
Como la crisis aprieta y por dar una imagen todavía más austera, más que nada por el qué dirán, don Artur Mas ordenó dar ejemplo y sustituir el acto social por algo más íntimo y mucho más barato.
De entrada, sólo invitó a cincuenta personas, poco más o menos: consellers, altos cargos del gobierno y los antiguos presidentes Pujol y Montilla, acompañados de sus respectivas señoras. La sociedad civil se quedó en un representante del arzobispo de Barcelona (véanlo bendiciendo a los asistentes), y paren ustedes de contar. La comilona se quedó en un café con un croissant, y gracias. Periodistas, los mismos del año pasado, pero éstos ya no almorzaron de grátis y nadie tuvo el detalle de invitarlos. La recepción costó 18.000 euros.
Así, pues, parece que se salieron con la suya. A austeros no nos gana nadie, presumen, tijera en mano. Un café para todos, y gracias. Pero hagan ustedes las cuentas y descubrirán que pagaron 360 euros por barba por un café con un croissant.
¡Austeros...! Que cada uno saque las conclusiones que quiera, pero éstos son los que mandan.
Potser els van comprar roba als de l'arquebisbat. Confeccionada a Roma, naturalment... Bé, seriosament, a mi també m'ha sobtat molt la xifra. Què van fer...?
ResponderEliminar¡Bravo, Luis, bravo!
ResponderEliminarPor cierto, la foto es de un rancio que echa pa'tras
ahora estoy en un hotel en buenos aires pero en unos dias me voy para alla, es bueno saber esto antes de ir de visita.
ResponderEliminar