El cuento chino de la Oficina Antifraude de Cataluña


En serio que es difícil tomarse en serio la Oficina Antifraude de Cataluña, visto lo visto, y perdonen las redundancias.

En primer lugar, dudamos o nos hacen dudar de su eficacia. La que es hoy su directora adjunta (suplente), la señora Masià, redactó las conclusiones de la comisión parlamentaria que investigó (es un decir) el caso Palau, y éstas decían que no podía asegurarse ni dejarse de asegurar el cobro de comisiones ilegales... No sigamos por ahí. Sobre el caso Pujol y familia, sabemos que los documentos que se enviaron a la OAC para denunciar la red de corrupción pujolista acabaron no en la fiscalía, sino en los despachos de CDC. Bien, bonito, muy propio de una oficina que lucha contra el fraude. En cuanto al caso Innova, el silencio de la OAC es tremebundo, espantoso... No parece que ayuden o hayan ayudado algo en el pasado a combatir semejante red de corrupción y malversación de fondos públicos. Etcétera.

En segundo lugar, su neutralidad política ya no se la cree nadie. Los empleados públicos de la OAC viven sometidos a los pocos medios y al mucho trabajo que les cae encima. Uno sospecha que ambas cosas son una estrategia para privar de efectividad a la OAC. Pero lo peor no es eso, sino la tropa de jefes que han de sufrir esos empleados, en su mayor parte incompetentes. Todos ellos han accedido al cargo por enchufe, por un enchufe que une la silla en la OAC con una silla en la sede de CiU, pongamos por caso, o de cualquier otro partido. 

El caso de la señora Masià es clamoroso. Está en la OAC de segunda de a bordo porque el consejero Gordó (CiU) dijo: ¡Éste, ni hablar! ¡Ésta! y así escogió a la más conveniente para sus intereses entre los candidatos para el cargo. Y eso no lo digo yo, sino que lo contó el director de la OAC en comisión parlamentaria, que ahí está, grabado, y tanto se fió de la palabra del consejero que no se leyó el currículum (sic) de la señora Masià y la contrató con los ojos cerrados. ¡Ver para creer!

Etcétera, etcétera. Se empieza y no se acaba.

Entonces ocurre lo que ocurre. En un artículo de El Confidencial se menciona la conferencia que el señor De Alfonso, director de la OAC, dictó en Nueva York en un ciclo de conferencias sobre corrupción urbanística en la Universidad de Columbia. Cito el artículo de Marcos Lamelas:

De Alfonso advierte ante su audiencia estadounidense: “Se necesitaba de autorización del responsable del ayuntamiento de la ciudad” y en otro momento se pregunta de manera retórica: “La cuestión es: ¿alguien puede pensar de verdad que un responsable público puede convertirse en cómplice de un blanqueo de capitales de 100 millones de dólares sin llevarse una comisión a cambio? Eso es corrupción administrativa”.

Más adelante, el periodista añade:

De Alfonso concluye que la operación de Salamanca Group en Marina Port Vell fue un blanqueo de capitales de libro y que, por eso, “después de averiguar todas las cuentas las pusimos en conocimiento del órgano de prevención del blanqueo de capitales que depende del Banco de España (Sepblac)”. No advierte De Alfonso que en caso de haber encontrado otro tipo de delitos, como el tráfico de influencias, habrían tenido que remitir el informe a la Fiscalía de Barcelona, algo que no hicieron, por lo que Vives salió limpio de polvo y paja de la investigación de Antifraude, que sin embargo cuestionaba gravemente su actuación.

En pocas palabras, pillaron a un pez gordo del Ayuntamiento de Barcelona (el señor Vives, cuarto de la lista electoral de CiU y antiguo secretario de Mas cuando éste era consejero en jefe) ayudando al blanqueo de dinero de las mafias rusas en un negocio poco claro y que cuenta con una fuerte oposición popular, que privatizaría y cerraría el que es hoy un espacio público y que huele muy mal... y archivaron el caso. Si no lo archivaron, lo dejaron morir, que viene a ser lo mismo.

Buscando información sobre esta visita del señor De Alfonso a Nueva York, he visto que el sitio web de la OAC presume de transparencia, pero no es muy transparente. 

Así, por ejemplo, su Agenda no muestra lo que la OAC va a hacer... sino lo que ya ha hecho. Es como una colección de notas de prensa.

Lástima, porque la OAC podría anunciar esto:

Daría motivo a muchas risas, pero también a alguna pregunta cuestionando el caso.

Se trata del 6.º Simposio de la ICAC, que se titula A Future without Corruption, One Vision, Multiple Strategies, que traduciré libremente como Un futuro sin corrupción, Muchas maneras de entender lo mismo.

Y una de esas maneras de entender la lucha contra la corrupción es la de la señora Masià, que el 13 de mayo hablará durante media hora el tercer día del simposio, en su 4.ª Sesión Plenaria, dictando una conferencia que se titula: International and institutional Collaboration of External Control Bodies: Anti-Fraud Office of Catalonia, presentándose con el título de Deputy Director, Anti-Fraud Office of Catalonia, Spain, que dicho en inglés hasta parece importante.

Surgen varias preguntas.

La primera, ¿cómo colabora exactamente a nivel internacional la OAC en la lucha contra el fraude? Quiero decir, aparte de enviar a sus directores a Nueva York o a Hong Kong a dar conferencias, ¿cómo lucha contra la mafia rusa que tentó al señor Crespo, en Lloret? ¿Cómo lucha contra la fuga de capitales hacia los paraísos fiscales de la familia Pujol y los padres de los señores Trias y Mas, por poner sólo tres ejemplos? Etcétera. Colaboración internacional... ¡Vamos, hombre!

La segunda, ¿cuánto nos va a costar la broma de hablar media hora en mal inglés delante de un montón de chinos sobre algo que no hacemos realmente? ¿Cuánto dinero mejor invertido en otras cosas nos va a costar martirizar a los chinos con una conferencia soporífera e increíble? Por no mencionar las dotes oratorias de la señora Masià, nuestra embajadora en las antípodas, que es una oradora que no es precisamente Demóstenes. Cuánto tiempo estará, con quién, dónde... ¿Por qué no se anuncia esta conferencia ni se muestra este dispendio en el sitio web de la OAC, que tanto presume de transparencia? ¿Eh?

Finalmente, la señora Masià ¿es un buen ejemplo de lucha contra la corrupción?

Como ya he hablado mucho de eso, ahí les dejo por qué los diputados del Parlamento de Cataluña recelan de su idoneidad para luchar contra la corrupción y sírvanse ustedes mismos.
Etc.

Pronto añadiré más información.

ANEXO (14 de mayo)

Ya existen pruebas documentales del cuento chino.


Las flores de mayo, en Gerona




Los libros de la Casa Usher


Ayer asistí al acto de presentación de Covadonga D'lom, Asesoría Editorial (v. www.covadongadlom.com) en la librería Casa Usher (www.casausher.com), en la calle Santaló, 79. Rodeado de amigos, me lo pasé muy bien. Quién no.

Covadonga D'lom presentó un proyecto personal que merece unas líneas. En los países anglosajones, donde el negocio del libro mueve mucho más dinero que en España hace ya mucho tiempo, la figura de un editor independiente es familiar. No me refiero al editor que publica libros, sino al profesional que, partiendo de un texto y de un autor, ayuda a darle forma, a refinarlo y mejorarlo, a tenerlo listo y a punto para que caiga en manos de un editor (de los que, ahora sí, publican libros). Mejorar, refinar, etcétera, el texto, aunque también agradeceríamos la mejora, refinamiento, etcétera, de la persona de algunos autores, ¡pero todo no puede ser!

Covadonga D'lom propone hacer este trabajo aquí y ahora. Usted es un autor, le entrega un texto, ella lo leerá, lo examinará desde un punto de vista estrictamente profesional, lo pondrá de vuelta y media y le propondrá posibles maneras de mejorarlo, para que usted pueda acercarse más tarde a una agencia literaria o a una editorial con un producto de mejor calidad y hasta interesante. O para que abandone la literatura y abrace la papiroflexia, eso ya se verá.

Foto esmarfónica in situ, por el autor.
(Por eso no hace justicia al escenario.)

El escenario no podía ser otro ni mejor que la Casa Usher, una nueva librería de Barcelona. Como diría un amigo mío, tienen internés, tuiter, feisbuc, pinterés, istagrán y lo que le echen, así que no les resultará difícil dar con ella en la red. Pero prefiero que den con ella en persona, porque es una librería que merece la visita.

En primer lugar, porque los libreros son excelentes y tienen muy buen gusto y oficio recomendando lecturas (doy fe de ello). En segundo lugar, porque el fondo, aunque modesto todavía, es exquisito y selecto. ¡Hasta tienen una sección de teatro! Lo nunca visto.

Todo el mundo me invita a poner en tercer lugar que la librería Casa Usher es un espacio bello y original, un local con piso adyacente en los bajos de un edificio de principios del siglo XX recuperado para vender libros, donde uno también puede tomarse un café o una copa de vino leyendo a Poe (¡que es la Casa Usher, caramba!) o dejándose llevar por cualesquiera otras letras. En efecto, es un lugar con encanto, por no decir lo del marco incomparable, que no viene a cuento y ya está bien de marcos, hombre. 

Sin embargo, prefiero poner en tercer lugar el esfuerzo de querer vender libros en Barcelona, o en cualquier otra parte. Esta cruzada contra la estulticia, esta resistencia contra la tontería, este empeño en defender la letra en un mundo arrasado por los iletrados merece nuestro aplauso y mucha, mucha suerte. Que Fortuna sonría a esta empresa y que Alonso Quijano pueda comprarle los libros para luego echarse a ver mundo y deshacer entuertos, que buena falta nos hace.

P.S.: Lo mío es crónico: ¡ver libros y tener que quedarme con alguno! (Pagando, naturalmente.) En este caso, dos libritos. Uno de Truman Capote y otro de Georg Simmel. ¡La letra me pierde! 

Reflejos


Si uno sale a pasear con el esmarfón, puede regresar a casa con esto.


Me salió del revés, ya ven. Maldita electrónica...


Castrosua y los autocares aerodinámicos


Castrosua, una empresa que se dedica a carrozar autocares, autobuses y demás, ha publicado un resumen de una de mis entradas favoritas, la de los autocares aerodinámicos de Ludewig. Ahí dejo el enlace, para quien quiera verlo. ¡Gracias!

Más en:

El caso de las prótesis caducadas


Estos últimos días, los periodistas catalanes no han tenido más remedio que mencionar el caso Innova. El juez que instruye el caso montó un número que disparó todas las alarmas. ¡Hasta La Vanguardia le dedicó una esquinita en la portada! Fíjense, qué excesos, qué escándalo, a dónde iremos a parar que hasta La Vanguardia ha tenido que hacerse eco de la noticia. ¡La Vanguardia! Que nunca rompe un plato.

La Guardia Civil en el Ayuntamiento de Reus.

Ciento cincuenta agentes de la Guardia Civil entraron simultáneamente en veinticinco localizaciones, entre las que se contaban tres ayuntamientos, otros tantos hospitales y varias empresas y viviendas particulares. Hubo nueve detenidos. No es la primera vez que esto sucede, ni será la última, porque el número de imputados del caso Innova ya está en la sesentena y todo parece indicar que seguirá subiendo. 

Todo porque se privatizó la gestión de los servicios públicos. Las pérdidas económicas provocadas por la gestión municipal de la salud, la gestión y el tratamiento de residuos urbanos o los servicios sociales se calculan en cientos de millones de euros. No han leído mal: cientos de millones de euros.

La señora Gomis, que fomentó el negocio de las prótesis caducadas.

Una de las personas detenidas estos días fue la señora Gomis, que es teniente de alcalde de Reus y es de CiU.
(http://locals.ciu.cat/reus/membre/teresa-gomis-barbara)

El modelo sanitario que impuso CiU hizo posible tanta corrupción, clientelismo y abuso.
El arquitecto de este modelo, el señor Trias, que es hoy alcalde de Barcelona.

El caso Innova en general y el de la señora Gomis en particular no es más que un ejemplo de cómo funciona la red clientelar de la sanidad pública catalana, la que diseñó el señor Trias, hoy alcalde de Barcelona, que lo hizo en época de Pujol, por encargo y para beneficio propio del pujolismo y allegados.

No quiero explorar tanta inmundicia como se acumula en el caso Innova, que hay para dar y repartir. Hay tanta mierda que clasificarla sería el peor de los doce trabajos de Hércules, porque se multiplica como las cabezas de la hidra y no hay río suficientemente caudaloso como para llevársela toda por delante. Pero sí que me fijaré en el caso de la señora Gomis, que no es más que una pequeña muestra del percal. Ese pequeño ejemplo les bastará para que se hagan a la idea de lo que estamos hablando.


El hospital Sant Joan de Reus es uno de los hospitales de Reus, Amposta y Móra d'Ebre, a los que sumar una veintena de centros sanitarios en el Camp de Tarragona y las Terres de l'Ebre, que dependen de Sagessa (www.grupsagessa.com). Sagessa es la empresa del Grupo Innova que gestiona la sanidad pública en esa zona. El CatSalut (el Servicio Catalán de la Salud) paga más de 300 millones de euros cada año a Sagessa para que se haga cargo de las necesidades sanitarias de los tarraconenses.

Pero ¿quién controla esos 300 millones? A decir del juez, sólo uno de cada diez euros que paga Sagessa a sus proveedores cumple la ley de contratación pública. Es decir, son 300 millones en contratos con dinero público que se adjudican a dedo, sin concurso, a los amigos de los amigos, ya me entienden. Los directivos de Sagessa son los responsables finales de esa manera de contratar y la señora Gomis es vocal de Sagessa.

El juez ya había dejado por escrito que no es que los corruptos se aprovecharan de una organización existente para enriquecerse, sino que los corruptos crearon esa organización para poder hacerlo. Tal es el fondo de la cuestión del caso Innova.


Al grano. Uno de estos amigos de los amigos que recibía contratas a dedo era el propietario de la empresa Traiber (traiber.blogspot.com.es), Luis Márquez. Traiber vende (o vendía) prótesis y uno de sus principales clientes era el hospital de Sant Joan de Reus. Entre 2007 y 2011, Traiber vendía prótesis y más prótesis al hospital sin haber participado en ningún concurso público. Luego verán cuántos, pero eran miles, millones de euros en prótesis lo que facturaba al Sant Joan de Reus. ¡Venga prótesis! ¡Que la casa es grande!

El señor Márquez es el del bigote.

Pero en 2011 cambió el jefe de traumatología del hospital y el señor Márquez comprobó que ya no vendía ni una prótesis en Reus. Ni una. Luego verán por qué. Después de dos años de no comerse un rosco, puso manos a la obra y se decidió a tratar directamente con la señora Gomis, la teniente de alcalde de Reus, de CiU. La puso de su parte. No sabemos cómo y nos gustaría saberlo.

Como teniente de alcalde de Reus, la señora Gomis tenía el cargo de vocal de Sagessa y responsabilidades directivas en ésa y otras empresas del Grupo Innova. Era, además, un peso pesado en el partido. Tanto es así que, a instancias de la señora Gomis, el señor Márquez pudo exponer su desgraciado caso al señor alcalde (CiU), a prácticamente todos los responsables del Ayuntamiento de Reus, al señor Mena, primer consejero de Empresa y Ocupación del nuevo gobierno de CiU, y (atención) al mismísimo señor presidente Mas, que atendió al señor Márquez muy amablemente en su despacho, como es su costumbre y obligación. Además, llegaba recomendado.

Imaginen al señor Mas echando una ojeada a catálogos como éste y luego recomendando a quien fuera que el señor Márquez pudiera reunirse con los médicos del hospital de Sant Joan de Reus. Dicho y hecho.

Después de llorar un poco aquí y un poco allá, llegó el momento de presentarse de nuevo en el hospital. El jefe de traumatología ya había sido advertido por los altos cargos de Sagessa, por el gerente del hospital, por varios miembros del Ayuntamiento de Reus, había recibido alguna llamada desde Barcelona y no tuvo más remedio que reunirse con el señor Márquez. ¡No podía decir que no a esa reunión! Si fue él o fue otro quien tomó la decisión de volver a comprar a Traiber sin concurso público, no lo sé, pero a partir de esa reunión Traiber volvió a vender prótesis al hospital de Sant Joan de Reus.

Pero ¡qué prótesis!

La Agencia Española del Medicamento (que controla esta clase de productos) recibió un chivatazo, echó un vistazo a las prótesis y avisó de la baja calidad de éstas, de las malas condiciones higiénicas de las mismas y de alteraciones de los precintos de caducidad, que Traiber los cambiaba para poder vender piezas caducadas en vez de prótesis como Dios manda. ¡Se dispararon todas las alarmas! ¡No era para menos! Los funcionarios inspectores del Departamento de Salud, ajenos a las recomendaciones de sus superiores (que por algo son funcionarios y no personal contratado por una gestora privada), comprobaron que, en efecto, tales prótesis eran un peligro y ahí se acabó el negocio.

En pocas palabras, el negocio de Traiber y del señor Márquez provocó una alerta sanitaria, algo muy serio. (Ver aquí, por ejemplo, aunque hay más referencias. http://www.diaridetarragona.com/reus/33569/una-alerta-sanitaria-retira-las-protesis-de-una-empresa-reusense) Cientos de pacientes (¡cientos!) tuvieron que regresar al hospital para revisar el estado de sus prótesis. Algunos ingresaron en el quirófano para sustituir la porquería que se les había implantado. 

Imagínense la angustia de tantos enfermos y el daño a tantas personas. No se conoce el detalle de los efectos que tuvieron esas prótesis defectuosas en los tarraconenses. Ojalá no hablemos de muertos o inválidos, pero sí que podemos hablar de muchos, demasiados casos de sufrimiento innecesario. 

En el auto del juez puede leerse que estos hechos (cito) son especialmente graves si conectamos las dos situaciones, de forma que quien vende medicamentos o prótesis médicas en mal estado, al mismo tiempo presiona a la Administración para que se las compre y, lo que es peor, esta Administración asume tal venta. 

El alcalde de Reus se ha apresurado a proclamar que el juez del caso Innova está provocando una alarma innecesaria entre la población y defiende la inocencia de la señora Gomis. Escojan una u otra versión.

Dicho esto, la persona sin la cual la Administración no habría asumido tal venta de prótesis en mal estado fue la señora Gomis y esa Administración que compró las prótesis en mal estado fue el Ayuntamiento de Reus, el que hoy viste y calza, por mucho que digan el alcalde y los mandamases de CiU que ellos no han sido, que fueron los de antes. Pero, digo yo, la visita de Márquez a Barcelona, las entrevistas con los señores Mena y Mas, por ejemplo, tendrían que ser explicadas, porque ya sabemos qué consecuencias tuvieron. 

Los agentes de la Benemérita llevándose a la señora Gomis.
Tres días aguardó en los calabozos el interrogatorio del señor juez.
Algunos pacientes del hospital de Sant Joan de Reus habrán aplaudido el gesto.

Gomis, a través de Sagessa, hizo posible la compra de miles de euros de malas prótesis en mal estado para que fueran implantadas en pacientes que habían sufrido listas de espera de meses, incluso años, antes de ser víctimas de este nefando negocio. (Y provocaron situaciones como ésta.)

Hay más en este caso tan asqueroso y turbio, y ese añadido no podría ser otro que unas cuentas poco claras. Ay, el dinero...

El señor Márquez admite haber vendido prótesis por un valor de 518.000 euros al hospital Sant Joan de Reus en 2007, y no le consta ninguna otra cantidad. Pero el hospital de Sant Joan de Reus declaró haber comprado a Traiber prótesis por un valor de prácticamente tres millones de euros. En números redondos, ésos son 2.400.000 euros más que los que declaró haber ingresado el señor Márquez. ¿Miente el señor Márquez (imputado)? ¿Miente la dirección del hospital (imputada)? ¿Quién y cómo se repartió tanto dinero? 

La Guardia Civil también pasó por el hospital y hubo detenciones.
Fue una jornada muy emocionante.

En cualquier caso, el señor Márquez vendió prótesis a discreción y sin concurso al hospital de Sant Joan de Reus durante cinco años, hasta que cambiaron al jefe de traumatología. Volvió a hacerlo en 2014, gracias a la intervención directa de altos cargos de CiU en el Ayuntamiento de Reus y en la Generalidad de Cataluña . La intromisión de los altos cargos públicos se centró en el detalle de considerar si un material médico-quirúrgico era adecuado o no. Salta la vista que sin ningún criterio médico alguno. Pero ¿creen que esa irresponsabilidad les importó demasiado? El señor Márquez vendió y vendió tan alegremente hasta que sus prótesis provocaron una alerta sanitaria muy seria y la salud de cientos de pacientes se descubrió en grave peligro. Ahí queda eso, es lo que sucedió. 

Aunque los tribunales no pudieran condenar a ninguno de los implicados en esta historia, aunque nada de todo esto fuera delito, algo que está por ver, aunque no hubiera lugar a condena, estos hechos aquí narrados están probados y documentados y conviene que sean conocidos. Dejo las reflexiones y las conclusiones pertinentes sobre la ética, la estética y el voto para mi querido y paciente lector. Sólo espero que luego sea coherente con sus reflexiones y conclusiones en la vecindad de una urna.

Caso Masià: Retribuciones, dietas y residuos


Me ha sorprendido recibir una respuesto del Archivo del Parlamento de Cataluña en el breve plazo de un día con la información solicitada, la que se mencionaba en las páginas 35 y 45 de este BOPC

Se advierte que la información que facilita el Archivo es confidencial y que no puede hacerse pública sin haberlo solicitado por escrito. Pero se añade acto seguido que la documentación que se ha publicado en el BOPC no está sujeta a dicha confidencialidad. Éste es el caso.

El documento adjunto a la respuesta parlamentaria remitido por el Archivo del Parlamento de Cataluña.

Me han enviado un documento escaneado en formato pdf que adjuntó el consejero don Felip Puig en su respuesta parlamentaria. El documento, de una página, contiene una tabla con las retribuciones anuales totales de la directora del Instituto Catalán de Energía (ICAEN) entre el 2 de marzo de 2011 y el 3 de diciembre de 2014, que era, ni más ni menos, la señora Masià, la misma que es ahora directora adjunta de la Oficina Antifraude de Cataluña. Ahora hablaremos de ellas.

También se adjuntan las retribuciones anuales del señor Calmet. No incluyen ni dietas ni indemnizaciones. Suman 59.627,49 euros brutos anuales en 2012 (el único año que trabajó todo entero). Seguimos sin saber qué hizo exactamente a cambio de esa retribución. 

Las retribuciones de la señora Masià tienen mucho más interés.

Para que puedan comparar ustedes, el salario bruto del ministro español de Energía y Turismo es de 64.053,79 euros. Con las dietas e indemnizaciones a las que tiene derecho como diputado (que son las máximas, pues da la casualidad que es canario y viene de lejos), sale todo junto por 85.940,11 euros. (V. www.sueldospublicos.com).

Al grano, a las retribuciones de la señora Masià

De entrada, su salario bruto.

2011 (comenzó a trabajar el 2 de marzo): 66.932,72 euros 
2012: 72.249,74 euros
2013: 74.832,72 euros
2014 (dejó el ICAEN el 3 de diciembre): 71.422,98 euros

Hay que sumar Dietas y kilometraje, Atenciones protocolarias y representativas y Desplazamientos. Serán, en total:

2011: 4.191,51 euros
2012: 14.373,75 euros
2013: 12.849,39 euros
2014: 15.110,63 euros

En suma, la señora Masià nos salió más cara que un ministro con los complementos e indemnizaciones de un diputado canario. Tela. Puede que su incompetencia sea pareja con la del ministro, pero sus responsabilidades son mucho menores y se pagan mucho mejor.

En cualquier caso, lo mejor viene ahora. La señora Masià cobró dietas por asistir al consejo de administración... del mismísimo ICAEN que ella dirigía. 

Cobrar dietas para reunirte contigo misma con tus jefes en la habitación que está pared con pared de tu despacho, cobrarlas por hacer el trabajo por el que ya te pagan un salario... Cobrar estas dietas tiene miga, no me digan que no. Estamos hablando de dos a cuatro reuniones al año entre amigos y conocidos. Estas dietas por asistencia al consejo de administración del ICAEN fueron:

2011: 754,56 euros
2012: no hubo dietas
2013: 2.515,20 euros
2014: 1.257,60 euros

Más o menos lo mismo decimos de las dietas por asistir a los consejos de administración de EFIENSA y EISSA. Éstas eran dos sociedades participadas por el ICAEN. Todas las acciones de EFIENSA eran del ICAEN y EISSA se repartía, mitad y mitad, con la consejería de Salud. Ambas sociedades fueron desmanteladas por la señora Masià y dejaron de existir durante los años que estuvo al frente del ICAEN. De nuevo, las reuniones de estos consejos de administración se celebraron en la sala de reuniones adjunta al despacho de la directora. 

Las dietas que cobró por asistencia a los consejos de administración de EFIENSA y EISSA fueron:

2011: 2.204,20 euros
2012 (sólo hubo dietas para EFIENSA): 1.257,60 euros

De repente, en 2013, las dietas se disparan. Aparece SIRUSA y en los estatutos de esta empresa el director del ICAEN pertenece a su Junta Central, que se reúne alguna vez al año (una, generalmente) en Tarragona. Los accionistas de SIRUSA escogen un consejo de administración. Éste también se reúne algunas veces al año, entre una y cuatro a más estirar. Puro trámite. 

El documento que adjunta el consejero don Felip Puig afirma que la señora Masià cobró dietas por asistir a las reuniones del consejo de administración de SIRUSA, que fueron:

2013: 8.293,09 euros
2014: 6.379,30 euros

¡No está mal! 

Pero ¿qué es SIRUSA? El sitio web de SIRUSA es www.sirusa.es. SIRUSA quiere decir Servicios de Incineración de Residuos Urbanos, SA

En su sitio web se dice (copio) Las instalaciones de Sirusa se construyeron por iniciativa de la Mancomunidad de Incineración de Residuos Urbanos del Camp de Tarragona, integrada por los ayuntamientos de Tarragona, Reus, Salou, Cambrils, Vila-seca, Valls, La Canonja y Constantí.

Sus estatutos los publica aquí:

Se dice que (traduzco) la Sociedad tiene como objeto social la gestión y administración de una planta incineradora de residuos con recuperación de energía así como toda clase de servicios y operaciones complementarias a las antes mencionadas que refieran a la gestión de residuos. Las actividades enumeradas podrán ser desarrolladas por la Sociedad de manera directa o indirecta, total o parcialmente, mediante la titularidad de acciones o participaciones en sociedades con objeto análogo o idéntico.

En pocas palabras, aparte de quemar basuras para generar electricidad, podrá servir como sociedad instrumental para crear o asociarse con otras empresas que tengan que ver con la recogida o el tratamiento de residuos, vertederos, incineradoras, etcétera, como, por ejemplo, las del grupo Sumarroca (supongo que les sonará el nombre), FCC y tantas otras.

¿Quiénes son los socios de SIRUSA? 475 de las 500 acciones son de una mancomunidad intermunicipal (sic) que se llama Servicios Mancomunados de Incineración de los Residuos Urbanos

En las reuniones de esta mancomunidad ¿también se pagan dietas? Supongo que sí, o quizá no, no lo he preguntado, pero a poco que uno fije la vista en los alrededores de Reus es un no parar de mancomunidades, consorcios, empresas, sociedades... ¡y si todas pagan dietas...! 

¡Al grano! La cuestión es que las otras 25 acciones son del ICAEN. Un 5% del total.

Resumiendo y en pocas palabras, es una empresa constituida con capital público y sus cargos directivos y sus accionistas son entidades públicas (ayuntamientos) y cargos electos (alcaldes). Pero la gestión no parece pública. Hasta qué punto SIRUSA sortea el control que impone el derecho administrativo es cosa digna de estudio, y las dietas que paga nos hacen sospechar lo peor. Pero ¡quizá sea yo, que pienso mal de todo el mundo!

En la Junta General (copio) La representación del capital en la Junta estará formada por los ocho alcaldes o alcaldesas de los municipios que forman parte de la mancomunidad y una persona en representación del ICAEN.

No hay retribución para los miembros de la junta general, aunque pueden pedir una tarjeta de asistencia para justificar dietas y kilometraje por el desplazamiento hasta el lugar de la reunión (lógico). Pero el caso de los nueve miembros del consejo de administración es diferente. Copio: En todo caso los miembros del Consejo percibirán por la asistencia a las sesiones las dietas que legalmente les correspondan. En la práctica, las que ellos mismos decidan. Yo me lo guiso, yo me lo como, pero con el dinero del público, naturalmente.

En el caso de la señora Masià, no fueron pocas las dietas: Más de 8.000 euros en 2013 y más de 6.000 euros en 2014. ¡No está mal! ¡Sólo por asistir a un pase de transparencias del señor gerente! ¿A cuánto sale la hora de reunión? ¿Cuántas horas de reunión son necesarias para sumar 8.000 euros?

Los consejeros de esta sociedad tienen amplios poderes, todo sea dicho. Para nombrar comisionistas, por ejemplo. Ahí está, en los estatutos, léanlos. Después de leerlos con atención, les pido que coloquen a SIRUSA en el ambiente político y de negocios que se respira en el Camp de Tarragona, donde se ha impuesto el modelo de gestión municipal que CiU impulsa en Cataluña, el del Grupo INNOVA. Supongo que habrán oído hablar de él.

Que se entienda. Éste consiste en crear empresas con dinero público para poder sortear los controles del derecho administrativo. Estas empresas se fusionan con concesionarias privadas, consorcios semiprivados o semipúblicos, etcétera, hasta crear un tejido complejo, especialmente diseñado para (como dijo uno) privatizar las ganancias y socializar las pérdidas. Uno de los jueces que lleva el caso dejó escrito que esa organización está especialmente diseñada para que las personas que la diseñaron y sus amigos pudieran enriquecerse a costa de los caudales públicos. Lo dijo así, con dos bemoles y toda la razón del mundo.

De hecho, adivino que las relaciones entre SIRUSA e INNOVA son íntimas y en algún caso llegan a confundirse los actores de uno y otro drama. Fíjense que en el consejo de administración de SIRUSA se sentaron hace unos meses la que hoy es directora adjunta de la Oficina Antifraude de Cataluña y algunos de los protagonistas del escándalo del Grupo INNOVA, imputados por uno u otro delito de corrupción y que todos juntos acordaron pagarse unas dietas de aquí te espero.

En la junta general de SIRUSA y en su consejo de administración se cuentan los alcaldes de Tarragona, Reus, Salou, Cambrils, Vila-seca, Valls, La Canonja y Constantí, como ya he dicho. Hace un par de días, los agentes judiciales entraron en los ayuntamientos de Amposta, Reus y Cambrils, en tres hospitales y varias empresas proveedoras del Grupo INNOVA. 

Mientras escribo hace tiempo que están imputadas docenas de personas (alrededor de sesenta), entre las que se cuenta el presidente de la Diputación y alcalde de Vila-seca (CiU) y antiguos alcaldes y concejales de Reus. Están todos los partidos metidos en el ajo (especialmente CiU y PSC, sin excluir ERC o el PP). Quizá se salva de la escabechina la CUP de Reus (que denunció el caso ante la justicia) y el concejal de la CORI que se disfrazaba de Elvis Presley, que avisó del peligro mucho antes que la CUP y al que nadie hizo ningún caso. Resultó ser la única persona honesta del Ayuntamiento de Reus y creo sinceramente que merecería un homenaje y unas disculpas, por habernos avisado hace ya tanto tiempo y por el poco caso que le hicimos entonces.

Gran parte de la cúpula de la sanidad pública catalana está atrapada en este lodazal de corrupción. Se calcula que la gestión semipública o semiprivada del Grupo INNOVA (gestión que SIRUSA reproduce, si es que no pertenece a ella) ha costado un déficit de cientos de millones de euros (sic) sólo al Ayuntamiento de Reus, y las empresas implicadas iban más allá de la sanidad pública. ¡Metían mano a todo lo que puedan imaginar! La gestión de residuos también formaba parte del negocio, cómo no. Será casualidad, pero la señora Masià es convergente, natural de Amposta y concedió contratos a dedo a las familias Pujol, Sumarroca y Sagi.

Me da pereza seguir. Pero dejo hilos de los que tirar, por ver si algún periodista o algún diputado siente interés y saca a la luz lo que se esconde tras ellos. ¡Ánimos!

Yo preguntaría, por ejemplo, adónde llevan a incinerar los residuos hospitalarios en el Camp de Tarragona, que no lo sé, y cuánto cobran por ello. Lo digo porque lo natural es que se incineren en SIRUSA, ¿no? Pero se me ocurren más preguntas: ¿Alguna empresa de la red clientelar convergente ha participado o participa en los contratos de SIRUSA? ¿Qué contratos son ésos, a cuánto ascienden, quién los firmó? ¿Qué relación, de haberla, se da entre SIRUSA y el Grupo INNOVA, más allá de sus accionistas o directivos? ¿Cómo adjudica SIRUSA los contratos a sus proveedores? Etcétera. Si está todo en orden, no hay por qué tener miedo a estas preguntas y sería muy bueno responderlas. Sería conveniente hacerlo.

Pero nos hemos ido de madre. Lo que queríamos decir es que la señora Masià nos costó más de 90.000 euros al año, todo incluído. A cambio, contrató al señor Calmet (amigo de Prenafeta y Pujol) por 60.000 euros al año y puso de patitas en la calle a un tercio de los empleados del ICAEN, concedió 180.000 euros en subvenciones a sus amigos de la trama ITV, se gastó más o menos otro tanto en contratar asesores a dedo, a los que conocía de antes, se gastó algo menos en contratos excesivamente caros a empresas afines a la familia Pujol y compañía, etcétera. 

Ahora, en su nuevo cargo como directora adjunta de la Oficina Antifraude de Cataluña, cobra 115.000 euros brutos al año, dietas aparte, según la documentación del sitio web de esta institución. A día de hoy, es una de las máximas responsables de la lucha contra la corrupción en Cataluña. 

Es lo que hay y ustedes mismos verán a dónde nos lleva todo y quién nos ha llevado hasta aquí. 

La calavera de Colón


Calavera.

Carabela.

Lío de cables.

Después de semejante ridículo, que todavía me duele, surgió una pregunta interesante: ¿Dónde está la calavera de Colón? No la carabela, sino la calavera. 

La documentación histórica nos dice que Cristóbal Colón murió el día de la Ascensión de Nuestro Señor de 1506 (el 20 de mayo), en Valladolid. Se ofició el funeral en la iglesia de Santa María la Antigua y le dieron cristiana sepultura en la capilla de don Luis de la Cerda, que está en el claustro del Monasterio de San Francisco, sin salir de esa ciudad. 

En abril de 1509 lo desenterraron y se lo llevaron al monasterio cartujo de Santa María de las Cuevas, en Sevilla. Mientras tanto, doña María de Toledo, esposa de Diego Colón (hijo de Cristóbal Colón), perseguía al emperador Carlos I o V, según se diga de España o Alemania, y consiguió que éste firmase, al fin, una real cédula que otorgaba a la familia y a sus difuntos la potestad de ser enterrados en la Capilla Mayor de la catedral de Santo Domingo, en las Américas, que es (era) privilegio de sangre real y que, dicen, había sido la voluntad del Almirante. Tal hizo su majestad el 2 de junio de 1537, firmó y se sacó de encima a doña María de Toledo, que estaba volviéndose un incordio.

Conseguido el permiso, María de Toledo trasladó lo que quedaba de su suegro de Sanlúcar de Barrameda, Sevilla, a Santo Domingo, entre 1540 y 1544 (no se sabe a ciencia cierta). Allá lo enterró, en la catedral de la isla, a los pies del altar mayor. 

Pasó el tiempo y España dejó de ser lo que era. Perdió La Española en el Tratado de Basilea (se la quedó Francia) y desenterraron los restos de Cristobal Colón y se los llevaron a la catedral de La Habana, en Cuba, para no dejarlos en manos de los franceses. En 1898, perdida la Guerra de Cuba, los restos de Colón regresaron a España a bordo del Conde de Vanadito, un buque de la Armada Española, no fueran a quedarse los yanquis con lo que quedaba del Almirante. Descansan desde entonces y hasta ahora en la catedral de Sevilla.

Tanto trajín para ir y volver, ya ven.

Pero el 10 de septiembre de 1877 dieron, en Santo Domingo, a los pies del altar, con una urna de plomo. En ella se había escrito que los restos que guardaba eran los de Cristóbal Colón. Se lió la de Dios es Cristo, o la de mi Colón y no tu Colón es Colón verdadero. Los de Santo Domingo sostenían que el Colón de ahí era el bueno y los cubanos primero y los sevillanos después, que no, que el bueno era el que se habían llevado ellos.

La tumba de Cristóbal Colón en Sevilla.
Supongo que la calavera está dentro.
La carabela, no, que no cabe.

En cualquier caso, se han hecho pruebas de identificación genética de los restos enterrados en Sevilla y son de Cristóbal Colón, sin (prácticamente) duda. No entraré en el trapo de los farragosos detalles del porqué, pero el ADN no suele mentir. 

Ahora bien, los restos de Santo Domingo ¿también son de Colón? Dos Colones no había, pero quizá se quedaron un trocito en la isla, ¿o no? Muchos cadáveres ilustres están hechos pedazos y se conserva un trozo aquí y otro allá. ¡Quién sabe! Una tesis defiende que los huesos del Almirante (de los que queda bien poca cosa) se mezclaron o confundieron con los de su hijo, Diego, y que los americanos se quedaron con Diego creyendo que era Cristóbal. El caso es que no se han hecho pruebas sobre el ADN de los restos de Santo Domingo, que yo sepa, y piensen que podría equivocarme. 

Y si me preguntan dónde está la calavera de Colón, supongo que en Sevilla, aunque no sé si en Santo Domingo también tienen una. Las calaveras suelen aguantar mejor que otros huesos el paso del tiempo, pero a estas alturas del cuento ya siento un poco de repelús de tanto darle vueltas al finado.

Caso Masià: Primeras respuestas parlamentarias


Mis lectores recordarán que dediqué unas líneas, hace ya días, a las preguntas que algunos diputados del Parlamento de Cataluña dirigieron por escrito al Gobierno de la Generalidad de Cataluña en relación con la señora Masià. Estas preguntas tenían mucho que ver con la gestión de quien fuera directora del Instituto Catalán de Energía (ICAEN) y hoy es directora adjunta de la Oficina Antifraude de Cataluña. Aparte de interesarse por sus retribuciones, se preguntaba por qué contrato a un amigo de Prenafeta y Pujol justo cuando estaba echando empleados a la calle. Pueden saber de ellas en este enlace:

El Boletín Oficial del Parlamento de Cataluña número 551, o BOPC 551/10 de 28 de abril de 2015, si prefieren, el gobierno responde en sus páginas 35 y 45 a dos de esas preguntas parlamentarias. 

Se da una prisa... Las preguntas se hicieron en febrero y se supone que les ha costado más de dos meses de arduo trabajo dar con todas las retribuciones que se llevaron a casa la señora Masià y el señor Calmet o descubrir para qué fue contratado este último y qué hizo exactamente en el ICAEN. 

En resumen, se quiso saber cuáles fueron las retribuciones de la señora Masià como directora del ICAEN durante los años 2011, 2012, 2013 y 2014, cuál fue su sueldo y cuánto cobró en dietas por asistencia a órganos colegiados, gastos de desplazamiento, manutención, representación o semejantes. También, cuáles fueron las del señor Josep Maria Calmet Iglesias, que fue contratado el 21 de noviembre de 2011 y dejó de trabajar para el ICAEN el 15 de mayo de 2013. Ya puestos, también se pregunta qué hacía el señor Calmet en el ICAEN y para qué se le contrató y qué hizo durante todo ese tiempo.

Las respuestas son decepcionantes. ¿Las retribuciones? El consejero nos remite a un documento adjunto en el que se detallan esas retribuciones, pero ese documento adjunto no se publica en el BOPC. Se dice que puede consultarse en el Archivo del Parlamento de Cataluña, sistema mediante el cual se procura que los ciudadanos no tengan nada fácil poder satisfacer su curiosidad. No les costaba nada dar un par de cifras y dejar el detalle para la documentación adjunta, pero lo público conviene que no lo conozca el público, ya saben.

Pero lo último que se pierde es la esperanza. Pueden solicitar una copia en la siguiente dirección: arxiu@parlament.cat, como acabo de hacer. ¿Qué me dirán? Ya veremos.

Por si acaso, si alguien consigue ese documento adjunto por otros medios, ¿podría hacérmelo llegar? Gracias.

En cuanto al por qué del señor Calmet, don Felip Puig, que es el consejero de Empresa y Ocupación, no dice nada que no supiéramos. De hecho, deja las cosas tal y como estaban antes de preguntar. 

Don Felip Puig asegura que (cito) las funciones asignadas al Sr. Calmet en el ICAEN eran las labores propias de un técnico, con categoria profesional de gestor de proyectos enmarcados dentro del Convenio Marco de colaboración firmado entre el ICAEN y el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) para la definición y la puesta en práctica de las actuaciones contempladas en el Plan de Acción 2008-2012 de la Estrategia española de ahorro y eficiencia energética (PAE4), tal y como consta en su contrato de trabajo

Ah, los proyectos enmarcados dentro del convenio marco... Qué frase tan bonita.

Que se entienda lo dicho. Corto y claro, el Sr. Calmet fue contratado para trabajar en el ICAEN. Bien, ya lo sabíamos. Lo de los proyectos enmarcados dentro del convenio marco es una manera como cualquier otra de marear la perdiz, porque el trabajo de todo el ICAEN durante la mayor parte del tiempo en que fue gestionado (es un decir) por la señora Masià se enmarco dentro del convenio marco ése. De ahí procedía la subvención que otorgó la señora Masià a una empresa de la trama ITV, 180.000 euros para formación en eficiencia energética (sic), que ¿de dónde se creen ustedes que salían? La cuestión es que el señor Calmet trabajaba ¿haciendo qué? ¿Para qué? ¿Qué hizo exactamente? No se dice. 

Quizá sea mejor no decirlo. El señor Calmet fue puesto a dedo por el señor Prenafeta en la dirección de Petrocat. Entre uno y otro consiguieron la espectacular ruina de la aventura empresarial gasolinera de la Generalidad de Cataluña. Tuvo que nacer Spanair para que otra empresa gestada por el sector negocios de CiU y sus amigos perdiera tantos o más millones. Quién sabe qué actuaciones enmarcadas en el convenio marco gestionó con la misma habilidad. Mejor que ninguna. De entrada, para que él pudiera entrar en el ICAEN, tuvieron que salir media docena de empleados y durante el tiempo en el que estuvo ahí haciendo sabe Dios qué uno de cada tres empleados del ICAEN perdió su trabajo. ¡Buen comienzo!

Tocada y hundida


La carabela de Colón, hace ya unos años.

No fueron pocas las veces que, siendo niño, visité el Museo Marítimo de Barcelona. Me sentía fascinado por los modelos a escala de los grandes navíos de tres puentes y los vapores transatlánticos, los cañones, las ruedas de timón, incluso las canoas de los salvajes de váyase usted a saber dónde. Tan salvajes no tenían que ser si eran capaces de navegar con eso en los mares océanos y alcanzar una isla a cientos de millas de distancia. A mi manera de ver, serían, más que salvajes, insensatos. 

Mi ilustre antepasado de refilón, capitán de marina mercante.

Además, teníamos un antepasado en el museo, un antepasado de refilón, que se había casado con la hermana de nuestra abuela, bisabuela, o alguien así, y que había sido marino mercante toda su vida. Cuando la Guerra de Cuba (fíjense si hace tiempo de eso), el personaje burló con su vapor Montserrat el bloqueo yanqui no una, sino varias veces.

El vapor con el que cumplió tales hazañas, que también llevó a Trotsky como pasajero, años después, y contribuiría (modestamente) a la génesis de la Revolución Rusa. También es casualidad, caramba.

En las paredes del museo colgaba el retrato al óleo de tan ilustre (y también insensato) antepasado, todo él barbas y chaquetón azul (marino), con un catalejo en la mano... el mismo que guardo en casa. 

Al lado de esos vestigios de gloria, un cuadro ilustraba la hazaña del héroe. El protagonista del fantástico óleo era un vaporcito que se colaba entre unos gigantescos cruceros yanquis, que lo cañoneaban a conciencia, sin dar ni una. El vaporcito escapaba entre los piques de las granadas enemigas, con la bandera de la marina mercante española bien alta en el mástil, para que se viera bien, para que los marinos de la US Navy supieran con quién no iban a poder. Licencias artísticas, supongo.

La carabela de Colón en los años cincuenta, escenario de una gran fiesta poética (sic).

Un apéndice del museo era la carabela de Colón. Vale, bien, de acuerdo, no era carabela, era nao, pero todos decían carabela (y alguno, calavera). Tanto da, porque nao o carabela no era más que un cascarón. Qué redaños para lanzarse al mar océano en busca de Cipango a bordo de un artefacto como ése. Se confirma una vez más que los grandes marinos eran, más que valientes, insensatos. 

Había que pagar una entrada aparte para visitar la carabela de Colón, que estaba atracada cerca de las golondrinas, a la vista de la estatua del genovés, al final de las Ramblas, en una época en que esa parte del puerto no era el paseo que es ahora. ¡Cuánto ha cambiado todo desde entonces!

En 1949, Hollywood estrenó su versión del viaje de Colón y no gustó al franquismo.

La respuesta española fue Alba de América.
Si la primera era mala, ésta resultó peor. 
La carabela de Colón de Barcelona se construyó para esta película.
Luego se la quedó la Diputación y era, por lo tanto, un bien público.

Por supuesto, no era la carabela de verdad. La construyeron para servir en una película y protagonizó tres, ninguna buena. En el puerto de Barcelona sirvió de adorno y atracción turística, aunque no había mucho que ver. Los niños subían a bordo con mucha ilusión, creyéndose piratas o corsarios, no más, y los padres contemplaban el espectáculo de una tramoya decadente.

La carabela de Colón cuando la Gran Nevada.

Todo viene a cuento porque este fin de semana nos pusimos a recordar y alguien me preguntó qué había sido de la carabela de Colón. Pues, no sé, respondí, y luego, picado por la curiosidad, busqué por internet hasta dar con un artículo de La Vanguardia de hace unos años. 

Cuenta el artículo (fechado en 2011) que la nave fue blanco de las iras de Terra Lliure, un grupúsculo terrorista con peores intenciones que resultados, de ideología nacional y socialista (nacionalsocialista, en suma) y hoy tenido por inofensivo. ¿Inofensivo? Craso error. No eran más que mala gente, que iba por el mundo con ansia de sangre, venganza y odio, por mucho que digan. Aunque, es verdad, torpes hasta el ridículo, malos de opereta, que la tomaron con la carabela por considerarla un símbolo de la opresión del Estado español (sic). 

Por cierto, lo de Estado español es una expresión franquista que hicieron propia los nacionalistas catalanes. La primera vez que se usa en vez de España es en los Fueros Fundamentales del Estado, los que se publicaron en Burgos, en 1938. Lejos de repudiar el verbo franquista y llamar a las cosas por su nombre, la expresión fue adoptada por el pujolismo y todavía se emplea en el postpujolismo con sobrada insistencia. A TV3 me remito y ya verán ustedes.

Miquel Casals, autor material del incendio, fue noticia por su piromanía.
Hoy milita en eso del prusés y no sabemos qué piensa ahora de la catalanidad de Colón.

Al grano: que se les puso entre ceja y ceja hundirla. El artículo de La Vanguardia que adjunto describe los varios intentos de echarla a pique, más cómicos que trágicos. Fracasaron todos hasta que el terrorista empecinado en hundirla provocó un incendio con una botella de gasolina y dos días después, otro. Se conocen el nombre y los apellidos del gamberro, que todavía presume de su acto de suprema y heroica valentía, aunque, en el mejor de los casos, no pasa de estupidez.

El caso es que el navío estaba viejo, no iba nadie a verlo, costaba más mantenerlo que la recaudación de las entradas y sólo faltó eso para darle la puntilla. El daño fue importante, pero no irreparable. Una manita de pintura y habría quedado como nueva, pero se calculó el dispendio en 200 millones de pesetas (poco más de un millón de euros). Ahora bien, no salía a cuenta repintar la nao, porque iba a ser un negocio ruinoso, tan poca gente iba a verla. Así que decidieron hundirla y convertirla en apartamento para peces. Sin preguntar, sin consultar al común, en conciliábulo privado de Ayuntamiento y Diputación de Barcelona y Generalidad de Cataluña.

Es eso lo que llama la atención del cuento, que la hundieron en el mayor de los secretos, sin publicidad, a escondidas. Se acercaban las Olimpiadas del 92 y se guardó un tremendo silencio sobre este asunto. El acto terrorista (la gamberrada) no obtuvo la publicidad que buscaba, no fuera a cuestionarse la seguridad de los Juegos Olímpicos; el hundimiento de la nao se hizo con premeditación, alevosía y nocturnidad, con la complicidad de las autoridades todas. Un día estaba la nao, al día siguiente ya no estaba y nadie dijo nada, nadie preguntó nada, nadie. 

Hasta que veinte años después (veinte) se enredó la red de un pesquero en un escollo que no salía en las cartas marinas. Enviaron a un buzo a liberar la red y éste se llevó la sorpresa de su vida. En una inmersión en el Faro de Calella, en la costa de la comarca del Maresme, allá en el fondo, dió con ¡la carabela de Colón! La de verdad, no, la del puerto de Barcelona. Nadie en el lugar había sido informado de este naufragio y el pecio no había sido registrado en las cartas marinas, fíjense cuánto secretismo.

En la conversación que digo, sin saber todavía qué había sido de la carabela de Colón, uno de los contertulios mostró su irritación. Tendrían que devolverla al puerto, dijo, porque Colón era catalán y merece que lo sepa todo el mundo. ¡Vaya! ¡Que Terra Lliure erró el tiro y atentó contra un símbolo de la catalanidad! Y lo que es peor, ¡acertó! Los del Institut Nova Història deben de estar dándose con un canto en los dientes.

Me pregunto qué habría sido de la carabela de Colón de haber permanecido en el puerto durante los fastos del Tricentenario. No es éste el momento de discutir si el genovés era catalán o del Ampurdán, pero sí el de comprobar que Nietzsche tenía razón: el mundo se rige por el azar y la estupidez. Puede que no sea así, pero hoy, aquí, tengo la impresión de vivir días azarosos en un mar de estupideces. Ni Colón habría podido resistir semejantes olas y es de suponer que, viendo el percal, se hubiera dedicado a cultivar coles.

Para saber más:

Elogio de la mediocridad (o la democracia ideal)



He leído estos días un pequeño ensayo... En verdad, la suma de tres artículos del profesor Evelio Moreno Chumillas (1950-2011), que son: Las ciudades ideales del Cinquecento (1998), Utopías de la mediocridad (1995) y La democracia reside en la mediocridad (2000). Los ha publicado en 2014 uno tras otro en un pequeño librito, con introducción de José Manuel Bermudo, Ediciones sequitur (escrito así, con minúscula). Se publica con el título Elogio de la mediocridad (o la democracia ideal).

Qué maravilla. Se lee fácil, se entiende lo que dice, da en qué pensar, pone en cuestión muchas de nuestras ideas, invita a la reflexión... Es una lectura muy provechosa para los aficionados a la política en general, a la filosofía política en particular, a la historia, al Renacimiento, a la economía y un largo etcétera. Dicho así, parece un ensayo sesudo y académico, pero ¡quítense esa idea de la cabeza, caramba! El rigor del profesor Moreno no está reñido con un mensaje que es la mar de interesante y que cualquiera puede comprender.

Comienza con un capítulo poco conocido de la historia de la filosofía política, el que se refiere a los tratados sobre la ciudad ideal escritos en el siglo XVI, mucho menos conocidos que las famosas utopías. Sin embargo, fueron muy importantes en su época y resumen el pensamiento clásico y renacentista en un mundo en pleno proceso de cambio y crisis institucional. No se (re)conoce lo suficiente la influencia que tuvieron en la doctrina política moderna y contemporánea, dice el autor, y nos explica su esencia porque, sostiene, ahora, precisamente ahora, puede sernos muy útil.

Sin darle más vueltas al asunto y sólo a modo de resumen muy grosero, la mediocridad es una mala traducción de la mediocritas. En la ciudad ideal, no destaca un ciudadano encima de los demás, se procura que eso no suceda. Si alguno lo pretende, se le expulsa, aplicando la sentencia del ostracismo que inventaron los griegos. La mediocritas se afirma cuando uno es un buen ciudadano si está dispuesto a correr con las responsabilidades del gobierno y cuando uno es un buen gobernante si está dispuesto a dejar de serlo y regresar a su condición de ciudadano. Etcétera.

Hoy vemos algunos consejos de esos pensadores renacentistas con la mirada asustada, pero la redistribución de la renta en busca de una menor distancia entre las rentas de los ricos y los pobres, ¿no es acaso una herencia de esa mediocritas clásica?

A poco que les interese la cultura política, échenle un vistazo.

Gato




Mirada




Cosecha de libros



Para curiosos y chafarderos. Este Sant Jordi han caído en mis manos los siguientes libros (y más que caerán, pendientes de entrega):

Malas palabras, de Cristina Morales (Lumen). 
Esta autora promete mucho y bueno, lo digo en serio. No hay que perderle la pista.

Cinco novelas cortas, de Antón P. Chéjov (Alba Editorial). 
¿Qué les puedo contar de Chéjov que no se haya dicho todavía? 

Ser amigo mío es funesto, correspondencia entre Joseph Roth y Stephan Zweig (Acantilado). 
Le tengo unas ganas a este libro... Dos de mis autores favoritos, dejándose ir por escrito. 

La cena de los infieles, de Beryl Bainbridge (Ático de los Libros). 
Una autora apenas conocida en España, pero de gran fuste y muy entretenida.

Ya les contaré.