Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia y escepticismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia y escepticismo. Mostrar todas las entradas

La ristra del primer aniversario del primer avistamiento del cocodrilo del Pisuerga


El 5 de junio de 2020, el cocodrilo del Pisuerga fue avistado por vez primera por unos jóvenes que paseaban por la orilla del río. Al día siguiente se sumaron más testigos y pronto comenzó una búsqueda del famoso cocodrilo... del que nunca más se volvió a saber. 

En esa #RistraDeTuits propongo celebrar el #DíaDelCocodriloDelPisuerga.

No creo que vayan a hacerme mucho caso, pero...

El enlace es:
https://twitter.com/CuadernodeLuis/status/1396504616054009860?s=20

El vuelo de la Ingenuity






Un pequeño helicóptero radiodirigido levantó el vuelo el otro día en suelo marciano. Es la primera vez que una aeronave terrestre vuela en un planeta que no es el suyo, lo que tiene mérito. Se llama Ingenuity y forma parte de la última expedición no tripulada de la NASA. Ha sido una proeza, aunque nos parezca un jueguecito. Qué va. 

No sé si lo sabían, pero ahora les digo: estas cosas de la astronáutica y la exploración del espacio me fascinan. Desde muy chiquito, además. Son motivo de constante asombro y maravilla. 

 

Lo de tener cerca la comida

Queridos lectores:

El Ayuntamiento de Barcelona se gasta diez millones de euros en promocionar los productos de proximidad, ecológicos, sostenibles y de temporada con curiosos proyectos. Todo estaría muy bien si no necesitáramos becas-comedor para tantos niños o ayuda para tantas familias. Además, todo esto suena a discurso hueco, del que queda muy bien y no dice nada. De eso hablo en el último artículo para Metrópoli Abierta, titulado Lo de tener cerca la comida. No pido que les guste, sólo que les dé en qué pensar.

El cocodrilo del Pisuerga a finales de noviembre


Tengo el placer de anunciar que el cocodrilo del Pisuerga será criptozoológico, pero también escéptico.


La lluvia te reinventa.


El placer de las antiguas películas de James Bond.


Por favor, pónganse la vacuna


Insisto: pónganse la vacuna de la gripe. Con la que está cayendo... Hace cosa de un par de años, la gripe saturó los hospitales. Sucede más o menos cada año, y es más evidente desde que se recortó el presupuesto de la sanidad pública. Recuerden: la inversión en sanidad pública en Cataluña fue un 27% inferior en 2019 que en 2009, y no parece que vaya a mejorar mucho. La saturación provocada por la gripe fue una repetida señal de alerta, a la que nadie hizo caso. Si este año sumamos la gripe al covid-19, podemos desbordar los hospitales. Además, uno y otro virus se manifiestan de forma parecida y ¿qué podría ocurrir al juntar pacientes de una y otra enfermedad?

Es que no es por su propia salud, o no solamente. Es por la salud de todos los demás.

¡Vacúnate!


Queridos lectores:

Hoy me he vacunado de la gripe. Desde hace unos diez años, poco más o menos, me vacuno cada temporada. Me ha ido muy bien. Yo, que era de gripe anual, he conocido catarros y resfriados, pero gripe, lo que se dice gripe, no. Mi testimonio no es probatorio, porque es una muestra muy pequeña, pero la estadística aplicada nos dice que la vacuna de la gripe (como tantas y tantas vacunas) salva miles y miles de vidas aquí y en todo el mundo.

Sigue causando asombro, en este sentido, que una de las cinco enfermedades que más muertes ha causado a lo largo de la historia, el sarrampión, estuviera a punto de erradicarse hacia 2010, como antaño fuera erradicada la viruela, pero que los movimientos antivacunas han conseguido que el sarrampión siga siendo una amenaza latente. No puedo decir lo que pienso de los movimientos antivacunas en voz alta, pero pueden imaginárselo.

Este año, vacunarse de la gripe es importante. Por varias razones. Una, por la propia gripe, que es mucho más peligrosa de lo que la gente cree, porque, simplemente, nos hemos acostumbrado a ella. La otra es la epidemia de covid-19. ¿Qué complicaciones podría haber si se juntan ambas enfermedades en un mismo paciente? Está por ver, pero no pinta nada bien. Otra razón para vacunarse sin falta este año es la saturación hospitalaria.

Si en un año normal (uno de los últimos años) la epidemia de la gripe ya ponía a nuestro sistema sanitario contra las cuerdas, imagínense con una epidemia de covid-19 desatada. Los recortes, liberalizaciones, descapitalizaciones y privatizaciones de la sanidad pública que con tantas ganas se han llevado a cabo en  estos últimos diez años ya no podían resistir una gripe normal y de ahí tantos problemas con el covid-19. Ahora sumen una cosa y la otra y verán por qué es tan importante vacunarse este año.

Ya no se trata de mi propia salud, sino de ayudar a los hospitales a salvar vidas. Hagan el favor de vacunarse, por favor.

Yo y mi yo


Sigo dándole vueltas a la idea del yo interior. Mi conclusión es que no sabemos quién es ni dónde está, pero el problema va mucho más allá. Resulta que hay tanto yo por ahí suelto que, de dar con alguno, las probabilidades de que fuera el yo interior serían mínimas. A ver si será verdad el principio de Ockham, que insinúa que la respuesta más sencilla será, casi con total seguridad, la cierta, y que, en consecuencia, no puede haber tanto yo suelto.

La prensa y sus extrañas noticias zoológicas

 


La prensa ha venido cargada estos días de noticias que podríamos llamar zoológicas. Nidos de avispas asiáticas en la gran ciudad, mosquitos asesinos, orcas que atacan a embarcaciones de recreo, avistamiento de gatitos-pantera... El cocodrilo del Pisuerga parece que ya no está solo. 

Las noticias del verano han ido con retraso, este año.

Por dónde andará mi yo interior

 

Una de las cosas que más me llama la atención de la legión de personas que se dedican a las cosas del espíritu es eso del yo interior. Seguro que les han dicho alguna vez que busquen en su yo interior tal o cual cosa, pero el problema, creo yo, es dar con el yo interior. ¿Dónde está? ¿Lo ha visto alguien?

La ristra de la coreomanía


Queridos lectores:

No sé cómo se me pudo pasar, pero no avisé de una #RistraDeTuits bastante curiosa, la que explicaba el asunto de las epidemias de coreomanía que padeció Europa en la Edad Media y principios de la Edad Moderna. Es un fenómeno cuyo origen todavía se desconoce y da mucho de qué hablar.

Mejor que lo comprueben ustedes mismos.

El enlace es éste:

Una infusión ante la confusión


Queridos lectores:

Que vivimos tiempos confusos es bien cierto, pero que nuestras autoridades no hacen más que echar leña a la caldera de la confusión, también. Algo de eso hay en el artículo que ha tenido a bien publicarme Metrópoli Abierta, titulado Una infusión ante la confusión. Ojalá les guste.

De confinamiento a confinamiento


La ISS, hogar de astronautas y cosmonautas.

El pasado 17 de abril, Andrew Morgan, Jessica Meir, ambos de la NASA, y Oleg Skriposhka , ruso, aterrizaron a bordo de una cápsula Soyuz MS-15 en las estepas de Kazajistán, poco más o menos que a las once y cuarto de la mañana, hora local. Como suele ser habitual, se transmitieron los aplausos y los mensajes de bienvenida desde el centro de control: ¡Buen aterrizaje! ¡Bienvenidos a casa!

Los dos astronautas y el cosmonauta (recuerden: los rusos son cosmonautas) se habían pasado nueve meses, nueve, en la ISS o Espación Espacial Internacional. Allí habían hecho lo que suelen hacer los astronautas y los cosmonautas en el espacio: experimentos, trabajos de mantenimiento, ejercicio (para intentar paliar los efectos de la falta de gravedad) y aguantar con paciencia y resignación el tener que pasarse días, días y más días en una lata de sardinas orbitando el planeta Tierra. 

Los goces de un astronauta (como los de un cosmonauta) son muchos, pero no son pocos los inconvenientes y el día del regreso se vive con gozo y nerviosismo. Más cuando uno se ha pasado nueve meses y pico flotando en el espacio. ¡Qué ganas de respirar aire fresco! De abrazar a la gente, de mirar a lo lejos (no desde arriba). También qué experiencia el volver a pesar, el sentirse débil, incluso el miedo escénico. Pero, por lo general, el regreso es bienvenido.

Pero ¡cuánto ha cambiado el mundo en estos nueve meses! 

La astronauta Meir a punto de regresar a casa. (NASA).

El procedimiento estandarizado de recoger a los astronautas (y cosmonautas) y llevarlos de vuelta a casa se ha visto gravemente alterado por la epidemia de covid-19. Los miembros del centro de mando y todos los que tenían que vérselas con los viajeros del espacio fueron sometidos a toda clase de pruebas y controles. El regreso a casa de cada uno no se hizo por el conducto habitual, sino dando muchos rodeos. Los astronautas (y el cosmonauta) estoy seguro que pondrían un poco cara de pasmo.

De regreso del espacio, se someten a una cuarentena, por si acaso. En esta ocasión, la cuarentena se ha alargado dos semanas más y, además, los astronautas (y el cosmonauta) se someterán a un confinamiento un poco más estricto. Pinta de tal manera todo el procedimiento que la astronauta Meir ha declarado que se siente más aislada ahora que cuando estaba ahí arriba, en una entrevista que le hicieron hace un par de días.

Todos quieren abrazar a sus familias, no van a querer, pero contemplan la situación con extrañeza. Más o menos como todos, ¿no?

Cerdos y jabalíes


Una vez más, Metrópoli Abierta ha tenido a bien publicar uno de mis artículos, que va de una cosa y de otra, porque quería decir mucho y tenía poco sitio para ello. Va del confinamiento, claro, pero carga contra contra los vendedores de crecepelo, los que hacen del odio su bandera y la condición miserable de algunos que consideramos ídolos. No sé si les gustará, pero ahí lo dejo. Se titula Cerdos y jabalíes. 

La ristra de la máquina de afeitar


Mis seguidores de Twitter podrán haber ya leído mi última #RistraDeTuits sobre una anécdota de la Segunda Guerra Mundial que nos lleva a la desconocida guerra electrónica entre amigos y enemigos en esa contienda. La historia de la máquina de afeitar se instaló en la marina aliada en el Mediterráneo, casi como una superstición, pero no les diré nada más. 

El enlace será:

Espero que les guste.

La ristra del coronavirus



Queridos lectores:

Alguien me pidió hacer una #RistraDeTuits sobre la epidemia que se nos ha echado encima. Al principio no quise hacerla, pero luego pensé que, si ayudaba a alguien, aunque fuera muy poquito, era mi deber hacerla.

Aquí la tienen:

Aprovecho para insistir en dos cosas más:

La primera, ánimos. Lo superaremos.

La segunda, gracias. Especialmente a esas personas que cuidan de nuestra salud, los servicios públicos, las tiendas de comestibles... A todas ellas, sin dejarme ni una.

Autobuses y pedos de vaca


Queridos lectores:

Una vez más, enlazo el artículo que esta semana Metrópoli Abierta ha tenido a bien publicar, titulado Autobuses y pedos de vaca. Tiene que ver con la alerta climática declarada por el Ayuntamiento de Barcelona, que provoca actuaciones singulares, vamos a llamarlas así. Ustedes mismos pueden darle vueltas al asunto. Sólo espero que les haya gustado y que les haya dado en qué pensar.

Cantamañanas y otras especies


Queridos lectores:

En este nuevo artículo para Metrópoli Abierta cuestiono una figura conocida gracias a la televisión, a la que hemos hecho demasiado caso demasiado tiempo, y tengo mis razones para ello. Alguna de estas razones aparecen en mi artículo, titulado Cantamañanas y otras especies. 

Espero que les guste.

Emosido engañado


Queridos lectores:

Otro artículo que me publica Metrópoli Abierta. En este caso, uno titulado Emosido engañado. 

Como dato curioso, diré que he lanzado dardos contra el Institut Nova Història, Pilar Rahola, el Gobierno de la Generalidad de Cataluña, el F.C. Barcelona... y quienes se han mostrado irritadísimos en las redes sociales, con clara voluntad de linchamiento mediático, ¿quiénes han sido? ¡Los terraplanistas! Ver para creer.

Supercherías


Queridos lectores:

Aquí me tienen, con un nuevo artículo publicado por Metrópoli Abierta. Esta vez arremeto contra los antivacunas y, de paso, contra la colección de falsas terapias y medicinas que nos invaden. Será como predicar en el desierto, pero es un tema muy serio y que merece más atención y acciones más decididas. El artículo se titula Supercherías y espero que les haga pensar un poco en estas cosas.