La ristra de la esgrima femenina


Queridos lectores:

Para diverrtimento y solaz de todos ustedes, publiqué una #RistraDeTuits en Twitter sobre los duelos femeninos y la curiosa costumbre de luchar a espada o florete a pecho descubierto. Es decir, enseñando las tetas, y perdonen ustedes. 

El público, ante la promesa de contemplar las tetas en cuestión, se ha volcado a verla y comentarla. 

Espero que les guste. Pueden verla en:

A petición de una amiga

Queridos lectores:

Una vez más, Metrópoli Abierta ha tenido a bien publicar uno de mis artículos, que versa sobre la educación y la poca importancia que se le da. Dejo ir un par de cositas más, pero ya lo verán ustedes, si lo leen. Se titula A petición de una amiga. Espero que les haga pensar.

Stalingrado - Crónicas desde el frente de batalla


Stalingrado - Crónicas desde el frente de batalla
recoge algunos artículos que escribió Vasili Grossman cuando ejercía de corresponsal de guerra. Estuvo en Stalingrado entre septiembre y diciembre de 1942 y presenció en persona como la batalla dio la vuelta, que suele decirse, y se convirtió en el cementerio del Sexto Ejército alemán. 

La batalla de Stalingrado se convirtió en icónica, tanto para la historia soviética como para todos los aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Grossman, que trabajaba como corresponsal de guerra para los soviéticos, escribe unos reportajes cargados de propaganda política (era su obligación como corresponsal en aquellos tiempos y en aquel régimen), pero también magníficamente escritos. Busca, en medio del horror, la épica de las personas normales que, de un día para otro, se ven impulsadas al heroísmo, etcétera. De vez en cuando, en medio del texto, aparece párrafos de gran belleza o imágenes que evocan lo bello y lo terrible. 

Aunque son artículos escritos bajo el prisma del régimen soviético, son obra de un gran escritor. Luego se vería en su magna obra, Vida y destino. Estos artículos pueden leerse como una preparación de la novela, unos apuntes de guerra, una experiencia vivida en el frente. Así ganan en profundidad, aunque, por sí mismos, tienen la suficiente.

Es posible que este librito, por su contenido, no interese a todo el mundo, pero los artículos de Grossman son magníficos. Lo recomiendo a quien esté interesado en conocer una visión más de la guerra en el frente ruso, la soviética. No defraudará.

Historia Hoy núm. 9


¡Atención, lectores míos!

La revista Historia Hoy ya ha anunciado su número de septiembre, el número 9, y tiene a bien publicar alguno de mis artículos. El más importante se titula El Grand Tour y de verdad que me lo pasé muy bien escribiéndolo. ¡Ojalá se lo pasen ustedes igual de bien leyéndolo!

Por supuesto, otros muchos artículos llenan la revista, y algunos con una pinta estupenda. ¡Estoy deseando echarles el ojo!

Pronto, muy pronto, en sus quioscos. ¡No vayan a perdérselo!

Una visita a la oficina

 

Poco antes de iniciar una segunda tanda de las vacaciones, paso por la oficina. Confirmo que existe un síndrome prevacacional que luego enlazará con el postvacacional. Fijo que sí.

Miguel Strogoff

 

El otro día, mientras compraba libros para mis sobrinitos, caí en cuenta de una cosa que me dejó estupefacto: a estas alturas de la vida ¡no había leído Miguel Strogoff! ¡No puede ser!, me dije. Pero, en efecto, no había leído una de las novelas más famosas de Julio Verne.

A ver... Había visto series y películas, había leído esas ediciones resumidas de Bruguera que alternaban texto y tebeo, me conocía la historia... pero no había leído el original. Desconcertado, encargué la novela en mi librería de guardia y tan pronto la tuve en mis manos, la leí. 

Naturalmente, me encantó. ¡Cómo no iba a gustarme!

Literatura popular de la buena, Miguel Strogoff parece, en ocasiones, una guía de viaje, pero bien del gusto de la época, mostrando lugares y personas que prácticamente nadie en su tiempo podría nunca soñar ver alguna vez. Hoy, en cambio, con el cine y la televisión... Pero no se hace aburrido, no, qué va, ¡todo lo contrario! Aunque conocemos la historia de pe a pa, cómo domina la tensión dramática el señor Verne. Se permite giros argumentales melodramáticos y teatrales, pero ¡se le perdona todo! Estamos frente a una obra de literatura popular con mayúsculas, de ésas que provocan fascinación y placer tanto en un lector novel como en uno avezado. Sólo hay que entrar en su juego y dejarse llevar.

Por supuesto, por supuestísimo, la recomiendo a cualquiera.

Eso no

 


No siempre se puede comer de todo. En ciertas circunstancias, no se debería comer todo aquello que nos apetece, ¿no es verdad?

No me dejan

Es triste enfrentarse a la página en blanco de un artículo y querer escribir para entretener y divertir, o tener ganas de escribir sobre temas ligeros, polémicas de segunda fila o cosas así, y entonces vérselas con un mundo que no te deja hacerlo. Hablo un poco de eso en este artículo que Metrópoli Abierta ha tenido a bien publicarme. Se titula No me dejan.

Mantenga la distancia social

 

No me gusta la expresión distancia social. La asocio a la distancia entre quien tiene y quien no tiene, entre un grupo y otro, que no presagia nada bueno. Una expresión como mantenga la distancia, sin adjetivos, sería más apropiada. Incluso un ¡No te me acerques! Pero, sea como sea, es un buen consejo mantener una prudente distancia con el personal, si no es por causa mayor.

Una visita a la oficina

 

La vuelta a la oficina justo después de vacaciones, aunque sea esporádica, y después de tanto teletrabajo, provoca sensaciones extrañas. No me puedo quejar, porque todavía tengo trabajo, pero seguro que hay un síndrome para esto.