
Para la muestra, un botón, extraído al azar, que firma un crítico de arte y se refiere a su última exposición retrospectiva, en Barcelona. Agárrense, porque el texto original eran dos o tres páginas de lo mismo.
En esta selección de trabajos del ultimo Tàpies dominan las pinturas --con un especial énfasis en las materias abyectas, fruto de una cierta violencia gestual-- que se proyectan en fragmentos corporales desmembrados y ambiguos de supuestos hombres alienados, confundidos con signos esotéricos y caligrafías autorreferenciales muy cercanas a los conceptos de lo informe, lo bajo y lo sagrado reivindicados por Georges Bataille y su obsesión por la materia inerte, la decadencia, el cuerpo fragmentado y lo ritual. Y todo ello acompañado del uso de los barnices y su calidad fluida, transparente y asimétrica, símbolo también del paso del tiempo y de la presencia de la muerte.
Quién nos lo iba a decir... ¿Materias abyectas? ¿Violencia gestual? ¿Supuestos hombres alienados? ¿Caligrafía autorreferencial? ¿...? De verdad, me superan.
En fin, allá va, incomprensible o incomprendido, quién sabe.
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