Moebius (1938-2012)

Hace unos días nos dejó Jean Giraud, que había utilizado en su trabajo dos pseudónimos que le hicieron famoso, Gir y Moebius. Era un dibujante de tebeos, eso que ahora se da por llamar novelas gráficas, e ilustrador. Comenzó con la serie de El teniente Blueberry, que podría clasificarse como una del Oeste, firmando como Gir, y luego con historias y dibujos de ciencia-ficción, donde dejó huella como Moebius.

Su dibujo tenía un estilo único, que muchos han querido imitar. Utilizaba las manchas de tinta con mucho acierto, aunque lo más extraordinario era cómo empleaba la plumilla. De repente, el personaje aparecía trazado apenas con una línea; de repente, la viñeta recordaba esos grabados donde línea a línea se forma el volumen y la textura de la imagen representada, con un detalle demoledor.

Los que no han visto sus historietas, quizá allan visto la huella que ha dejado en el cine, empezando con su intervención para definir los decorados de Allien, el octavo pasajero, o Blade Runner, sin necesidad de citar más películas, porque con estas dos ya está dicho todo.

Los caramelos son cancerígenos

Los periódicos han narrado los apuros que están pasando dos marcas de refrescos en el estado de California, EE.UU. Hablamos, cómo no, de Coca-Cola y Pepsi-Cola. Los dos ingredientes básicos de estas bebidas son agua y azúcar, y luego vienen todos los demás. Con la mezcla se elabora un jarabe. Más tarde, éste se disolverá en agua carbonatada y voilà op!, ya tenemos a punto la chispa de la vida.

Si alguno entiende de cocina, o de química, ya habrá sospechado que en la elaboración del jarabe se produce un proceso de caramelización. Y lo que da color a un caramelo (ese color típico de un refresco de cola al transluz) es un producto químico llamado 4-metilimidazol, conocido por el código 4-MEI. El 4-metilimidazol aparece en muchos procesos de cocina donde se encuentran agua, azúcar y calor. Por ejemplo, en un café, al hacer unas tostadas, en la elaboración de la cerveza, en algunos aperitivos... y especialmente en los caramelos, como era de esperar.

Experimentos con ratas han demostrado que el 4-metilimidazol puede facilitar procesos cancerígenos. Eso y grupos de presión ecologistas han conseguido que el estado de California obligue a mencionar en la lista de ingredientes de la lata de refresco el 4-EMI, avisando del riesgo cancerígeno que supondría ingerirlo. Ahí queda eso: consumir Coca-Cola, o Pepsi-Cola, le puede provocar cáncer.

Para no tener que pasar por el mal trago, Coca-Cola y Pepsi-Cola se han comprometido a reducir la presencia del 4-metilimidazol en sus refrescos. Pero ¿se trata de algo realmente peligroso? ¿Muy peligroso?

El 4-metilimidazol se ha incluido en las listas de sustancias potencialmente cancerígenas de California. Pero las autoridades de California sólo experimentaron con ratas de laboratorio, no con seres humanos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que un ser humano tendría que ingerir 18.000 latas de Coca-Cola, o Pepsi-Cola, al día durante dos años para ingerir la misma cantidad de 4-metilidimazol que las ratas de laboratorio afectadas. Los expertos de la OMS consideran muchísimo más peligroso para la salud zamparse un plato de patatas fritas, literalmente.

Puede que usted no se fíe de la OMS, pero ¿se fiaría de la Agencia Federal de Alimentos de los EE.UU. (FDA)? Esta agencia le tiene muchas ganas a la Coca-Cola, y a la Pepsi-Cola, porque lleva adelante una cruzada (por ahora inútil) contra la obesidad en los EE.UU. La FDA, después de experimentar el asunto por su cuenta, con ganas de pillar en falta a los fabricantes de refrescos, repito, la FDA dice que la dosis peligrosa de 4-metilimidazol es mucho menor de lo que dice la OMS. Para entrar en una zona de riesgo potencial, asegura la FDA, la víctima tendría que beberse mil latas de refresco al día, no dieciocho mil. Una dosis sensiblemente menor.

¿Qué dicen en casa? La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria no dice ni eso, pues considera que la presencia del 4-metilidimazol en las cantidades mencionadas no tiene efecto alguno sobre el organismo. La Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria, o como se llame ahora, que le cambian el nombre una vez por año, ha respondido a mi pregunta preguntando a su vez qué es el 4-metilimidazol y lo hemos dejado para otro día.

Ahora bien, si usted se bebe más de trescientos litros de Coca-Cola al día, allá se las apañe usted con su salud, no sé si me explico. En este hipotético caso, el 4-metilidimazol será su último problema.

En resumen, beber mucha Coca-Cola puede ser malo para el azúcar en la sangre y es fácil que se ponga usted gordo como una vaca de ser adicto al refresco. Era más sano el consumo de Coca-Cola de hace años: un extra de fin de semana que tomaba la víctima en el aperitivo del domingo, no cada día. Mejor le irá bebiendo agua y zumos naturales y no tanto refresco, pero sí le puedo asegurar que es prácticamente imposible que pille un cáncer por el 4-metilimidazol que existe en una lata de cola, o en diez, que pueda beberse al día. Ergo, la decisión del estado de California está motivada más por una cuestión política que científica. Lo mismo ocurre con los alimentos transgénicos, por ejemplo, que se ven con malos ojos por lo que cuentan, pero no por lo que son.

Pero si no está de acuerdo con lo que he dicho y sigue creyendo que el 4-metilimidazol de la Coca-Cola le matará a usted y a su descendencia, por no hablar de la Pepsi-Cola, que es mucho peor (o no), vigile con sus hábitos alimentarios... o sea consecuente y ponga límites a la cocina.

¿De qué color es el pan tostado, o la corteza del pan? Es del color del 4-metilimidazol. Que se venda el pan avisando que puede provocar cáncer y matarle a usted. ¿Le gustan los caramelos artesanales que venden en los mercadillos eco-chachi-verde-guais? Uno sólo de esos caramelos contiene miles de veces más 4-metilimidazol que varias latas de Coca-Cola, o Pepsi-Cola, juntas, pero no se le ocurrirá prohibirlos, ¿verdad? Porque lo natural no puede ser malo, ¿verdad que no? ¿A quién se le podría pasar por la cabeza algo así?

No le digo nada si desayuna tostadas con mermelada y café, o té, y no hace falta que sea con azúcar, o galletas, o cereales con leche... Podría mencionar las manzanas al horno o la tarta de manzana, los bizcochos, el hojaldre, un sofrito de cebolla y tomate, unas lentejas con chorizo, una tortilla... Uf, si supiera usted la de 4-metilimidazol que lleva una tortilla de patatas con cebolla... ¡Las prohibiría inmediatamente!

Es cierto, hay que ser precavido cuando uno se juega la salud, pero tampoco hay que andar por ahí haciendo el gilipollas.

Viaje a Nueva York

Debo esto a tantos lectores que, según las estadísticas de El cuaderno de Luis, acuden a las entradas que mencionan la palabra Sitges. Últimamente, tengo olvidados a los indígenas del lugar, y cuánto lo siento.

Como no soy de carnavales, no he podido presenciar el desenfreno de los indígenas suburenses y los millones de forasteros que acuden a la juerga, así que no hay crónica. Tampoco sé cómo van ahora mismo las obras de destrucción-reconstrucción del conjunto arquitectónico del Cau Ferrat, un modelo de reforma arquitectónica que se basa en las experiencias de Cartago, Dresde y Leningrado. Espero que vayan bien, si van, porque, con esto de la crisis...

En cuanto al agujero negro que son las finanzas de Sitges, he sabido por los periódicos que el ayuntamiento ha llegado a un acuerdo con los trabajadores del municipio. Éstos verán reducidos los salarios, pero, por el momento, no se verán de patitas en la calle. Leo que suprimirán la paga de productividad de la Guardia Urbana... Ahora que pienso: ¿cómo se mide la productividad de un urbano? ¿Por el número de multas, sanciones y requerimientos? No critico a nadie, sólo es curiosidad, porque nunca me había detenido a pensar en este asunto.

Del origen de ese agujero negro que se está tragando los dineros de Sitges podría hablarse mucho. Suma, si los periódicos no se equivocan, 68 millones de euros, veintitantos de los cuáles son facturas sin pagar a diversos proveedores. Entre ellos, compañías telefónicas o eléctricas, pero también aparecen restaurantes, donde el anterior equipo de gobierno municipal se ponía las botas con mariscadas y demás ágapes, que la casa es grande e invita el señor alcalde, y no hago más que contar lo que me cuentan.

Entre nosotros, ya se apañarán las compañías de la luz y del teléfono, que bastante nos roban. Ahora bien, no me gustaría estar en el pellejo del propietario del restaurante de las mariscadas, que tendrá sin cobrar una fortuna en gambas y a ver ahora quién le paga. Como el patio no está para tirar cohetes, le va el negocio en el cobro de tantos dineros y yo que él no sé cómo reaccionaría si un día tropezase por la calle con el antiguo señor alcalde, ése que engordó a mi costa y que me está arruinando, el muy sinvergüenza.

Comprendo que un municipio pueda endeudarse. Se endeuda un millón... vale. Diez... ¡cuidado! Pero ¿tantos millones? No soy capaz de entender como nadie dio la voz de alto.

En esos tiempos, el derroche fue la norma y a nadie le importó un comino. A nadie. Incluso en 2009, cuando la crisis todavía no se llamaba crisis, sino desaceleración, cuando alguien había visto brotes verdes, se seguía gastando lo que no era de uno con una alegría impropia de personas responsables y en su sano juicio.

Fue entonces cuando se organizó en Nueva York una exposición sobre Martin Luther King, para celebrar los que hubieran sido sus ochenta años. Ciento y pico obras de arte mostrarían la visión de sus autores sobre el personaje. Dejando a un lado algunas propuestas artísticas, lo más llamativo de todo este asunto es que la exposición la organizó... el Ayuntamiento de Sitges. No sabía que el reverendo King fuera de natural suburense, pero en el fondo da lo mismo.

El presupuesto de la exposición subía a los 300.000 euros, en parte subvencionados. La exposición tenía como excusa fomentar un turismo cultural... y por eso se utilizó la figura del reverendo King y no la de Rusiñol, por citar otras opciones. Porque el reverendo King proclamó que tuvo un sueño precisamente en el Cap de la Vila, ¿lo sabían? Vamos, me lo imagino, digo yo, porque, si no...

La exposición cumplió sus objetivos; a saber, unas vacaciones pagadas a todo tren de gran parte del consistorio, señoras y amigos en Nueva York, porque no se perdió la oportunidad, no, por Dios, de visitar la Gran Manzana y anar de botigues. Además, se sumó al festival el señor Carod-Rovira, entonces conseller, que se apuntaba a un bombardeo con tal de figurar. El del bigote aprovechó la ocasión para inaugurar una embajada de la Generalidad de Cataluña en Nueva York, otro de esos gastos de nuevo rico, inexplicables si uno piensa que ya existía en la ciudad una oficina comercial catalana. El conseller se llevó consigo al entonces ex-presidente Maragall, que la casa es grande y los gastos van a cuenta de la VISA de la oficina y pagan los catalanes, que para algo están. Total, un fiestorro, y si la exposición nos costó 300.000 euros (oficialmente), lo que nos costó con dietas incluídas no quiero ni saberlo.

Llegados a este punto, ya ven para qué tanto gasto. Ni hemos visto la exposición ni me parece que valga la pena ir a verla. En todo caso, ¿cuánta gente la vio? No he sido capaz de encontrar las cifras. De todos esos visitantes americanos, también sería bueno saber cuántos se quedaron con Sitges in mente. ¿Alguno? Pues, así nos va.

El niño perdido

El niño perdido (The Lost Boy), traducida por Juan Sebastián Cárdenas y publicada por Periférica, es una obra de Thomas Wolfe; según algunos (Kerouac, por ejemplo), su mejor obra. ¿Quién es Thomas Wolfe? En Estados Unidos, un autor de culto; en España, lo conoce su abuela. Lástima, porque Wolfe es muy bueno y hace todos los honores a la tradición de la mejor narrativa norteamericana, esa literatura desconocida que merece la pena conocer. Wolfe murió a los 38 años, vencido por una maldita tuberculosis.

El niño perdido es una obra breve, un estilo muy del gusto de Wolfe y de los escritores de su época, que publicaban relatos a tanto la pieza en toda clase de revistas, algunas muy populares. El estilo de los grandes novelistas norteamericanos debe mucho a este medio de subsistencia, y dota a sus relatos de estructuras sólidas y las palabras justas.

La narración es simple, bella, triste (no diré por qué). Cuatro narradores recuerdan, cada uno a su manera, al niño perdido. Es un relato lleno de añoranzas y poesía, que no le dejará indiferente y que, formalmente, es un prodigio.

Si tienen buen gusto literario, no protestarán si les recomiendo El niño perdido.

El origen del mundo

Tendría que titularse El gran Beune, pero en Anagrama han decidido que El origen del mundo le va mejor y han cambiado el título. Por lo demás, la traducción de María Teresa Gallego Urrutia es magnífica, o cuanto menos, difícil, porque Michon escribe como escribe y no quisiera verme en su pellejo.

Los que han leído algunos comentarios sobre libros de El cuaderno de Luis saben que siento debilidad por Pierre Michon. Aunque obliga a leer lentamente, concentrado, la recompensa que uno obtiene compensa cualquier penalidad, porque el francés es único en recrear las cosas mínimas, las que de verdad importan.

El origen del mundo es un retrato de la lujuria que sufre un maestro novato, que cuenta con apenas veinte añitos, cuando llega al pueblecito de Castelnau y conoce a la estanquera, Yvonne, que es una mujer con una presencia que quita el hipo. Poco más, aunque más que suficiente para recrear las pasiones humanas que sufre el protagonista.

Se hace notar que el libro tiene sus años. Aunque se ha publicado hace poquísimo en España, lleva más de diez años publicado en Francia. En mi modesta opinión, no es el mejor Michon, pero uno dice tal cosa al comparar El origen del mundo con Vidas minúsculas, que es un monumento literario. No me hagan mucho caso, porque el gusto es una cuestión personal y circunstancial. La calidad, en cambio, es indiscutible.

Las dietas de alojamiento

El Reglamento del Congreso de los Diputados concede el derecho a los diputados elegidos por una circunscripción de fuera de Madrid a recibir una dieta (ayuda, la llaman) mensual de 1.823,86 euros. Esta dieta sirve, en teoría, para afrontar los gastos de alojamiento y manutención de los que tienen que hacerse cargo por ser diputados. Si el diputado ha sido electo en la circunscripción de Madrid, la ayudita queda en 870 euros al mes.

Ha habido diputados que han renunciado a estas dietas. Por ejemplo, los presidentes del Congreso de los Diputados y del Senado (donde cobran una dieta parecida). Como los dos, los señores Posada y García, tienen casa en Madrid, consideraron un gasto innecesario del erario público cobrar esta dieta y renunciaron a ella el primer día.

Ahora bien, sesenta y pico diputados elegidos en las provincias cobran esa dieta... y tienen casa en Madrid, donde residen habitualmente.

De tal número de espabilados, sólo uno, el señor Cantó, diputado por Valencia de UPyD, ha renunciado a esta ayuda y a la conexión grátis a internet desde su domicilio, que también se ofrece a todos los señores diputados. También se les ofrece viajar grátis en tren y en avión, aunque cobren dietas por desplazamiento. Y más.

Aprovechando la ocasión, UPyD ha hecho pública la intención de presentar una proposición de ley para reformar el reglamento de las Cortes Españolas, subrayando que un tipo con residencia en Madrid no pueda cobrar la dieta de alojamiento y manutención sólo porque, en vez de ser elegido por Madrid, lo que sería lo lógico, ¿verdad?, lo ha sido por Soria, por decir algo. Quien dice Soria, dice Pontevedra, da lo mismo.

Proponer tal cosa y montarse la de Dios es Cristo ha sido una.

El señor Posada, presidente del Congreso de los Diputados, militante del PP, ha dicho que, así, de sopetón, él no retiraría la dieta a sus señorías, pero que ya vería en qué acaba todo esto. Ha añadido, ahí queda eso, que el actual sistema de dietas de alojamiento y manutención ha funcionado muy bien hasta ahora (sic). Además, ha recordado que sus señorías llevan un tiempo sin subidas salariales... Pero él recibirá la propuesta, la tramitará y entonces hablaremos. Muy profesional.

Los socialistas, en cambio, han respondido airados. Se lo han tomado mal. La señora Rodríguez, que es la portavoz de su grupo parlamentario, habla de un populismo inaceptable y menta a la señora Díez, la líder de UPyD, diciéndole de todo menos bonita. No vamos a negar que lo más fácil es meter el dedo en la llaga de los privilegios de la clase política, y que el pueblo, rencoroso y vil, se regodeará con ello. Todos sabemos que hay asuntos más serios que éste en juego. Sea como sea, la señora Rodríguez sacaba espumarajos por la boca, porque la señora Díez, además, le cae como una patada en los mismísimos.

El portavoz adjunto del PP, el señor Hernando, tampoco se ha tomado muy bien la propuesta de UPyD. Eso sí, no considera que la propuesta sea populista. Es demagógica, aclara. Ha señalado que la retribución de un parlamentario no puede depender de su patrimonio personal (y en eso le doy la razón) y que el sueldo de un diputado español es miseria y compañía si se compara con el sueldo de cualquier otro diputado europeo (y tengo que decir que vuelve a tener razón).

En todo caso, si resulta que el diputado por Soria (por seguir con el ejemplo), vive en Madrid y no en Soria, la dieta se aplicaría para que visitara Soria y pudiera conocer la circunscripción que le eligió. A eso le llamo yo una interpretación un tanto torticera de las intenciones del legislador, pero él la ha dejado ir con alegría y desparpajo y aquí no ha pasado nada.

El portavoz del PNV, en cambio, el señor Erkoreka, con dos kas, ha hablado de coherencia. O se vive en Madrid o no se vive en Madrid, ha dicho, y se ha de ser coherente con ello, chúpate ésa. Los periodistas se han quedado sin saber si votaría a favor o en contra de la propuesta de UPyD, y el vasco, ahí va, pues, cagüendiós, vengan unos chiquitos, ha mareado la perdiz.

En cuanto al señor don José Antonio Duran i Lleida, de CiU, no estaba presente en esos momentos, pues hacía la siesta en su suite del Hotel Palace. Ese problema de los gastos de manutención le queda muy lejos.

Problema de liderazgo

El año 35 aC, Cayo Julio César Octaviano, que seis años después sería Augusto y que sus enemigos llamaban Octavio, sin más, se dedicó a pasear por la Dalmacia para conquistar honor y gloria. Le fue bien hasta tropezar con la ciudad de Metelum, que se negó a ser sometida. Se inició el sitio de Metelum, y César se las prometía muy felices. Ahora sabrán quién soy yo.

César mandó levantar cuatro puentes para salvar el foso y tomar al asalto las murallas de Metelum. Se construyeron los puentes, se organizó el asalto, pero los de Metelum recibieron a los legionarios con dardos y pedruscos y éstos retrocedieron. Peor todavía, los sitiados consiguieron destruir tres de los cuatro puentes.

César, viendo que los soldados no se atrevían a avanzar por el cuarto, decidió seguir el ejemplo de su padre adoptivo, el divino Julio, y lanzarse de cabeza al fregado.

No se lo pensó dos veces: tomó un escudo, se hizo acompañar de Agripa y una pequeña guardia, y avanzó por el puente hacia Metelum. Los soldados, al ver que su general se lanzaba prácticamente solo contra el enemigo, se envalentonaron y acudieron en su ayuda en tropel.

Pero acudieron tantos soldados y tan deprisa que el puente no resistió tanto peso y se hundió. Murieron docenas de soldados romanos, y el mismo César sufrió heridas de consideración en brazos y piernas.

Sangre joven (Napoleón vs. Wellington I)

Simon Scarrow es un historiador que dejó las aulas para ganarse la vida escribiendo novelas de romanos. Le ha ido bien, y vende mucho. En 2006 inició una trilogía, que luego resultó tetralogía, sobre las vidas paralelas de Napoleón Bonaparte, de todos conocido, y sir Arthur Wesley (luego, Wellesley), duque de Wellington, de la Albufera y tal. Resulta que nacieron el mismo año, pero ahí comienzan las diferencias entre ambos personajes, que se parecen entre sí como un huevo a una castaña.

Cuando me dieron a leer Sangre joven, traducida por Montse Batista y publicada por Edhasa (en bolsillo), me enfrenté a un best-seller de muchas páginas, y digo best-seller con ánimo de encajar la obra en un género y un estilo, el de la novela histórica de gran tirada en imprenta. Además, quise leerlo con ánimo lúdico, y me empeñé en ello, porque algunas de mis aficiones me han dado a conocer ambos protagonistas y su entorno con demasiado detalle, y no podía evitar estar atento a las pifias, que siempre existen en una obra de ficción. Tenía que ser permisivo.

El texto sufre de lo que sufren este tipo de novelas. Algunos de los diálogos del Napoleoncito todavía niño o adolescente parecen sacados de manuales de estrategia y política y no son creíbles. Algunos personajes secundarios o son muy buenos o son muy malos... o pasaban por ahí. Entre estos últimos, Junot o Marmont, a quienes me hubiera gustado que Scarrow dedicara más atención así que aparecen en el sitio de Tolón. A veces, la traducción chirría un poco, debido a las prisas, porque una taberna francesa no puede llamarse The Three Pidgeons, por decir algo.

Literariamente, Napoleón y Wellington dan para mucho. Véanse las notables batallas de Waterloo de Los miserables o La cartuja de Parma, o monumentos literarios como Guerra y Paz y las muchas biografías o apuntes biográficos de Stendhal, Ludwig o Zweig sobre el Emperador o quienes le rodeaban. También da para novelitas, aunque de muchas páginas. Yo escribí una, que no tenía tantas páginas como ésta, pero me lo pasé mejor escribiéndola. Es que, con el tiempo, me he vuelto muy exigente, quizá demasiado.

El duque y la escuela de negocios

La Escuela Superior de Administración de Empresas, conocida popularmente como ESADE, es una prestigiosa escuela de negocios de Barcelona, famosa porque si uno va y dice que es un máster de ESADE, la gente lo mira con otros ojos. Se dice que no es tanto lo que te enseñan ahí como a quién conoces, y parece que uno paga más por la bolsa de trabajo de los estudiantes que por saber qué es un benchmarquin (palabro que define una comparación sistemática de varios productos similares).

Pero el prestigio de ESADE se ve perjudicado por algunos sucesos.

El último, el del duque de Palma-Arena, don Ignacio Undargarín, Iñaki con ka para hacerse con el pueblo, que ha sisado lo que ha podido y más con el auxilio de un socio, el señor Torres, profesor de ESADE. Según me dicen, don Ignacio ponía la cara (dura) y el señor Torres organizaba la parte empresarial del saqueo. Siguen diciéndome que un novato no lo habría hecho peor, que fue una organización simple, torpe, imprudente y burda, y que un inspector de Hacienda con los ojos vendados habría tirado del hilo y desmontado el cotarro en menos tiempo que se tarda en decir amén. ¡Qué bien deja a ESADE un profesor que organiza los negocios tan malamente! ¿Eso le enseñaron en ESADE? ¿Eso enseñaba en clase?

Corrió la voz entre los antiguos y modernos alumnos de ESADE: nada de hablar con la prensa sobre el caso Undargarín. Pero, quiá, la orden partió demasiado tarde.

Hace un par de días, don Marcel Planellas presentó la renuncia a su cargo de secretario general de ESADE. La razón se conoce y ha salido en prensa: cobró 128.000 euros de don Ignacio y el señor Torres a través de empresas diseñadas para hacerse con el saqueo de fondos públicos. Los motivos personales que le han llevado a renunciar a la secretaría general de ESADE no le han obligado a renunciar a su cargo de profesor de Política de Empresa. Pues, me gustaría asistir a clase, para estudiar el caso de la política de empresa de la Fundación Nóos y aprender a forrarse uno a costa de los demás. Nóos vamos a divertir.

El señor Planellas no era un novato, sino que llevaba veinticinco años de profesor de ESADE. Amparado en ese prestigio (¿infundado?), cobró esos ciento y pico mil euros por labores de consultoría, que consistían, básicamente, en corregir algunos de los informes que había redactado (o copiado del güiquipedia) la Fundación Nóos. Ya saben: el fútbol es un deporte que juegan dos equipos de diez futbolistas y un portero... El tipo cobra por hora de trabajo entre 200 y 250 euros, y se limitó a corregir algunos textos... si es que realmente los llegó a corregir. Según consta en sus declaraciones ante un juez, dedicó a la Fundación Nóos 113 horas de trabajo... en tres años. Se deslomó, vamos.

También consta que la Fundación Nóos intentó colar algunas de las facturas del señor Planellas varias veces, en diferentes proyectos, por ver si colaban, aunque el señor Planellas afirma que él sólo las cobró una vez. Es lo que tienen las facturas, qué le vamos a hacer.

Ahora bien, tendrían que oír hablar al señor Planellas del trabajo de don Ignacio y el señor Torres. Un trabajo magnífico, dice, muy profesional, de primera clase... A mí me da que ni se lo leyó. Muy profesional, muy esade.

Diferencias de corte

A veces, un cirujano tiene que cortar por lo sano, pero su propósito es salvar la vida del paciente. No siempre tiene éxito, pero tiene un plan: sabe adónde hay que llegar, qué puede cortar y qué no, y procura que el choque traumático ocasionado por la intervención sea el mínimo posible.

Don Baudilio, a. Bío Ruiz, consejero de Salud (Sanidad) de la Generalidad de Cataluña, en cambio, no es que corte por lo sano, es que va dando tajos a diestro y siniestro. No le importa demasiado la vida del paciente, sino el negocio que espera a los que luego podrían cuidar de él. De entrada, su pronóstico es discutible: la sanidad pública pierde dinero, cuando tendría que decir que cuesta dinero, y acaso discutir cuánto estamos dispuestos a pagar o si podría costar un poco menos. No emplea el bisturí y aunque lo pintan con tijeras, sus cortes son tajos con el filo de un machete, chas, chas, que sajan sin ton ni son. Porque en vez de explorar al paciente, por ver dónde le duele y cómo hacer para aliviarle el dolor, él va cortando, ahora por aquí, ahora por allá, y lo está dejando hecho unos zorros, que luego ya veremos quién lo levanta.

Eso a cuenta de la gripe. Hace ya unos meses, los portavoces del personal sanitario alertaron del peligro de un colapso de los grandes hospitales si se daba el caso de una epidemia de gripe... como la de cada año. Como los servicios de urgencia de los ambulatorios cierran por órdenes de don Baudilio, los enfermos no tienen más remedio que acudir a los hospitales con servicio de urgencias. Las urgencias se saturan. En caso de epidemia de gripe, se colapsan. Es lo que está pasando ahora mismo.

En el Hospital Universitario de Bellvitge, han tenido que suspender las operaciones de urgencia (repito, las de urgencia) porque ya no quedaban camas disponibles. Varias plantas del hospital permanecen todavía cerradas por órdenes de don Baudilio y sus secuaces. El País denuncia que varias operaciones urgentes relacionadas con tumores malignos han tenido que ser suspendidas y se están programando de nuevo lo más pronto posible, que no se sabe exactamente cuándo será, porque, repito, el hospital se ha quedado sin camas. ¡Qué falta de previsión! O qué comportamiento más irresponsable.

Todavía recuerdo a don Baudilio mintiendo... perdón, diciendo que tal cosa no pasaría: en caso de una epidemia de gripe, los servicios urgentes estaban garantizados, por supuesto que sí, dijo. Si no mentía, no sabía lo que estaba diciendo. Porque también recuerdo a varios profesionales alertando sobre lo que podría pasar y finalmente ha pasado. Con sólo verles las caras uno sabía que estaban asustados.

Las tijeras de don Baudilio, que cortan a destajo con el beneplácito de don Artur Mas y las grandes empresas privadas del sector hospitalario, no sólo están sumiendo en el caos el que fue uno de los mejores sistemas sanitarios públicos de Europa, sino que pueden estar matando gente. Si no matándola, sí haciéndola sufrir, y esto no puede negármelo nadie. Nadie.

Lo que me amarga la vida es que tenemos lo que nos merecemos. Según las encuestas publicadas esta semana por el Centro de Estudios de Opinión de la Generalidad de Cataluña, los catalanes seguirían dando su apoyo electoral a los responsables de esta catástrofe. Pues, qué mierda.

Una mujer emancipada

Emancipar viene de emancipare, que es un latinajo, y significa liberar a alguien de una servidumbre, una tutela o una patria potestad, o liberarse uno mismo de cualquier clase de subordinación o dependencia, a decir de la RAE. Ergo, una mujer emancipada es la que se ha liberado o ha sido liberada de una o varias servidumbres impuestas por su condición de mujer.

Según los fiscales, don Pedro Horrach y don Juan Carrau, de la Fiscalía Anticorrupción de Baleares, Su Alteza Real doña Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia, infanta de España y duquesa de Palma de Mallorca, infanta Cristina para los amigos, es una mujer emancipada de su marido (sic).

Éste fue uno de los siete argumentos que emplearon para liberar de responsabilidad penal a doña Cristina Federica Victoria Etcétera. Si era una mujer emancipada, moderna y tal, no tenía por qué conocer las actividades de su marido, porque allá cada uno iba a la suya, emancipado del otro, añadieron. Ergo, no las conocía, las actividades de su marido, quiero decir.

Como argumento, cuanto menos es curioso. Por si acaso, luego añaden los señores fiscales que, aunque las conociera o conociese, las actividades delictivas de su marido, quiero decir, tampoco podría ser imputada en el caso porque el delito no lo habría cometido ella, que estaba emancipada, sin importar que tuviera cargos en la Fundación Nóos y fuera propietaria o accionista de las empresas instrumentales que servían para los propósitos delictivos juzgados y para pagarse el piso con el dinero sisado a todos los españoles.

Ahora bien, una mujer emancipada de su marido... No sabía que se había divorciado. Será una confusión del ministerio fiscal, quiero suponer. O eso, o quiso decir otra cosa.

A todos se les ve el plumero. Si doña Juanita López fuera una mujer emancipada, conociera las actividades delictivas de su marido, se aprovechara del dinero que éste nóos robaba mediante chanchullos para decorar una lujosa mansión en la que convivir con él, y fuera socia de todas o casi todas las empresas instrumentales que hubo menester para robar, ahora mismo estaría no sólo imputada, sino entre rejas, si lo sé yo.

Orígenes escatológicos

¿Quién, en un excusado, en plena faena, no se ha preguntado alguna vez si está podrido por dentro? En circunstancias semejantes surgió el concepto de pecado.

Extractos del Diccionario Enciclopédico Político Catalán-Castellano (A-C)

Agent social. 1. Agente social, i.e., el que hace que lo social se mueva en un determinado sentido, a discreción. 2. En plural, son los que procuran para sí sin preocuparse por los demás. 3. El que ostenta el poder en una sociedad determinada.

Barça. 1. Nombre de la religión oficial y mayoritaria en Cataluña. 2. El único poder catalán capaz de plantarle cara a Madrí. 3. Lugar provisto de una tribuna donde se reúnen los agentes sociales y la sociedad civil para hacer negocios. Sustituye a los palcos del Liceo porque cabe más gente y se pueden fumar puros.

Burgesia. Trad. lit. burguesía. 1. En origen, el habitante del burgo o ciudad; con el tiempo, el que tiene dinero y un apellido determinado. 2. En Cataluña, un burgués puede ser un burgués de toda la vida (un dels nostres, uno de los nuestros), un pequeñoburgués (ningú, un don nadie) o un nouvingut (menos que nadie, pero con más dinero que todos); sólo el primero se considera realmente burgués, si sus padres lo fueron y al menos tres de sus abuelos nacieron en un territorio de parla catalana. 3. Palabra en desuso que se sustituye, según el caso, por las expresiones agente social, sociedad civil o emprendedor.

Casa Gran del Catalanisme. Trad. lit. La gran casa del catalanismo. Figura retórica que describe un lugar pequeño y oscuro, de acceso restringido y exclusivo para un determinado grupo de agentes sociales simpatizantes con la carcundia ideológica del ferpaisismo. El alquiler lo paga la burguesía catalana y habita en ella la sociedad civil. Los líderes patrios hacen las veces del servicio de tanta gente y se llevan buenas propinas. El vulgo queda excluido al patio trasero.

Concert econòmic. Trad. lit. concierto económico. 1. Acuerdo entre las partes sobre cómo cobrar lo mismo de diferente manera. 2. Lo que los vascos tienen y nosotros, no. 3. Se llama concierto porque todos los agentes sociales lo piden al unísono, polifónicamente. 4. Algo que nadie sabe exactamente en qué se diferencia de cualquier otro sistema de financiación autonómica, aunque comparte con todos ellos la cualidad de ser el mejor posible.

Cultura catalana. 1. El conjunto de actividades culturales que menciona el Telenotícies de TV3. 2. El conjunto de actividades culturales que subvenciona la Generalidad de Cataluña. 3. El conjunto de actividades culturales que no se opone al ideario de fer país. 4. La mejor, siempre. 5. Básicamente, Gaudí. 6. Aquello que hace que nos visiten tantos turistas; es decir, sol, playa, alcohol y titis. 7. En los círculos intelectuales catalanes, sólo los acontecimientos culturales en los que participan los círculos intelectuales catalanes. 8. Aquello típico, excluyendo el flamenco y los toros. 9. En gastronomía, frotar un tomate en una rebanada de pan antes de hacer un bocadillo. 10. En asuntos folklóricos, argumento que permite llamar correbou a un encierro y justifica el maltrato del animal. 11. Excusa que emplea una fundación sin ánimo de lucro para recaudar fondos para sufragar los gastos electorales de un partido político catalán.

Culpa. Lo que, en Cataluña, sustituye a la responsabilidad, que no existe. La culpa es siempre de Madrid, de los funcionarios, de los inmigrantes o de una pavorosa combinación de esos tres factores, nunca de uno mismo ni de sus propios actos, pensamientos, palabras u omisiones. Ej. La culpa de que culpa vaya después de cultura, cuando tendría que haber ido antes, es de los inmigrantes, que la lían parda.

Extractos del Diccionario Enciclopédico Político Catalán-Castellano (D-E)

Dèficit fiscal. Trad. lit. déficit fiscal. 1. Diferencia entre los impuestos que paga un determinado grupo de personas y el gasto público que generan. 2. Id. que el anterior, pero también se contemplan las inversiones de capital público en el territorio que ocupan esas personas. 3. Cifra imprecisa, del orden de varios miles de millones de euros, que no se sabe muy bien cómo se calcula y que se emplea para disimular la mala gestión de la Generalidad de Cataluña. 4. Cualquier cifra que ponga en evidencia que la culpa de nuestra mala gestión la tiene Madrid. 5. La razón por la cual los empresarios catalanes pagan de media menos impuestos que los jubilados y asalariados del país. Si pagaran lo que debieran pagar, que es bastante más, la burguesía y la sociedad civil padecerían un déficit fiscal y eso es malo, por definición. 6. Argumento a favor, o en contra, del concierto económico. 7. Aquello que persistirá en cualquier sistema de financiación autonómico que promueva el Gobierno de la Generalidad de Cataluña, sea cual sea, incluyendo el concierto económico, mientras no sea uno mismo quien lo proponga. 8. Falta o carencia del ministerio fiscal en un proceso judicial.

Dimissió. Trad. lit. dimisión. 1. Acción de dimitir. 2. Algo impensable, impropio de uno de los nuestros. 3. Algo que debería hacer inmediatamente uno que no sea de los nuestros. 4. No se sabe exactamente qué es, porque no se ha visto.

Dret a decidir. Trad. lit. derecho a decidir. 1. En democracia, derecho a participar en un sufragio. 2. Reivindicación que quiere cambiar Madrid por Barcelona. 3. Dícese del derecho de la sociedad civil catalana a robar sin interferencias del Ministerio de Hacienda. 4. Excusa para no pagar impuestos. 5. Razón por la cual se ofrecen varios platos en un menú.

Empleat públic. Trad. lit. empleado público. 1. Vago, maleante, mala persona. 2. Mamón, que vive del cuento. 3. Culpable último de las desventuras de Cataluña. 4. Generalización peyorativa de funcionario. 5. Trabajador eventual que cobra tan poco como un funcionario, pero trabaja tres veces más.

Emprenedor. Trad. lit. emprendedor. 1. Eufemismo de empresario. 2. Persona que arriesga el dinero de los demás para hacer su propia fortuna. 3. Dícese de los trabajadores autónomos cuando el hablante quiere ganarse su favor. 4. Directivo de Spanair, Banca Catalana, Gran Tibidabo u otra empresa semejante, mientras sea un miembro destacado de la sociedad civil. Si no, es un ladrón, un canalla y un bellaco. 5. Se aplica a personajes notables de la sociedad civil catalana que han destacado por su voluntad de hacer fortuna. Por ejemplo, son emprendedores reconocidos los señores Alavedra, De la Rosa, Millet, Prenafeta...

Emprenyat. Trad. lit. enfadado. 1. Adjetivo calificativo preferente del sustantivo catalán. 2. Adjetivo calificativo preferente del sintagma nominal soci del Barça (socio del Barça). 3. Català emprenyat. Fenómeno sociológico local. Dícese del ciudadano de Cataluña irritadísimo con las actuaciones de los organismos públicos que gestionan los líderes patrios que él mismo ha escogido democráticamente. Se manifiesta en la calle en contra de esa gestión en número nunca inferior al millón (v. milió). Luego, en señal de protesta, el català emprenyat vota a esos mismos líderes patrios que le han jodido de forma tan manifiesta. 4. Soci del Barça emprenyat. Fenómeno sociológico local de un personaje que paga religiosamente la cuota de un club deportivo que no hace más que procurarle frustraciones, aunque vaya todo muy bien. El soci del Barça emprenyat echa siempre las culpas a los árbitros, al Madrí y al presidente del Barça, al que luego vuelve a elegir cuando corresponde. 5. Adjetivo que designa un fenómeno masoquista colectivo.

Esquerra. 1. Izquierda. Ma esquerra (mano izquierda). 2. En Cataluña, cualquier cosa que no sea el Partido Popular. 3. Algo que no existe en la política catalana. 4. Por economía, se llama Esquerra a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). 5. Què pots esperar d’aquests d’esquerra? Trad. lit. ¿Qué puedes esperar de esos de la izquierda? Expresión que emplean los yonohesidistas de CiU cuando hablan del PSC-PSOE y su culpa.

Estat espanyol. Trad. lit. Estado español. 1. Expresión del derecho franquista, recogida por primera vez en las Leyes Fundamentales del Estado en Burgos, en 1938. 2. Eufemismo que designa a España, inspirado en las Leyes Fundamentales del Estado antes mencionadas.

Estudis. Trad. lit. estudios. 1. En el currículum de un miembro del Gobierno de la Generalidad de Cataluña, de un diputado del Parlamento de Cataluña o de cualquier otro personaje influyente, con independencia de su signo político, aquellos títulos universitarios que no se poseen. Por ejemplo: El presidente Montilla tiene estudios de economía y derecho; La señora Ortega tiene estudios de psicología. 2. Copia del texto de un sitio web público que un becario imprime y encuaderna y una asesoría técnica vende al Gobierno de la Generalidad de Cataluña por un precio inferior a 17.999 euros, sin pasar por un concurso público y que es, por definición, completamente innecesario. 3. Texto que un becario copia de un sitio web público, imprime, encuaderna y que luego una consultoría de renombre vende al Gobierno de la Generalidad de Cataluña o al Ayuntamiento de Barcelona por más de 18.000 euros, y que demuestra cualquier cosa que diga el pagano, aunque no tenga ni pies ni cabeza. 4. Producto que venden las fundaciones, las consultorías y las entidades sin ánimo de lucro para enriquecer a un agente social, financiar un partido político o hacerse con una subvención. 5. Texto anodino e inútil que justifica el pago de un favor. 6. Dicho de un informe, que demuestra algo, cuando no lo demuestra en absoluto.

Ètica. Trad. lit. ética. Principio filosófico utópico y fantástico del que no se sabe nada en los círculos políticos catalanes.

Extractos del Diccionario Enciclopédico Político Catalán-Castellano (F-I)

Fer país. Trad. lit. hacer país. 1. Lema del movimiento ferpaisista. 2. Aunque los países no se hacen, porque ya están hechos, el ferpaisismo es la doctrina política del poder en Cataluña, con independencia del signo político. 3. Fomentar y justificar toda actuación que suponga un beneficio para la sociedad civil, para los agentes sociales o para uno mismo, independientemente del beneficio que procure para el conjunto de los ciudadanos. 4. Sostenerme en el poder. 5. Hacer lo posible para que el conjunto de la sociedad se crea lo que yo digo. 6. Confundir churras con merinas. 7. Tener licencia de corsario con los bienes públicos. 8. Privatizar, desregularizar, subvencionar a los amigos. 9. Arruinar el futuro del país, pero blindar el propio de uno y de los suyos. 10. Dibujar un mapa y colorearlo.

Finançament. Trad. lit. financiación. 1. Dinero que viene de Madrid y que nunca llega. 2. Cantidad de dinero siempre insuficiente. 3. Dicho del sistema de financiación que uno ha pactado con el Gobierno de España, la mejor opción. 4. Dicho del sistema de financiación que otro ha pactado con el Gobierno de España, un robo. 5. Aquello que reclama la sociedad civil para sí. 6. Lo que procuran fundaciones y demás entes sin ánimo de lucro para sus directivos, para sus amigos y para sostener el aparato político que subvenciona a la sociedad civil. 7. Lo que hace falta para salir de la crisis. 8. Lo que nos metió en la crisis. 9. La excusa para negociar otro sistema de financiación que sea igual de malo que el anterior. 10. Excusa que se emplea para recortar los servicios públicos y privatizarlo todo.

Fotut. Trad. lit. jodido. Això està molt fotut, i.e., hemos iniciado una política de ajuste presupuestario que nos permitirá crecer por encima de las previsiones de Bruselas.

Grup parlamentari propi. Trad. lit. grupo parlamentario propio. 1. Se dice del propio grupo parlamentario, al que uno pertenece. 2. Se dice de un grupo parlamentario ajeno al propio grupo parlamentario, pero que nos gustaría que fuera propio. 3. Reivindicación del socialismo catalán cuando quiere prescindir del socialismo, porque estorba en su aproximación a la sociedad civil. 4. Crítica de la derecha nacional catalana cuando pretende tocarle las narices a la derecha socialista del PSC, que por el momento no se atreve a prescindir de la letra S por no quedarse sin medios de subsistencia, llamados escons (escaños).

Immigrant. Trad. lit. inmigrante. 1. Vago, maleante, mala persona. 2. Mamón, que vive del cuento. 3. Culpable último de las desventuras de Cataluña. 4. Cualquier persona que viva en un barrio obrero del extrarradio de Barcelona y alrededores, aunque haya nacido en Cataluña. 5. Chacha. 6. El que nos quita el trabajo, satura los hospitales, no deja estudiar a nuestros niños y encima es feo y hace peste.

Independència. Trad. lit. independencia. 1. Razón por la cual CiU se ha negado siempre a apoyar la Ley de Dependencia. 2. Cualidad de la relación entre CiU y el PP, cuando es mencionada por CiU.

Indignat. Trad. lit. indignado. 1. Variante del fenómeno del català emprenyat (v. emprenyat) que consiste en irritarse muchísimo con la gestión de la cosa pública de nuestros líderes patrios y se traduce en no ir a votar para permitir que éstos consigan una notable victoria electoral y permitir, así, proseguir con la indignación. 2. Peludo, perroflauta, sucio, vago, neoprogre, jipipijo, pulgoso. 3. Carne de cañón que alimenta a la Brigada Móvil de los Mossos d’Esquadra. 4. Universitario reivindicativo que no sabe muy bien qué reivindica, pero lo reivindica, por reivindicar.

Intel·lectual. Lit. Intelectual. 1. Persona que presume de saber leer y escribir, sepa o no sepa. 2. Persona que apoya incondicionalmente las actuaciones de la sociedad civil. 3. Persona que carece de sentido crítico y dice lo que le dicen que hay que decir en cada momento. 4. Si nos lleva la contraria, fascista, retrógrado, cabrón, que se cree quién sabe qué. 5. El que no tiene ni idea de lo que está diciendo, pero participa en una tertulia radiofónica o televisiva del Grupo Godó, especialmente si dice lo mismo que le han dicho que diga, aunque luego se apunte a una tertulia de Intereconomía TV para decir lo mismo.

Intereconomía TV. Canal de televisión de ideología afín a la de nuestros líderes patrios, pero que se expresa en otro idioma, lo que da mucha rabia.