
La sorpresa, porque hubo sorpresa, es que Vettel pinchó la rueda trasera derecha de su Red Bull en un pispás. No duró ni dos curvas y se fue contra la valla. Llegó al box como pudo y los mecánicos dieron el bólido por irreparable ahí mismo. Hamilton, pues, se lanzó hacia la primera posición y Alonso, de Ferrari, le fue detrás todo el tiempo, logrando una segunda posición que tiene mucho mérito. El otro Ferrari, el de Massa, cuarto. En fin, ¡menos da una piedra!
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