Los camiones de Bartoletti


El Fiat 682 RN2 carrozado por Bartoletti para Ferrari llegando al circuito.

En el universo mundo de las carreras de automóviles, un vehículo suele pasar desapercibido, y es un camión. Alguien tiene que llevar los vehículos de los talleres a los circuitos, en camino de ida y vuelta, ¿verdad? 

Hoy no es lo mismo, ni mucho menos.

Hoy en día, lo que era la zona de talleres se ha convertido en el paddock, una especie de feria de las vanidades, donde todas las escuderías montan un campamento lleno de lujos y excentricidades. Todo es aparatoso y se procura llamar la atención, atraer clientes... Los mecánicos apenas destacan sobre el fondo de nuevos (y viejos) ricos cerrando negocios a diestro y siniestro. Pero hubo un tiempo en que el Circo era un circo de verdad, con caravanas y tal. Hablamos de la edad de oro de las carreras de automóviles, los años cincuenta.

Un Fiat 642 RN carrozado por Bartoletti para Ferrari.
Cubierto del polvo del camino, llega con prisas al circuito.

Si nos fijamos en los camiones de los equipos entonces en liza, nos fijaremos en los campeones y tendremos que hablar de los camiones que empleaban Ferrari, Maserati y Mercedes-Benz. El caso de los alemanes merece una atención especial y hablaremos de sus camiones otro día. Hoy hablaremos de los camiones Fiat que encargaron los equipos italianos en la segunda mitad de los años cincuenta. Hablaremos, pues, de los Fiat carrozados por Bartoletti, los modelos 642 RN y 682 RN2.

Comenzaremos por los que encargó Ferrari.

Un Fiat 642 RN recién restaurado.
Se le conoce como el Alemán (fíjense en la matrícula).
Es un vehículo legendario entre los coleccionistas.

Al parecer, fueron cuatro, tres 642, ligeramente diferentes uno del otro, y un 682. Aunque eran vehículos de representación, tanto el fabricante como el usuario buscaban vehículos eminentemente prácticos, que cubrían una necesidad evidente: transportar tres automóviles con las piezas de repuesto imprescindibles (y los neumáticos de recambio) de la fábrica a los circuitos lo más rápidamente posible.

El Fiat 642 RN carrozado por Bartoletti en 1957.
En su época, llamaba mucho la atención.
Ahora, también.

Bartoletti recibió el encargo en 1955 y en 1956 Ferrari ya tenía un Fiat 642 RN carrozado especialmente para transportar tres bólidos, herramientas y repuestos. Su matrícula era de Módena (MO-35150) y estaba pintado en dos tonos de gris. Era un camión puramente utilitario, una herramienta de trabajo. Al año siguiente, Ferrari tenía dos Fiat 642 RN más, carrozados por Bartoletti, (matrículas MO-42628 y MO-42629), que. esta vez sí, estaban pintados de rosso corsa, llevaban los logotipos de los patrocinadores y llamaban la atención por donde pasaban. 

El veterano Fiat 682 RN2 carrozado por Bartoletti en Le Mans.
Observen la parrilla del radiador, ovalada y no cuadrada.
Este camión trabajó once años para la Scuderia Ferrari.. Una leyenda.

El más famoso de todos los Fiat carrozados por Bartoletti de Ferrari es el 682 RN2 (matrícula MO-53210), que tiene la parrilla ovalada y no cuadrada (es muy fácil de distinguir de los demás por eso). Es el camión que más tiempo ha trabajado para la Scuderia Ferrari. Cargó con automóviles de competición arriba y abajo entre 1959 y 1970, año en que fue finalmente liberado (es el término empleado por Ferrari). Era más potente y rápido que los otros camiones de Bartoletti. Tenía un motor diesel de seis cilindros y 10,7 litros de cilindrada, que desarrollaba una potencia de 175 CV. Era capaz de alcanzar los 100 km/h y ¡vaya si los alcanzó más de una vez! Son legendarias las prisas con que estos camiones corrían de Maranello a Le Mans, Monza, Mónaco o donde fuera preciso, con los automóviles recién ajustados a cuestas.

Cuando lo recuperaron y restauraron, fue tal el interés que despertó que se presentaron en los talleres de Silma Bus, en Módena, representantes del Estado Italiano y de Ferrari, para verificar que el chasis fuera el original y el vehículo, el auténtico. Se habló sin empacho alguno del interés histórico del camión y hoy luce esplendoroso y reluciente, maravillosamente restaurado. La restauración costó, se dice por ahí, más de 300.000 dólares, y se vendió por casi un millón.

Ferrari empleó al menos otro Fiat carrozado por Bartoletti pintado de rojo para transportar automóviles a los circuitos. Era más largo y podía llevar cuatro vehículos a cuestas. Sin embargo, es posible que su uso no fuera exclusivo para la Scuderia Ferrari, y que también transportara vehículos a los concesionarios para su venta. De este camión se sabe realmente poco, aunque existen fotografías.

Un Fiat 621 al servicio de Maserati, pintado de color gris.
El gris era empleado tanto por Ferrari como por Maserati para los vehículos que prestaban un servicio a su escudería: transportes, talleres, piezas de repuesto...

El Fiat 642 RN carrozado por Bartoletti para Maserati, en 1957.
Era prácticamente idéntico al de Ferrari, pero pintado de otro color.

Maserati encargó a Bartoletti un 642 RN adaptado en 1956 y los automóviles que transportó en 1957 ganaron el Campeonato del Mundo. Era casi idéntico a los modelos de Ferrari, pero estaba pintado de amarillo y azul. Lo empleó en dos temporadas seguidas, la de 1957 y la de 1958. En la de 1959 empleó otro Fiat carrozado por Bartoletti, pero éste de tres ejes. El chasis original estaba diseñado para un autocar, no para un camión. Por las razones que fueran (se retiró de la Fórmula 1 por problemas financieros), Maserati se libró muy pronto de él. 

El Fiat 642 de tres ejes carrozado por Bartoletti para Maserati al servicio de la escudería de Shelby, que cambió el motor del camión y le instaló un Leyland sobrealimentado.


Éste es el estado en que se encontraba el Bartoletti, cuando dieron con él en 2006.
Había sido repintado como un Bartoletti de Ferrari, pero no lo era.

El Bartoletti, plenamente restaurado y pintado de azul Scarab.

Éste camión tiene la historia más rocambolesca de todos los Bartoletti y cambió de manos tantas veces que no se conoce toda. En 1960 viajó a los Estados Unidos. Maserati lo vendió a la escudería Scarab prácticamente nuevecito. Scarab lo pintó de color azul y le quitó uno de los dos ejes traseros. Luego viajó al Reino Unido, para ser utilizado por Lotus. Regresó a Italia, donde volvieron a instalarle el tercer eje. En 1964 cobró fama llevando a cuestas los Cobra de Shelby (que los americanos llamaban comeferraris). Shelby metió mano al camión y le puso un motor Leyland sobrealimentado, más potente. Pasó por lo menos cuatro escuderías más entre 1964 y 1975, todas americanas. En 1976, apareció otra vez en Europa, donde fue repintado para participar en carreras de vehículos históricos. Repintado, atención, como uno de los Bartoletti de Ferrari (!!?). Regresó a los Estados Unidos con esa pintura y ahí quedó, pobre, huérfano y abandonado, hasta que en 2006 dieron con él y lo restauraron. Hoy luce el azul de la escudería Scarab. Toda una vida.

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