Los caramelos son cancerígenos

Los periódicos han narrado los apuros que están pasando dos marcas de refrescos en el estado de California, EE.UU. Hablamos, cómo no, de Coca-Cola y Pepsi-Cola. Los dos ingredientes básicos de estas bebidas son agua y azúcar, y luego vienen todos los demás. Con la mezcla se elabora un jarabe. Más tarde, éste se disolverá en agua carbonatada y voilà op!, ya tenemos a punto la chispa de la vida.

Si alguno entiende de cocina, o de química, ya habrá sospechado que en la elaboración del jarabe se produce un proceso de caramelización. Y lo que da color a un caramelo (ese color típico de un refresco de cola al transluz) es un producto químico llamado 4-metilimidazol, conocido por el código 4-MEI. El 4-metilimidazol aparece en muchos procesos de cocina donde se encuentran agua, azúcar y calor. Por ejemplo, en un café, al hacer unas tostadas, en la elaboración de la cerveza, en algunos aperitivos... y especialmente en los caramelos, como era de esperar.

Experimentos con ratas han demostrado que el 4-metilimidazol puede facilitar procesos cancerígenos. Eso y grupos de presión ecologistas han conseguido que el estado de California obligue a mencionar en la lista de ingredientes de la lata de refresco el 4-EMI, avisando del riesgo cancerígeno que supondría ingerirlo. Ahí queda eso: consumir Coca-Cola, o Pepsi-Cola, le puede provocar cáncer.

Para no tener que pasar por el mal trago, Coca-Cola y Pepsi-Cola se han comprometido a reducir la presencia del 4-metilimidazol en sus refrescos. Pero ¿se trata de algo realmente peligroso? ¿Muy peligroso?

El 4-metilimidazol se ha incluido en las listas de sustancias potencialmente cancerígenas de California. Pero las autoridades de California sólo experimentaron con ratas de laboratorio, no con seres humanos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que un ser humano tendría que ingerir 18.000 latas de Coca-Cola, o Pepsi-Cola, al día durante dos años para ingerir la misma cantidad de 4-metilidimazol que las ratas de laboratorio afectadas. Los expertos de la OMS consideran muchísimo más peligroso para la salud zamparse un plato de patatas fritas, literalmente.

Puede que usted no se fíe de la OMS, pero ¿se fiaría de la Agencia Federal de Alimentos de los EE.UU. (FDA)? Esta agencia le tiene muchas ganas a la Coca-Cola, y a la Pepsi-Cola, porque lleva adelante una cruzada (por ahora inútil) contra la obesidad en los EE.UU. La FDA, después de experimentar el asunto por su cuenta, con ganas de pillar en falta a los fabricantes de refrescos, repito, la FDA dice que la dosis peligrosa de 4-metilimidazol es mucho menor de lo que dice la OMS. Para entrar en una zona de riesgo potencial, asegura la FDA, la víctima tendría que beberse mil latas de refresco al día, no dieciocho mil. Una dosis sensiblemente menor.

¿Qué dicen en casa? La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria no dice ni eso, pues considera que la presencia del 4-metilidimazol en las cantidades mencionadas no tiene efecto alguno sobre el organismo. La Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria, o como se llame ahora, que le cambian el nombre una vez por año, ha respondido a mi pregunta preguntando a su vez qué es el 4-metilimidazol y lo hemos dejado para otro día.

Ahora bien, si usted se bebe más de trescientos litros de Coca-Cola al día, allá se las apañe usted con su salud, no sé si me explico. En este hipotético caso, el 4-metilidimazol será su último problema.

En resumen, beber mucha Coca-Cola puede ser malo para el azúcar en la sangre y es fácil que se ponga usted gordo como una vaca de ser adicto al refresco. Era más sano el consumo de Coca-Cola de hace años: un extra de fin de semana que tomaba la víctima en el aperitivo del domingo, no cada día. Mejor le irá bebiendo agua y zumos naturales y no tanto refresco, pero sí le puedo asegurar que es prácticamente imposible que pille un cáncer por el 4-metilimidazol que existe en una lata de cola, o en diez, que pueda beberse al día. Ergo, la decisión del estado de California está motivada más por una cuestión política que científica. Lo mismo ocurre con los alimentos transgénicos, por ejemplo, que se ven con malos ojos por lo que cuentan, pero no por lo que son.

Pero si no está de acuerdo con lo que he dicho y sigue creyendo que el 4-metilimidazol de la Coca-Cola le matará a usted y a su descendencia, por no hablar de la Pepsi-Cola, que es mucho peor (o no), vigile con sus hábitos alimentarios... o sea consecuente y ponga límites a la cocina.

¿De qué color es el pan tostado, o la corteza del pan? Es del color del 4-metilimidazol. Que se venda el pan avisando que puede provocar cáncer y matarle a usted. ¿Le gustan los caramelos artesanales que venden en los mercadillos eco-chachi-verde-guais? Uno sólo de esos caramelos contiene miles de veces más 4-metilimidazol que varias latas de Coca-Cola, o Pepsi-Cola, juntas, pero no se le ocurrirá prohibirlos, ¿verdad? Porque lo natural no puede ser malo, ¿verdad que no? ¿A quién se le podría pasar por la cabeza algo así?

No le digo nada si desayuna tostadas con mermelada y café, o té, y no hace falta que sea con azúcar, o galletas, o cereales con leche... Podría mencionar las manzanas al horno o la tarta de manzana, los bizcochos, el hojaldre, un sofrito de cebolla y tomate, unas lentejas con chorizo, una tortilla... Uf, si supiera usted la de 4-metilimidazol que lleva una tortilla de patatas con cebolla... ¡Las prohibiría inmediatamente!

Es cierto, hay que ser precavido cuando uno se juega la salud, pero tampoco hay que andar por ahí haciendo el gilipollas.

5 comentarios:

  1. jajaja, me encantó la forma de redactar el artículo.

    ResponderEliminar
  2. no es el cancerígeno el que le da el color, el 4-MEI se forma en la cocción de los alimentos en general... El tema es que cuando se produce el colorante caramelo, dependiendo de como se fabrique se puede producir en cantidades peligrosas, segun estudios en animales. Exiten muchos cancerígenos que son producto de la combustión de compuestos orgánicos biológicos. No es por crear psicosis, recordemos que hay otros compuestos que nos protegen, en las verduras y frutas frescas, por ejemplo. Comamos más sano. Saludos

    ResponderEliminar
  3. El 4-MEI es un producto químico que se produce durante la caramelización. Es decir, al calentar azúcares (no al quemarlos). Como ya he dicho en este apunte, el 4-MEI puede ser peligroso si se consume en grandes cantidades, pero en MUY GRANDES cantidades. Las ratas de laboratorio que enferman por culpa del 4-MEI enferman porque reciben una dosis que una persona normal no recibirá en años, ni en broma.

    El 4-MEI no sale de la combustión. La combustión es otro mundo. Los compuestos orgánicos son en su mayor parte hidrocarburos y si añadimos azufre, fósforo, nitrógeno y demás reunimos una colección de venenos que tira para atrás. El ejemplo más conocido es el tabaco, una planta. Si la nicotina ya es peligrosa cuando se masca hoja de tabaco, ¡cuando se fuma...!

    ResponderEliminar
  4. Nunca entendí bien esas pruebas de laboratorio que intentan trazar un símil con la realidad, pero recurriendo a cosas poco probables...
    Voy a seguir bebiendo mi litro diario de Pepsi Max

    ResponderEliminar