

El proceso de selección duró varios días. Los contratantes daban un curso a los vendedores sobre sus productos y técnicas de venta y los iban sometiendo a varias pruebas eliminatorias. Quien las pasaba, seguía en el curso; quien no, quedaba eliminado y volvía a casa. La cuestión es que el curso y las pruebas eran, como poco, singulares.

Clío declaró que (cito) Eran cursos de motivación, con música alta, luces de colores y mucha animación. Buscaban explícitamente excitar al personal, agitarlo y ponerlo al borde de un ataque de nervios. Las clases, pues, a grito pelado e insoportables. Imagino al instructor preguntando ¿Venderéis mucho? y los alumnos respondiendo ¡Señor! ¡Mucho, señor! en plan marine.

Instructor mostrando el mecanismo de aspiración a un alumno-candidato.

Al tercer día de torturas selectivas, Ecoline 2010 se superó a sí misma. Los aspirantes a vendedores de aspiradoras fueron llevados a una sala donde había varias sillas. Pusieron música a toda pastilla (¡chumba! ¡chumba! ¡chumba!) y cuando se interrumpía la música había que tomar asiento. Como no había sillas para todos, los que se quedaban sin silla eran eliminados. Así varias veces, imaginen ustedes cómo acabaron todos, hiperexcitados y violentos.

De las sillas musicales (versión bestia) al jueguecito del pañuelo. Los supervivientes fueron divididos en grupos de cuarenta candidatos. Un directivo de la empresa se llegó al medio de la sala, sacó un billete de cincuenta euros, lo enseñó a todo el mundo y dijo que quien lo cogiera, se lo quedaría como parte de su primer sueldo. Es decir, sólo uno de los presentes se llevaría el trabajo. Dejó caer el billete y se organizó la de Dios es Cristo.

Fue entonces cuando la joven demandante, Clío Almansa, fue atropellada y vapuleada por la muchedumbre. Se lesionó un hueso de la columna vertebral, recibió golpes en la cabeza, las piernas y la espalda. Quedó tendida en el suelo.

Los directivos de Ecoline 2010 se asustaron. Se negaron a llamar a una ambulancia, no fuera nadie a hacer preguntas. Fue una de las candidatas presentes la que acompañó a la señorita a un servicio de urgencias. Allá la atendieron de múltiples golpes y contusiones. La mujer tuvo que llevar corsé ortopédico unos meses y estuvo de baja laboral un año, ahí es nada.

La empresa, por intentar disimular, contrató a la joven. ¡A tiempo parcial! Al mes, sin embargo, la despidió por no haber superado el período de pruebas de dos meses. Recibió un burofax con la noticia, no se atrevieron a decírselo a la cara. La empresa no le pagó un duro en todo este tiempo y de ahí que la joven acudiera a los abogados y la justicia. Denunció el caso ante los Mossos d'Esquadra (la policía autonómica) en Arenys de Mar y el asunto ha acabado en el Juzgado de Instrucción Número 15 de Mataró. Ecoline 2010 ya no existe, pero la acusación es por lesiones y vejación injusta. Ya veremos cómo acaba.

La asombrosa proeza del 15.º de Dragones Ligeros



En la lista de hazañas bélicas de la caballería británica, destaca el llamado affaire de Landrecies, que también se conoce como la carga de Villiers-en-Cauchies, que sucedió el 24 de abril de 1794, durante las llamadas Guerras de la Revolución. 

Ese día, el teniente general Otto, un austríaco al mando de uno de los ejércitos aliados, ordenó una descubierta para dar con el enemigo. Se reunieron dos escuadrones de húsares austríacos (no sabemos de qué regimiento) y dos escuadrones del 15th Light Dragoons, que será el 15.º de Dragones Ligeros. En total, 272 jinetes; dos de cada tres, británicos. A las órdenes de toda esta gente, el capitán Robert Pocklington. 

Justo cuando había dejado atrás al grueso del ejército, le viene un jinete con un mensaje. El emperador austríaco Francisco II está presente en el campo de batalla. No sólo está presente, sino que la caballería francesa ha asomado las narices y amenaza con echársele encima. El capitán Pocklington no se lo piensa dos veces y manda ir para allá con prisas y urgencia.

Llegan, forman en línea y cargan contra la caballería francesa en un pispás. Se echan encima de los franceses y éstos, que no están para jarana, retroceden. Al retirarse, dejan al descubierto una línea de infantería y varias piezas de artillería, las posiciones del ejército francés. ¡Maldición! 

No da tiempo para detener la carga de caballería, ni retirarse, así que los británicos y los austríacos aprietan los dientes, pican espuelas y siguen adelante. Es un milagro que no acabe aquí la historia, pero los caballeros pasan por encima de los cañones y desbaratan la línea de infantería. Los hombres 15.º de Dragones Ligeros son capaces de mantener la formación y el capitán Pocklington puede maniobrar entre las líneas de infantería francesa y pillarlas por detrás. Cuando descubre que la caballería francesa está reagrupándose, vuelve la grupa y carga contra ellos, poniéndolos en fuga. 

Con no pocos esfuerzos, el capitán consigue que la tropa a su mando permanezca unida y no se vaya desperdigando aquí o allá. Persiguiendo a unos y a otros, tropieza con un tren de artillería enemigo y siembra el caos. En éstas, se da cuenta que se ha adentrado cuatro millas en territorio enemigo y que tiene justo enfrente la ciudadela de Bouchain. El fuego de artillería y mosquete de los soldados atrincherados en aquella posición pone fin a la carga y Pocklington decide volver a casa. Me da que en ese momento descubre el lío en el que se ha metido.

A estas alturas del cuento, hay que notar que los caballos de los húsares y dragones ligeros están casi reventados y apenas pueden avanzar al paso, después de tantas carreras. Pocklington pone orden en sus filas y decide avanzar al trote corto, esperando pasar desapercibido. Pues, qué sorpresa, ¡lo consigue! Porque los uniformes del 15.º de Dragones Ligeros eran de color azul y los jinetes pasan por franceses. Así pasan al lado de varias formaciones enemigas, escurriendo el bulto con disimulo, hasta regresar al escenario del primer encuentro.


Los franceses se han recuperado del susto y la infantería no tiene la intención de dejar pasar a Pocklington y sus hombres. El capitán no tiene más remedio que mandar formar en línea y cargar a la desesperada, aunque sus caballos apenas sostengan un trote rápido. Si no atraviesa la línea de infantería enemiga, no podrá regresar a sus propias líneas. ¡Otra hazaña! Porque lo consigue. Los jinetes se abren camino entre los franceses a cuchilladas y regresan a sus líneas. Quizá la infantería francesa se desmoralizó y se dejó dominar por el pánico, quién sabe, después de haber sufrido tanto durante el primer ataque. 

Según los partes de aquel día, los húsares austríacos perdieron 31 hombres y los británicos sufrieron 34 bajas, la mitad muertos por el camino. Las bajas francesas, en cambio, fueron espantosas, pues se habla de 1.200 muertos y heridos, y la pérdida de tres cañones.

Privatizando, nos privan



Cuando era pequeñito, mi padre nos llevaba a veces al castillo de Montjuic, que en propiedad no es un castillo, sino una ciudadela. Vamos a ver los cañones, decía, y allá íbamos todos, apretados en el automóvil de papá, que los coches de antes eran más pequeños que los de ahora. Nos fascinaban las grandes piezas de artillería costera, esos cañones de seis pulgadas y un obús-mortero de muy grueso calibre, chaparro y feo. Mirábamos por las escotillas, y decíamos ¡Pumba! ¡Pumba! apuntando a los cargueros que trajinaban sus cosas justo debajo, en el puerto. En el patio de armas, nos subíamos a los obuses Schneider, al 88 alemán, al Trubia, a las piezas italianas de 149 mm, los contracarros de 37 mm... Algunas veces, acabábamos en el museo. 


Era un gran museo. Pudo haberlo sido. Era destartalado y cutre porque Barcelona le dio la espalda y dejó perder una magnífica colección, una valiosa oportunidad. ¡La colección de armaduras...! ¡Las piezas navales de hierro y bronce...! ¡Los soldaditos de plomo...! Las abandonamos, nos desprendimos de ellas, no quisimos verlas más... ¿a cambio de qué? De nada.

Cuando les dio a todos la pájara de cargarse el museo, perdimos la gran, grandísima oportunidad, de tener un Museo de la Guerra Civil, por ejemplo. Nos desprendimos de piezas únicas, antiguas y modernas. Creamos la nada y el vacío para llenarlo de palabras huecas. Cometimos una solemne estupidez.

Ahora, el Ayuntamiento de Barcelona ha privatizado el escenario de mis recuerdos infantiles y de mis primeras conversaciones de hombre a hombre con mi padre, que había conocido la guerra y tenía mucho que decir sobre ella, aunque lo dijera callando. Esos paseos por la terraza, a la sombra de los grandes cañones, costarán cinco euros que cobrará una empresa, Magma Cultura. Existirá una entrada a precio reducido (tres euros), para los mayores de 65 años, los parados o las familias numerosas; también para los que tengan el carnet del Consorcio de Bibliotecas de Barcelona.

Mi madre jugaba con sus amigas en el parque Güell y yo había jugado también ahí, para regresar a casa feliz y lleno de polvo. Hoy no podría llevar a jugar a mis hijos al parque, ni dejar que se subieran a los cañones de costa, que mejor servicio hacen como columpio que como defensa. Tampoco podría explicarles, a la vista del puerto, las batallitas del abuelo. Ahora, esos espacios públicos pasan a manos privadas. Unos pocos se han apropiado de lo que es de todos.

Privatizar comparte raíz con privar, y convertir el espacio público en fuente de ingresos para una empresa particular no consigue nada más que privar a los ciudadanos de lo que es de ellos y para ellos. Es una vergüenza. Pero me da la sensación de que a nadie le importa, y eso es más vergonzoso todavía.

En los peores momentos


La vida es lo que tiene, buenos y malos momentos. En los peores momentos es cuando surgen las mejores personas. En el servicio de urgencias de un hospital, entre tus amigos y compañeros, entre gentes que apenas conoces de vista, en la familia más cercana, un poco aquí, un poco allá, aparece un tanto de bondad que vale su peso en oro. No torna fácil lo difícil, pero echa una mano. A todos los que señalan el camino tan pronto cae la noche, gracias.

La Olympias


La Olympias, en el canal de Corinto, en 1993. 
Todas las fotografías de la Olympias son de The Trireme Trust.

Unos dicen la Olympia y otros, la Olympias. Será porque se escribe en griego y cada uno transcribe el nombre a su manera. Es uno de los navíos más singulares hoy en servicio en una marina de guerra, pues es una trirreme. 

Han leído bien, una trirreme, y pertenece a la armada griega. Todavía está en activo, aunque se expone en un dique seco, en un museo, del que sale de vez en cuando para hacer alguna exhibición, en Palaio Faliro, Atenas. Quizá Grecia no tenga portaaviones, pero ¿quién tiene una trirreme en su flota? Chincha y rabia.

Un montón de becarios haciendo prácticas al remo.
Uno de los temas más polémicos de los textos sobre la arquitectura naval griega era dónde y cómo se situaban los remeros de las trirremes.

La Olympias es hija de muchos padres. Surgió la idea cuando un arquitecto naval inglés, John F. Coates, discutió sobre cómo eran las trirremes con un historiador, J.S. Morrison, profesor en Oxford. La polémica se convirtió en una de las más largas que se recuerda en las páginas de The Times, pues ingleses tenían que ser los dos, y fueron ventilando sus diferencias y objeciones en ese periódico hasta llegar a algo parecido a un acuerdo. Entre los dos fabricaron modelos a escala, estudiaron las referencias a las trirremes en los textos clásicos, en jarrones, grabados, inscripciones..., analizaron los pecios conocidos y se atrevieron a diseñar una trirreme a tamaño natural. Aquí hicieron trampas, pues trajeron madera americana, pero lo hicieron porque los bosques griegos ya no eran los que habían sido.

En ese momento ya tenían a su lado un buen equipo de historiadores y técnicos navales interesados en el proyecto. Varios profesores de disciplinas clásicas se sumaron al reto y dieron con un banquero que tenía una gran afición por las trirremes y dinero que gastar en ellas. Perfecto. Nació The Trireme Trust y la Armada Griega se sumó al proyecto. Se pusieron todos manos a la obra en 1985. En agosto de 1987, se botó la nave y se entregó a la Armada Griega. Había nacido la Olympias.

La Olympia a todo trapo es capaz de alcanzar unos 14 nudos.

Un buque interesante: 70 toneladas de desplazamiento, casi 37 m de largo y 5,5 m de ancho, una quilla a 1,25 m por debajo del nivel del mar, la potencia de 170 remeros y una velocidad sostenida (a remo) de poco más de dos nudos. En total, embarca a poco más de 200 hombres. Su principal arma es un espolón de bronce de 200 kg, diez hoplitas y cuatro arqueros. 

El espolón de la Olympias.

La Olympias es un ejemplo de arqueología experimental, quizá el más llamativo de todos los que conozco. Ha sido empleada repetidas veces para conocer mejor tanto la navegación como la guerra en el mar de hace 2.500 años. Gracias a la Olympias sabemos de qué era realmente capaz una trirreme y nos enfrentamos a los mismos problemas que los marinos de la guerra del Peloponeso. Podemos criticar los textos históricos con más rigor y verificar si tal o cual suceso pudo haber sucedido como lo contó Tucídides o Heródoto. Comprendemos mejor las ventajas y las dificultades de la expansión de Grecia por el Mediterráneo.

No tardó la nave en embarcar a esforzados becarios de historia, lenguas clásicas y demás disciplinas humanísticas para que tiraran de los remos. Así, de experimento en experimento, sabemos que la Olympias puede llegar a los 9 nudos a fuerza de remos (incluso, rozar los 10); que puede girar sobre sí misma mucho más deprisa de lo que se creía, en un minuto justo y en muy poco espacio; que unas horas de práctica a bordo son más que suficientes para formar a los remeros-becarios; que soporta con dificultades olas de más de un metro; hemos podido calcular la cantidad de agua que necesitaba un remero cada hora para poder seguir remando; etcétera.

Su historial naval es notable. En 1987 hizo muchas travesías arqueológico-experimentales, que prosiguieron en 1990, 1992 y 1994. En 1993, viajó al Reino Unido, donde tuvo un topetazo que tuvo que repararse poco después. En 2004 navegó por el Pireo, como sus ilustres antepasados, pero esta vez portando la antorcha olímpica. De vez en cuando la sacan a pasear, pero permanece en un museo, en Atenas. Cuando uno la ve ahí tan bien puesta, en dique seco, recuerda a los argonautas, por ejemplo, y busca dónde colgar el vellocino.

Aprendiendo a remar.


Si quieren saber más, vean:

Contribución al éxito de ARCO 2014



De la serie Asimilación conceptual en un papel de tamaño estándar de la interrelación social entre Calixto y Melibea en un contexto amplio de notoria complejidad, por Andréa Soravilla. Arriba, Calixto conjurando la singularidad intrínseca de su iniquidad. Abajo, Los deseos de Melibea a la luz de su querencia. Técnica: lápices de colores sobre papel arrugado y sucio. Colección particular.