Póngale cuernos punto com

La imagen del anuncio presenta a dos personas felicísimas, guapísimas y encantadas de conocerse. El texto dice, copio, ¿Estás casada? Revive la pasión, ten una aventura. Uno tropieza con los carteles en el metro o en las paradas de autobús. El producto que se anuncia así es Victoria Milán. Pero ¿qué es Victoria Milán? ¿Un perfume, acaso?

Pues, no. Victoria Milán es una multinacional noruega que opera con éxito en el país que la vio nacer y los países vecinos: Suecia, Dinamarca, Alemania... Ofrece un servicio de citas por internet. Pero no un servicio cualquiera, no. Ofrece, agárrense, relaciones adúlteras con garantía de confidencialidad. Así, como les cuento.

Los directivos de Victoria Milán aseguran que una tercera parte de las personas que se citan por internet son personas con pareja estable o simplemente casadas. Pero si uno va por ahí diciendo que ya tiene pareja, no liga ni con cola. Por lo tanto, esas personas se ven obligadas a mentir para cazar en terreno de citas y así comerse un rosco.

Pero no es el caso en Victoria Milán. Uno ya sabe a qué se enfrenta, a gente que, por a o por be, quiere ponerle los cuernos a su media naranja. Se acabó mentir, disimular. Se trata, ya lo dice el anuncio, de tener una aventura. Uno ya sabe la que le espera si se cita Victoria Milán mediante, y ya está. Se inscribe uno rellenando una ficha, con pseudónimos y direcciones de correo anónimas. Luego ríanse ustedes de los cuernos de San Eustaquio.

En su sitio web ya lo dicen: Sea lo que sea que busques, personas casadas o en pareja, personas de tu propio país o del extranjero las puedes encontrar en nuestra página web. No sabes lo que te vas a perder si no lo intentas. ¡Recuerda que solo se vive una vez! Luego añade que el objetivo de esta iniciativa es reforzar la vida en pareja avivando la pasión con otras personas.

Pues, no sé yo... Que se aviva la pasión, sí, pero ¿cuál? ¿La lujuria, la ira, la envidia...? Estas cosas del fornicio son muy complicadas.

Pero, en fin, sea como sea, hace nada que Victoria Milán se anuncia en España y ya cuenta con diez mil afiliados. Se van a forrar.

Homenaje a las camisas pardas catalanas

El 28 de abril de 1936, a las tres y media de la tarde, murieron asesinados los hermanos Badia. Fueron víctimas de una venganza de la FAI. He aquí un resumen de su obra y milagros.

Ahora, un manifiesto reclama que una calle de Torregrossa (donde nacieron) y otra de Barcelona (donde mataron y murieron) lleve su nombre. Quieren, cito textualmente parte de lo dicho en la presentación del manifiesto, restablecer el honor de los hermanos Badia a los setenta y cinco años de su muerte a manos de los gángsters de la FAI.

En el acto de homenaje que se les rindió se dijo que, traduzco, Miquel Badia se consideraba un soldado de la Patria. Su misión era liberarla mediante la insurrección armada y el sacrificio de la sangre, de acuerdo con el modelo de lucha contra la ocupación británica representado por la Pascua irlandesa de 1916.

Luego añadieron, vuelvo a traducir, que Mique Badia fue el organizador, impulsor y símbolo de las Juventudes de Esquerra Republicana-Estado Catalán (JEREC) que, mediante la práctica del excursionismo, el atletismo y la acción política patriótica, tuvieron una intensa actividad durante el período de la Generalidad Republicana, cuando se vincularon con las instituciones en un proceso de construcción nacional como paso previo para poner en marcha el proceso insurreccional que llevaría a la libertad de la Patria.

Como los boy-scouts, vamos. No se vayan, que aún hay más.

Dijeron de Badia que como buen idealista romántico, para él la vida fue un culto a Cataluña y la madre, tal vez porque las dos figuras se fundían en una sola. Como los elegidos de los dioses, éstos lo llamaron pronto en su seno, cuando sólo tenía treinta años, pero con la mitad de su vida ofrendada altar de la Patria.

¡Caramba! Que venga Freud y lo vea. ¿Tenía Badia complejo de Edipo?

Prosigue el discurso: El asesinato de los hermanos Badía será el prólogo del crepúsculo de los dioses, que tres meses después será representado por el doble proceso de guerra y revolución que sacudirá la sociedad catalana. La desaparición de Miguel Badía privó al independentismo de un valioso organizador y de un líder carismático muy necesario para guiar la política de Estat Català durante la guerra.

Finalizaron la perorata con estas líneas: Miquel Badia tiene un lugar destacado en medio de estos combatientes. Su homenaje debe ser un acicate para continuar en la línea de lucha y de fidelidad a los intereses colectivos del pueblo catalán, que son los de la Patria, que Francesc Macià nos señaló: Una Cataluña políticamente libre, socialmente justa, económicamente próspera y espiritualmente gloriosa.

Amén. Ojalá sea así algún día, libre, justa y próspera, pero, ahora mismo...

En fin, que cada uno interpreta la historia según le va.

La cuestión es que la iniciativa de un homenaje a los hermanos Badia surge de la Comissió Centenari de l’Estelada, que celebra los cien años de la bandera que simboliza el independentismo en Cataluña, una bandera catalana con un triángulo azul y una estrella blanca, que se inspiró en la bandera de Cuba Libre, que a su vez es una copia de la bandera del estado de Tejas, EE.UU., la Lone Star.

La reivindicación de los hermanos Badia se presenta en forma de manifiesto, que han firmado ochenta personas. Entre ellas: Jordi Tremosa, secretario de imagen de ERC en Lleida; el catedrático de Filosofia de la Universitat de Girona, Josep-Maria Terricabras, experto en Wittgenstein, que ejerce de tertuliano y columnista en temas ajenos al wittgensteinismo; Salvador Cardús, sociólogo y otro que tal; Miquel Calçada, antes Calzada, a. Mikimoto, célebre locutor radiofónico y presentador de televisión; Hilari Raguer, monje de Montserrat; etcétera.

Me permito traducir el manifiesto, tal cual. No lo comentaré. Son adultos para juzgar por ustedes mismos.

Dice así:

Manifiesto a favor de una calle o plaza para los hermanos Badia en Barcelona y en Torregrossa

Hoy hace 75 años, el día 28 de abril de 1936, los hermanos Miquel y Josep Badia caían asesinados a tiros en la confluencia de las calles Muntaner y Diputación. Nacidos en Torregrossa (Pla d'Urgell) en el seno de una familia de raíz catalanista y trabajadora, los dos se significaron en la defensa nacional de Cataluña y se caracterizaron por un comportamiento valiente y animoso en todo momento, alejado del tacticismo político y del miedo a las represalias.

De hecho, Miquel Badia encarna como pocos patriotas el amor a la patria y la voluntad decidida de darlo todo en defensa de la libertad de Cataluña. Por causa de estas convicciones sufrió la prisión y el exilio, y fue difamado de manera infatigable antes y después de su muerte. Fiel servidor del presidente Francesc Macià, ocupó diversos cargos en el gobierno de la Generalidad y en las organizaciones nacionalistas del primer tercio del siglo XX. Desde la Comisaría General de Orden Público persiguió el pistolerismo y la violencia sectaria de manera implacable, hecho que lo convirtió en un objetivo que abatir por parte del anarquismo radical y el españolismo fascista.

En un comportamiento radicalmente opuesto al suyo, sus asesinos cometieron su vil crimen a traición, conocedores que las autoridades habían retirado la pistola a Miquel Badia, imposibilitando que éste pudiera defenderse. Josep Badia fue asesinado por el solo hecho de acompañar a su hermano. No era un objetivo del grupo homicida, pero también recibió un tiro letal cuando intentó, fraternal y heroicamente, socorrer a su hermano.

Ambos fueron enterrados en un acto de patriotismo civil multitudinario y los actos de recuerdo y homenaje se multiplicaron por todo el país. Por ejemplo, la actual plaza Francesc Macià de la ciudad de Barcelona fue bautizada con su nombre hasta que, ya bajo el régimen de ocupación franquista, pasó a llamarse plaza Calvo Sotelo.

Ya toca que los hermanos Badia reciban el homenaje que se merecen. Ya toca que las ciudades, villas y pueblos de nuestro país comiencen a dedicar calles y plazas a nuestros héroes nacionales, tal y como se hace en el resto de países serios del mundo. Ya toca que los hermanos Miquel y Josep Badia tengan una calle o una plaza en la ciudad de Barcelona, donde murieron, y también en la localidad de Torregrossa, donde nacieron. También toca que una placa digna recuerde el lugar donde fueron asesinados a traición.

Un país que no recuerda su historia acaba perdiendo la identidad.

Barcelona, 28 de abril de 2011.

Me gustaría leer la nota de prensa sobre este asunto de la CNT-FAI, que debe de ser igualmente entretenida.

También tuvimos camisas pardas

Perdonen la entrada, que será larga.

El 28 de abril de 1936, a las tres y media de la tarde, tirotearon a los hermanos Badia. Los pistoleros gastaron tres balas en cada uno de ellos y huyeron en un Ford de color rojo. Al principio, se sospechó de sicarios de la derecha, incluso de la Falange, pero pronto se supo que había sido una venganza de la FAI, de los anarquistas. Luego vino la Guerra Civil y los asesinos pudieron librarse de la justicia... por el momento.

Fue la Brigada Político-Social (la policía política del régimen franquista) quien, en 1940 y 1941, puso las manos encima de los anarquistas que habían acabado con los hermanos Badia, que luego morirían fusilados por ésa y otras muchas razones. Curiosamente, el comisario que los detuvo, torturó e interrogó había aprendido su oficio al servicio de Miquel Badia, apodado el capità Collons (el capitán Cojones), y había compartido con él su odio por el anarquismo y actuado con violencia contra sus miembros.

Perdonen que me extienda, y que, aún así, simplifique. Los hermanos Badia eran, junto con el señor don Josep Dencàs y otros personajes, el alma mater de los escamots (secciones, escuadrillas, grupos, como prefieran) de Estat Català, una formación política nacionalista que acabó uniéndose de manera sui generis, conservando su autonomía, con la recién nacida Esquerra Republicana de Catalunya. Más tarde, Dencàs y Companys se enfrentarían abiertamente en el parlamento.

Originalmente, los escamots fueron bautizados como Exèrcit Català (Ejército Catalán), y fueron los protagonistas de los incidentes de Prats de Molló, en 1926, durante la dictadura de Primo de Rivera, donde se dieron a conocer. Estat Català defendía el uso de la violencia armada para obtener sus fines políticos y nacionales, inspirándose a medias en el modelo irlandés y el fascismo italiano, y en una ideología de marcado carácter racista y antisocialista.

Tengo que explicar eso de racista y antisocialista. El socialismo y el anarquismo catalanes eran movimientos de carácter internacionalista. Las naciones son el instrumento de la burguesía para dominar al proletariado, dice el Manifiesto Comunista. No tenéis que preocuparos del dominio de una nación sobre otra, sino de la explotación del hombre sobre el hombre, añade. Trabajadores del mundo, uníos, era su lema. Abajo las naciones. El nacionalismo era, para el socialismo en general y para el anarquismo en particular, una aberración.

El anarquismo catalán alimentó sus filas con un fuerte flujo de inmigrantes promovido por la burguesía catalana, que pretendía romper la unidad obrera recién nacida, librarse de huelgas y convenios y obtener mano de obra barata. La miseria los empujó a ceder ante los abusos de los empresarios catalanes.

Lejos de hacer causa común por la lucha proletaria, parte de la clase obrera catalana y la pequeña burguesía culpó a los charnegos (así fueron bautizados) del paro, la delincuencia y un empobrecimiento de la raza catalana (sic). Recordemos que en aquel entonces fueron muchos los sesudos intelectuales que pretendían establecer la superioridad de un pueblo sobre otro mediante la pureza de sus orígenes raciales, y parte de esas ideas todavía subsisten en el imaginario colectivo europeo (sólo tienen que leer los periódicos para comprobarlo).

La mayoría de los inmigrantes se unió, pues, al anarquismo, sin ninguna otra opción. Los burgueses contrataron pistoleros y los anarquistas, tan aficionados a la violencia revolucionaria, tampoco se quedaron atrás. El primer tercio del siglo XX en Cataluña estuvo plagado de bombas, tiroteos y asesinatos. Ahora caía un líder sindical, ahora ejecutaban a un sicario de la burguesía.

En ese enrarecido ambiente, faltó poco para que naciera un movimiento populista catalán. No sé si soy de izquierdas o de derechas, manifestó una vez Miquel Badía, sólo sé que soy nacionalista y socialista. Recordemos que los movimientos fascistas europeos se definían exactamente igual. Su raíz ideológica era contraria al internacionalismo, y aunque eran claramente conservadores (la tradición, la patria, el espíritu nacional), su práxis era populista y su base social se asentaba sobre las clases menos favorecidas. Todos los partidos fascistas europeos se definían a sí mismos como partidos de los trabajadores, obreros o similares.

Leyendo todo esto me pregunto si será verdad que la historia se repite.

Pero hablábamos de Estat Català, que se dio a conocer imitando al (fracasado) pustch de Munich y la (exitosa) marcha sobre Roma más o menos por las mismas fechas. Sobrevivió a Primo de Rivera.

En 1931 se derribó la monarquía y se proclamó la II República en España. En Barcelona, se proclamó la República Catalana, un Estado Catalán dentro de un República Federal Española, algo que nunca fue ni llegó a ser. El entonces Exèrcit Català se convirtió en la Guàrdia Cívica, a las órdenes de Daniel Cardona, con la misión de proteger la recién creada República Catalana. Duró poco, unos días.

La República Catalana pasó a ser la Generalidad de Cataluña y entonces fue cuando esa Guàrdia Cívica se convirtió en los célebres Escamots d'Estat Català, bajo la dirección de Miquel Badia, a pesar de las reticencias de Francesc Macià, primer presidente de la renacida Generalidad. Fue la época dorada de los escamots.

Entre 1932 y 1933 los escamots salían a la calle con uniforme, desfilaban con antorchas o sin ellas, organizaban actos multitudinarios y no se andaban con chiquitas a la hora de dar palizas a los charnegos y a los anarco-sindicalistas. Además, adquirían armas en el mercado negro, y se convirtieron en una poderosa organización paramilitar.

Vestían camisas pardas, pantalones oscuros, botas claveteadas y un correaje de cuero estilo militar. Se organizaban jerárquicamente, como un ejército. Los escamots pertenecían al JEREC (Joventuts d'Esquerra Republicana-Estat Català) y no era ningún secreto que dominaban esta organización a su antojo.

Una revista satírica de entonces, El Be Negre, publicó estos versos:

Mireu també si el seguia
Amb tots els seus escamots
Ben proveïts de garrots
L'il.lustre Miquel badia.
Sense fer cas de la veda
Empaita i caça a la FAI
I fica més que mai
Els dos peus a la galleda!

Traduzco:

Mirad también si lo seguía
con todas sus escuadrillas
bien provistas de garrotes
el ilustre Miquel Badia.
Sin hacer caso de la veda
persigue y caza a la FAI
y mete la pata
como nunca.

Al día siguiente, los escamots asaltaron la imprenta de El Be Negre y lo destrozaron todo. No fueron ésas todas sus hazañas.

El 24 de noviembre de 1933, los sindicatos anarquistas y socialistas proclamaron una huelga de transportes. Miquel Badia movilizó a los 7.000 milicianos del JEREC para mantener el metro y el tranvía en marcha, y los escamots se dedicaron a intimidar con violencia a los líderes anarquistas. Reventaron la huelga y rompieron algunos huesos.

En diciembre de 1933, Miquel Badia fue nombrado secretario de Orden Público de la Generalidad. En marzo de 1934, jefe superior de los servicios técnicos de la Comisaría General de Orden Público de la Generalidad; es decir, jefe superior de la policía en Cataluña. Le faltó tiempo para perseguir a los grupos anarquistas, con la excusa de acabar con el pistolerismo. Se calcula que entre la policía y los escamots, murieron o desaparecieron entre trescientos y cuatrocientos anarquistas, dejando a un lado centenares de anarquistas torturados por la policía o apalizados por los escamots.

El cargo le duró poco a Miquel Badia. En septiembre de ese mismo año, juzgaban a un abogado de su partido por desobediencia al tribunal y Badia no se lo pensó dos veces. Ordenó a la policia que tomara el Palacio de Justicia y arrestara ipso facto al fiscal del caso, llevándoselo a comisaría a mitad de juicio. El escándalo fue mayúsculo y Badia tuvo que dimitir (mejor dicho, fue dimitido). El fiscal, una vez liberado, continuó con la acusación, faltaría más.

Un mes después, el 6 de octubre de 1934, se proclamó el Estado catalán. Fue una reacción contra el Gobierno de España, en manos de la CEDA, la derecha, a la que se sumaron anarquistas y otras fuerzas de izquierdas. Fracasó, nunca tuvo ninguna oportunidad. Mientras los anarquistas eran tiroteados por el ejército, Badia y sus seguidores se dieron a la fuga. Huyeron del palacio de la Generalidad escapando por las alcantarillas y no pararon hasta llegar a Francia.

Los Badia se exiliaron y viajaron. Tuvieron contactos con los movimientos nacional-católicos franceses y belgas, nacional-socialistas alemanes, etcétera, y se sabe que Mussolini en persona se interesó por sumar Estat Català al movimiento fascista europeo. No lo consiguió. Los hermanos Badia esperaron en Andorra a que el Frente Popular ganara las elecciones de febrero de 1936. Entonces fueron amnistiados y regresaron a Barcelona, donde se apresuraron a reorganizar las JEREC y los escamots.

Pero otro sería su destino, porque los anarquistas llevaban tiempo esperando la oportunidad de ajustar las cuentas con los hermanos Badia de una vez por todas.

Un grupo de acción anarquista a las órdenes de Justo Bueno Pérez, nacido en Zaragoza, tornero en Barcelona, afiliado a la CNT y miembro de la Federación Anarquista Ibérica (FAI), un grupo de acción formado por Luciano Ruano Segúndez y Vicente Tomé Martín, ambos argentinos, y José Martínez Ripoll fue responsable del doble asesinato, quizá ejecución, de los Badia, aunque también se mencionan los nombres de José Villagrasa, Ignacio de la Fuente o Manuel Costas. ¿Quiénes exactamente apretaron el gatillo? No se sabe, nunca lo sabremos.

A las tres y media de la tarde del 28 de abril de 1936, balacearon a los hermanos Badia allá donde se cruzan las calles Muntaner y Diputación. Luego, los enterraron. La comitiva fúnebre abundaba en formaciones uniformadas con camisas pardas, portando emblemas patrióticos. El entierro fue multitudinario y pusieron el nombre de los hermanos Badia a la que ahora es plaza de Francesc Macià.

Meses después, recién iniciada la Guerra Civil, el grupo de Justo Bueno inició una loca carrera de asesinatos, robos y secuestros en nombre del anarquismo que sólo puede clasificarse como criminal. La Generalidad de Cataluña no podía controlar los grupos de acción anarquistas y para evitar lo que hubiera sido un suicidio, hizo desaparecer los escamots del JEREC y miró hacia otra parte. Los anarquistas asesinaron a miles de personas en pocos meses. Así eran aquellos tiempos convulsos, capaces de parir lo peor de cada uno. Justo Bueno logró huir a Francia con gran parte del botín de sus saqueos en 1938, un botín que se calculó en millones de pesetas de la época.

Maldita casualidad. En 1940, Pedro Polo, un policía que había trabajado para los Badía cazando anarquistas, que ahora trabajaba para la Brigada Político-Social haciendo lo mismo, reconoce a Justo Bueno por la calle, lo detiene y Justo Bueno acaba siendo fusilado el 10 de febrero de 1944, en el Camp de la Bota, en el llamado Fossar de la Pedrera.

En la columna que recuerda a los fusilados en el Fossar de la Pedrera de 1944 aparece el nombre de Just (sic) Bueno. Un martillo anónimo se preocupa de machacar la inscripción cada vez que se repara, porque todavía se mantiene la polémica entre la CNT y Estat Català sobre quién de los dos fue más cabrón, si Badia o Bueno. Los seguidores de Estat Català reivindican periódicamente la mutilación de la columna y la CNT la condición de mártir de Bueno.

Así están las cosas. Conviene no perder de vista que nuestra historia está llena de rincones muy oscuros y que cualquier día, si nos despistamos...

Apadrina una cabra (catalana)

Slow Food, una sociedad ecogastronómica (sic), ha lanzado la campaña Apadrina una cabra, para recuperar una especie autóctona, la cabra catalana. El proyecto cuenta con el apoyo del Ministerio de Medio Ambiente, que aportará cerca de 30.000 euros al año los dos primeros años, pero Slow Food asegura que esta aportación no cubre la mitad de los gastos, así que intentarán que los internautas apadrinen a una cabra y aporten el resto del capital necesario para tirar adelante el proyecto.

Más tarde, estudiarán la posibilidad de hacer queso de cabra catalana, aunque, consultadas algunas fuentes del sector, la explotación quesera de la cabra catalana no tiene demasiado sentido, habiendo cabras que rinden mucho más en su producción lechera. Sin embargo, la cabra catalana puede ser utilizada para limpiar el sotobosque, puesto que se alimenta de prácticamente cualquier hierbajo.

Yo sé algo de cabrones, por tener que tratar con algunos, pero de cabras, bien poco, la verdad. Por eso me asombró saber que existía, o todavía existe, una cabra catalana. ¿Qué diferencía la cabra catalana de otras cabras? A decir de los entendidos, algo sutil en extremo: en vez de balar béee..., bala bèee... La posición de la tilde, inclinada hacia el otro lado, indica una fonética distintiva propia de esta especie.

Cuentan que la cabra catalana se menciona como tal por primera vez en el siglo XIV. Es una cabra doméstica, montaraz, de tamaño más que mediano, orejas caídas hacia delante y cuernos que apuntan hacia atrás, que abundaba en la Cataluña inculta (en el sentido clásico del término, rústica), en ese paisaje agreste y despoblado, mayormente leridano, dedicado a la explotación ovina y poco más.

Pero llegaron otras especies de cabra: la serrana, la murciano-granadina, la malagueña, la alpina... que daban más leche y más cabritos, y la cabra catalana, por mucho empeño que puso, no pudo competir con las recién llegadas. Poco a poco se abandonó la cría de la cabra catalana y se dio por perdida y extinguida en 2005. Añado que entonces nadie lamentó la pérdida ni movió un dedo para evitarla.

De repente, se descubre que don Antoni Pellisser, un ganadero que apacentaba un rebaño de cabras en la pedanía de Sant Salvador de Toló, tocando a la sierra del Montsec, allá por el quinto pino, todavía poseía una cuarentena de cabras catalanas. Esas cuarenta son las pocas que quedan de un rebaño original de setecientas o más, de las que el señor Pellisser se ha ido desprendiendo los últimos años, sin saber lo que estaba haciendo.

A Dios gracias, Slow Food supo reconocer a esas últimas cabras catalanas en 2008 y se ha apresurado a hacerse con veintidós ejemplares de cabra catalana del rebaño del señor Pellisser, las que parecen más aptas para reproducirse y con muchos trabajos, las ha trasladado a Vilanova de Meià, en la comarca de la Noguera, donde intentarán lo dicho: recuperar la especie.

Malas lenguas aseguran que a estas cabras no se les ha practicado un análisis de ADN y que, siendo puñeteros, Slow Food no puede asegurar que sean cabras catalanas puras, y que podrían llevar consigo genes de cabras inmigrantes. Son ganas de fastidiar y las cabras, ofendidas, se han negado a responder la cuestión, mientras que don Gerard Batalla, que es el portavoz de Slow Food, asegura que las cabras encontradas no se han mezclado con otras variedades, y esto permite recuperar tanto la raza como la cultura asociada (sic).

Si quieren saber más, pueden acudir el día 30 de este mes a Vilanova de Meià, donde Slow Food prepara una jornada sobre La recuperación de la cabra catalana y sabremos un poco más acerca de su cultura y sus costumbres. Las de la cabra, quiero decir.

Reprimenda

Ya les he dicho que doña Ana María Matute ha recibido el Premio Cervantes. Pero no sé si han leído que nadie del Gobierno de la Generalidad de Cataluña ni del Ayuntamiento de Barcelona, ni un solo representante de ambas instituciones, acudió al homenaje. Ninguna instancia oficial catalana rindió honores a la escritora, que bien los merece y que... ¡es catalana!

Hoy sale don Ferran Mascarell, el inefable conseller de Cultura que nos ha tocado en suerte, y declara que debería de haber ido, pero añade que no fue porque no era consciente de cuándo se entregaba el premio. Así, con dos cojones, y perdonen la expresión, porque ayer mismo declaró que no fue por problemas de agenda, que tenía el día muy liado. Lo que no tiene es vergüenza, y déjense de historias.

Felicidades

Ana María Matute nació en Barcelona en 1925. Es una gran, grandísima escritora, que ha sido reconocida y premiada por su buen oficio en varias ocasiones. Tuvo problemas con la censura en tiempos de Franco y una vida difícil, pero salió adelante con la prosa y nos ha obsequiado con grandes libros. Se ha atrevido con la literatura infantil, pues ¿quién dijo que era un género menor? Acaso serán menores los lectores, si me permiten un chiste malo. Es académica de la Real Academia de la Lengua Española, la tercera en trescientos años, y ocupa el sillón K. Además, ha sido premiada o ha sido finalista de premios importantísimos en el ámbito literario. Etcétera.

El otro día le entregaron el Premio Miguel de Cervantes 2010, que es, seguramente, el premio de mayor prestigio de la literatura española hoy en día. El premio lo concede el Ministerio de Cultura de España, que actúa recomendado por las academias de la lengua de los países de habla hispana.

Doña Ana María, déjeme felicitarla efusivamente, darle las gracias por sus libros y desearle lo mejor. ¡Que le vaya muy bien!

El coste de un café

Es costumbre que el Presidente de la Generalidad de Cataluña organice una recepción el día de Sant Jordi. Se gastaba un dineral en comercio y bebercio, de las mejores casas, y el número de invitados se contaba por centenas. Eran la sociedad civil, ya saben, los de siempre, ese grupo cerrado, endogámico, encantado de conocerse. El año pasado, el presidente Montilla hizo una recepción austera, pues, dijo, no estaba el horno para bollos y con eso de la crisis, mejor ahorrar. Se gastó 70.500 euros y dio de comer a tres mil invitados, más periodistas (que no desaprovechan la ocasión para aliviar las penas del vientre en esta clase de recepciones). Dar de comer y de beber a lo más granado de la sociedad salió a veintitantos euros por cabeza, incluyendo café, chocolate, refrescos, licores, canapés dulces y salados, etcétera. Un fiestorro.

Como la crisis aprieta y por dar una imagen todavía más austera, más que nada por el qué dirán, don Artur Mas ordenó dar ejemplo y sustituir el acto social por algo más íntimo y mucho más barato.

De entrada, sólo invitó a cincuenta personas, poco más o menos: consellers, altos cargos del gobierno y los antiguos presidentes Pujol y Montilla, acompañados de sus respectivas señoras. La sociedad civil se quedó en un representante del arzobispo de Barcelona (véanlo bendiciendo a los asistentes), y paren ustedes de contar. La comilona se quedó en un café con un croissant, y gracias. Periodistas, los mismos del año pasado, pero éstos ya no almorzaron de grátis y nadie tuvo el detalle de invitarlos. La recepción costó 18.000 euros.

Así, pues, parece que se salieron con la suya. A austeros no nos gana nadie, presumen, tijera en mano. Un café para todos, y gracias. Pero hagan ustedes las cuentas y descubrirán que pagaron 360 euros por barba por un café con un croissant.

¡Austeros...! Que cada uno saque las conclusiones que quiera, pero éstos son los que mandan.

Sexo especial... espacial, perdón

Hace ya cincuenta años que el cosmonauta soviético Yuri Alexéievich Gagarin fue introducido en un cohete y lanzado al espacio, del que regresó 108 minutos más tarde después de orbitar la Tierra. De nuevo, los soviéticos pasaron la mano por la cara a los norteamericanos, que seguían fabricando cohetes bajo las instrucciones de Werner von Braun.

Otros muchos han seguido el camino de Gagarin, astronautas y cosmonautas de diversos países y ambos sexos han viajado al espacio, a veces juntos... pero ¿revueltos?

Corre el rumor, el chisme, que nos cuenta que se ha practicado sexo en el espacio. ¡Con fines científicos, naturalmente! O porque tanto tiempo en órbita, dos personas solas, tan lejos de casa... El asunto tiene su interés, porque ¿cómo se hace eso en estado de ingravidez, flotando en el laboratorio espacial? ¡Lo nunca visto! Los amantes ¿se sujetan con gomas elásticas para poder proseguir con el fornicio? ¿Qué postura es la más favorable, cómoda o pausible en esas condiciones? La ingravidez ¿cómo afecta a los amantes? En fin, que son tantas las preguntas que uno se emociona ante la cantidad de misterios que la ciencia todavía tiene que desvelar y la técnica, mejorar.

Ha llegado a tanto el rumor que, por enésima vez, los rusos han respondido de manera oficial y contundente, que sus cosmonautas no han tenido sexo en el espacio, y lo ha dicho Valeri Bogomólov, que es uno de los jefazos del Instituto de Problemas Médico-Biológicos de la Academia de Ciencias de Rusia (puesto que, en efecto, el sexo espacial es un problema médico-biológico, dígase así).

Está bien, doctor Bogomólov, los rusos no... ¿Y los americanos? No tenemos datos oficiales al respecto, ha respondido.

Así está la cosa.

Sant Jordi

Procuro celebrar con entusiasmo la Diada de Sant Jordi. Los protagonistas son los libros y las flores. Las damas son obsequiadas por los caballeros con una rosa roja, a poder ser, y se compran y regalan libros. ¡Libros...! Parece mentira, pero así es. Libros... El mundo del revés.

Porque es el Día del Libro, ya que Cervantes y Shakespeare la diñaron los dos un 23 de abril del mismo año, pero no el mismo día, porque aquí y allá no se empleaba el mismo calendario. Es largo de explicar, pero los libreros se dejaron de sutilezas e inventaron la feria.

¿Y Sant Jordi? Se mentan doncellas, caballeros y dragones, pero la etimología de Jordi o Jorge viene del griego, Georgios, o así, y significa, poco más o menos, campesino.

El verdadero San Jorge, del que nadie sabe nada a ciencia cierta, era un simple campesino, que tuvo que enfrentarse al mal (quizá al Mal) con las únicas armas de sus manos callosas, su azada, quizá su fe, o su bondad, seguramente su perseverancia y paciencia, que cultivó el poco bien que pudo como pudo en tiempos difíciles.

En cierto modo, nuestra azada es el modesto libro, que intenta cultivar los yermos campos de la ignorancia para extraer algún fruto de ellos. También son tiempos difíciles, pero no por eso hay que dejar de intentarlo.

Las hazañas del sargento Roos

El 11 de mayo de 1940, Holanda estaba siendo aplastada por la máquina militar de la Alemania nazi. Los holandeses hacían lo que podían, pero sus cazas eran pocos y anticuados. La supremacía aérea alemana era aplastante.

Ese día, el sargento Roos pilotaba un Fokker D XXI con la matrícula 229. Él y dos cazas más escoltaban a dos bombarderos que pretendían volar un puente sobre el Waas que utilizaban las unidades motorizadas alemanas en su avance. Eran lo poco que quedaba de la aviación holandesa.

Todo fue mal desde el principio. Las bombas fallaron el blanco y los holandeses tropezaron con una barrera de antiaéreos y docenas de cazas enemigos. Perdieron un caza y un bombardero y se dispersaron.

El sargento Roos pronto se vio en serios apuros. Tenía en la cola tres cazas Me 110 que iban a por él. El 229 fue alcanzado varias veces y Roos no vio otra salida que lanzarse en paracaídas. Se desabrochó el cinturón de seguridad y desprendió el techo de la carlinga, para poder saltar. He aquí que se produjo un suceso inesperado. Los alemanes estaban tan cerca de su cola que el techo de la carlinga del caza de Roos golpeó el motor de uno de sus perseguidores... y lo derribó. Los cazas alemanes tuvieron que romper la formación para no chocar entre sí.

Mientras el caza alemán se precipitaba hacia el suelo, Roos descubrió que todavía podía manejar el Fokker y corrió a esconderse en una nube. Pero el maltrecho Fokker no daba mucho más de sí y pronto perdió altura. Al salir de la nube se encontró a pocos metros de la cola de uno de sus perseguidores. ¡De poco que no choca contra él! Roos, más por instinto que por sangre fría, disparó una ráfaga de sus ametralladoras... y acertó. Derribó al segundo caza del día.

Entonces, Roos perdió el conocimiento. Corrió el rumor que fue alcanzado por la artillería antiaérea holandesa, que disparaba a todo lo que volaba, pero lo cierto es que el tercer caza alemán lo había visto aparecer de repente en su punto de mira y como había hecho antes Roos, había aprovechado la oportunidad, había disparado y al fin, lo había derribado.

El caso es que Roos salió despedido de la carlinga (recuerden, no llevaba puesto el cinturón de seguridad) y despertó mientras caía y veía acercarse la muerte. Tenía el brazo derecho paralizado, así que, como pudo, tiró de la anilla del paracaídas con la mano izquierda, y le fue de muy poco no espachurrarse contra el suelo.

Lo encontraron muy cerca de los restos de su caza, malherido. Se había roto el brazo derecho, tenía heridas de bala en una pierna y fragmentos de proyectiles de 20 mm en la cabeza y el hombro izquierdo. Pero vivió para contarlo y sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial.

El 22 de junio de 1993, encontraron los restos del Fokker D XXI número 229 del sargento Roos en Nieuwkoop, de casualidad. Hoy puede verse lo que queda del aeroplano en el Stichting Crash Museum de Lisserbroek, que no queda lejos del aeropuerto de Schiphol.

Cuentos selectos

Samuel Clemens, Mark Twain para los amigos, es un escritor magnífico. De verdad. Un clásico de la cabeza a los pies. Y aunque tenemos la manía de asociar Tom Sawyer o Las aventuras de Huckleberry Finn con la literatura juvenil, dicha juvenil como si dijéramos menor (¡qué disparate!), son dos grandes obras maestras que merecen estar al lado de las más grandes obras de la lliteratura occidental.

Estos días he leído una selección de cuentos de Mark Twain que ha publicado Debolsillo, bajo el título Cuentos selectos. Son varios los traductores, y algunos de los cuentos eran todavía inéditos en castellano, mientras que otros son viejos conocidos. Aún así, nos da la risa leyéndolos, porque el sentido del humor de Samuel Clemens es incombustible. Algún pedante asocia el humor con una literatura de segunda, como si todas las obras verdaderamente literarias tuvieran que ser tostones sesudos y tristes, pero yo respondo preguntando al pedante en cuestión si se ha leído El Quijote, y no hay más que decir.

Yo les recomiendo a Mark Twain, así, en general. Sus cuentos son un buen comienzo, pero no tendrían que ser un final.

Aniversario feliz en tiempos difíciles

El 25 de abril de 1986 se publicó en el Boletín Oficial del Estado la Ley General de Sanidad (LGS), que puso orden y concierto en el sistema sanitario público. Su promotor fue don Ernest Lluch, entonces objeto de burlas y chanzas por su aire despistado, que fue ministro de Sanidad entre 1982 y 1986. En 2000, ETA lo asesinó en Barcelona, donde entonces ejercía de profesor en la universidad.

La LGS fue una revolución. Seguramente ha sido una de las leyes que más ha cambiado la vida de los españoles. En primer lugar, dejó bien clarito que todos los ciudadanos tienen derecho a recibir tratamiento y visita médica, todos, no sólo los que cotizan en la Seguridad Social. A esto se le llama universalidad del servicio.

Luego, creó el Sistema Nacional de Salud, que, mejor o peor, coordina las distintas redes asistenciales, con la intención de cohesionarlas y asegurar esa universalidad del derecho a una atención sanitaria, que ya no se sufraga por las cotizaciones de los trabajadores, sino que depende de los Presupuestos Generales del Estado.

En tercer lugar, se descentralizó el sistema y se permitió a las Comunidades Autónomas gestionarlo de la manera más conveniente a las necesidades de los ciudadanos del lugar. La Generalidad de Cataluña ya gestionaba el sistema un año antes de la publicación de la LGS, que aseguró este privilegio, y todavía lo hace.

Veinticinco años de esfuerzos para que ahora vengan unos vándalos a fastidiarlo todo. La Comunidad Autónoma que menos gasta en Sanidad por habitante, Cataluña, la que pese a todo tiene más hospitales de referencia y prestigio de toda España, está en manos de unos desalmados que no creen que sea bueno que el Estado fundamente sólidamente el derecho a un sistema de Seguridad Social. Las primeras declaraciones del conseller de Salud fueron, cito, yo que usted me haría de una mutua. Así le den.

Su Santidad en televisión

Su Santidad, Benito, o Benedicto, XVI, respondió a siete preguntas en un programa de televisión. ¿En directo? No exactamente. Más bien en diferido, porque las preguntas se habían seleccionado previamente y porque las respuestas se habían grabado días antes. Pero el Obispo de Roma apareció en la RAI dejándolas ir.

En España, con el lío de la TDT, pillé al menos dos emisoras que, no sé si en directo o en diferido, transmitieron el programa de la RAI y yo, buscando una película, tropecé con ellas. El traductor alzaba la voz de manera vacilante y entrecortada mientras Su Santidad decía esto o lo otro, y el resultado fue una mezcolanza del italiano de un cura alemán viejecito ahogado por la voz de un traductor más joven que no sabía muy bien cómo se decía tal o cual cosa en castellano. En resumen, que no se pilló nada de lo que dijo Su Santidad, al menos claramente. Imagino confuso a más de un católico devoto, preguntándose si el Papa ha dicho sí, no, o todo lo contrario.

Suerte que algunas personas presenciaron el programa en su versión original. Por ejemplo, ésta, que comenta y reflexiona sobre las palabras del señor Ratzinger y se plantea algunas dudas razonables.

Nota: La fotografía es de AP.

Embajada celestial

Ya saben que las delegaciones de la Generalidad de Cataluña en el extranjero vienen siempre acompañadas de mucha polémica. Conocidas familiarmente como embajadas, han sido objeto de crítica por diversas razones. En algunos casos, se consideran un derroche innecesario; en ocasiones, el cargo de embajador ha sido un chanchullo con el que se ha beneficiado al familiar o al amigo; se critica la poca efectividad de algunas de estas delegaciones; etc. No entramos a discutir estos asuntos, sino la noticia que publica Efe.

Don Artur Mas ya había declarado que no pensaba cerrar ninguna de estas delegaciones, pero no sospechábamos que quería abrir una ¡en la Ciudad del Vaticano! Eso afirma Efe, mentando fuentes dignas de toda confianza.

Cuentan que el Gobierno de la Generalidad de Cataluña quiere reforzar sus relaciones con el Vaticano. De entrada, don Artur Mas y la licenciada Ortega tienen prevista una visita institucional al pequeño estado el 1 de mayo, aprovechando los actos de beatificación de Juan Pablo II.

A decir de las fuentes que menciona Efe, el actual Gobierno autonómico considera que la relación con la Santa Sede es de gran importancia estratégica para los intereses de Cataluña y del catalanismo. ¡Caramba! Hasta tan punto son importantes estas relaciones con la Santa Madre Iglesia que quieren abrir esa delegación en el Vaticano... si las finanzas lo permiten, añaden, para que nadie se sienta ofendido por el dispendio. Hasta donde he podido averiguar, la única delegación de la Generalidad de Cataluña en Italia es una oficina de Acc10 en Milán.

Mientras tanto, de manera reservada, la licenciada Ortega negocia con el cardenal arzobispo de Barcelona, el señor Sistach, posibles cambios en la Ley de Centros de Culto, sigue afirmando Efe. Sancho, ¡con la Iglesia hemos topado! ¿Qué estarán tramando?

Tendré que consultar con mis fuentes en Roma, que no sé qué pensarán de este asunto.

La Fundación Stamf... Stamp... Planf... o como se llame

Avant la letre, y perdonen ustedes, una confesión. A mí, el arte contemporáneo... Desde el orinal de Duschamps que no... En fin, que cuanto más contemporáneo, peor. Modestia aparte, no será por falta de cultura y sensibilidad. Será por falta de educación. Ahora mismo, soy de los que piensa (de los que sostiene, mejor dicho) que el arte (muy) contemporáneo es poco más que una tomadura de pelo, como la filosofía de Lacan, pongamos por caso, y que el Arte ha muerto... o puede que lo estén matando, todavía no lo sé. Quizá, como Gombrich, piense que el arte no existe, que sólo existen artistas. Queda dicho.

Menciono estos límites de mi sensibilidad y conocimiento porque la Fundación Stämpfli-Art Contemporani se dedica al arte (muy) contemporáneo. La perdonamos, porque, he aquí la buena noticia, ha escogido Sitges como sede y expone en el antiguo Mercat del Peix la pinacoteca de su propiedad. La noticia es bonísima, aunque un servidor de ustedes pille tortícolis delante una de las obras expuestas, buscándole sentido, significado o un qué, simplemente.

Ahora en serio, el arte (muy) contemporáneo es una asignatura pendiente en nuestro país y el señor Sfäm... Spam... Stämpfli (perdón), ha cometido una empresa meritoria, y es de agradecer que la haya resuelto en Sitges. Este caballero, suizo de nacimiento, suburense de adopción desde 1970, ha creado una fundación que ahora mismo expone cuarenta obras de treinta y tantos artistas (Arroyo, Bertini, Monory, etc.) y pronto expondrá una veintena más, muchos de ellos donaciones de los propios artistas. Algunos exponen por primera vez en España. Será un pequeño resumen de la obra pictórica europea de los últimos cuarenta o cincuenta años, y hay que añadir que un fondo como éste es muy difícil de encontrar no ya en Cataluña, sino en España.

Las escuelas pictóricas representadas son muy diversas, lo que suma interés a la exposición. Hay muchos ismos: surrealismo, neorrealismo, cinetismo... También cosas como la figuración narrativa, el pop-art o el yo qué sé (expresión que sólo se emplea entre críticos de arte en la más estricta intimidad). Es decir, un fondo interesantísimo y selecto que, pese a todo lo que he dicho, recomiendo visitar.

El señor (a ver si ahora me sale) Stämpfli merece nuestro aplauso y nuestro reconocimiento, y podemos estar todos de enhorabuena. Especialmente, en Sitges.