¡Cras! ¡Pum! (Gran Premio de Brasil 2019)



Ay, qué daño. El Gran Premio de Brasil ha resultado movidito y emocionante. Fíjense en el podio, donde, por orden, tenemos un Red Bull, un Toro Rosso y un McLaren, un Mercedes-Benz (Hamilton) en la séptima posición y el otro, averiado y quedándose con las ganas de terminar la carrera. Pero, cuando el final estaba cerquita, ¿quiénes se peleaban por ocupar la cuarta plaza? Los dos Ferrari. ¿Y que pasó? Que se tocaron. El de detrás (Lecrerc) rompió la suspensión; el de delante (Vettel) perdió la rueda trasera por pinchazo. Los dos quedaron fuera de carrera. ¡En mal momento se pusieron a hacer tonterías!

Barry Lyndon



En verdad, el título de la novela no es Barry Lyndon, sino (agárrense) Las memorias del caballero Barry Lyndon del Reino de Irlanda donde se incluye: el relato de sus extraordinarias aventuras; sus desgracias; sus penalidades al servicio del finado monarca de Prusia; su estancia en numerosas cortes europeas; su matrimonio y magníficas residencias en Inglaterra e Irlanda; y las muchas y crueles persecuciones, contubernios y difamaciones de las que ha sido víctima. Así que, si no  les importa, como tanta gente antes que yo, incluyendo a sabios y experimentados editores, Barry Lyndon será, y no lo otro, por una cuestión de economía.

El título original tiene la ventaja nada despreciable de hacernos un resumen muy aproximado del libro, el famoso de qué va. Es, en efecto, la autobiografía que escribe un personaje de ficción, Redmond Barry, posteriormente Barry Lyndon (en la obra se explica por qué este cambio), en la segunda mitad del siglo XVIII. La escribió William Makepeace Thackeray (1811-1863) y es una maravilla, créanme. 

Por cuestiones que no vienen al caso, tengo que leer muchas porquerías en forma de manuscrito y hay días en que cuesta llevarse bien con las letras, si tal es el nivel de los que escriben. Así que, de vez en cuando, preciso urgentemente reconciliarme con la literatura y viene a mis manos un clásico como éste. El tratamiento funciona, porque la novela es magnífica y no está falta de intrigas, aventuras, sátiras y reflexiones sobre la naturaleza humana.

Me dicen que la obra está inspirada en un personaje llamado Andrew Robinson Stoney, pero qué importa, tal y como está narrada. Se publicó por partes en 1844 (como solía ser costumbre en la época) y sólo publicadas como libro diez años más tarde. Y como suele ocurrir, el libro no fue bien recibido por sus contemporáneos. Ahora decimos que no lo entendieron, pero lo cierto es que entendieron perfectamente que el protagonista de la obra era un tipo moralmente reprobable y eso, en aquel entonces, no gustaba nada. 

Porque el protagonista es un idiota moral. Vamos a decirlo de otra manera: un amoral. El autor consigue que éste, que comienza como pícaro, nos caiga simpático. Luego, nos resultará antipático, hasta ser odioso. Tendremos la peor opinión de su persona y, cuando se precipite al abismo... ¡nos apiadaremos de él! No sabemos en qué momento nuestro héroe pasa a ser un tipo despreciable, ni exactamente cómo o por qué. Esa metamorfosis del sentimiento que nos despierta el personaje (que nunca ha disimulado su verdadera naturaleza, he ahí su mérito) es algo muy, pero que muy difícil de conseguir. Thackeray lo consigue.

Además, deja ir en la obra una visión de la historia reciente (de aquel entonces) irónica y punzante, y una exposición que roza el cinismo de la hipocresía social de entonces (y de ahora, la verdad es ésa). Cultiva la ironía con arte y salero y sabe tensar las cuerdas del relato. Hay mucho que decir y mucho que contar sobre el tratamiento de los personajes, la exposición de los hechos, la trama, los trucos del autor... pero ¿hace falta que hablemos de ello aquí y ahora? No creo. Hay bibliografía abundante sobre este asunto y en la edición de Penguin Clásicos, una buena introducción, para quien esté interesado. 

Mi consejo es que lean Barry Lyndon y la disfruten como es, que no es pequeño el gozo.

Los pájaros



Me regalaron y he leído con placer un breve relato de Daphne du Maurier titulado Los pájaros, publicado por Gallo Nero, ilustrado por Pablo Gallo (¡también es casualidad!) y traducido por Ma. Carmen de Bernardo. Es un relato magnífico y se lee de un tirón. Digo relato porque decir cuento ya no se estila, por mucho que me guste más el oficio de cuentista. Es un libro magníficamente editado y un objeto de regalo ideal. 


Quizá no sepan que la película Los pájaros (The Birds, 1963), la celebérrima película de Alfred Hitchcock, se basa en este cuento, escrito en 1952 y publicado en una colección de cuentos de terror en 1953. No es éste el momento de glosar la película, pero sí de constar cómo Hitchcock era capaz de sacar una grandísima película de un material tan escaso (escaso de volumen, de páginas, que no de buen oficio). 

El libro es muy bueno y la película, también.


Torneo



Ayer crucé los aceros con mis compañeros de la sala de armas, en un torneo amistoso que celebramos de tanto en tanto. El objetivo es aprender y divertirse. Aprender a tirar en competición, que es muy diferente al tirar en la sala de armas; y divertirse, claro, algo que sucede con relativa facilidad a la que tengas un sable en la mano y alguien con quien tirar.

Si me preguntan por el resultado, satisfactorio. No gané, pero no perdí. Estoy en la parte media de la tabla, llegué a los cuartos de final. Me satisface saber que los mejores tiradores me ganan, aunque no lo pongo fácil.


Rubens y Monteverdi en Mantua



Editorial Acantilado publica un breve ensayo de Hans Ost, historiador del arte, sobre un cuadro de Rubens, El consejo de los dioses, que se conserva en un castillo de Praga.

La tesis de Ost, que adquiere la forma de un librito muy docto y bien documentado, titulado Rubens y Monteverdi en Mantua, es que el lienzo era, en verdad, un telón para el teatro de los Gonzaga, y partiendo de esta hipótesis nos introduce en el mundo de la teatralidad del Barroco. Porque el Barroco tiene mucho de artificio, teatro, maravilla y disimulo, un aire docto por lo clásico y una afición por las pasiones que desatan sentimientos y fascinación. No queda señalado de mejor manera que con un lienzo que, en verdad, fue telón de un teatro donde se interpretaron las primeras óperas de Monteverdi.

Que Rubens y Monteverdi se cruzaran en la corte de Mantua y que quizá se conocieran no es poca cosa, y Ost juega con ello para mostrarnos cómo todas las artes, y más en la corte de los Gonzaga, tejen alianzas y beben de las mismas aguas, comparten inquietudes y plantean soluciones semejantes. 

Aunque se trata de un breve ensayo más académico que literario, es un librito muy recomendable, a poco que uno tenga idea o afición por el arte (y muy especialmente, por el Barroco).

En el calor del más crudo invierno


Queridos lectores:

He aquí otro de mis artículos, que Metrópoli Abierta tiene a bien publicar. Se titula En el calor del más crudo invierno y quiero decir que sólo una apuesta fuerte y decidida por la cultura puede sacar a Barcelona del peligro de convertirse no en una ciudad de provincias, sino en una ciudad provinciana.

Espero que les guste.

La incursión sobre Lorient



Queridos lectores míos:

De nuevo una #RistraDeTuits sobre un episodio bélico estrambótico y descerebrado a más no poder, en el que participó Hume (y su participación no fue menor) y que provocaría, andando el tiempo, una célebre disputa entre Hume y Voltaire. Por eso, y porque la historia es divertidísima, aparece en el segundo volumen de la Historia torcida de la Filosofía.

Aquí tienen el enlace para ver esos tuits encadenados. Espero que les guste.
https://twitter.com/CuadernodeLuis/status/1194311866887081986?s=20

Ya tenemos campeón (Gran Premio de los EE.UU. 2019)



En la pasada carrera, Mercedes-Benz se ha llevado el Campeonato de Constructores; en ésta, el de Pilotos, con una victoria de Hamilton, muy merecida. El único Ferrari que ha llegado al final ha sido el de Lecrerc, cuarto. El otro rompió la suspensión trasera y tuvo que retirarse. 

Este año volvemos a vernos luchando por segundas y terceras posiciones en ambos campeonatos. Eso sí, nos queda el consuelo de tener el bólido más potente y el que mejor responde en algunos circuitos; pero también el disgusto de haber cometido errores de bulto en carrera, ya sean de estrategia, ya sean de conducción. ¡De todo se aprende! Lo que cuenta es mejorar. 

El año que viene será un año raro. Todos mirarán hacia 2021, donde los cambios en la Fórmula 1 serán considerables. Quieren que la competición no sea una batalla de ingenieros, sino entre pilotos, quieren más lío en la pista y limitar las ventajas que da tener el mejor coche. Escéptico todavía, espero los resultados.

Barcelonassssnif


Éste es mi nuevo artículo para Metrópoli Abierta, que ha tenido en bien publicar. Se titula Barcelonassssnif y señala un hecho preocupante. Se ha detectado un importante incremento del consumo de drogas en la ciudad y este consumo es de los más altos de Europa, pero... ¿alguien hace algo, toma alguna medida?

La ristra del sitio de Viena de 1683



Queridos y aplicados lectores. He aquí una nueva #RistraDeTuits. Esta vez, va del sitio de Viena y de las consecuencias que tuvo en nuestro cotidiano comer y beber. 

Espero que les guste.

La dirección es:

La Barcelona de los libros


De verdad, de verdad verdadera, que me entró una pereza terrible cuando me pasó por la cabeza tener que hablar otra vez del procés. Así que opté por hablar de lo mejor que tiene Barcelona, los libros. Apenas un apunte, que Metrópoli Abierta tuvo a bien publicar. El artículo se titula La Barcelona de los libros. Espero que les guste.

¡Ándale, ándale! (pero no tanto) (Gran Premio de México 2019)



Es que ya no sé... En los entrenamientos, Ferrari se sitúa en las dos primeras posiciones de salida. Son los más rápidos, no hay duda. Ahora mismo superan en potencia a los Mercedes-Benz, pero... La estrategia de carrera ha regalado la victoria a Hamilton (Mercedes-Benz). Ferrari ha obtenido la segunda y la cuarta posición en una carrera donde el cambio de neumáticos y el cuidado de los mismos ha sido clave. Mientras las Flechas de Plata optaron por un solo cambio, los Ferrari optaron por dos, y en mal momento decidieron cambiarlos, lo que empeora todo un poco. Cuando por fin parece que el bólido corre, falta... ¡Algo falta! Ay, Señor, qué paciencia.

Hamilton, con esta victoria, está a dos puntos de un merecido Campeonato del Mundo. 

El contraataque aliado



Ático de los Libros nos obsequia con una colección de libros de historia que son una golosina para los aficionados. Entre éstos destaca una trilogía dedicada a la Segunda Guerra Mundial en Occidente, escrita por James Holland. 

Ático de los Libros ya ha publicado El auge de Alemania (una obra de la que hablé aquí en su día) y hace unos meses publicó la segunda parte, El contraataque aliado (The Allies Fight Back 1941-1943) y ya esperamos con impaciencia el último volumen de los tres, que nos llevará de 1943 a 1945. Y digo que lo esperamos con impaciencia porque, pese a su volumen, la historia que nos explica James Holland se lee casi como una novela, sin descuidar el rigor histórico en ningún momento.

En este segundo volumen, el autor presta un poco más de atención a los sucesos en los campos de batalla, especialmente a la Batalla del Atlántico (quizá la batalla más decisiva de la Segunda Guerra Mundial) y a los combates en el norte de África. Pero no abandona su enfoque inicial, que subraya la importancia de gestionar los recursos económicos y materiales y la producción industrial y contemplar la contienda desde una distancia que le permite señalar los aciertos y los errores estratégicos de ambos bandos. 

Contemplamos el declive de Alemania, que no pudo, en 1940 y 1941, doblegar al Reino Unido. Fue en ese punto, sostiene Holland, cuando Alemania perdió la guerra. El resto de la contienda es la paciente construcción de una fuerza aliada lo suficientemente poderosa como para aplastar al enemigo. Ambos bandos cometen errores de bulto. La intromisión de Hitler en el control de los campos de batallas supuso un desastre, y la intricada y corrupta burocracia de la Alemania nazi no facilitó en absoluto la tarea de armar y equipar al ejército alemán.

Como ya les digo, Holland describe con gran acierto y rigor los grandes (y los pequeños) acontecimientos que fueron marcando el curso de la guerra, y lo hace con un texto fácil de leer, incluso para un lego en la materia, y muy entretenido.

¿Qué más se puede pedir? Una obra muy recomendable.

La #RistraDeTuits del Arte Degenerado



El nacionalsocialismo en particular y los regímenes totalitarios en general tienen una relación muy singular con el arte. En los tiempos modernos, con el arte contemporáneo. Como todo el mundo sabe, el arte busca siempre los límites de lo prohibido y sólo crece en libertad, lo que explica muchas cosas. 

En esta #RistraDeTuits intento dar unas breves pinceladas al caso del Arte Degenerado en la Alemania nazi, poniendo énfasis en la exposición itinerante con ese nombre y en el negocio que se hizo con la venta de los fondos contemporáneos de los museos alemanes, en un III Reich dominado por una clase dirigente muy corrupta.

Aquí comienza todo: