TV3, mafia


La huelga es incómoda y provoca molestias.
Si no, no sería una huelga.

Estos días, los trabajadores del metro de Barcelona están en huelga. Están en su derecho, aunque nos moleste. Piden lo que suele pedirse: un mejor trato. En medio de sus reivindicaciones, los trabajadores de TMB (Transportes Metropolitanos de Barcelona) han señalado el caso de los llamados trabajadores fuera de convenio, 579 personas (603 si se cuentan los más altos cargos) que cobran, entre todas, un salario anual de más de 35 millones de euros (35,35 millones, más exactamente). Toda la plantilla de TMB suma 7.776 empleados, no todos trabajadores, permítanme la broma. La información pública sobre sus trabajos y retribuciones es deficiente, especialmente cuando nos aproximamos a los cargos directivos (todos fuera de convenio).

Los salarios de esos empleados fuera de convenio van de los más de 146.000 euros al año que cobran algunos de los más altos directivos a los 50.000 que se llevan unos trabajadores que (cito a TMB) desarrollan y coordinan funciones técnicas y de ejecución en su ámbito, que es no decir nada en concreto sobre su trabajo. En la práctica, me cuentan, muchos de estos cargos son verdaderas mamandurrias (v. RAE).

Así, por ejemplo, la señora de don Artur Mas, la señora Rakosnik, cobra de TMB por un trabajo que nunca se ha sabido cuál es (su trabajo depende de a qué hora esté en la oficina, cito) y con (vuelvo a citar)  un horario flexible y discrecional, para poder hacer el paripé (v. RAE) en los compromisos políticos de su marido. Es decir, desarrolla y coordina funciones técnicas y de ejecución en su ámbito, aunque no sepamos qué ámbito es, qué funciones son las que coordina y qué hace exactamente. Genial. Como ella, docenas y docenas de personas viven del cuento de un cargo en TMB.

En TV3, aunque quizá sería mejor decir en la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA), ocurre algo parecido, pero quizá peor. ¿Por qué peor? Ahora vamos a ello.

Los trabajadores de la CCMA (o de TV3, como diría el común) han ido ya varias veces a la huelga y amenazan con volver a ella. Una de las razones es que quieren ser mejor tratados. Normal. Aquí hago un inciso. Aunque la media de salarios de los trabajadores de la CCMA es notablemente más elevada que la media de salarios de los empleados públicos de toda clase y condición en Cataluña, hay que distinguir entre los empleados de base (electricistas, montadores, redactores, etc.) y los directivos. 

Los empleados de base cobran un sueldo comparable al de otras instituciones públicas. Cierto que más alto en algún caso, pero también más bajo en algún otro. La diferencia salarial entre la CCMA y el resto de las empresas o entes públicos catalanes es debida, casi exclusivamente, a la abundancia de cargos directivos y al sueldo que se llevan todos ellos. Así, por ejemplo, el presidente del consejo de la CCMA cobra el salario público más alto de Cataluña (y creo, pero cito de memoria, de toda España). La Voz de Su Amo está bien pagada, y por algo será. Es, también, la televisión con más empleados en plantilla, después de TVE. TVE tiene unos 4.000 y la CCMA, hoy, unos 2.400. Ningún otro grupo de canales de televisión en España, sea público o privado, supera los 1.800 trabajadores.

El señor Duart.
Se enfadó mucho cuando se pudo conocer su salario... público.

El 1 de agosto de 2012, todos los trabajadores de la CCMA recibieron un correo electrónico remitido por Brauli Duart. Aparecía en él el salario de todos los empleados de la CCMA incluidos los salarios de sus directivos (ojo al dato). Hasta ese momento, no se habían publicado nunca. El correo también calculaba cuánto costaría indemnizar a cada trabajador si hubiera que despedirlo y apareció junto con la noticia que decía que en la CCMA se estaba preparando un ERE (expediente de regulación de empleo). Naturalmente, se desmintió el rumor del ERE. Ni hablar del peluquín. Pero por fin pudo conocerse que el señor Duart cobraba varios miles de euros más que el entonces presidente Mas, dato hasta ese momento secretísimo.

La dirección, con Brauli Duart a la cabeza, pilló un cabreo de mil pares de narices y denunció el caso a la policía, a los Mossos d'Esquadra. ¿Quién se ha atrevido a suplantar la identidad de nuestro presidente (de la CCMA) y encima (ahí es donde duele) publicar los salarios de los directivos? Salarios públicos, recuerdo. Cientos (literalmente, cientos) de directivos que cobran unos buenos sueldos por... por... este... no sabemos exactamente por qué. Ésa es la incómoda verdad.

Se desmintió que se haría un ERE, ya lo he dicho. Poco después, más de 300 empleados de la CCMA perdieron su trabajo... en un ERE, el que había sido descubierto en ese correo electrónico. El resto del personal ha visto reducido su salario más de un 13% desde entonces. Pero el sueldo de los directivos (el de Duart a la cabeza)... Ah, eso ni se toca ni se publica. Eso es secreto. Pero la CCMA es pública, me dirán. Sí, ya ven.

La policía estuvo investigando el caso durante catorce meses (14) hasta que dio con un culpable que le iba al pelo, un técnico informático de la CCMA que fue detenido con un gran despliegue de medios (sólo faltó emplear helicópteros y bombas lacrimógenas) e interrogado durante 72 horas seguidas (sic) en la comisaría. Antes, durante horas, pusieron su casa toda patas arriba en un registro. El pobre hombre abandonó las dependencias de los Mossos d'Esquadra con un síndrome de estrés traumático (sic) del que todavía no se ha podido recuperar. Sigue de baja y medicándose. Han arruinado su vida.

Lo peor del caso es que al pobre tipo le acusan de descubrimiento de secreto (sic) y de revelación del mismo, y la fiscalía propone una condena de más de siete años de prisión. ¡Más de siete años! 

El caso de la petición de siete años de cárcel para un empleado de la CCMA llegó al Parlamento de Cataluña... y ya está. No pareció importar a nadie.

El señor Duart se tomó el caso como un asunto personal, en eso coincide todo el mundo. La cúpula actual de la CCMA (escogida con los votos a favor de CiU y del PP) sigue en sus trece y hoy, cuando el señor Duart, por motivos de salud (sic) ha dejado temporalmente de ser el presidente del consejo de la CCMA, la demanda sigue interpuesta contra ese técnico informático. El comité de empresa ha pedido que se retire la denuncia al señor don Artur Mas, al señor Homs, cuando era portavoz del Gobierno de la Generalidad de Cataluña y al señor Puigdemont, que es hoy el presidente de la Generalidad de Cataluña. Ni caso. Adelante con el castigo. La denuncia se mantiene. La fiscalía ha dejado bien a las claras que si la CCMA retira la denuncia, no hay caso. Pero la CCMA, la mafia de TV3, busca su particular vendetta y no la retira. Hay que dejar bien claro que quien actúa contra los trapicheos de la CCMA acaba pagando. La omertà es sagrada. El escarnio tiene que ser público. 

El lema contra la actual dirección de la CCMA.
No envíes a prisión a mi compañero.

Ésa, entre otras, es una de las razones de la posible huelga que viene anunciándose. Con esta razón sobra y basta para una huelga indefinida y feroz, pero verán como no habrá narices. Tiempo al tiempo.

Hoy publican los periódicos que cualquiera pudo hacerse con las direcciones y contraseñas que permitieron remitir a todos los trabajadores el famoso correo electrónico de agosto de 2012. El archivo con toda esa información estaba desprotegido en la red informática, accesible a todo el mundo durante años. Ya fuera por casualidad, ya fuera buscándolo, usted mismo podría haber dado con él y escribir o leer los correos electrónicos de todos sus jefes y compañeros, haciéndose pasar por otro. Será muy difícil demostrar que fue el acusado quien hizo lo que dicen que hizo. Pero, además, si realmente lo hizo, ¿merece por ello ser tratado como un peligroso delincuente? Ustedes mismos..

No comprendo como este caso no provoca más rechazo entre la población, no despierta a los periodistas, no alborota a los políticos. Los trabajadores de la CCMA tendrían que iniciar una huelga indefinida sólo por esta razón y yo estaría con ellos. Por defender la poca honra que les queda. No es sólo que TV3 y Catalunya Ràdio sean los órganos de propaganda del régimen y que su falta de neutralidad provoque vergüenza ajena, es que es una mafia (v. RAE).

Queda claro, ¿no?

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