Convergentes socialdemócratas


En política, Cataluña es singular, y digo singular por no emplear una expresión que, aunque malsonante, es más propia. A saber, la política catalana es rara de cojones.

Uno de los motivos de esta singularidad es una cadena lógica con la que se ha ido alimentando a la población durante decenios y que ha sido asumida como un credo. A saber, que ser nacionalista (catalán) es ser progre y que ser progre es ser de izquierdas. En algunos casos se salta uno el paso intermedio y se asegura que ser nacionalista (catalán) es ser de izquierdas, directamente. 

Algunas de las proposiciones que intervienen en el razonamiento son evidentemente falsas y otras son, digámoslo suavemente, muy cuestionables. Ni ser nacionalista (de la nación que sea) es ser progre ni tampoco es ser de izquierdas. Añadan, si no están de acuerdo conmigo, necesariamente, y entonces no podrán discutírmelo. Tampoco es cierto que ser progre es ser de izquierdas, porque hay progres de derechas, muy guayes. Pongan necesariamente, si gustan. Pero ¡quiá! La gente aquí comulga con ruedas de molino y se lo cree todo.

Pasen y vean la esquizofrenia patria.

Desde que el CIS por un lado y el CEO por el otro preguntan por la ideología política de los catalanes y cómo ésta se transforma en voto o preferencia por un partido político u otro, la singularidad catalana salta a poco que uno preste atención. Los ciudadanos catalanes se consideran de izquierdas. Vale. Tan de izquierdas que Cataluña es, desde hace muchos, muchos años, la Comunidad Autónoma más de izquierdas de todas las que hay. Vale. Venimos de una larga tradición de anarquismo y socialismo proletario... Pues, no, no, no va por ahí. Verán por qué no.

Acto seguido, cuando se pregunta por el sentido del voto, Cataluña se muestra clara y decididamente derechona y carranclona. CiU antes y CDC ahora se llevaban y siguen llevando cientos de miles de votos, a los que sumar los votos de Ciudadanos y del PP, situados a la derecha, aunque (me parece) no más a la derecha que antes CiU o ahora CDC. Queda por discutir si ERC, que ha dado su apoyo parlamentario a CiU antes y a CDC ahora, un partido que prefiere construir una nación que promover políticas de igualdad social, es, realmente, de izquierdas (personalmente, creo que no) y cabría discutir o matizar el izquierdismo del resto de formaciones, que engaña un poco, en todo o en parte. Juntos por el Sí, por ejemplo, ¿es de izquierdas? Digan lo que digan, viendo lo que hacen juraría que no. A los hechos me remito.

Con paciencia, reconstruyan la serie histórica entre lo que decimos que somos los catalanes y lo que luego, realmente, somos, y verán ustedes mismos que no exagero. Llevamos tan esquizofrénicos años y años y no parece que esto vaya a arreglarse.

Genial, como siempre, Forges.

La última pertenece al surrealismo de vodevil en que nos encontramos actualmente. ¿Qué partido está situado más a la derecha en Cataluña? Atendiendo a lo que han hecho en el poder y a su ideario hasta la fecha, CDC. Es una opinión. Alguno dirá el PP, vale, pero CDC gana al PP en recortes presupuestarios relacionados con política social y eso, a mi entender, inclina la balanza hacia CDC. Eso y otras cosas, pero no es éste el momento de discutirlas. Si lo prefieren, son lo mismo, pero unos veneran un trapo con dos rayas colorás y otros, con más rayas. Maldita la diferencia. 

Al grano.

Estos días, el señor Mas, después de poner patas arriba la Generalidad de Cataluña, pretende poner patas arriba CDC, porque le ha pillado el gusto al estropicio. Ha surgido de su cabeza la idea de una gran encuesta ideológica entre los militantes de CDC. ¿Cómo son, ideológicamente? ¿Qué ideología quieren que defienda CDC? Los resultados no son secretos, pero son, eufemísticamente, muy discretos y apenas se dan a conocer. Y los que se conocen, hacen cierta la expresión que dice que la política catalana es rara de cojones, y perdonen ustedes.

A modo de ejemplo, y ahí lo dejo, tres de cada cuatro militantes de CDC aseguran fehacientemente convencidos de ello que su ideología es socialdemócrata (sic) y lo ha sido siempre.

Dicho esto, apaga y vámonos.

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